C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html (Abril en breve) http://www.line-pro.es/kronos/marzo/ (todo Marzo) S U M A R I O Domingo-26-4-98 Edición de Noche ___________________________________________________________ pimpilimpausa_________________LA MÁQUINA SOÑADORA (III/III) Ana Blanco Martinez_____________________Re: Soledad de amor Miguel Parra (Ahriman)________________El Amo del Mundo (IV) Manú________________________________Regalo de Amante ( 5 ) ___________________________________________________________ From: pimpilimpausa Subject: LA MÁQUINA SOÑADORA (III/III) LA MÁQUINA SOÑADORA (III/III) El enmascarado continuó con su discurso girando en torno al enfadado caballero mientras subían las escaleras. Corrales los siguió a prudente distancia hasta una hermosa plaza adoquinada iluminada por antorchas. Frente a la puerta de un gran caserón los hombres se detuvieron y el enmascarado explicó como es que a la Luna había llegado para luego regresar. Corrales escuchaba la conversación tras el soportal, encantado con el fraseo de ese hombre que sería el mejor actor de todos los tiempos en cuanto él y Tuya le pusiesen la mano (guante-de-datos) encima. Cyrano entretuvo al Conde de Guiche el tiempo suficiente para que el matrimonio de Roxana y Cristián pudiese celebrarse en la capilla que Corrales sabía habían improvisado en el recibidor del gran caserón. Cuando todo hubo terminado y de Guiche descendía malhumorado las escaleras, Corrales se acercó al desenmascarado Cyrano que daba la espalda al abrazo de la desconsolada pareja. —Permitidme, Señor. —dijo extendiendo la mano—. Me llamo Corrales, de C&T. Tengo una proposición que haceros. —¡Dejadme, patán!. —Sólamente le robare unos minutos de su seguramente precioso tiempo, verá. Mi firma de representantes... —¡Basta!, ¡Alejaos de mi! —Estoy seguro de que podremos llegar a un acuerdo, caballero. —¡Ay! —¿Que os pasa? —preguntó Corrales preocupado por la salud de su futura mina de molibdeno. —¡Le dio un calambre a mi espada!. Con el ocio se entumece —explicó Cyrano—, ¡Veamos! —dijo, desenvainando. Corrales bajó corriendo los escalones de la calle Villefranche perseguido de cerca por Cyrano. Llegando al parque de Cuchy ya tenía el puño del espadachín apretando su golilla. Una niebla repentina comenzó a formarse alrededor y la cara de Cyrano se transformó en la de Tuya, que le miraba con su eterna sonrisa. —Faltó poco, ¿Verdad?. —¡Uff! —resopló Corrales, y se puso la mano sobre el enloquecido corazón—. Ha sido una experiencia alucinante que no me gustaría repetir jamás. Por un momento había olvidado que sólo es un sueño y que no corro peligro. Tuya hizo una mueca. —Por que no corro peligro ¿verdad? —preguntó Corrales frunciendo el ceño. —Bueno. Si te hubiesen hecho daño durante el tiempo en que estuviste conectado sentirías el dolor como si hubiese sido real. "Contacto total" ¿Recuerdas? Y si hubieses muerto, el shock... pero no te preocupes, usaremos libros menos peligrosos. Corrales tiró de los cables intentando quitarse la banda de la cabeza, pero Tuya ya había puesto otro libro en el lector. Sus ojos se cerraron. El sol caía con fuerza sobre la cara de Corrales. Estaba tumbado en la arena, la cabeza apoyada en una pared ruinosa. El ocre del desierto dominaba el paisaje. Corrales pensó en varias imprecaciones que había oído ayer cruzarse entre presidentes de dos clubes de fútbol en una charla-coloquio en la tcabeza apoyada en una pared ruinosa. El ocre del desierto dominaba el paisaje. El calor era sofocante y se quitó la chaqueta. Me voy a constipar pensó. Del frío de la noche parisina al calor del desierto. Tuya me va a oír. Dejó la chaqueta sobre el muro derruido. En ese momento una pequeña serpiente amarilla se asomó entre dos piedras cercanas. Corrales dio un respingo y se alejó un par de pasos. —¡Un cocodrilo!, ¡lo que me faltaba! —gritó. Tomó una gran piedra del suelo y