C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o S U M A R I O Domingo 11-1-98 Edición de Tarde. ___________________________________________________________ Deia______________________________Palabras de la Tarde IV Elia 4_________________" DOMINGOS MÁGICOS " 12ª Noche. Manú______________________________________La advertencia ___________________________________________________________ From: Deia Subject: Palabras de la Tarde IV ESTATUAS Las estatuas se peinan despacio, a su alrededor gira un torbellino de átomos brillantes. Las miramos y nos parecen quietas, pero se presiente en ellas un delicado movimiento. Otro mundo y otra hora se asoma a nuestro fugaz instante y vivimos también en nosotros el tiempo de las estatuas Deia _______________________________________________________________ From: "Elia 4" <7soles@arrakis.es> Subject: " DOMINGOS MÁGICOS " 12ª Noche. Un saludo, krónidas galácticos: Me dispongo, - después de un pequeño periodo de inactividad imaginativa -, a enfrentarme con la continuación del relato de la Noche y el Día; y negras y tenebrosas sombras invaden mi pobre mente, - falta de luz -, desde que el Dios Día fue enviado a negras mazmorras del Hel. ¿ No habrá un pequeño rayo de luz para esta pobre huérfana ?; ¿ tendré que bajar a las cavernas del infierno a por él ?. Bueno; si no hay más remedio; ¡ que se le va a hacer !. ¡¡¡ AL ATAQUE MIS VALIENTES !!!. ......................................... Audaz corría por los pasadizos, a toda carrera y velocidad. Reía para sus adentros, pues nadie le reconocía con su disfraz. Y eso que era famoso por poderse todas las formas y cuerpos cambiar. Pronto llegaría al recinto donde el Día estaba prisionero, pero seguiría con aspecto de cachorro, que esto le divertía más. Saltó por encima de un dragoncillo, se coló entre las piernas de un gigante guardián, y mordió en la pantorrilla a un vampiro, - un tanto torpe -, que le intentó atrapar. Llegó a una gran losa, que una entrada cerraba a canto, y a cal; y ahora ya si que se vió perdido, pues la forma debía modificar. Miró a un lado y a otro, no había nadie. . .Zaassss. Odín tomó su verdadero aspecto y la piedra comenzó a empujar, mientras se cuestionaba la dudosa inteligencia de Día, que podía eso mismo haberlo hecho ya; a no ser que atado y bien atado se encontrase, sin poder casi ni respirar. Empujó sólo lo necesario para que desde dentro no le vieran y pudiera entrar Audaz. Tomó la forma de perrillo y olisqueando entró, despacito en el lugar. Vió a Día en el suelo, dormido; saltó sobre él, y le comenzó a ladrar. Probó después con lametones y mordisquillos, pero Día no despertaba ni pá tras. Hasta que vió que de su mano faltaba el anillo que Heimdall dió a Fallstaff y Día para protegerlos del sueño letal. ¡ Por los Dioses del Valhalla !, que bien astutos son en este lugar. Salió; tomó su auténtica forma, y empujó la gran piedra a su lugar. Volvió a ser perrillo husmeador en busca del rastro de un anillo especial, que del sueño protegía y que en la mano de su dueño no está. Si tuviera aquí sus dos cuervos, le dirían en un momento en que lugar poderlo hallar, pero Hella los vería, y delatarían su presencia, sabría que Odín en su reino está, y él no quería conflictos territoriales, que muy escarmentado andaba ya. Volvió al salón del trono, y bajo él se escondió, con las orejas bien levantadas, para poderlo todo escuchar. Hella había hospedado a Fallstaff en el recinto de los cíclopes y quedado en hablar con él durante la cena, sin más tardar. Varios siniestros consejeros comentaban el hecho y reían de la torpeza de Día, que a su reina se había atrevido a insultar. Le había dado la escusa que necesitaba para hacer lo que de todas formas, pensaba hacer sin más. Dos oscuros Soldados de las Tinieblas entraron en el salón; escoltaban a una Sacerdotisa Abismal, que en sus manos portaba un cofre, que alargó a su reina sin más. ¡ Salve, Reina de las Tinieblas !. Aquí tenéis lo que mandasteis buscar. ¡ Buen trabajo, Antrah !. Dijo Hella. Cogió el cofre, lo abrió, sacó el anillo, se quitó una cadena que llevaba al cuello, introdujo en ella el anillo y de nuevo se la colgó; guardóla por dentro de su negra túnica, pues no quería que Fallstaff descubriera que ella lo tenía en su posesión. Lanzó un suspiro de alivio y dijo: Él, ya no me tiene en su poder, no podrá seguir amenazándome con enviarme el Eterno Sueño. Y lanzó una sonora carcajada. .................................................. Creo que lo de sacar a Día de su mazmorra está un pelín complicado; lo intentaremos el Domingo Mágico siguiente. ¡ PAAARDÓN !, PLIIIISSSS. Un cordial saludo. Elia4 ==== ______________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: La advertencia " La idea básica de sus cuentos -(de H.P. Lovecraft)- es que el hombre no debe investigar o