C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html S U M A R I O Domingo-29-3-98 Edición de Tarde ___________________________________________________________ Jesuo de las Heras__________________Aprender a escribir,... Vivian Watson_______________Letralia 43: Como escribir (II) Manuel Montes________________________Noticias de la Ciencia ___________________________________________________________ From: Jesuo de las Heras Subject: Aprender a escribir, atreverse a escribir, y cómo escribe la gente. :-) At 12:46 28/03/98 +0100, you wrote: > >Escribir no es nada; el drama es publicar. Disiento: escribir es todo. Publicar es compartir. Naturalmente, quien escribe para publicar y ganar dinero tiene el drama que se menciona más arriba, pero dudo que eso fuera una preocupación para Cervantes cuando estaba encerrado en la cárcel de Sevilla y pidió pluma y papel para empezar a escribir *El Quijote*. Yo pienso que la mitad de la batalla para convertirse en escritor se gana cuando se le pierde el miedo a la escritura. Mucha gente tiene un miedo aterrador más que al papel en blanco -así se le ha llamado a veces, el "síndrome del papel en blanco"-, a lo que otros puedan leer después sobre su yo más íntimo, que aflora con mayor faciliad cuando uno está a solas ante el papel en blanco. Porque uno tiene contradicciones, fobias y filias que intenta reprimir consciente e inconscientemente, pero que afloran como un rebelde Mr. Hyde cuando lo que creemos nuestro yo más bueno intenta concentrarse en la escritura. O sea: cuando uno se preocupa por la forma, aparece el fondo sin que nos demos cuenta. Por eso es muy útil llevar un diario íntimo, escribirlo día a día y releer capítulos de varias semanas de antigüedad. Una vez que nos atrevemos a escribir, y a compartir nuestra creación con nuestros familiares o amigos, debemos ir rompiendo los tabúes que se nos vienen imponiendo sin que nos demos cuenta, subrepticiamente: sistemas de valores, moral imperante, lenguaje políticamente correcto (o sea, el contra-arte de hablar bien pero seguir actuando mal, nombrar con más fineza las canalladas consuetudinarias). Entonces ya estamos en situación de estructurar una trama o un sistema de trabajo. Aquí divergen, obviamente, el escritor a sueldo del creador de verdad. El sueldo puede ser un premio, escribir buscando una recompensa, aunque uno no esté en nómina. Por último, habría que ponerse a ver cómo han escrito los demás, o por lo menos el resultado de la creación ajena. Nos podemos beneficiar de las obras de los grandes maestros, pero su valor pedagógico reside en la actitud nuestra cuando les leemos. Intentemos aprehender cada párrafo que nos leemos, intentar darle la vuelta, ver si se podía haber explicado de otra forma más sencilla, más amena, más sutil. Definamos el carácter de la obra. Reescribamos una obra, cambiándole tantas cosas que al final no se pueda reconocer la obra de partida. Eso es un buen aprendizaje. Pero no olvidemos que el libro más asequible que tenemos es la vida misma: abramos los ojos de par en par, observemos qué es lo que pasa a nuestro alrededor. Pongamos todo en solfa, patas arriba, y luego intentemos darle la vuelta otra vez. Porque la literatura no refleja la vida, sino que la analiza, la divide en partes que llamamos palabras y frases, y luego la intenta recomponer en párrafos, capítulos y libros, pero el resultado no es igual que el original, sino que está falseado por la óptica del escritor. A veces eso es bueno, y otra veces es malo. Depende del arte del escritor. Pero arte aquí significa "saber hacer". Cuando el escritor es muy bueno, podríamos decir que la vida es un mal substituto de la literatura, como se desprende de *Cien años de Soledad*, de Gabriel García Márquez. Saludos cordiales, Jesuo de las Heras, redactor de Esperanto España, http://www.distrito.com/esperanto/ __________________________________________________________ From: Vivian Watson Subject: Letralia 43: Como escribir (II) Vivian Watson (Acalcano@arrakis.es) El proceso A escribir se aprende escribiendo. Sin embargo muchas veces se te hace casi imposible el simple hecho de sentarte a escribir. Te pones toda clase de excusas para no hacerlo, y cuando finalmente llegas al escritorio, te quedas esperando que ocurra el milagro y baje la inspiración. Pasan los minutos