se la arrojó al indefenso animal. A pesar de que no había intentado hacer nada parecido en su vida, la suerte quiso que el objetivo quedase impreso en el muro de muy mala manera. —¿Por qué has hecho eso? —dijo una voz. Corrales se volvió para contemplar un niño de unos diez o doce años, con una melena corta y rubia que reflejaba el sol del desierto. Iba vestido con un traje de seda muy amplio y botas de cuero. Su semblante era grave. —¡Eh! —dijo Corrales, sobresaltado. —¿Por que has hecho eso? —Pero... ¿Qué haces aquí, pequeño? —¿Por que has hecho eso? —repitió el niño poniendo una voz muy seria. —¿El cocodrilo? Lo maté para que no me comiese —dijo corrales, agachándose para poner sus ojos a la altura de la cara del niño. Era muy guapo, aunque quizás demasiado serio pensó. Quizás estaría bien en un drama costumbrista, haciendo de joven príncipe. Las películas con niños habían sido éxitos plenos desde que el cine era cine. —¡La serpiente me había prometido devolverme a mi casa! —sollozó el niño—. ¡Que hará ahora mi rosa! ¡Es tan débil! ¡Y tan ingenua! Tiene cuatro espinas insignificantes para protegerse contra el mundo... —¡Qué ocurre aquí! —rugió un tremendo vozarrón. ¿Qué le ha hecho a éste pequeño?. Corrales sintió un nudo en la garganta. Un hombre enorme vestido con un mono de piloto le sujetaba el brazo como quien sujeta una linterna. —Yo... —comenzó—. Sólo maté un cocodrilo y... —¿Qué ha matado a la serpiente? —Rugió de nuevo la voz—. ¿Y ahora cómo podrá volver a su casa el Principito? Amigo, no me gustan los tipos que andan metiéndose donde nadie les llama. —el otro extendió su brazo de aviador para golpear a Corrales... *  *   * La neblina se dispersó y Tuya abrió los ojos. Parpadeó con aire estúpido sin poder creer lo que veía. Estaba en un estrado de madera, rodeado de gradas donde se sentaba una gran multitud compuesta por toda clase de pajaritos y bestias. A su alrededor y en posición de firmes estaba el mazo entero de la baraja. Tuya se asomó sobre el borde del estrado. Bill, la lagartija se volvió y chilló asustado al verle. —¿Quién es ése?, ¿Quién es ése? —murmuraron todos. Hubo un momento de silencio tras el cual Tuya sintió sobre él toda la ira de Corrales cuando la Reina gritó a pleno pulmón: "Que le corten la cabeza". FIN pimpilimpausa ___________________________________________________________________ From: Ana Blanco Martinez Subject: Re: Soledad de amor Os remito un texto de un amigo. Saludos, con afecto, Ana. Francisco Arias Solis wrote: > > SOLEDAD DE AMOR. > > “Yo he abierto en mis Novelas un camino > por donde la lengua castellana puede > mostrar con propiedad un desatino.” > Miguel de Cervantes. > > LA VERDADERA SOLIDARIDAD SOLO ES POSIBLE ENTRE SOLITARIOS. > > El acierto literario cervantino -y Cervantes era eso, un poeta, un > escritor- consiste, a nuestro parecer, en haber juntado las tres corrientes > de la novelística más novelera de su tiempo, quitándoles lo que les > sobraba, que era la razón, y dándoles lo que les faltaba que era la verdad. > > La caballeresca, se moría de racionalidad; de razón hasta de “sinrazón que > con razón se hace”. Y la pastoril, siendo racional por esencia, sentía > helársele en las venas aquella misma amorosa sangre poética de razón. Así, > la novelística pastoril, perdiéndose en el laberinto racional de un pasado > muerto, como la caballeresca, en el de un porvenir imposible (el de los > Amadises sin tiempo). Y como la picaresca en lo presente, por pura > racionalidad moral, cuyo sustento de razón la pervierte hasta irla haciendo > desaparecer. Las tres ofrecían a Cervantes la felicísima ocasión de > vivificarlas, verificándolas; de darles nueva vida, dándoles verdad. > > Toda aquella melancólica música española, tejida de lágrimas y suspiros, de > la novelesca pastoril y caballeresca, como de los romanceros y cancioneros, > todo ese mundo musical, digo, de canto de la