C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o S U M A R I O Lunes 12-1-98 Edición de Noche ___________________________________________________________ * Q *____________________________Encuentro en Miskatonic Inigo Garcia-ureta_______Re: Lunes 8-12-97 Edicion Tarde FERNANDO_________________________RE: Poesía- "Diálogo" Manú____________________________________El gesto y la red ___________________________________________________________ From: * Q * Subject: Encuentro en Miskatonic Cuánto me he alegrado de la gloriosa idea que ha tenido nuestro amigo Ahriman de sacar a la luz de la Kronos de nuevo, a Lovecraft. Digo de nuevo pues hace unos meses estuvimos hablando de él un poco. Yo intenté en mi humilde y escasa sapiencia en el tema, de desarrollar una especie de ensayo sobre las dimensiones basándome en los relatos extraños de Lovecraft, y lo dejé bastante a medias. Ahora, en esta nueva oportunidad que Ahriman nos da, y siento al mismo tiempo que me da a mí, me lanzo de nuevo al desafío de hablar del autor clásico que más me ha influido en mi vida. Será algo pobre a lo mejor que alguien se deje influenciar por alguien que sólo ha contado en su vida historias de horror o terror, pero en mi vida el misterio escalofriante ha jugado un papel importante. En un principio a mi me dio por escribir desde exagerada temprana edad, sin haber leído a penas nada y tener en propiedad la más brutal de las inculturas, pero era ese medio de la escritura el único para seguir vivo y sentir la vida. ( Mi pánico más grande era el que la gente se adueñara de tal manera del espacio físico del mundo que uno pudiera ahogarse, y entonces veía a los monstruos más terribles acechar en las calles para destruirlo todo ). Los primeros cuentecillos eran una verdadera porquería, tendría unos siete u ocho años lo más, y no sabía ni lo que contaba. Casi todas las historietas tenían un lugar común que era el bosque y la montaña, en esos lugares pasaban todo tipo de cosas con brujas y casas gigantescas. Luego llegó el primer relato largo que lo titulé "S.O.S. La ciudad en peligro". Creo que fue un trabajo para el colegio, no me acuerdo si salió bien o mal, pero aquello sería lo que comenzaría a ser mi destino, escribir aunque no tuviera ni idea. En todos los relatos había un final de mundo, no del mundo físico, sino de sus habitantes, o sea, que me viene de largo esta obsesión mía de que algún día el homínido volverá a su redil de inexistencia. Y un día me vino un tipo que decían que era muy cercano a mi, creo que se llama padre o algo así y que te enseña esto y lo otro. A lo más que llegaba este tipo era a leer los cuentos que yo escribía, y a eso de los trece o catorce años me preguntó si conocía a Lovecraft, evidentemente le dije que no, como si me hubiera dicho otro nombre cualquiera. Entonces me regaló un libro del tal Lovecraft; "En la cripta". Lo leí con tal avidez, que no sé cómo no desaparecí del mundo y me trasladé a cualquier otra parte del universo, quiero decir, me volvió loco, pero no de locura mala y decadente, me fascinó en otras palabras, de tal manera que a partir de ese libro toda mi lectura era Lovecraft y Lovecraft, y los demás autores de la vida literaria me importaban un pimiento, pues yo encontraba todos los alicientes indispensables en aquel hombre de apellido tan curioso. Llegaba a tal locura mi obsesión por las historietas de Lovecraft que me liaba a buscar en las enciclopedias todos los lugares mágicos que salían en sus obras, y naturalmente no encontré ninguna por mucho que rebuscara. Lo primero en buscar era la Universidad de Miskatonic, pues Lovecraft hablaba de esa universidad como si existiera realmente, al igual que otros lugares y otras ciudades, y evidentemente todos los dioses de los que hablaba también. Y no creáis que no hay algo de real en sus historietas. Yo desde pequeño he pasado muchos veranos en una casona gallega en la que mi fantasía imaginaria se disparaba a lo infinito, y en aquella casona pude comprobar muchas de las cosas que Lovecraft cuenta en sus relatos; esos ángulos formados por los techos interiores y que dan a un altillo que siempre está cerrado a cal y canto, esos sonidos de los animalillos nocturnos... Uno de los relatos que más me inquietó fue uno que se hacía llamar "Las ratas en las paredes" algo desagradable y tétrico a más no poder, pero lleno del terror más brutal, y no por las ratas precisamente. Pues bien, en aquella casona la última vez que estuve, -hará unos nueve años o así- me pasó que pude vivir casi la misma historia que se cuenta en ese relato mencionado, la única diferencia es que las ratas estaban en ese altillo misterioso, y su garrapatear tedioso e inagotable me hacían tener los sueños más extraños e increíbles que nunca pude tener. Llegué al límite de sentir que en uno de esos sueños había estado elevado en el aire y sentir que luego la cama caía estrepitosamente y despertar. Lo terrible era comprobar que la susodicha cama estaba de diferente manera que al acostarme, y que aquellas ratas habían bajado por no se sabe donde a la habitación donde yo dormía. Semanas después decidí largarme de aquel fantasmal lugar sino quería volverme loco. Tuve muy presente al pobre Lovecraft al que le tildaban de enajenado mental y extraño personaje. Suerte que la muerte no existe y sé que en alguna parte estará nuestro querido Lovecraft, entre misterios y terrores que nadie podrá lógica científica o cabal, porque el misterio sólo rodea a los vivos. Es muy curioso que estemos