C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/bitacora.html S U M A R I O Domingo 25-1-98 Edición de Tarde. ___________________________________________________________ Cristina Amor__________________________________Un cuento " Q "_______________________________Aquí también un Mago Cristina Amor________Re: Lunes 12-1-98 Edicion de Noche Manú______________________________________La Transmisión ___________________________________________________________ From: Cristina Amor Subject: Un cuento Queridos Krónidas: Espero que os guste este pequeño cuento. AMOR, SIEMPRE AMOR Era invierno, en plena madrugada. No sabía qué hora era, pero daba igual. Me encuentro tumbada en la hierba, en medio de la Naturaleza, y a pesar de toda mi ropa de abrigo, me siento medio helada, pero ¡qué importa! Una vez más, me encuentro contemplando las estrellas, que tanta fascinación despiertan en mí, y tanta nostalgia. ¡Me hacen recordar tantas cosas...! Inevitablemente acabo recordando de nuevo todo. Una pequeña lágrima corre por mi mejilla, cuando de nuevo siento la añoranza por todo lo que dejé. Pero... tengo que continuar. Acepté esta responsabilidad y he de continuar con ella hasta el final, no importa los siglos o milenios que me cueste. Todavía recuerdo cuando se habló de los humanos de la Tierra, entonces sentí un profundo Amor por ellos, ¡parecían tan niños...! Fue entonces cuando decidí presentarme a uno de los Ancianos de los Dias, y contarle lo que me había propuesto: ayudarles a crecer. ¡Cuántas cosas sucedieron desde entonces! Sigo mirando las estrellas, y reconozco a la mayoría de ellas, y sus constelaciones... Orión sigue brillando al sur, con Betelgeuse dando su característico brillo rojizo, las tres estrellas alineadas que tan bien conocen los aficionados a la astronomía, la difusa nebulosa que se encuentra al sur... allá a la izquierda luce esplendorosamente Sirio... ¡Si supieran los humanos...! De allí proceden los principales creadores de la especie humana, ya hace muchísimos miles de años, bastante más que los que llevo en este planeta... De nuevo elevo la vista... y me encuentro con la pequeña constelación de Lira. Allí, a veintisiete años-luz, se encuentra un pequeño planeta que gira alrededor de un sol anarajando. Un sol que se encuentra oculto detrás de una pequeña nebulosa anular. ¡Cuánto lo echo de menos! Un día podré volver al fin, cuando termine lo que me propuse. Allí, los seres humanos (pues también tienen la misma forma humana, pero el cabello es platino) cultivan todas sus capacidades hasta el límite. Allí el Arte tiene una importancia y una variedad de expresión tal, que jamás el más imaginativo de los "artistas" terrestres podrán imaginar... Aún recuerdo cuando participaba en los concursos artísticos sobre nubes. Los premios no existen, se participa por la satisfación de ser capaz de llegar más lejos cada vez, de superar una y otra vez tus propios límites. Nunca llegaba al nivel de los grandes maestros, pero no importa, me satisfacía formar parte de ello. Mis esculturas modeladas en las nubes (por simple capacidad mental) no eran tan hermosas, pero sí agradables de ver. Mi imagen favorita era modelar a los Unicornios a partir de una nube. A veces, por nostalgia, he intentado repetir lo mismo en este planeta. No lo consigo del todo, nunca, aquí mi nivel no está al nivel habitual de entonces, no todavía. Pero persevero. Quizás un día los hombres de este planeta también empiecen a conocer el placer de este Arte. Los Unicornios... cuando llegué a este planeta, me sorprendí. También aquí existen Unicornios, mis animales favoritos, además de los Gatos. Pero aquí son escasos, muy escasos. Y se esconden de todo el mundo. Apenas he podido tener unos pocos contactos... el último fue hace sólo tres años, en el Sur de Inglaterra. Lo recuerdo muy bien, fue una visita que hice en espíritu a la Reina de las Hadas del Bosque, que vive allí. Había muchos espíritus de la naturaleza, como era de esperar. Son muy agradables. Y también estaban muy inquietos. Se acercaba una de sus festividades más queridas y estaban ansiosos de divertirse y celebrar... cierta festividad veraniega. Allí fue cuando ví por última vez, hasta ahora, un Unicornio. Era pequeño, recordaba a los poneys por su tamaño, y también la piel era rojiza, pero con las crines de color negro. El cuerno aún era pequeño y ancho, debía de ser muy joven... ¡Ay, los recuerdos! ¡Son ya tantos siglos...! Recuerdo cuando vine a este planeta por primera vez, hace unos catorce mil años, mi primera reencarnación la tuve en una civilización ahora inexistente. Aún sigue oculta con todo su esplendor, todas sus ciudades, bajo