C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html (Abril en breve) http://www.line-pro.es/kronos/marzo/ (todo Marzo) S U M A R I O Domingo-10-5-98 Edición de Noche ___________________________________________________________ Ana Blanco Martinez__________Ponencia. "Paisaje Humano" III REGO_____________________________________Madre Solo Hay Una Manú________________________Comentarios al "Paisaje Humano" Manú____________________________Regalo de Amante ( y 19 ) ___________________________________________________________ From: Ana Blanco Martinez Subject: Ponencia. "Paisaje Humano" III ¿Y cuál es el lugar del suceso?, ¿cuál es el lugar donde emerge la mente, la corteza cerebral?. La corteza cerebral es el sustrato con el que conocemos y actuamos sobre el mundo. Y conocemos y actuamos sobre el mundo porque en la corteza cerebral representamos el mundo. Este es un cerebro humano tal y como se puede observar en una sala de disección. La superficie del cerebro del hemisferio izquierdo en este caso aparece plegada con circunvoluciones y dividida por surcos. Los surcos no sólo iguales en todos los hombres. Hay unos patrones generales evidentemente que nos hacen reconocer esto es esto, esto es lo otro. Pero cualquier anatomista un poco observador se debe dar cuenta de que no hay dos cerebros iguales, que siempre hay un pequeño matiz, un pequeño surco, un pequeño pliegue que cambia, que varía. Incluso en los gemelos idénticos, en los gemelos univitelinos. Es decir, como trataré de demostrar, nuestra superficie cerebral, el interior de nuestro cerebro se talla con el paso de los años. Se talla por los genes que lo permiten y por el paso de la vida. Y eso es lo que crea nuestra individualidad. La superficie del cerebro, ese manto blanco que ven, es la corteza. Si la pusiéramos extendida sobre el suelo tendría 2600 centímetros cuadrados, aproximadamente, en un cerebro de tamaño medio y está constituida por neuronas maravillosamente organizadas, no al azar, estructuradas. Se ha calculado que el número de neuronas que tenemos en nuestra corteza cerebral, en el hombre, es aproximadamente de 3E10. Son muchos ceros, son 30.000.000.000 de neuronas. Si ahora piensan que cada neurona es capaz de hacer una media de mil contactos sinápticos, incluso algunas hasta 10000, estamos ante la asombrosa cifra de que es posible producir circuitos, conexiones de neuronas, de que hasta 1E15. Si además tienen ustedes en cuenta que la operación que hace un circuito nervioso es excitación-inhibición, se enciende o se apaga, las operaciones que puede hacer la totalidad del cerebro es en números de 2E15. Una cifra asombrosa. Pero el hombre tan singular, resulta que no tiene ninguna categoría neuronal propia. Cuando se observa el cerebro de distintos animales, de distintos mamíferos desde el mamífero más primitivo, pasando por mamíferos que tienen el cerebro liso, no tienen pliegues, se dicen lisencéfalos, a los que comienzan a tener pliegues como en gato porque hay que meter más corteza cerebral por eso se pliega, resulta que no hay neuronas diferentes. Una investigación muy sorprendente realizada en los años ochenta demostró que si se cogía un fragmento, un milímetro cuadrado de corteza cerebral de estos diferentes tipos de mamíferos, el número de neuronas era siempre el mismo, 140000, aproximadamente independientemente de la especie. Por tanto la diferencia entre un cerebro y otro es cuantitativa en el número de neuronas, lo que sucede es que hay más corteza. Al haber más corteza hay más neuronas, y como una neurona no puede estar quieta sino hace contactos sinápticos, esa es su misión, hay muchas más conexiones. El cerebro del hombre es muchísimo más rico en neuronas y muchísimo más rico en conexiones que el cerebro de los mamíferos que están por debajo de nosotros en la escala siglo genética. Hemos ido aprendiendo también al largo de estos años, sobre todo a partir de los últimos treinta años, que la corteza cerebral está finamente organizada. Está organizada en columnas. Si se toma desde la superficie a la profundidad, en el espesor que tiene unos dos o tres milímetros, es como una pequeña alfombrita llena de neuronas, resulta que están organizadas en columnas, y que cada columna tiene un número aproximadamente igual de neuronas, unas mil neuronas. Se