C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o S U M A R I O Sábado 3-1-98 Edición de Noche. ___________________________________________________________ " Q "____________________________Sábados Musicales Escualo_________________________Signo y Ascendente Carlos López____________________Escribir... Manú____________________________Ensayo de un cuento de invierno ___________________________________________________________ From: Q Subject: Sábados Musicales ¿Qué pasa, colegas? Ahí va un capítulo más. EL BAILE DE LOS MÚSICOS ( Capítulo 13 de la 4ª Parte ) La señora que llegaba a la reunión de los músicos tan antiguos y diversos era nada menos que Constance Demby, una creadora de músicas celestiales de la nueva era, músicas electrónicas hechas con la más alta delicadeza y calidad. Los músicos le dieron la oportuna bienvenida y le cedieron un asiento para que les hiciera compañía. -- Son ustedes como siempre muy amables, se lo agradezco de corazón. Dijo ella con la sonrisa que le caracterizaba, de hada o maga milenaria. -- ¿Cómo le va, señora Demby? Le preguntó el maestro de ceremonias el señor Haydn. -- Muy bien, todo va saliendo como está escrito en los cielos, no me puedo quejar. A ustedes veo que tampoco les va nada mal, les veo muy sanotes y muy en la lucha por la creación musical y su conservación. -- Por su puesto, señora Demby -le contestaba el señor Desprez, que había estado callado en la conversación anterior- no hay nada como mantener las buenas formas, las buenas costumbres y la evolución del arte, para que su mejora prosiga por los siglos de los siglos, enriqueciéndose con todo aquello que sea apto para la belleza, como usted hace. -- Muchas gracias, mesie Desprez, es usted todo un galán. Constance Demby es una mujer que no va dando gritos por los escenarios de la vida musical diciendo que es mujer y mujer y mujer, es uno de los pocos compositores y creadoras femeninas que no pone por delante su género sexual, es sencillamente un músico que crea nuevos ambientes sonoros, nuevos universos de sonido y que llega a la invención de la música tridimensional, esto es, que envuelve al escuchante en una nueva dimensión sonora. Su obra más colosal y donde mejor se percibe ese nuevo espacio sonoro se llama "Novus Magníficat" que pertenece a una serie musical que ella misma denominó "Espacio Sagrado" , donde la creación de nuevos sonidos y nuevas esferas musicales marcan un hito en la historia de la música contemporánea. Evidentemente eso no se dice todavía, y quizá nunca se diga, pues en estos tiempos tan locos que corren sino está de moda o no es arte abstracto, o no es sencillamente algo a tener en cuenta, no se le presta ninguna atención. La obra mencionada; "Novus Magníficat" tiene un sobre nombre que le da más entereza y más clase "A través de la Puerta Estelar", pues como otro músico de esta misma era electrónica, Vángelis, los sonidos le llegan a través de Puentes. Estos Puentes son Caminos Etéreos por donde llega el sonido y la persona se convierte en mismísimo Camino para dar a ese Puente la síntesis creadora de Música. La crítica vulgar y corriente ha comparado la música de Constance con músicas barrocas y antiguas, con lo que le restan creatividad y originalidad. Es curioso que digan eso, está claro que en cuanto se hace algo bello no concuerda con los momentos actuales. Los momentos que ahora vivimos sirven nada más que para hacer bobadas que en menos que canta un gallo no se acordará de lo hecho ni el que lo creó. Por lo tanto no es tan extraño la mezcla de músicos tan antiguos como Desprez o como Perótin o cualquier otro de la época renacentista, con la sonoridad y musicalidad de la señora Demby, que sabe conjugar perfectamente los sonidos de los sintetizadores con los coros de hace quinientos años o más. -- Hace un momento, señora Demby, hablábamos de la creación musical y artística de ahora, toda su alta tecnología y los diversos avances, y lo mucho que se contradicen ambos aspectos. Dijo el señor Ockeghem. -- Le doy la razón, monseñor, -respondía educadamente Demby- incluso poniéndome yo misma en esa contradicción. Yo debería de componer muchísimo más de lo que en realidad compongo; mis medios