C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html S U M A R I O Sábado 21-3-98 Edición de Tarde. ___________________________________________________________ Cimat SA_______________________________Matilde y la higuera Quiron Alvar_____________________________Sábados Musicales. Manú______________________________________"Lo Bello Inutil" ___________________________________________________________ From: joan@cambrabcn.es (Cimat SA) Subject: Matilde y la higuera La niña fue corriendo a saltitos hacia al árbol. Nada más llegar al tronco se asió a uno de los nudos del mismo y alzó su vista como creyendo que por el mero hecho de hacer este gesto ya podría a subir. No fue así. Sus pies quedaron pegados al suelo a pesar de sus intentos visuales. La higuera, de mas de 100 años, tenía carcomido el interior del tronco y sus ramas crujían bajo el peso de los higos y los años. Las abejas zumbaban alrededor de los frutos buscando los más maduros y libando en ellos. La higuera es el árbol más quebradizo y por tanto el más peligroso a la hora de subir a él. Sus ramas se rompen con gran facilidad. Los padres de Matilde se le habían repetido en diversas ocasiones, pero... allá arriba había tantos higos. La niña, haciendo un esfuerzo se aupó y consiguió llegar a uno de los nudos externos del árbol. "Ahora todo será más fácil" – penso, y despacio, "para no resbalar", fue subiendo hasta el lugar donde las ramas se separaban para ir cada una hacia el cielo y parecía la palma de una mano. Matilde se apoyó en una de las ramas, que crujió amenazadoramente, y miró hacia lo alto. "¿Por qué los higos estaban siempre en los sitios mas altos y más lejanos?" Consiguió alcanzar el más cercano, pero se dio cuenta nada más cogerlo que aun no estaba maduro. Su piel era rasposa y aun estaba duro. Intentó mantener el equilibrio mientras avanzaba por encima de una rama hacia el extremo de otra donde había "millones" de higos... Era dificultoso porque aquellos zapatos "tan monos" de charol que su madre se empeñaba en que llevara, resbalaban mucho. El botín parecía estar tan cerca, que extendiendo la mano tenía que llegar a él, pero cada vez que extendía la mano no lo alcanzaba y tenía que dar un paso más. También estaban aquellas abejas, a las que no tenía miedo, y que estaba convencida de que no le picarían porque eran amigas. Dio un paso más y la rama crujió escandalosamente antes de romperse y la niña empezó a caer vertiginosamente hacia el suelo. Instintivamente calculó que estaba muy arriba y que la caída podía ser muy fuerte. Podía hacerse mucho daño. Se asustó. Entonces gritó, gritó muy fuerte: "Abejas, por favor, ayudadme" "¡Ayudadme, por favor, que me caigo...!", y todas las abejas del árbol fueron hacia ella, se pusieron debajo y amortiguaron su caída dejándola lentamente sobre la yerba. El susto fue tan grande que Matilde se desvaneció. Cuando abrió los ojos lo primero que vio fue el rostro asustado de su madre, que la miraba angustiada al tiempo que iba recorriendo su cuerpo con las manos buscando heridas o golpes. Cuando la madre de Matilde se tranquilizó al ver que no tenía ninguna contusión le preguntó: "¿Cómo es que no te has hecho nada?", a lo que la niña respondió después de pensar un momento "Los angelitos del cielo han parado mi caída." Y vio a su madre sonreír convencida y tranquila. Matilde también sonrió por dentro y pensó: " Era mejor decirle lo de los angelitos, si le digo lo de las abejas no lo hubiera creído nunca" y miró hacia lo alto haciendo un mohín de complicidad. Después pensó: "¿Me ha ocurrido de verdad, o es que me he quedado dormida y lo he soñado?". Miró a su lado. Había una rama rota sobre el suelo. ___________________________________________________________ From: Quiron Alvar Subject: Sábados Musicales. Mis muy queridos compañeros del Tiempo: Hoy por fin vengo con los Músicos de mi alma para daros un poquito más la vara con la serie de El Baile de los Músicos. Para los muy nuevos deciros que es posible encontrar antiguos capítulos en la web, y sino, dentro de poco voy a intentar poner ya de una vez la página que estoy preparando donde estarán todos toditos los capítulos. Dicho lo cual y sin más dilaciones ni miraciones ni de naranja ni limón, vamos pues. EL BAILE DE LOS MÚSICOS (Capítulo 17 de la Quinta Parte) --Permíteme, oh Prometeo que haga finalizar este auto-enjuiciamiento,- intervenía el Maestro Thallis- pero hemos de continuar con el análisis de muchos ruidosillos más. Zedfank hará acto de presencia en breve y no nos gusta incordiar. --Como queráis, yo no tengo nada más que decir. Hermes, nos vamos, aquí ya hemos visto y oído suficiente. Y como teletransportados por el enterprais desaparecieron del gran salón Prometeo, Hermes y todo el séquito olímpico. --Bien, prosigamos. Dijo Beethoven dirigiendo su mirada a un músico que había en el estrado, Adam de la Hâle. --Con vuestro permiso.