C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/bitacora.html S U M A R I O Jueves 12-3-98 Edición Matinal. ___________________________________________________________ Anderson______________________SIEMPRE NOS QUEDARA PARÍS III quetzal@pop.newage.com.ar____________________JUEVES QUETZAL Manú______________________________________El juez de Rosina ___________________________________________________________ From:Anderson Subject: SIEMPRE NOS QUEDARA PARÍS III Cuando con una gran resignación jacobiana, se empiezas a sobreponer a su suerte llega entonces el mágico y sugerente gran momento del día: el momento en que no le queda otro remedio que llamarle hasta su ex y parlamentar con ella para que lleve a los niños a su apartamento, en vez de ir él a recogerlos al aeropuerto a media mañana. Pero ¿En qué piensas, monada?. Te crees, que voy a llevarles en coche seiscientos kilómetros hasta dónde está el señorito? No se hable más, a las diez y media, estarán en el aeropuerto con las maletas y pasaran todo el mes de Agosto contigo. "Oiga, señorita..."- no hay más comunicación. "-Será hijas de la gran... ", murmura en voz baja pero curiosamente audible para el resto de los empleados de sección. "Hombre, Mariano, si es tan importante, ¿ porque no se lo dices a su novia y que vaya ella a buscarlos?" le dice con bastante lógica y nulo conocimiento de la realidad su compañero de mesa. "Oye chata, que esta noche te llevo a cenar al restaurante francés, sí, ya tengo encargada una mesa. Si, tenemos que hablar . Vale, a las ocho paso ¿Eh? Un besote, maciza" Y Mariano se encuentra frente a una mesa vacía a la hora convenida, con una cubitera con hielo que mantiene fresca una botella de presunto vino espumoso, que en la carta aparece con el apellido de nueve mil del ala. Y, de pronto, surge una figura estilizada, que corresponde a una beldad de apenas veinte añitos, con su mini y su bolsito a juego, que muy sexy se le sienta enfrente suyo y le da un besito en los labios. -Hola, tesoro. No he podido llegar antes. Ya sabes lo terrible que está el metro. ¡Ufff ! no sabes el día que he tenido en la peluqería... -Cari, tenemos que hablar- interrumpes su disculpa con un ademán preocupado. -¿Qué ocurre, payasito ?- Te dice la contraria, con un mohín de enfado. -Verás, he de contarte algo importante y que aún no sabes sobre mí. -Pero si ya me contaste lo de la muerte de tu mujer en aquel terrible accidente de avión, mi cuchirripupi... -No se trata de eso exactamente... Mi mujer no me dejó sólamente deudas... -¿Entonces ?- Le pregunta con dulzura su adorada Vannessa. -También me dejó dos niños de cuatro y seis años. No te preocupes viven con su ma... ¡Perdón ! quiero decir con su abuela materna. ¡Eso es, con su abuela !- Corrije sobre la marcha. -¡Qué casualidad que hables de niños ! Esta tarde he ido a ver a mi ginecólogo. Y ¿a qué no sabes lo que me ha dicho ?- Pregunta con picardía. De repente, Mariano nota un escalofrío intenso, subiendo por stu espalda. La cara parece tornarsele en el Vesubio, con el siglo tonto. Instintivamente, stu mano derecha va hacia stu pecho. Lo siguiente que recuerda es un plato de guisantes con jamón que velozmente se acercan a stu achicharrada faz, mientras unos señores dicen algo sobre que no le encuentran el pulso... Por la parte superior izquierda, mira el marcado escote de una enfermera que trata de reanimarte mediante un masaje cardíaco. Por fin, con varios kilos de menos y una by-pass en su afligido corazón Mariano se dedica a vigilar a un pequeño Atila en miniatura, dando el coñazo a todas horas y se da cuenta de lo lejos que han quedado todos sus sueños y locas fantasías. Ya tiene cincuenta recién cumplidos y el mayor ya está en segundo de Biología. El segundo, va todo el día subido a un patinete y ha adquirido un extraño hábito en apretarse contínuamente la nariz, primero por un tabique y luego por el otro, como si de sorberse los mocos se tratara y que él no acierta a comprender de lo que se trata, pero que le mosquea. Sobre todo, cuando le observa hacer cosas raras y ponerse a gritar "yuju-yuju" a cada momento. Por otro lado, su nueva y flamante esposa, ha adquirido la manía de comenzar cualquier frase con la palabra "decididamente", así como diez o quince kilos de más. Al principio, claro, estaba bien la cosa (había más sitio dónde jugar), pero el día que le vió por casualidad, quitarse la faja, comenzó a pensar seriamente en la posibildad de que Dios había vuelto a mandar a sus apocalípticos jinetes a su existencia. El trabajo de oficinista, como siempre... Sus madrugones