son incomparables a la época de ustedes que no dejaban de trabajar ni un instante. Lo que ocurre ahora, caballeros, es que el talento escasea, es más fácil el divertirse, hacer vida social, y perder el tiempo en definitiva. Creerse que la popularidad del instante es lo que a uno le hace grande. " Trabajar es muy duro, y aún más si hablamos de Crear, de hacer cosas nuevas para el Arte, esa materia tan voluble y tan insignificante que nadie sabe muy bien lo que es en los tiempos modernos. " Yo les confieso mi poca creatividad, y no me duelen prendas, no podría ser eso, me engañaría vilmente. Pero al mismo tiempo se que lo poco que he hecho ha correspondido con lo que ha sido la Historia del Arte en toda su trayectoria. -- Estoy deacuerdo con lo que dice, señora Demby -hablaba el señor Anónimo- yo puedo dar testimonio sincero de lo que ha expuesto ante nosotros. Su obra no dude usted en que de la manera que sea pasará a la historia, aunque sea dentro de doscientos años, pero ya creo que pasará. -- Gracias, señor.... Creo no reconocerle, aunque por lo que vengo escuchando por Palacio debe de tratarse del señor Anónimo, ¿me confundo? -- En absoluto, daba casi por descontado que me conociera, soy más popular entre los de la Nueva Era que entre los de la Antigua. La música que sonaba en aquellos instantes se interrumpió con una voz que daba aviso de algo urgente que estaba sucediendo en la sala Central de Músicas, el centro de todas las Creaciones. (...............Continuará.................) ___________________________________________________________ From: escualo <@interserver.com.ar> Subject: Signo y Ascendente ¡Hola, Manú! Me permito hacerte estas humildes observaciones acerca de tus líneas del día citado en el subject, (Jueves-Tarde), para aclararte desde qué punto de vista la Astrología interpreta al Signo Solar y al Ascendente. El Signo Solar es la manera en que la persona expresa su energía potencial más importante, su impulso creativo para crecer y desarrollarse, sus objetivos más profundos, la expresión de la voluntad en movimiento. Antes de encarnar, elegimos las caracteríasticas de nuestro tema natal, porque siempre será el que mejor nos convenga para aprender la lección que nos toca en esta encarnación. Por eso no hay cartas mejores ni peores, la mejor que podemos tener para desarrollar nuestra propia felicidad y crecimiento evolutivo es la presente. Todos tenemos algo de los 11 signos restantes. El signo indicado por la posición solar es (de los 12 vestidos posibles que tenemos para asistir a los trabajos, espectáculos o banquetes (cada uno sabe cómo lo ve) que la vida nos brinda) "el vestido que mejor nos queda". El Ascendente representa la imagen de la personalidad vista por los demás, la apariencia física, el temperamento. El modo de expresar la propia individualidad. El punto de inflexión y equilibrio entre el mundo inconsciente (emociones, representadas por la Luna) y el mundo consciente (esencia profunda, objetivos primigenios, representados por el Sol). La cuestión de los doce signos es la expresión de cómo somos en los distintos aspectos de la vida (no las etapas, eso se estudia en otras posiciones y movimientos de la carta). Desde el punto de vista mítico-metafísico, es la expresión de los doce trabajos de Hércules, que son etapas de crecimiento en el desarrollo espiritual de las personas. Si te parece bueno, publicálo en la Bitácora. Por supuesto, firmado como Escualo, no como . . . . . . . . . Escualo. ___________________________________________________________ From: "Carlos López" Subject: Escribir... Felicidades a todos los kronodependientes: Como veo que en las fiestas la gente no se pone a escribir, imagino que por falta de tiempo con tanto compromiso festero. No debemos tenerle miedo al teclado (o al micrófono, que ahora hay programas para dictarle al ordenador), pues cualquier cosa que escribamos tendrá interés para alguien, pues tengo entendido que somos muchos los kronidas, y siempre habrá algún interesado en lo que escribamos, incluso se nos disculpará alguna falta de ortografía. Hace unas dos semanas leí en algún grupo de noticias o de discusión un artículo sobre un libro que escribió