sangre, deshecha en suspiros y > llantos, toma en la novelística cervantina, una verificación imprevista, > sorprendente, y que la hará perdurable; la que pudiéramos resumir, > condensar, en un sólo aforismo senequista: Lloren los ojos, más no el alma. > Y todo es alma, porque todo es verdad, porque todo es tiempo y espacio de > poesía en la novelística de Cervantes. > > ¿Pero qué misteriosa alma, qué misteriosísima poesía es ésta tan humana y > tan divina, tan de veras como de burlas? Decía Santa Teresa: “No se ha de > burlar el hombre con su alma”. Porque no se ha de burlar el hombre con su > soledad. Porque es en el trance de la muerte donde el hombre se queda solo, > enteramente solo de verdad. Solo con El Solo, que dijo Plotino. > > Cuando nacía Don Quijote, acaban de morir en España sus solitarios más > ejemplares: Santa Teresa, San Juan de la Cruz, Fray Luis... La verdadera > solidaridad sólo es posible entre solitarios. ¿Se solidarizaba Cervantes > con esos místicos españoles solitarios, tan expertos en experiencias > poéticas de soledades? El tema de la soledad ha dado lugar a que se diga > que es un tema clásico español. Del Quijote se afirma que es el Evangelio > de la soledad: el Quinto Evangelio, le llamaba Elie Faure. > > “Don Quijote sintió su soledad”, nos dice Cervantes, contándonos cómo al ir > a acostarse aquella noche, que iba a serle tristísima, vio que se le > deshacía una media, yéndosele “hasta docena de puntos... que quedó hecha > celosía”. > > Cuenta Cervantes que aquella melancólica noche en la que Don Quijote sintió > su soledad, en aquella encantadora noche, al sentir de su soledad, sintió > también tocar un arpa suavísimamente; y sintió el canto de los dulces > suspiros amorosos de una enamorada doncella... Soledad de amor y no de > muerte. Piadosa soledad, la que se encuentra, al fin, solo, a sus solas. > > De estas veras y de estas burlas del Quijote se rieron sus contemporáneos, > sin atender, tal vez, todo su alcance. Más tarde, en el siglo XIX, a los > más avisados lectores, como el poeta Heine, estas burlas de veras les > hacían llorar. Y aún, en nuestro siglo presente, que parece haber olvidado > el llanto y la risa, y hasta la sonrisa, el hecho de Cervantes, nos da que > pensar, con su paradójica presencia poética. > > Aquel ya sé quien soy quijotesco, fue comentado por Unamuno: “Ya sé quien > quiero ser”. Pierde la razón por ese querer, y gana una verdad, tremenda > verdad paradójica: la que le hace dejar de ser lo que es o quien es para > poderlo ser de veras. Es decir, que cuando se queda solo de verdad, se > parte el hombre en dos, se hace el hombre diálogo consigo. La soledad del > hombre Don Quijote-Alonso Quijano, es una dualidad, un diálogo; la > dialéctica de la soledad. > > El hombre solo, de verdad, sin burlarse con su alma, es el hombre > solidario. “Y no digo más -como diría Cervantes- aunque pudiera”. > > Francisco Arias Solis > e-mail: aarias@arrakis.es > URL: http://www.arrakis.es/~aarias > > Aviso: Se ruega a todos los internautas pongan en su web el banner de > Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: > http://www.arrakis.es/~aarias > ___________________________________________________________________ From: "Miguel Parra (Ahriman)" Subject: El Amo del Mundo (IV) Joffe, el editor alemán, llamó a esto "la más expansiva definición de los intereses de Estados Unidos de la posguerra". De acuerdo a la visión de muchos críticos, esa plataforma está compuesta por ambición, pero no por políticas. "Al Presidente le falta una visión de largo plazo", escribió Jacques Attali, un consejero del ex mandatario francés Fran¡ois Mitterrand, en la revista Foreign Policy. "Clinton ha solicitado por todo el mundo que se propague la democracia y el libre mercado. Aunque es necesario, no es considerada una estructura arquitectónica para las relaciones internacionales del siglo XXI". Cuando cada