y nada. Finalmente concluyes que es imposible, que nunca serás escritor, y te preguntas cómo es posible que se hayan escrito tantos libros. Lo primero que hay que hacer es romper la resistencia. ¿Cómo? Una técnica bastante útil es levantarse un poco más temprano todos los días, y de inmediato tomar lápiz y papel y ponerse a escribir. Que eso sea lo primero que haces por la mañana, si puedes escribir en la cama mejor. Lo de menos es qué escribir: lo primero que te pase por la cabeza, el sueño de la noche anterior, los planes para ese día, lo que sea. Lo importante es que comiences de inmediato y no te detengas a pensar ni un instante. Escribe durante 15 minutos, media hora o una hora completa. Todos los días. No leas lo que has escrito hasta que lleves varios días haciendo el ejercicio. Seguramente te sorprenderás. Tras varias semanas de hacer este ejercicio habrás aprendido varias cosas. Una de ellas es que llevas dentro una fuente inagotable de material sobre qué escribir. La otra es que la forma más fácil de escribir es hacerlo sin pensar. El escritor es "dos personas en una" (Dorothea Brande). Por un lado, es entusiasta, soñador, sensible e imaginativo. Este aspecto de su personalidad es el responsable del acto creativo. Pero también hay por ahí una vocecita que te dice "eso está mal, así no se escribe, esta historia es absurda, quién te crees que eres para ser escritor", etc. Esta voz es muchas veces la responsable de que simplemente no escribamos, convencidos de que tiene razón y que no tenemos talento alguno. Este es el crítico que todos llevamos dentro. Una vez que lo hayas identificado, salúdalo, porque de ahora en adelante no te hará la vida imposible sino que actuará a tu servicio. El asunto es el siguiente. Aquí voy a referirme a narrativa, aunque esto también se podría aplicar a la poesía. Cuando te sientes a escribir, deja que tu parte creativa, sensible e "infantil", tome el mando. Tu crítico debe estar en silencio, en todo caso si oyes esa vocecita diciéndote que no sirve lo que estás haciendo no le hagas el menor caso. Si escribes sin pensar esta será una tarea fácil. Así es que se escribe el primer borrador. (Perdón, así es que yo escribo el primer borrador. Esta no es, de ninguna manera, la única forma de hacerlo, cada escritor debe experimentar hasta encontrar la manera adecuada para él. Esto no es más que una sugerencia). Mientras escribes el primer borrador no debe importarte nada más que "atrapar" la historia o el poema que tienes en mente y fijarlo en el papel para que no se te escape. En esta parte del proceso no debes ocuparte de cosas como ortografía, redacción, ni que "suene bonito"; con la práctica estas cosas irán saliendo solas sin que concentres tu atención en ellas sino en la historia. De manera que cuando escribes el primer borrador lo más importante es llevar lo que tienes en mente al papel, sin considerar si está bien o mal. Una vez terminado el primer borrador, no lo leas de inmediato. Déjalo descansar unos días, o por lo menos una noche. Después, tómalo y léelo con la mayor atención. Aquí es donde entra el crítico en acción. Tu crítico buscará las debilidades de la pieza con la mayor objetividad de que es capaz, como si leyera un trabajo ajeno. Te dirá si está demasiado reiterativo, si el diálogo suena postizo, si el personaje no es creíble. Aquí hay que ser implacable. Si una frase no sirve se va, aunque sea tu frase favorita: si no aporta nada a la historia, no sirve. Una vez que hayas estudiado bien tu manuscrito, corrígelo. Algunos autores recomiendan comenzar a escribirlo otra vez desde cero (en un archivo nuevo si escribes a computadora), y no corregirlo en la pantalla. La ventaja de este método es que te da la libertad de ver tu historia desde otro punto de vista y de cambiarla todo lo necesario al librarte de la versión anterior. Parte del proceso de edición es buscar en tu manuscrito las posibilidades ocultas, nuevos elementos o situaciones que no sospechabas cuando comenzaste a escribir. Por eso es posible que el producto final sea muy distinto a tu concepto original: deja que esto ocurra. De alguna manera la historia ya existe en algún lugar y tú lo que estás haciendo es descubrirla. No la fuerces. Este proceso se repetirá tantas veces como sea necesario para que el producto final sea