algún energúmeno, no recuerdo el nombre, en el que sacaba la absurda conclusión de que Jesucristo fue homosexual (con todo el respeto para estos). Si esto lo puede escribir y publicar alguien en algún lugar de este triste y precioso planeta, yo, con toda seguridad, puedo escribir cosas con mucho más y mejor criterio y lógica. De modo, que animo a todos a compartir nuestros pensamientos, que por retorcidos que sean nunca llegarán a ser lo bastante malos como el caso que he citado. Además, tengamos en cuenta que Manú y Q, seleccionan y discriminan a los candidatos a kronidas en la misma puerta, no dejando pasar a los que no demuestren algún sentido común, que es el menos común de los sentidos, de modo que si estamos aquí es porque alguna vez escribimos algo con sentido. Ánimo y a escribir, yo prometo hacerlo con más frecuencia a partir de mediados de enero, pues dispondré de mucho más tiempo libre, (Quién sabe, a lo peor os aburrís de leerme tanto) Carlos López desde la capital de la Costa Blanca (Alicante, Espanya) ___________________________________________________________ From: Manú <144@arrakis.es> Subject: Ensayo de un cuento de invierno Había una vez un árbol en algún lugar. Era invierno, pero el árbol mantenía verdes sus hojas y seguía poblado de ellas como si fuera verano. A veces soplaban rachas de viento norte, frío y con recuerdos de blancuras de montañas. Otras veces el viento parecía calmarse, y el árbol sentía sólo su propio temblor. Lo peor eran los bancos de niebla, -esa especie de cielo gris donde no existía el Sol, que apenas se adivinaba por un poco de mayor tenue claridad en alguna parte, aproximadamente hacia el sur, tal vez un poco hacia el oeste-. Los días eran breves y lentos para el árbol; tardaban mucho en llegar y duraban poco. Un árbol, en condiciones normales, está atado al Sol por hilos invisibles que le convierten en una marioneta aparentemente inmóvil, pero si alguien le observa con atención verá que el árbol se va moviendo según los hilos del Sol le van girando, casi imperceptiblemente a lo largo del día. Después llega la noche, y el árbol se queda como huérfano, y retrocede. Hay quien dice que este retroceso que hace el árbol es muy rápido, para estar preparado para cuando el Sol vuelva a asomar por el oriente; pero otros dicen todo lo contrario, -que el árbol se ensimisma en sus recuerdos, y que conforme va acordándose del Sol va siguiendo las huellas de su paso, desde las más próximas a las más lejanas; hasta que finalmente termina mirando hacia aquella parte del horizonte en que la presencia del Sol le sorprendió por primera vez-. Siempre hay una primera vez para todo lo que vive. Ahora es invierno, pero el árbol sueña con los días largos y luminosos del verano, en los que el Sol era un amigo casi permanente. Entonces no pensaba en él, -daba por supuesto que el Sol era un elemento más del paisaje, y que su obligación era estar allí, con él, para rascarle las hojas por las mañanas, y para molestarle todo el resto del día con su calor monótono y excesivo, hasta que por la tarde, ya aburrido, se alejaba hacia el poniente y lo dejaba al fin tranquilo-. Pero ahora era completamente distinto, y el Sol ya no parecía tan mala persona como en verano, ni desde luego era nada pesado ni obsesivo. El Sol tenía sus cosas, pero en el fondo era el amigo que a todo árbol le conviene tener para no morirse de frío y de oscuridad, que es lo que le parece que ahora le está pasando a él. A lo mejor se muere esta vez. A algunos árboles les ocurre eso en invierno, -sueltan las hojas y se quedan quietos; y ya los hilos del Sol no pueden girarlo a lo largo del día ni por más calor que vuelva a hacer-. Pero el invierno no es la peor estación para los árboles, ya que, como cada día es más largo que el anterior y el Sol sube un poquillo más en el horizonte del sur, el problema del frío y de la oscuridad se va resolviendo poco a poco. Lo malo es el otoño, que es al revés, y que los días conforme van pasando traen cada vez menos esperanzas y peores noticias. Así que en cierto modo el árbol está contento de que haya entrado ya por fin el invierno. Manú ____________________________________________________________