- Y el prestigioso trovador inclinose ante el jurado musical y ante todos los músicos asistentes. --¿Qué es lo que defendéis, mi querido trovero? Pregunto hablando de nuevo Beethoven. --Muy sencillo, her Beethoven.Lo que yo defiendo es la Belleza y el sentido estético en el Arte de la canción. Así que os ruego que a los ruidosillos mencionados los dejemos para más tarde. --Toma, y yo. Espetó alguien desde la concentración de músicos. --¿Y bien? ¿Quién es el que ha interrumpido? -Preguntó Beethoven algo molesto-. --Yo, señor, Alfonso, el Sabio para los amigos, Alfonso X que me decían por las Castillas de mi querida España. --Bueno, pero debería de respetar un poco los turnos, todos podremos hablar, pues aunque dentro de poco abandonemos este salón, proseguiremos en otro contiguo. Explicaba ahora Perótin. --Oh, perdonen, es que a ese rapaz de Adam lo conozco de toda la vida y no he podido reprimir mi apoyo a su defensa. Perdón les pido. Sigue, hijo, sigue. --Gracias, Gran Sabio. Pues si, mi defensa es lógica, pero al y como están las cosas en estos tiempos un poco de recuerdo y de refresco memorial no vienen mal. "En mis tiempos y muchos tiempos después la canción del trovador era algo que se hacía con el corazón como puro sentimiento de lo que cantábamos. No había tánto dinero por medio como el que hay ahora. "El Amor al Arte era un hecho real y pragmático. Nuestra adesión a los reyes, a las princesas, a las damas que se elevaban en las alturas de nuestra idealización eran suficientes fuentes de inspiración. "El material puesto a nuestro alcance era sencillo y práctico; un laúd, unas címbaras, o las antiguas cítaras, o una simple guitarra. Y por supuesto nuestra voz, cuidada prodigiosamente por nuestro sano vivir y nuestra falta de malas costumbres. "Nada teníamos que demostrar más que nuestro verdadero sentimiento. Y estábamos por todas partes: unos éramos conocidos y otros se mantenían en el más férreo anonimato por miedo de las agresiones clericales, pero todos unidos por un mismo sentimiento de honestidad y prestigio para quienes cantábamos. Pero después eso se perdió y era más importante el músico que la música, más importante el artista que el arte. Schubert levantó su brazo para poder hablar. Beethoven le dió permiso asintiendo con la cabeza. --Cierto eso que dices mi querido amigo Adam. Pero después eso lo continuamos muchos en Viena y Alemania, quizá con un poco más de egocentrismo, pero con esa misma filosofía de lo bello y lo poco artificiesco, por decirlo de alguna manera. --Tu, amigo Schubert, tú y solo tu podrías decir eso. -Habló de nuevo Adam- Y lo digo a sabiendas de lo que fue tu curiosa y legendaria vida. Pero como tu, pocos, amigo mío. Tu enorme cantidad de canciones están hechas por ese amor del que he hablado yo. Ese amor que levanta monumentos en pos de el gran Arte que es la Canción y la música en general. ¿Qué necesidad tenías tu de hacer esas hermosas canciones cuando ningún rey te lo pedía? Pero lo hacías. --Claro que lo hacía, querido trovero, lo hacía porque uno de los sentidos de la vida es elevar esa misma vida y elevar nuestras almas para dejar nuestra humilde huella. Yo jamás hubiera pensado que se me iba a tener tan en cuenta; me alegra, pero tampoco me hace sentirme como un pavo exhibiendo sus plumas. Yo hice lo que hice por Amor, nada más, si luego mis predecesores en ese Amor han querido seguirme, admirados sean. El público asistente empezó a entonar una canción en honor a los dos troveros que allí hablaban tan apasionadamente sobre ese arte. Todos se unieron a ese canto y unas trompetas anunciaban la llegada de Zedfank. --Pero un momento, un momento!! -Advertía Beethoven desde su asiento.- No nos podemos marchar de esta sala sin felicitar a Bach y a Mussorgski por sus respectivos días de cumpleaños. Y entonces la canción entonada se hizo más fuerte aún y tanto Bach como Musorgski no pudieron sentirse más dichosos y más felices. (...............Continuará...............) Quirón ___________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: "Lo Bello Inutil" " Lo bueno del principio de conservación de la energía es que siempre hay una forma de energía que compensa la que parecía haberse perdido. " ( Rafael Budría ) Lo Bello Inutil La Profesionalidad es un comportamiento fáctico cada vez más admirable en razón inversa a su rápida desaparición de nuestro mundo laboral. Pero en contrapartida está apareciendo algo a lo que podríamos denominar "el Profesionalismo", que pretende sustituir el bien hacer práctico y útil -típico y característico de la Profesionalidad- por una especie de lenguaje misterioso, duro y excluyente para los profanos, incrédulo, y beato respecto a su propia incredulidad, que quiere reducirlo todo a lo simplemente "utilitario". Como compensación por este último, y como tradicional origen de la auténtica y genuína profesionalidad está y ha estado siempre el pensamiento libre, que es una inocencia mental e inquisitiva que no se detiene nunca ante El HECHO, sino que sigue adelante hasta encontrar La Causa del Hecho. La mayoría de las veces esta búsqueda específica del pensamiento libre es INUTIL, pero siempre y en cualquier caso es sumamente bella. Y ocurre que lo Util tiende a convertirse en Comercio de supermercado, para cada vez más gente pobre, pero lo Bello Inútil tiende a convertirse en Riqueza de la calidad de vida, para cada vez menos gente rica. Y quizás esto sea debido al principio de conservación de la energía. Paradójicamente, a veces conviene perder el tiempo para realmente ganarlo, como puede verse por los resultados del Ocio Fértil de los grandes filósofos y científicos del pasado, que eran gente que trabajaba incansablemente por Amor al Arte, -actitud totalmente opuesta a la del Profesionalismo de quienes viven de la Ciencia o de la Filosofía, y no para la Ciencia o para la Filosofía-. Esas dos pequeñas preposiciones distinguen y cualifican al erudito y al sabio. Pero cada cual es feliz a su manera. Saludos. M a n ú http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html ---------- ___________________________________________________________