excelente. Busca siempre llevarlo a la mejor condición de que seas capaz. Cuando sientas que ya no hay nada que puedas hacer para mejorarlo, haz que otra persona lo lea y te diga lo que piensa. Si descubres que aún no está terminado, pues continúa revisando. Otras sugerencias Un escritor tiene siempre los ojos muy abiertos a lo que pasa a su alrededor. Observa. Escucha las conversaciones de la gente en la calle, ¿qué palabras usan?, ¿cómo es su tono de voz? Fíjate en cómo visten, cómo se mueven. Mantén la curiosidad de un niño. Observa cómo entra la luz por la ventana. Ten siempre los ojos muy abiertos. Un consejo muy importante es confiar en uno mismo. Escribe sobre los temas que te obsesionan a ti, no a tu vecino. Confía en tus propias convicciones. Para escribir es importante conocerse a fondo, saber qué te conmueve, qué te hace reaccionar, qué te da rabia, qué piensas de la vida, de la muerte, de Dios. Todas estas cosas determinan tu manera de ver el mundo y por lo tanto, tu forma de escribir. Si eres fiel a ti mismo en tus escritos, tu obra será honesta y no tendrás que preocuparte por ser original. Ya lo eres, porque nadie ha tenido tus mismas experiencias, nadie ve el mundo como tú. Y por último, lee todo lo que puedas con la mayor atención, y procura aprender de los autores que lees. Si te cuestan los diálogos, estudia los diálogos de tu novela o cuento favorito. Pero no leas sólo los autores que te gustan, de los que no te gustan también puedes aprender. Mantén una actitud abierta con respecto a todo. Eso es todo. Ahora escribe. __________________________________________________________ From: Manuel Montes / Jorge Munnshe Subject: Noticias de la Ciencia y la Tecnología, No . 6. -------------------------------------- NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA -------------------------------------- -LA ULTIMA IMAGEN DEL NIÑO -LA INFLUENCIA DE LA TIERRA EN LOS COMETAS * * * * * * -LA ULTIMA IMAGEN DEL NIÑO: El satélite franco-estadounidense TOPEX/Poseidon observa a diario mediante su altímetro las condiciones de la zona oceánica en la que reina el famoso fenómeno llamado "El Niño". La corriente de agua caliente a lo largo del ecuador, en el Pacífico, que llega a las costas occidentales americanas provocando graves desastres climáticos, puede ser controlada midiendo la altura de la superficie del mar. Según los últimos gráficos (14 de marzo) proporcionados por el citado satélite, "El Niño" ha vuelto casi a la normalidad y los restos de la corriente se encuentran ahora sólo al norte y al sur de la zona ecuatorial. Las temperaturas superficiales, en cambio, siguen aún anormalmente altas a través del Pacífico tropical y así continuarán al menos hasta abril y mayo. La imagen tomada por el TOPEX/Poseidon está disponible en: http://www.jpl.nasa.gov/elnino -LA INFLUENCIA DE LA TIERRA EN LOS COMETAS: Como quedó bien patente durante la colisión del Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter en 1994, la fuerza gravitatoria de un planeta puede romper en varios pedazos a un cometa durante su aproximación final. Esto puede considerarse normal dada la gran masa del coloso joviano, pero investigadores canadienses han hallado pruebas de que también la Tierra es capaz de hacer algo así si se reúnen las circunstancias adecuadas. En efecto, varios científicos de la Universidad de New Brunswick consiguieron identificar hasta cinco cráteres de 214 millones de antigüedad que parecen haber sido producidos por los fragmentos de un mismo objeto, fracturado por la gravedad terrestre antes del impacto final. Los cinco cráteres se encuentran distribuidos a lo largo de una amplísima región, que va desde el Manicougan y el St. Martin en Canadá hasta el Red Wing en los Estados Unidos (más de 3.800 km). Sin embargo, el verdadero trabajo de los expertos fue aplicar en sus mediciones los efectos de los movimientos producidos por la tectónica de placas durante este tiempo, lo que arroja el sorprendente resultado de que los cráteres estuvieron un día alineados entre Europa y Norteamérica. --------------------------------------------------------------------------- Editores: Manuel Montes (mmontes@ctv.es) / Jorge Munnshe --------------------------------------------------------------------------- __________________________________________________________