considera hoy que la columna es una unidad operativa del cerebro, y que por tanto es en cierta medida la unidad mental y se entiende que la operación de una sola columna da lugar a operaciones muy simples, muy elementales, como podría ser el ver un punto de luz en el espacio, o el sentir que alguien me toca sobre el borde de la uña de mi dedo meñique. Y que el conjunto de operaciones de miles de módulos por integración sucesiva dan lugar a operaciones mentales más complejas, operaciones que podemos llamar ya psíquicas. Que esto es así lo sabemos porque las columnas que forman como una especie de huella sobre la superficie cerebral, esta imagen está hecha con unas técnicas especiales con isótopos radiactivos que permite ver la superficie de las columnas en el cerebro . El esas bandas son columnas, las columnas tendrán en todos los individuos un patrón semejante, en uno girará un poco más a la izquierda, en otro más a la derecha, será una más grande, o más pequeña. Hay un mapa, hay una cartografía de las columnas. Que existe una cartografía en nuestra corteza cerebral es conocido de antiguo ya también desde los años diez, los años veinte de este siglo. El cerebro se mapeó su corteza, se numeraron las áreas y se vio que distintas áreas tenían que ver con funciones diferentes. Pero es que hoy podemos asombrarnos porque podemos ver trabajar en vivo a estas áreas cerebrales, introduciendo isótopos radiactivos que se metabolizan con las propias neuronas, son sustancias que pueden metabolizarse como la desoxiglucosa, podemos introducir un trazador en el interior de los circuitos neuronales que queremos marcar y luego lo podemos observar con un detector de manera que sobre la superficie del cerebro podemos ver en una pantalla cómo es el mapa y la cartografía de un individuo al que le decimos que haga ciertas cosas. Por ejemplo: está mirando palabras, está escuchando palabras, está diciendo palabras o está pensando palabras. Como ven ustedes cambia la imagen del cerebro, cambian los mapas que están ahí al servicio de distintas funciones. _______________________________________________________________ From: REGO Subject: REGO: 10/04/98 Madre Solo Hay Una Saludos REGODEDORES: Hoy en Venezuela y buena parte de este lado del mundo celebramos el Día de la Madre. Muchas felicidades a todas las madres lectoras de REGO y les dejo con algo relacionado con el día. MADRE SOLO HAY UNA Jaimito se encontraba en un día habitual de clases y su profesora de Lenguaje le asigna una composición, cuya idea principal fuese "Madre solo hay una". Al día siguiente, entran al salón de clases y la profesora solicita a Pedrito que lea su composición. Pedrito comienza: "Me encontraba paseando en bicicleta frente a mi casa con mis amiguitos, de repente aparece un automóvil que pasa junto a nosotros a alta velocidad, el susto fue tan grande que me caí de la bicicleta. Mi madre al observar la situación, sale corriendo y me toma en sus brazos, llevándome a la casa, con mucho cariño comienza a curarme las heridas, al finalizar me da un beso en la frente, diciéndome que sólo era un susto, como respuesta le dije: Madre sólo hay una ...." Sus compañeros lo aplauden, la profesora lo felicita y le indica a Mariita que lea su composición. Mariita comienza: "Jugaba junto con mis amiguitas, en la casa de muñecas que mi padre nos había hecho sobre un árbol en el patio trasero de la casa, todo transcurría bajo una situación normal, cuando decidimos salir de ésta, me caí de las escaleras, al gritar, inmediatamente mi madre sale corriendo me toma en sus brazos y me revisa para ver si me había pasado algo, me pregunta si me siento bien, y le respondo que sí. Me observa directamente a los ojos con mirada de preocupación, me da un beso y me dice: Hija te quiero mucho, no sabría que hacer si algo te llegará a pasar. Sólo le dije: Madre sólo hay una..." Nuevamente sus compañeros la aplauden, la profesora la felicita y le indica a Jaimito que lea su composición. Jaimito comienza: "Mi madre un día decide tomar un Tour por los países Arabes. Al llegar, lo primero que hacemos es tomar un paseo a camello por el desierto, a mitad del mismo nos perdemos de la caravana, posterior a ello el camello se nos escapa y tenemos que continuar la búsqueda de la caravana a pie. Nos encontrábamos