mañaneros, sus imposibles aparcamientos, sus luchas frenéticas con el "des-ordenador" (que nunca sabe si le facilita el trabajo o a la inversa) y después de las ocho horas reglamentarias, vuelta al "dulce hogar", dónde una mujer de formas cuasi-paquidérmicas (por su volumen) y un niño que parece sacado de la peor pesadilla de un alcohólico recalcitrante, surgen ante su vista. Todos los días repitiendose la misma historia... Así pues, mis queridos amigos, se demuestra que la vida es una espiral, donde todo ocurre de una forma cíclica con un impacto cada vez más acentuado y confirma mi brillante teoría expuesta al comienzo de este relato. La falta de valores afectivos que den un sentido coherente a nuestra, ya de por sí, triste existencia. Yo, por mi parte, elegiría como cosas impresindibles para pasar unos ochenta años de existencia en este mundo, valores como la amistad, el sentido del humor, la tortilla de patata y, quizás, algunas porciones anatómicas de la Schiffer. Y, por descontado, la salud (más amor y dinero, si puede ser). De modo que siempre que hago un somero balance, recuerdo a los cuatro melenudos de Liverpool, cantando aquello de :"life is vey short" y pienso que París, al fin y al cabo, no está tan lejos, y Humprey Bogart siempre me ha recordado a una marca de colonia... Nota del autor : Todos los personajes y situaciones, son meramente fantásticos, aunque la figura de la suegra pudo llegar a materializarse en algún momento y, por fortuna, se difuminó. ___________________________________________________________ From: quetzal@pop.newage.com.ar Subject: JUEVES QUETZAL lA TIMBA Dicen que los argentinos tenemos unos cuantos vicios entre ellos está el juego, la timba o el escolazo que son la misma cosas . En este JUEVES QUETZAL y por que es un jueves especial les mandó el significado o mejor dicho, la interpretación de los sueños y su conversión a números. ** Este viene como anticipo al mail que mandaré posteriormente. 00* Huevos 51* El Serrucho 01* Agua 52* Madre e hijo 02* Niño 53* El barco 03* San Cono 54* La vaca 04* La Cama 55* La música 05* Gato 56* La caída 06* Perro 57* El jorobado 07* Revólver 58* Ahogado 08* Incendio 59* Las plantas 09* Arroyo 60* La virgen 10* Cañon 61* La escopeta 11* Minero 62* Inundacion 12* Soldado 63* Casamiento 13* La yeta 64* El Llanto 14* Borracho 65* El cazador 15* La niña bonita 66* Lombrices 16* Anillo 67* Mordida o Vibora 17* Desgracia 68 * Sobrinos 18* Sangre 69* Vicios 19* Pescado 70* Muerto de Sueño 20* La fiesta 71* Excremento 21* Mujer 72* Sorpresa 22* Loco 73 * Hospital 23* Cocinero 74 * Gente Negra 24* Caballo 75 * Besos 25* Gallina 76 * Las Llamas 26* La misa 77 * Piernas de mujer 27* El peine 78 * Ramera 28* El cerro 79 * Ladrón 29* San Pedro 80 * La bocha 30* Santa Rosa 81 * Las flores 31* La Luz 82 * La pelea 32* Dinero 83* Mal tiempo 33* Cristo 84* La iglesia 34* La cabeza 85 * Linterna 35* Pajarito 86 * El Humo 36* Castaño 87 * Piojos 37* Eucaliptus 88 * El Papa 38* Piedras 89 * La rata 39* Lluvia 90 * El miedo 40* El cura 9l * Excusado 41* El cuchillo 92 * El médico 42* Zapatillas 93 * Enamorado 43* Balcon 94 * Cementerio 44* La Carcel 95 * Anteojos 45* El vino 96* Marido 46* Tomates 97* Mesa 47* Muerto 98* Lavandera 48* Muerto que habla 99* Hermano 49* La carne 50* El pan Hagan apuestas señores....!!!Suerte ....!!!! ___________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: El juez de Rosina El juez de Rosina Llegó el momento de dictar sentencia. El juez había comprendido perfectamente las motivaciones de Rosina al robar al bebé. El juez abrió el código penal, leyó sus páginas, sus artículos, sus casos, sus posibilidades y eximentes y agravantes y atenuantes. Cerró el libro, después de comprobar que era un texto completamente inútil, porque el legislador no conocía ni comprendía a Rosina ni siquiera remotamente. ¿Quién podría juzgar a un ser humano, -a cualquier ser humano-, a esa cosa compleja e insegura puesta en un mundo que no es el suyo? ¿Se puede juzgar a un animal; se puede juzgar a un dios? Pues menos aun puede juzgarse a alguien que no es ni lo uno ni lo otro y que perpetuamente está impulsado en un juego entre el Bien y el Mal como una pelota de tenis. Objetiva y fríamente el juez no podía condenar ni absolver a Rosina. Tuvo que lavarse las manos como Pilatos y entregarla a la Costumbre, a la Rabia, al Dolor, a la Opinión Pública, a todo lo que es completamente ajeno a la Justicia. M a n ú http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html ___________________________________________________________