cosa es importante, nada es prioritario. Varios cursos y seminarios han tratado de resumir un enfoque para la política estadounidense de la post Guerra Fría, pero con un impacto limitado. "El mundo de la post Guerra Fría aún espera ese artículo 'X'", asegura Stephen M. Walt, cientista político de la Universidad de Chicago, haciendo referencia al escrito de George Kennan, de 1947, que resume la política de contención de Estados Unidos frente a la Unión Soviética. Una comisión reunida especialmente por la Universidad de Harvard publicó un artículo llamado "Los intereses nacionales estadounidenses" en el que se detectaba el cambio de la política exterior, tras la derrota del comunismo y que éste fue reemplazado por una lista de deseos y metas convenientes. La comisión escogió cinco objetivos vitales a largo plazo: frenar cualquier ataque contra Estados Unidos, cuidar que una posible "hostilidad hegemónica" se dé en Europa y Asia, o en los mares u océanos dominados por los norteamericanos y asegurar así la sobrevivencia de sus aliados. Además, mantener el mayor sistema global en lo comercial, financiero, energético y medioambiental, para que éste no colapse. En el corto plazo, el próximo presidente de Estados Unidos tendrá que arreglárselas con el poder creciente de China, deberá controlar que en Rusia no se desencadene una guerra civil o un régimen autoritario. Los norteamericanos también deberán tener bajo control las armas nucleares y biológicas, mediante una política de alianzas con Europa y Japón para "mantener el liderazgo, la capacidad militar y la credibilidad internacional de Estados Unidos". Pero este ambicioso programa podría empantanarse en problemas cotidianos, lo que podría ser una razón del porqué el poder estadounidense no produce siempre los resultados que Washington espera. Por todas estas consecuencias, Estados Unidos puede sólo influir en muchas decisiones, pero no comandarlas. Por ejemplo, no podrá hacer que la Duma rusa ratifique el tratado Start II o forzar a China a terminar con el abuso de sus trabajadores. El caso más reciente, fue que nadie apoyó su plan para castigar a Saddam Hussein. Gran parte del dominio estadounidense de la post Guerra Fría se ha transformado en un "poder suave", como lo ha apodado el profesor de Harvard, Joseph Nye. Este poder no es de armas nucleares, pero sí de programas de televisión, universidades, mercados, stocks, estilos y productos comerciales. Principalmente esta apertura es la que atrae a millones de inmigrantes que no podrían soñar con emigrar a otros sistemas mejores. Para algunos, este es un tipo de poder no amenazante que convierte a Estados Unidos en una "hegemonía benigna", como lo sostiene el diplomático de Singapur, desviando el miedo y la oposición que podría llevar a algunas naciones a conspirar en su contra. "Estados Unidos es diferente -dice Joffe-, es fastidioso y dominante, pero no conquista. Trata de definir las acciones y dirigir las reglas, pero no va a la guerra por tierras y gloria". "Para el balance del poder mundial es muy diferente enfrentar a un gigante, pero usualmente plácido elefante, que a un carnívoro tiranosaurio rex". Un plácido elefante no puede comandar el sobrecogimiento y la deferencia que muchos estadounidenses sienten que merece el avasallador poder de su nación. Esta puede ser la razón para la amargura nacional de los norteamericanos que se sienten despreciados por el resto del mundo. Esto es reflejado en una sospecha general sobre la economía global; en la irritación por la derrota de la política exterior norteamericana hacia Irak; es el rechazo de pagar la deuda que Estados Unidos tiene con las Naciones Unidas; o incrementar el apoyo del Fondo Monetario Internaciona (FMI). Las encuestas públicas generalmente muestran que los norteamericanos apoyan un rol fuerte de Estados Unidos en el mundo. Al terminar la Guerra Fría, aunque este apoyo es aún vigoroso, ha sido relegado por las demandas públicas para llevar a cabo una buena política doméstica. ___________________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: Regalo de Amante ( 5 ) RABINDRANAZ TAGORE.