las arenas saharianas. Intentaba educar a las pequeñas poblaciones de humanos que había entonces, aún en su primitiva cultura. Educarlos, no en la ciencia. Nunca pensábamos en cometer ese error, sino en el espíritu. En que fueran poco a poco conscientes de lo grandes que son, en espíritu. Casi siempre nunca lo conseguía. Entonces era muy inexperta, mis primeras vidas las pasé aprendiendo más que ayudando... Con el tiempo, la otra civilización técnicamente avanzada que había, en lo que hoy es el Amazonas, también desapareció. Su principal ciudad, bajo una cúpula amarilla, aún sigue bajo las aguas del Amazonas. Todavía se sigue usando a veces. Otras ciudades, muchas de ellas, aún permanecen ignoradas y escondidas en la selva. También la "nuestra desapareció". Pasé a nacer y vivir en otras culturas de distintas partes del mundo... a veces mis reencarnaciones son un fracaso, al no conseguir lo que me propuse, pero no importa, tengo todo el Tiempo del mundo para seguir insistiendo, para ayudar, para seguir aprendiendo. Echo de menos tantas cosas que perdimos entonces... si supieran los "magos" de ahora lo que fué realmente la Magia... pero en realidad no era nada sobrenatural. Usábamos lo que desde siempre fue natural, y que forma parte de lo que el Humano desconoce de sí mismo. En la Atlántida usábamos directamente los cristales de cuarzo de la misma manera que hoy se usan los ordenadores. Podíamos guardar la información a nivel atómico, de manera que un cristal del tamaño de un puño, podía albergar todas las obras contenidas en una Biblioteca corriente de hoy en día. Pero a algunos les cegó el Poder. Quisieron adueñarse militarmente de Europa, donde ya entonces los posteriomente conocidos como Griegos, empezaron a tener una cultura floreciente. Pero recibieron el castigo, el Gran Cristal de la Pirámide, desató el cataclismo que hundío a la Atlántida bajo las aguas. Era una hermosa tierra. No se conocía nunca el invierno, sino que era una perpetua primavera-verano. Tres cosechas al año eran lo normal... Pero tenía que continuar con mi responsabilidad: seguir ayudando a la especie humana, a que un día, por fin, despierten, y entonces sepan lo que realmente son. Escogí otras culturas para seguir con mi trabajo. En el Imperio de los dos Nilos, por ejemplo (ahora, Egipto), se me recordaba como Basthet. Más adelante, hace sólo tres mil años, en la tierra hiperbórica, lo que hoy son los países nórdicos, me bautizaron como Freyja... ¡fueron tantos los nombres, tantas las divinizaciones! Pero no era eso lo que quería, no. Cada divinización fue un fracaso, porque en vez de escuchar preferieron invocarme ante cada dificultad. ¡Son tantos los recuerdos, tantas las vidas...! La última fue un fracaso estrepitoso. Era joven, de pelo oscuro, apenas tenía ventipocos años. Mi marido, en aquel entonces, un hombre muy fuerte, pelo negro, bigote negro y ancho, destrozó mi felicidad, y perdí a mi hijo... me suicidé y fracasé en esa vida. ¡Hay tanto aún por aprender! Esta vez, me decidí por un experimento nuevo, que ahora en vida otra vez controlo, pero casi echo a perder otra vida más, otro centenar largo de años inútilmente. Pero debo continuar, debo seguir trabajando, hasta que mi Misión se haya realizado. Entonces, podré volver a mi Casa después de tantos milenios. También sigo esperando a mi Amado. Después de tantas separaciones, tantas reencarnaciones, tantos mundos como conocimos, sé que pronto llegará el momento en que nos reencontremos, y esta vez será aquí en la Tierra. Estoy segura que mi Amor habrá nacido como un terrestre más, como yo, y que un día nos reencontraremos. Entonces, nos reconoceremos, como siempre hicimos... ¡Tantos recuerdos, tantas vidas, tantos nombres...! Otra lágrima rueda por mi mejilla, una lágrima con sentimientos entremezclados: felicidad, nostalgia, gratitud, decisión... Me levanto, aún queda muchísimo que hacer en el mundo, aún debe existir Cristina Amor por bastante tiempo, y cumplir con lo que me he propuesto en esta ocasión, ahora que por fin ya faltan pocos siglos para que se termine todo. Me dirijo de nuevo a la ciudad... al este, empieza a amanecer. Uno más entre los millones de amaneceres que he contemplado. Te desea toda la felicidad del mundo: Cristina Amor "Freyja" UIN: 3872178 ___________________________________________________________ From: Q Subject: Aquí también un Mago Querida Cristina: Me alegra saber que lees atentamente los cuadernos de Bitácora y aunque sean de hace días, los menciones. Lo digo sobre todo por lo que a mí me toca, y respecto al artículo que escribí sobre la enfermedad o cosa rara que les pasaba a las Adelfas