C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o S U M A R I O Jueves 8-1-98 Edición de Tarde ___________________________________________________________ escualo____________________El ayuno como desintoxicante * Q *___________________________________________Nueva Era. Manú____________________________________________El cuadro ___________________________________________________________ From: escualo Subject: El ayuno como desintoxicante En muchas religiones se habla de la realización del ayuno unido a la oración como purificadoras del cuerpo y el alma, como menera de pedir algo en especial... unido a la donación del dinero que uno hubiera gastado en el propio sustento en alguna obra de caridad que uno considere valiosa. Sobre todo después de los grandes atracones de Navidad y Año Nuevo, el cuerpo pide a gritos una desintoxicación. Y quiero compartir con ustedes un conocimiento de la astrología al respecto: los ayunos realizados el primer día del plenilunio (luna llena) o novilunio (luna nueva) son de lo más desintoxicante. Este ayuno consiste en beber líquidos: agua, agua mineral, infusiones de hierbas (no café), jugos de fruta naturales (colados, sin pulpa), nada de leche, nada de caldos en polvo o cubitos. El período es de 26 horas. Además, se pueden bajar hasta dos kilos de peso. Esto es, ni más ni menos, el antiguo y famoso régimen de la Luna. Así como reconocemos que rige las mareas, también rige (para la astrología) los líquidos del cuerpo. El ayuno es estos días favorece la desintoxicación sanguínea y linfática. La próxima oportunidad de hacer este ayuno es desde el lunes 12 a las 17,30 hasta el martes 13 a las 19,30 hora Greenwich. Según el país donde se encuentren los Krónidas que deseen hacerlo, habrá que sumar (hemisferio occidental) o restar (hemisferio oriental) las horas que correspondan. Escualo. ---------- _________________________________________________________________ From: * Q * Subject: Nueva Era. Ja las buenas: He decidido dejarme influir por el artículo que mandó el amigo Miguel Parra sobre "Mito y Realidad", donde se habla de manera muy interesante sobre los diferentes aspectos de lo que rodea a la Nueva Era o Era de Acuario. Tiene de delicado que el principio de la Era de Acuario comienza en los años treinta de nuestro siglo, más exactamente en 1933, o sea, tiempos difíciles para la vieja y antigua Europa. Difíciles porque empieza un movimiento de Nuevo Despertar de Conciencias, y para ello hay que utilizar métodos algo violentos para mover las neuronas de la gente del mundo, pues a las buenas parece ser que nadie quiere mover un dedo. Ahora ya han pasado los años y acordarse y recordarse de los tiempos hitlerianos o del holocausto nazi, es algo así como acordarse de los tiempos paleolíticos, está pasado de modé, vamos. Y ahora se dice que eso del racismo, de la diferencia de sexos, de la desigualdad de oportunidades y todo eso ya no es problema, se ha superado ampliamente. Pero si se tiene algún gramo de materia gris en el coco, nos daremos cuenta que eso es falso hasta la extenuación. Requeteahora, hay muchísimas más diferencias, desigualdades, racismo y todo tipo de separatismos que en aquellos años de horror y miedo, tan sólo hay que observar -de nuevo- la realidad pura y dura que nos rodea. Lo que ocurre es que en estos tiempos las cosas se hacen de manera más fina, se utilizan otros métodos para hacer ver la gran diferencia que hay entre unas razas y otras, entre un sexo y otro, entre los pobres y los ricos, que dan como resultado un abismo abismal entre las distintas clases de humanos que cubren Arrakis en estos momentos. (Yo sigo apuntado a lo de Arrakis, porque sino va parecer que se trató de una moda). Todas las diferencias humanas tienen un comienzo, una razón y una consecuencia, que para los que se tapan los ojos y las orejas no existen, evidentemente, y como es de esperar, la gente que hace eso, pertenece a los grupos separados o marginados, que ellos mismos por su cuenta y riesgo han decidido separarse y marginarse. Un comienzo es importante sea cual sea la condición de la persona o grupo de personas o gentes. Cada uno de ellos tiene la potestad de elegir el camino que les conduce a las alturas o el camino que les conduce a las bajuras. Los que eligen las alturas han elegido ser grandes en lo que sea, pero grandes, y sin necesidad de que nadie les diga si lo hacen bien o lo hacen mal, y sin que tengan ellos que preguntar tal cosa. Los que eligen las bajuras han elegido ser pequeños y llegar a eso ha sido por su ardua tarea de dudar siempre, todo el tiempo, cada segundo de su vida y preguntando a otros que son de su misma condición si lo están haciendo bien o lo están haciendo mal. A más gente preguntada más ambigüedad y más oscuridad, porque entre pobres no hay lugar para la luz, esa luz que te conducirá a los lugares donde están los que se encuentran arriba, en las alturas. Y no hablo de pobreza económica, que es la pobreza más simple y de más poca notoriedad, sino de la pobreza mental, de la cual ya hemos hablado aquí en la Kronos. La pobreza mental ha sido la que ha llevado a la mayoría de la gente a la pobreza más grande, y esta vez sí que hablo de la económica. Una buena cabeza con su mente en perfecto orden y su alma en perfecta armonía con la divinidad, sea cual fuere ésta, es lo que conforma a un ser que pertenecerá por siempre a la élite, ese conjunto aristocrático que tánto odia la plebe, y que por ese odio es por lo que son plebeyos y ruines, y no por otras causas inventadas por sindicatos o grupos de opinión. Los pobres sólo creen en un sólo dios, falso, democrático y que ha pertenecido a otra de las razones por la que son pobres hasta de espíritu. Da igual cómo se les llame o cómo se hagan llamar esos