hablando de esto. El otro día una prima mía me invitó a leer a Edgar Allan Poe, pues yo no había leído nada de él. Al día siguiente cogí un libro con relatos escogidos de su obra y me leí un relato "La caída de la casa Usher" y me quedé así como un poco plancháo, no me dijo gran cosa. Al día siguiente me dio por comenzar un relatillo al más puro estilo Lovecraftiano (guardando las distancias claro) y al día siguiente me encuentro en la Bitácora con el artículo de Ahriman hablando de Lovecraft y de lo poco que verdaderamente se le conoce y todo eso. Vamos, la sinKronización personalizada. Seguiré otro día, no quiero ponerme demasiado delirante. " Q " ________________________________________________________________ From: Inigo Garcia-ureta Subject: Re: Lunes 8-12-97 Edicion Tarde No se como es que se me ha contactado pero es agradable encontrar una sorpresa asi de vez en cuando. Omito el que sea lunes, lo cierto es que no me encuentro eXcesivamente comunicativo hoy. Os envio un poema: UBU SUNT Entre tanto imbecil nadan las palabras insolentes insolventes en una mar de absenta disolvente... Nada de nada, imbecil: Entre tanto, las palabras. (innigo Garcia-Ureta, 98) ________________________________________________________________ From: "FERNANDO" Subject: RE: Poesía- "Diálogo" DIALOGO El diálogo se desliza por tus labios como miel del cielo azul armonía del alma río de placer. Las turbulencias de tu mente sacuden rayos y centellas vendaval de ofusquedades rabia del espíritu. ¡Escucha! ¡Mira!. El horizonte se despeja, la luna de la noche oscura se desvanece la luz va renaciendo en la oquedad. Tu sonrisa es la gloria que se puede tocar con los dedos que convierte el aire que respiro en un trozo del Edén. _________________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: El gesto y la red E l g e s t o y l a r e d Manú leyó atentamente el artículo de Luisa Iboggio en el Cuaderno de Bitácora y se propuso consultar todo lo oficialmente conocido sobre la glándula timo. Sonrió por el resto de los comentarios de la hermosa dama, a la que no conocía pero completamente seguro de que ella era hermosa y oscura. Ya antes le había tácitamente dedicado el cuento de La Roca de este mismo libro; así que gestionó girando separados los dedos índice y pulgar de su mano derecha y envolvió lejanamente a Luisa en una invisible red de espacio y de tiempo, y la insertó rápidamente en este mismo libro y en este cuento. Luisa es como un lago en donde se despeñan dos opuestos torrentes, -el río de la excéptica racionalidad y el río de la milenaria tradición andina-, y su fragor silencioso es como el del Urubamba al pie del Machu Pichu. En tiempos antiguos Luisa fue princesa Inca innumerables veces y sacerdotisa del Señor de las Cuatro Potencias, y es en este contexto en el que puede ser comprendida su regia certeza actual sobre el ámbito de la Ciencia. Desde la más remota prehistoria es bien sabido que toda afirmación sobre la naturaleza de las cosas podrá ser revisada y rectificada algunos años después y en los siglos siguientes; y también que corresponde a los magos mantener la vigencia de los principios ancestrales enunciados en el origen de cada cosa y ser por quienes tienen la potestad de ver las esencias en devenir. Este es precisamente el caso de Manú y de Luisa y el del puma y el jaguar. Los cuatro están al acecho, y los cuatro se envuelven en su impasible espera. Las aguas de río fluyen y todo pasa; pero quienes se mantienen en la orilla están fuera de la corriente que va borrando todos los recuerdos. Para ellos hay Otro Tiempo que no se mide en minutos ni en horas ni en días, sino en estaciones y en alturas. Los cuatro saben trepar por la ladera de la montaña y observar el imperceptible cambio en los árboles y en la hierba y en los arbustos, camino hacia arriba de la Nada Blanca y camino hacia abajo de la Nada Oscura. Los cuatro son tótemes de sus tribus y de sus almas invisibles. A Luisa le molesta el aparente desprecio de Manú hacia los mortales, sin ver todavía que se trata de la actitud embromadora que se adopta con los bebés. Los seres humanos actuales son todavía larvas, y decirles que son larvas no tiene nada de despectivo si se tiene en cuenta la metamorfosis que les aguarda. Lo que no sería ni verdadero ni justo es decirles a las larvas que son el producto final y acabado de su evolución y que abandonen toda esperanza. Luisa conoce algo del Alma, aunque a Manú le parece que lo que ambos saben o conocen respecto al Alma no es todavía totalmente suficiente para enunciar una teoría completa sobre el asunto. Que el alma humana es Algo es evidente; y que ese algo está Estructurado es bastante probable. Y en este punto Manú le da la razón a Luisa sobre la imprescindible necesidad de idear algún tipo de lenguaje cuyos términos se ajusten exactamente a lo que se quiere decir, sin más analogías cientificoides ni de demás formas coloquiales. "Nosotros Las Almas" es el título de un libro inédito que Manú escribió hace años, y que junto con otros muchos está a la espera de que llegue su milenio. Salvo excepciones, jamás se debería escribir para el presente, porque toda idea aceptable para una generalidad es siempre sospechosa y queda uncida a la época en que triunfa, y con ella va muriendo día tras día. Es preferible tener la paciencia de las rocas y de las estatuas de los dioses, y sonreírle al Tiempo. M a n ú http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html _______________________________________________________________