del Jardín de los Mundos: La verdad es que sino fuera por esa comunicación de la que hablas con las Plantas y con el Reino Verde en general, esas Adelfas ya se habrían muerto, y el caso es que siguen ahí, aguantando la mutación o lo que leches sea que les pasa. Y ya somos unos pocos más a los que se les tacha de "brujo" o "bruja" por hablar o comunicarse de manera especial con los seres vegetales y con los supuestos seres inertes que cree la gente que es una montaña, un río o una simple piedra, o aquella cosa que no tenga carne ni se mueva a la misma velocidad que un cuerpo. En mis viajes a los diversos lugares de Arrakis he sido acusado de "brujo" o "mago" por mirar a las estrellas y hablarlas en alto, hablarlas en alto no para montar un espectáculo, sino porque en esos momentos en medio de un bosque crees que no va haber nadie, pero siempre aparece un imbécil que te lo estropea todo y luego se lo dice a todo el mundo. De todos modos la vulgaridad de la gente cree que es magia o misterio o brujería, todo aquello que se les sale de sus pobres cabezas. Cuántas veces me habré abrazado a los milenarios árboles de la ribera del río que separa a dos países, cuántas veces me habré lanzado contra un manto de Hiedra y me he querido fundir en ellas, cuántas veces habré puesto mis manos en la corteza de un árbol dañado para darle ánimos y siga su curso de ascensión hacia los cielos, cuántas. Cuántas veces me habré quedado parado ante un incendio de un bosque y lo único que he podido hacer es llorar y llorar, aclamar y aclamar a los Dioses, a los Grandes Espíritus, a todos los Seres que me habitan y habitan en los corazones buenos, para que cayera una buena lluvia...y caía, y se apagaba el fuego del bosque, y el de dentro del alma, pero no el del odio hacia el que ha querido destruir tan vilmente a los seres más sabios y más preciados que hay sobre la superficie de Arrakis. Cuántas... De todas formas, una Magia muy buena para con las plantas y todo ser vivo que sea digno de llamarse así, es la de cuidarlas o cuidarlos; un simple riego, un simple abono, un simple cambio de tierra, un corte por aquí y otro por allá, y todo eso hecho, evidentemente, con mucho, mucho Amor. Espero, Cristina, que nunca dejes de charlar con tu río, y con todos aquellos que te encuntres a tu paso, a tu paso físico, y a tu paso espiritual. Todos los ríos y mares y lagos y manantiales que han pasado por mi, siguen en mí, y no los pienso soltar nunca. Sé que si un Alma Verdadera los acoge de verdad, nunca dejarán de existir. " Q " ___________________________________________________________ From: Cristina Amor Subject: Re: Lunes 12-1-98 Edicion de Noche At 23:39 12/01/98 +0100, you wrote: Querido Manú: > Manú leyó atentamente el artículo de Luisa Iboggio en el >Cuaderno de Bitácora y se propuso consultar todo lo oficialmente conocido >sobre la glándula timo. Sonrió por el resto de los comentarios de la La verdad es que puede resumirse básicamente el tema de la glándula timo. Respecto a la ciencia (y más en concreto a la medicina), no se sabe "para qué c... sirve realmente la dichosa glándula" :-), así lo llegué a escuchar una vez. Muchos médicos se encuentran desconcertados, y todo respecto a su funcionamiento son, hasta ahora, suposiciones con más o menos fundamente. Se considera que el timo tiene su papel en el tema inmunitario (un día, quizás en dos o tres años, los médicos conseguirán encontrar una relación directa entre esta glándula y el famoso SIDA, que la tiene y aún no lo saben). Y por ahora poca cosa más saben. En cuando al "otro" Conocimiento, se considera a la glándula timo como la contrapartida física del chakra Anahata, o sea, el chakra del corazón. Y tiene diversas funciones. Es el "enlace" entre lo físico y el cuerpo sutil emocional. Todo lo emocional afecta a lo físico por esta vía, y viceversa. Es una de las responsables, en su nivel etérico, de la libre circulación energética de uno de los vanales principales, el llamado por los chinos el "Vaso de la Concepción" (si la memoria no me falla). Es también la que "lee" el ADN, y "graba" en ella todo lo que vivimos y experimentamos. Y viceversa, "saca" del ADN muchos conocimientos y respuestas grabados allí, cuando es preciso. (¿Te suena de algo su relación con el cuento que escribiste con Hathor reencarnada?). (NOTA: El ADN no sólo contiene información relativa al aspecto físico corporal, sino que contiene mucho más que eso, empezando por todos los conocimientos y experiencas de toda la línea de antepasados, además de los propios de vidas anteriores). Y otra cuestión más: la glándula timo, así como su relación con el ADN, es la "llave