pobres; judíos, cristianos, católicos, musulmanes, son todos la misma gente que se preocupa y muy mucho de que a los que les rodea les vaya lo peor posible para llevarse la tajada ellos. Y no estoy dando a esto ningún tinte racista ni nada parecido, pues yo en las razas no creo. Los racistas se han convertido ellos mismos que han levantado un muro más alto y más grueso que el que separaba a los alemanes, para que se vea muy clara la diferencia entre unos y otros. Yo sólo creo en dos razas, la raza de los que van para arriba y sin límite, y la raza de los que van para abajo que escarban y sin más límite aún, pues hacia abajo sencillamente no hay límite. Y esos racistas han hecho racismo hasta con las distintas divinidades, que es ya el colmo de los colmos, y es por eso que lo único que han hecho en su existencia es sembrar semillas y más semillas, y no de fe, como nos cuenta nuestro querido Manú en su relato "El sembrador de Fe", lo que han sembrado son semillas grandes y hermosas de odio y más odio. Mientras que no me perjudiquen y no perjudiquen a los que creemos en la multitud de divinidades que hay, todo marchará bien, sin problema alguno. Obviar la Era de Acuario es obviar la verdadera esencia de la Vida Nueva, de la Vida de los Dioses que están entre nosotros. " Q " _______________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: El cuadro Preparó el lienzo, los pinceles, los pigmentos, la paleta, -todo lo necesario para pintar un hermoso cuadro con la idea que se le ocurriera-. Tenía ojos para ver y manos para llevar los colores a sus lugares correspondientes; lo tenía todo, excepto el modelo que habría que reproducir. Pintar en una tela la imagen de algo que está fuera de nosotros se hace con las técnicas que se enseñan en las escuelas que se dedican a enseñar a pintar, pero para pintar algo que no existe en ninguna parte hay que inventarlo todo sobre la marcha, bajo la dudosa guía del subconsciente. Erase pues una persona totalmente decidida a pintar un cuadro, pero sin ni la más mínima idea de cómo se pinta un cuadro, -porque esta ignorancia era la condición sine qua non para su experimento-. "Pintar un cuadro sin que se produzca un milagro es una estupidez" se dijo para sus adentros. Y la profunda convicción que tal frase le produjo le situó exactamente en el lugar psíquico en el que todos los grandes pintores lograban plasmar sus obras maestras. Calculó la tensión de su brazo derecho y de su mano, e imaginó el recorrido de los nervios hasta el lugar exacto del cerebro y del ramal hasta sus retinas. No tenía ninguna prisa, pero estaba al acecho como un animal predador que espera a su presa. Aguardaba críticamente al automatismo de la inspiración. Los nervios de su cuerpo empezaron a tensarse y a querer saltar sobre los colores de su paleta y sobre la tersa blancura de la tela, pero se contuvo. Así permaneció todo el tiempo que le fue posible, soportanto su tormenta interior y las imágenes entrevistas a la luz de sus relámpagos, sus seísmos y estremecimientos, su ansia por pintar y su desenfrenado deseo de hacerlo. La autohipnosis le llegó relativamente pronto -sin lagunas de desánimo-, lenta y feroz y serena como la creación del alba. Sólo una pequeña luz azul permanecía alerta en el centro de su frente observándolo todo y reservándose su opinión. Su mano alzó el vuelo hacia el cielo blanco llevando en su pico la primera gota de color y el anhelo del primer trazo. . . -llegó y se posó y bebió en la blancura-, reemprendió el vuelo y volvió a su origen. He aquí pues al módulo inicial, la primera palabra, el fíat creador, y en Ello está su propia lógica. Miró a la paleta de colores buscando a ciegas, lo encontró. Fué y vino infinitas veces, reencarnación tras reencarnación de infinitas vidas similares y diferentes, hacía atrás y hacia adelante, tejiendo sueños y destejiéndolos, tomando residuos anteriores y reutilizándolos con nuevos añadidos de color y forma, fué y vino, y el rostro del cuadro iba cambiando, pero la avidez de la mano de su alma era siempre la misma, insaciable, tenaz, ardiente, ansiosa y amante hasta más allá de toda desesperación y de todo consuelo, y en cierto modo impasible, indiferente, absorta en una idea que estaba en la lejanía al otro lado de los resultados de la pintura y del cuadro mismo, como el anhelo fijo y estelar de un corazón que palpita en sístoles y diástoles -no para sí mismo, sino para llegar a alcanzar al espejismo de su deseo-, y retornaba vez tras vez lo que Ello fuera con el pretexto de estar pintando un cuadro, pero sabiendo perfectamente que se trata ahora y siempre se tratará de un objetivo completamente distinto, impensable e intraducible, y que ese objetivo es el único fin que justifica a todos los medios. Dejó el cuadro sin terminar -pero rebosante de colores y de formas hasta en la última e infinitesimal partícula de superficie: Todo cuadro verdadero es inconcluso. Dejó el cuadro sin terminar porque ésta es la otra condición sine qua non de su trabajo, y la razón más profunda de su experimento: "Tengo que sobrepasar la plenitud" se ordenó imperiosamente. "Más Allá me atrae". Cualquiera que viera el cuadro vería innumerables imágenes coherentes de un paisaje que discurre por todas las latitudes de la tierra y por toda la fauna y toda la flora y por todas las expresiones y actitudes del ser humano reales e imaginarias, y jamás vería en ningún lugar que el cuadro estuviera inacabado. Pero lo está, -quien lo esta pintando sabe perfectamente que el cuadro está esperando inesperadas continuidades más allá de todo lo actualmente representable y de todas las imágenes que ni la más penetrante imaginación humana puede ni podrá jamás alcanzar-. Manú ______________________________________________________________