C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o S U M A R I O Sabado 17-1-98 Edición Matinal ___________________________________________________________ Miguel Parra (Ahriman)_______________________Simbolos I/II Elia 4_________MISTERIOS DEL PASADO: "La Mirada Divina" Manú______________________________A las once de la noche ___________________________________________________________ From: "Miguel Parra (Ahriman)" Subject: Simbolos I/II Todos los pueblos de la tierra se han interrelacionado entre sí y se han conectado con el universo y la naturaleza, a través de símbolos que fueron revelados por los dioses para que el hombre pudiera mantener contacto con lo espiritual y lo divino, con lo sobrenatural y supracósmico. Los libros sagrados de las distintas culturas nos hablan en un lenguaje simbólico: a través de parábolas, metáforas y poesías, rituales y mitologías, nos transmiten ideas metafísicas que en sus aspectos esenciales son idénticas en todas las culturas, pues se refieren a la misma y única Verdad. Tanto las escrituras de los Vedas, El I Chin y el Tao Te King del extremo oriente, la Biblia, los Evangelios y el Corán en las tradiciones judía, cristiana y árabe, como las mitologías arcaicas, egipcias, griegas, romanas y escandinavas, y los códices de los indios americanos -para poner sólo los ejemplos quizá más conocidos- se expresan en un lenguaje simbólico, sagrado y ritual, cuya auténtica comprensión nos puede hacer entrar en contacto con las regiones más profundas de nuestro ser, con los antepasados míticos, y con los orígenes no humanos -o divinos- de la cultura y el hombre. Esclarecidos pensadores -entre los que destacan René Guénon y Federico González-, al observar las identidades tan profundas que presentan los códigos simbólicos de los distintos pueblos, han planteado la idea de la existencia de una Tradición Primordial y Unánime, de un Centro o Eje arquetípico, situado fuera del tiempo y el espacio ordinarios, del que han emanado las tradiciones y culturas particulares, con el cual será posible conectar si se logra trascender los aspectos puramente formales de los símbolos sagrados y penetrar sus regiones más interiores, ocultas y secretas: las dimensiones de lo metafísico que nos revela la identidad suprema de todas las culturas y de nosotros mismos. Las tradiciones antiguas -la mayoría de las cuales aún conservan, aunque oculta, plena vigencia y autoridad, en virtud de haberse mantenido intactos sus conocimientos esenciales- consideran al símbolo como el vehículo más adecuado de expresión de las verdades de orden metafísico; de él se valen las ideas más elevadas para descender al mundo concreto, y a la vez él es el instrumento que utiliza el hombre para ascender desde su realidad material, hacia su ser verdadero y espiritual. Las enseñanzas de la Simbología -a pesar de las múltiples y sistemáticas persecuciones que ha sufrido a través de los siglos- dichosamente se han preservado hasta nuestros días gracias a las escuelas de iniciación que, de manera ritual, han transmitido sus secretos ininterrumpidamente, de generación en generación, permitiendo que, a pesar de lo convulsionado del mundo moderno, pueda el hombre ahora, en los albores del siglo XXI, reencontrar sus orígenes sagrados y re-ligar, por intermedio de esos mismos símbolos, con las regiones ocultas y misteriosas del ser y con su propia esencia. Pues esta antigua ciencia sagrada ha logrado transmitir el significado profundo e interno que se conserva siempre intacto dentro de los signos misteriosos del universo, la naturaleza, y el hombre. ________________________________________________________________ From: "Elia 4" <7soles@arrakis.es> Subject: " MISTERIOS DEL PASADO ": " La Mirada Divina " " LA MIRADA DIVINA " Como lo prometido es deuda, intentaré tratar el simbolismo del ojo dentro de la pirámide, ( perdón, dentro del triángulo. ¿ en qué estaría pensando ? ). Tengo que advertir, que se trata de una interpretación propia, nada didáctica