jugar con ciertos fenómenos, y que si lo hace, traerá como consecuencia su propia destrucción. " Después de leer tan sabia advertencia del comentarista, cerró el libro, se acomodó más profundamente en su sillón y encendió un cigarrillo. La luz era la apropiada a los gabinetes suntuosos y misteriosos donde se refugian ciertos hombres impíos para violar las prohibiciones de la prudencia humana. La mayoría de los lectores de relatos de terror suelen considerarlos un simple género literario cuyo único designio es distraerles un rato, pero Carlos veía en tales relatos un reguero de involuntarias pistas dejadas inadvertidamente por la imaginación de los autores al confeccionar sus obras, ya que Carlos era una especie de Sherlock Holmes del mundo fantástico al cual investigaba. Por principio Carlos no descartaba la existencia de lo llamado "sobrenatural", pero tampoco creía en ninguna de tales existencias sin pruebas convincentes integradas en un sistema global de Realidad ontológico y psicológico. Había leído y visto prácticamente todo lo escrito y filmado sobre las imaginarias entidades extrahumanas, -fantasmas, demonios, vampiros, licántropos, seres malignos emparentados con los dinosaurios o con otras especies animales, diablos antropomorfos del futuro o de civilizaciones inaccesibles a la percepción homínida, y un largo etcétera-, y no creía ni una sola palabra de todo eso; pero seguía sin descartar la posible existencia de entidades ajenas a lo actualmente conocido respecto el devenir de la materia, de la energía y del psiquismo. En opinión de Carlos, algunos autores de cuentos de terror utilizaban -sin ser conscientes de ello- algún órgano mental prospectivo cuyo alcance era mayor que el de la imaginación propiamente dicha; y que tal órgano revelaba a veces existencias matemáticamente lógicas y estructuras vivientes a su modo que eran el origen real de las popularizadas ficciones imaginarias. "Los vampiros no existen" pensaba Carlos, "pero detrás de ese concepto existe Algo que es o son auténticos vampiros". Y lo mismo pensaba respecto a los demonios, los zombis, los fantasmas, los hombres-lobos y demás especies de la fauna terrorífica, -así como también respecto de las hadas, elfos, trolls, dioses y demás especies de la fauna tradicionalmente legendaria-. "Algo hay en ello". Así que la advertencia del comentarista de Lovecraft le pareció interesante y digna de ser tenida en cuenta, pero no por miedo a toparse en algún rito con alguna aparición satánica, sino por elemental prudencia para no hacerla surgir del interior de su propio psiquismo: "Existen dioses y demonios, pero los tenemos dentro". Desde el fondo de su sillón en sombras Carlos emitió una suave carcajada al recordar la restringida forma en que la Ciencia actual suele considerar a lo psicológico, reduciéndolo a una simple cuestión personal en cada caso. "Ni el Espacio que ocupa el Universo es tan grande como el área de acción de un psiquismo, ni la realidad física es tan compleja como la estructura del inconsciente". Es más, Carlos pensaba -y dicho sea en términos matemáticos-, que todo el Universo, incluída la Humanidad, son "un caso particular" de una realidad envolvente e inmanente de naturaleza psíquica. "Creemos sólo y siempre lo que esa naturaleza psíquica nos permite y nos obliga a creer". En cierto modo Carlos era un rebelde alzado en armas en contra de la mente humana sometida a lo que él llamaba "La Gorgona", que a su vez no era más que una "deformación aberrante ideológica" de otra idea mediática llamada "La Medusa", que a su vez era la lógica resultante del choque entre "el Holograma objetivo" y la consciencia personalizada. Como se ve, Carlos no creía en los personajes de los cuentos de terror, pero sí creía en la existencia de otras cosas mucho más terroríficas aun. Su Rebeldía iba especialmente dirigida contra la Muerte, -dueña y señora voluntariamente aceptada por toda la humanidad-, lo cual le convertía a él en guerrero de un imperio de inmortales, que él no sabía si existía ya o si tardaría miles o quizás millones de años en empezar a existir. Tal dato es irrelevante para cualquier guerrero que se rebela en contra del Imperio de la Muerte, al cual actualmente la humanidad pertenece, porque las guerras psicológicas no dependen del número de contendientes, sino de la calidad de los mismos. Carlos sabía perfectamente que si conseguía convertirse en arquetipo, el reinado de la Muerte tendría sus días contados. Así que se atrevió a pronunciar el sortilegio: "No existe ningún dios por encima de mi cabeza". Resonaron un trueno y un chasquido y las luces de toda la ciudad se apagaron para reencenderse casi inmediatamente. M a n ú http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html ______________________________________________________________