-OBRA ESCOJIDA Texto en Castellano 10 ¿Qué es lo que echa a estas abejas de su colmena, a estas seguidoras de rastros invisibles? ¿Qué es lo que gritan con sus ávidas alas? ¿Cómo oyen la música que duerme en el alma de la flor? ¿Cómo pueden encontrar el camino de la celda, donde está la miel tímida y callada? 11 No fue mas que el retoñar de las hojas del verano, del verano que vino al jardín junto al mar. Fue sólo un removerse, un susurrar en el viento del sur, unos pedazos indolentes de canciones; y luego, el día se acabó. Pero que florezca el amor en el verano, que venga al jardín junto al mar; que mi alegría nazca y palmotee y baile con las canciones brotadoras, y haga abrir a la mañana de par en par sus ojos, en dulce asombro. 12 Hace siglos, Primavera, cuando abriste la puerta sur del jardín de los dioses y bajaste a la tierra en su primera juventud, hombres y mujeres salieron de sus casas alborotadamente, riendo y bailando; y se echaban unos a otros el polen de las flores, en un repentino desvarío de gozo. Año tras año, vienes con las mismas flores que derrochaste por tu senda en aquel primer abril, y así. hoy, su perfume invasor respira el aliento de los días que son ahora sueños, la tristeza obstinada de los mundos que desaparecieron; y tu brisa está cargada de leyendas de amor, borradas ya de toda lengua humana. Un día, con maravilla nueva entraste en mi vida, que aleteaba con su amor primero. Desde entonces, la tierna timidez de aquella alegría inocente viene escondida cada año, en los tempraneros capullos verdes de tus flores de limón, y tus rosas granas traen en su silencio ardiente todo lo que fue indecible en mi; y el recuerdo de las armoniosas horas de aquellos días de mayo se estremece en el rozarse de las hojas nuevas que vuelven una y otra vez. ---------- Texto Krónida 10 ¿Ké sa lo ke eca a estas avejas de su kolmena, a estas segidoras de rastros invisivles? ¿Ké sa lo ke gritan kon sus ávidas alas? ¿Kómo oen la músika ke dorme en el alma de la flor? ¿Kómo poden enkontrar el kamino de la zelda, donde esta la miel tímida i kayada? 11 No sió más ke el retoñar de las ojas del verano, del verano ke venió al jardín junto al mar. Sió sólo un removerse, un susurrar en el viento del sur, unos pedazos indolentes de kanziones; i luego, el día se akavó. Pero ke florezu el amor en el verano, ke venu al jardín junto al mar; ke mi alegría nazu i palmoteu i vailu kon las kanziones vrotadoras, i azu avrir a la mañana de par en par sus ojos, en dulze asonvro. 12 Aze siglos, Primavera, kuando avriste la puerta sur del jardín de los dioses i vajaste a la tierra en su primera juventud, onvres i mujeres salieron de sus kasas alvorotadamente, reiendo i vailando; i se ecavan unos a otros el polen de las flores, en un repentino desvarío de gozo. Año tras año, venes kon las mismas flores ke derrocaste por tu senda en akel primer avril, i así, oi, su perfume invasor respira el aliento de los días ke sen aora sueños, la tristeza ovstinada de los mundos ke desaparezieron; i tu vrisa esta kargada de leyendas de amor, vorradas ya de toda lengua umana. Un día, kon maraviya nueva entraste en mi vida, ke aleteava kon su amor primero. Desde entonzes, la tierna timidez de akeya alegría inozente vene eskondida kada año, en los tenpraneros kapuyos verdes de las flores de limón, i tus rosas granas traen en su silenzio ardiente todo lo ke sió indezivle en mí; i el rekuerdo de las armoniosas oras de akeyos días de mayo se estremeze en el rozarse de las ojas nuevas ke volven una i otra vez. M a n ú ICQ 10423732 http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html ___________________________________________________________________