ni dogmática; una visión comparativa con los símbolos que me parecen equivalentes. ( Ya se en que estaba pensando: En el ojo de Horus ). Son varias las Mitologías que hablan de un Dios que entrega uno de sus ojos a cambio de la Sabiduría. En Egipto es el dios Horus el que lo pierde a manos de su maestro Sebek, mientras éste lo adiestra para luchar contra el asesino de su Padre -. A este ojo que Horus pierde en la lucha, se le llama "El Ojo de Horus", - yo mas bien lo llamaría " Mirada de Horus " -, y representa una manera divina de ver la realidad, una visión mágica del mundo que sólo pueden tener los dioses; y que si algún mortal llega a tenerla es que es un dios, aunque todavía no sea consciente de ello. En las leyendas nórdicas, es el dios Odín el que entrega su ojo a cambio de la Sabiduría de Todos los Tiempos que fluye de la fuente del gigante Mimir, de cuyo cuerpo fue creado el mundo. Pero el triángulo es probable que nos llegue de Grecia, aunque tomado de Egipto. Recuerda tanto a la pirámide, que parece una síntesis de ella, pero sobre todo simboliza " El Tres ": Llamado Triada en Egipto y Trinidad en el cristianismo. De la India conozco poco, pero tengo entendido que también hay un dios que es tres al mismo tiempo: Creador, conservador, y destructor, aunque con distintos nombres. Por cierto que en la India se halla también el llamado Tercer Ojo, que creo, simboliza la Mirada Divina como en Egipto. En cualquier politeísmo que haya sido reajustado hacia el monoteísmo, lo más que se ha dejado reducir es al Tres, ( Padre, Hijo y Espíritu Santo en el cristianismo ); cosa que ha traído muchas discusiones teológicas sobre si los tres son el mismo o son diferentes, o que relación tienen entre ellos. Y es que los orígenes religiosos de todas las creencias son politeísmos que han sido replegados sobre si mismos o " condensados " en el caso de las "triplicidades" de los "Dioses Únicos". En el altar supremo de cualquier religión siempre hay tres; y en las monoteístas hay: Un Dios, un Hombre Dios ( su Profeta ), y un Espíritu Divino, Angel u otra Entidad Divina que los comunica entre si, y a los hombres con ellos. Pero el ojo dentro del triángulo, - sobre todo -, es uno de los símbolos más usados por el cristianismo para representar a un dios que ilumina ( a veces se representan rayos de luz desde el ojo, saliendo del triángulo ), y que todo lo ve y puede juzgarlo, - característica exacta a la que tenía el dios Shamash ( el dios Sol ) de Babilonia -, y creo que La Masonería lo tiene también entre sus símbolos, aunque no se si con otro significado. En los antiguos Pueblos Aztecas existía el llamado " Ojo del Cielo ". En sus códices dibujaban dos líneas que contenían círculos que semejaban ojos; a esos ojos se les llaman del cielo, porque lo que pintaban en el espacio superior de esa " Línea ", era el mundo de los dioses, y en el inferior de ella, el los hombres; o sea, que los " Ojos del Cielo " marcaban la línea de separación del mundo divino y del mortal. Un símbolo de Quetzalcóatl era la estrella que nosotros conocemos con el nombre de Venus, y ésta se dibujaba como una flor que crece hacia abajo desde uno de éstos " Ojos del Cielo ". Por regla general, los símbolos heredados o transmitidos de unas culturas a otras, al ser sacados de su contexto, pueden recibir nuevos significados que no son los suyos propios, o mezclarse con los de la cultura que los adopta. Por eso es bueno, aparte de la información que se tenga redescubrirlo por cuenta propia; el hecho de soñar o visualizar mentalmente un símbolo es un acercamiento a su comprensión, pues es como el código de apertura de una puerta mental por la que se puede acceder a él. * * * Saludos. * E L I*A * * _______________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: A las once de la noche A las once de la noche La neptunia es una planta increíble e insospechable que no necesita agua, ni tierra, ni sol, ni abono, ni nada de cuanto suelen necesitar las otras