física" de la Inmortalidad. Una juventud eterna, una anulación del envejecimiento, pasan por mantener a esta glándula en un funcionamiento perfecto. Ésta, y no otra, es la razón por la que según los hombres envejecen la glándula timo se encuentra cada vez más atrofiada. Esa es la razón física de la vejez. Ésa es la razón por la que, mientras en un niño la glándula pesa, creo, unos 35 gramos, en un anciano sólo tiene 6 gramos. Un funcionamiento perfecto de la glándula, que no sólo tiene que ver con un cuidado corporal, sino con una correcta higiene emocional (recordar que la glándula "procesa" las emociones a nivel físico), es el primer paso para detener el envejecimiento. Las emociones negativas de cualquier tipo van desintegrando lentamente esta glándula y provocando el envejecimiento. Esto es, en pocas palabras, lo que puedo decir sobre esta glándula. Me gustaría extenderme más sobre el tema, pero en estos momentos no me es posible, con todos los líos que tengo en estos momentos. Te desea toda la felicidad del mundo: Cristina Amor "Freyja" UIN:3872178 ___________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: La Transmisión La Transmisión " Yo creo ... que seré inmortal solo el tiempo que vivan los que me conocieron y me han querido porque yo asi lo hice con ellos. o no ? Eso me gustaria, nada mas, ni nada menos. Lydia Quetzal " Vóló la semilla por los aires envuelta en la esfera blanca de una estrella de algodón, y se posó en algún lugar remoto, y echó allí raíces y reencarnó en forma de nuevo árbol. Llegaron las palabras del poema a otros ojos distantes en el tiempo, y se sumergieron hasta el corazón, y allí rebrotaron su sentimiento. Nací olvidado de mí mismo, viví los años y encontré las mismas cosas que antes conocía, y volví a encontrarme a mí mismo en ellas. Aunque no creamos exactamente en este axioma -"Nada se crea ni se destuye; sólamente se modifica"- nos viene muy bien para este caso: La Inmortalidad. Si mi consciencia personal dependiera de mis átomos, ciertamente jamás yo dejaría de existir, ni por más que mis átomos se dispersaran o entraran a formar parte de otros cuerpos. Si mi consciencia personal depende de mi voluntad, jamás dejaré de existir, -o al menos hasta que se cumplan todos mis anhelos, que son infinitos-. Si mi inmortalidad depende de alguien o de algo, jamás dejaré de existir mientras ese algo exista o ese alguien lo quiera, -y ya me cuidaré yo de que quiera que yo siga existiendo-. No entiendo a la Muerte, no la computo, no entra en mi esquema de la realidad. La Muerte es un lapso mental correspondiente a la primera infancia, en la que al niño se le quita el juguete de delante de sus ojos, y al no verlo se olvida de él. "Los muertos se perdieron, volaron, se fueron al cielo". Pero si el niño no es completamente subnormal no se lo cree y sigue buscando. Que la mentalidad general actual humana no sobrepasa la primera infancia lo demuestra hasta el más simple examen psicosociológico. Como tampoco cabe ninguna duda de que entre los diferentes niveles intelectuales de los seres humanos contemporáneos existen cotas diferenciales verdaderamente himaláyicas. Percibir la Inmortalidad es exactamente igual que percibir el mudo mensaje de un texto escrito cuando se sabe leer: Está Ahí, es una Evidencia, es Lo Que Es. Yo existo y soy consciente desde hace millones de años, y probablemente desde el principio de la eternidad, -lo Siento, lo Vivo, lo Percibo-, y no tengo por qué recordarlo con la memoria episódica de este cerebro, como tampoco tengo por qué recordar absolutamente todo lo que he visto y oído desde que nací la reciente vez: El Olvido está para algo, digo yo: Para limpiarnos de las miasmas de la sórdida vida humana. Pero lo esencialmente importante no se olvida nunca: No voy a olvidarme de mi eternidad porque sería cosa de imbécil. La medida de cada ser la da la medida de su ambición. Los animales no ambicionan tener grandes almacenes repletos de comestibles, y por eso no los tienen: Y es que un animal no ve más lejos de su hambre inmediata. Pero los seres humanos prevén su hambre con meses y años de antelación, porque ambicionan vivirlos y no pasar hambre en ellos. Hay gente que ambicionamos ser inmortales y vivir por lo pronto todos los años del próximo milenio, y de los diez o veinte siguientes, para hacernos por lo menos una primera idea de qué va el rollo de la vida y de la realidad de este Universo. Porque toda ambición debe tener una finalidad bien programada. ( De las Memorias de la Kronos ). M a n ú http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html ___________________________________________________________