plantas. Se diría que la neptunia es un timo de plástico que venden en ciertos viveros exquisitos, -pero no es de plástico ni de nada artificial, pues poco pero crece-. ¿Poco?: No lo sé, dijo el propietario de la macetita respondiendo a su propio pensamiento. No lo sé porque hace poco tiempo que la tengo. Pero imagino que a lo más que podrá llegar esa planta es a unos... 20 ó 30 centímetros de altura, -añadió calculándolo a ojo de buen cubero-, porque si no le habrían hecho una maceta más grande o las venderían ya más creciditas, -rezongó-. Faltaba sólo un minuto para las once de la noche y en el reloj de la iglesia no sonó ninguna campanada, principalmente porque por allí no había iglesia ni torre ni reloj. Así que "reloj de la iglesia" es sólo una expresión coloquial a la que se suele acudir en los relatos clásicos de misterio, -cuando una sombra asesina se está acercando a su víctima-, y si además se añade "lentamente se fueron desgranando en el viento gélido de la noche las once campanadas" es mentira. Pero la neptunia estaba allí, quieta y persistente, al lado de su nueva víctima. Ya había matado a dieciséis. ¿Cómo lo haría? se habría preguntado el policía, de haber descubierto que la neptunia era la asesina, -pero jamás un policía en sus cabales podrá descubrir semejante cosa-, primero y principal porque lo más probable es que la Ciencia afirme que la neptunia no existe, -como los vampiros-, y de existir -cosa más que dudosa-, tampoco tendrían fuerzas ni poderes suficientes para matar a nadie por su propia cuenta ni por encargo. ¿Entonces quién va a matarme? se preguntó la víctima mirando a la neptunia. Y sólo el eco del viento gélido y un trueno lejano respondieron a su pregunta: "¡¡¡ La-Nep-Tu-Nia !!!" ¿Pero cómo? -y esta vez no hubo respuesta-. Pasaron los segundos interminables uno detrás de otro, desde después del uno hasta el anterior al sesenta, y un agobiante silencio se fue cerrando en torno a. . . a. . . digamos el corazón de la víctima indefensa, -...veinticuatro...- Gruesas gotas de sudor perlaban la frente de la víctima. La neptunia estiraba sus dendritas, (o como se llamaran sus minúsculas hojitas en forma de pinchitos tiernos y muy verdes) intentando alcanzar a su décimoséptima víctima, -que no sería la última seguramente-. Parece mentira que una plantita tan bonita tenga tan mala leche. Pero así era. A veces, las neptunias más asesinas consiguen marcas o records espeluznates, -(uno por cada hojita)-, y hay que dar gracias a los dioses de que en Vierdes -(que es el nombre del vivero de donde trajeron la neptunia)- no se les ocurra vender neptunias de mayor tamaño, -porque es que acabarían con la totalidad de la población-. ...Veintisiete... El secundero del reloj de pulsera digital de la víctima se acerca paso a paso al medio minuto, y luego al minuto entero, y en el ambiente turbio por el humo del cigarrillo se percibe como una crispación que hace que las volutas salgan cuadradas, pentagonales, exagonales, octogonales, y de más formas geométricas, menos redondas. Si eso no es una crispación del aire y del ambiente que venga dios y lo vea. ...Treintaitrés... Un escalofrío recorrió la espina dorsal de la víctima, que hasta ahora no sabemos si era hombre o mujer, mosquito o gato, pero da igual, porque todas las víctimas son iguales ante el Señor. ¡Oh! ¡Aaaaahhhh! ¡AJJJJJJJ! Era un mono: La víctima era un mono sentado en el suelo. No puede ser. -Porque los monos no sudan-. Entonces sería otro ser. ...Cuarentainueve.... Total, que a este paso quedan once segundos para que la víctima -sea quien fuere- la espiche. Y así podríamos llevarnos la noche entera. Así que tenemos que resolver dos problemas y cuanto antes: Primero: ¿Qué clase de ser, persona, animal o cosa, era la víctima? Segundo: ¿Cómo conseguirá la neptunita matar a un ser tan mayor que ella? (La solución otro día). M a n ú http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html ______________________________________________________________