en medio del desierto árido, bajo el sol inclemente y ningún signo de vida a kilómetros en nuestro alrededor. A las horas el agua se nos acaba, y la sed empezaba a matarnos. Al rato en la distancia divisamos un oasis, con lo cual empezamos a correr hacia el, al llegar encontramos una choza, al entrar observamos una nevera, me apresuro a abrir la puerta y lo primero que veo es una helada Cocacola, volteo y miro a mi madre y lo único que le digo es: Madre sólo hay una ...." Colaboración de Juan Alexander Méndez Desde Caracas, Venezuela ______________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: Comentarios al "Paisaje Humano" " Las reglas que gobiernan las estructuras y los movimientos en el mundo físico se han incorporado a lo largo de la historia evolutiva de las especies a la maquinaria perceptiva del cerebro, dando lugar a correspondencias demostrables entre la imaginación mental y los análogos físicos. " ( Profesor Juan Antonio García Porrero ) Tengo ya el texto completo de la magnífica conferencia del profesor García Porrero, que nos ha enviado nuestra aun más magnífica krónida Ana Blanco. Como sus méritos son evidentes, paso de reseñarlos, y os expongo sin más preámbulos un primer grupo de ideas que este trabajo me sugiere. Aun con su reconocimiento final de la existencia del espíritu, la conferencia se desenvuelve en la línea del materialismo científico de nuestro nobel don Severo Ochoa y de la casi totalidad de las personas actualmente dedicadas a la Ciencia. Su resumen podría ser: "La Mente es un producto del cerebro". Dicho exactamente así y con innumerables detalles y correctas explicaciones. Pero esta tarde mientras almorzaba en silencio y habiendo allí al frente un televisor apagado, se me ocurrió la parábola de "la cámara y el monitor": Imaginemos un conjunto de cámaras de vídeo automáticas tomando imágenes, y también imaginemos un conjunto de monitores recibiendo tales imágines: Si alguien toquetea con la punta de un destornillador en los cables y circuitos de las videocámaras. . . las imágenes que aparecen en los diversos monitores que imaginariamente tengo delante sufrirán alteraciones. Yo soy mi "yo" o "espíritu"; las imágenes que aparecen en los monitores son las "percepciones de mi consciencia"; el conjunto de videocámaras y el artilugio en general que las hace funcionar son las neuronas del cerebro y el conjunto del sistema nervioso. Aquí coexistimos pues TRES clases de cosas: 1 º : Un Sistema Material de cámaras y monitores -sentidos y neuronas-. 2 º : Series o trenes de imágenes electroquímicamente codificadas y decodificadas. y, 3 º : Un Observador. Sin el Observador -sin un Yo Inmaterial- las imagenes captadas y reproducidas carecerían de Significado, de Finalidad, de Razón de Ser, o sea, de todo lo que justifica y motiva la existencia de videocámaras y de monitores. Estoy pues absolutamente de acuerdo en todo lo que dice el profesor García Porrero y con la parte de información que nos da el materialismo científico, pero tengo que añadir que todo eso es PARA ALGO y para ALGUIEN. Mi cerebro le SIRVE a un entidad misteriosa que soy yo, que EXISTO con vídeo y sin vídeo, con cerebro y sin cerebro, aunque, naturalmente, necesito cerebro para recibir y procesar la información codificada que me llega del mundo físico. O sea, que el cerebro es UN INSTRUMENTO natural de un yo personalizado. Por tanto, la Mente NO es un Producto del cerebro, sino una Interrelación entre un orden físico de cosas y un orden psiquico de entidades inmateriales potencialmente conscientes mediante esa Interrelación. ( Continuaremos ) M a n ú ICQ 10423732 http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html _______________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: Regalo de Amante ( y 19 ) Versión Castellana y 60 ¡Toma, otra vez, tu dinero, Ministro del Rey! Yo soy una de las mujeres que mandaste al santuario del bosque, para tentar al joven asceta que nunca había visto mujer. No he podido conseguir lo que quisiste. Rayaba apenas el día, cuando el joven ermitaño bajó a bañarse al riachuelo. Sus cabellos rojos se apretaban sobre sus hombros, como un cúmulo de nubes matinales, y su cuerpo relucía como un rayo de sol. Nosotras reíamos y cantábamos, remando en nuestra barca; y nos echamos al agua, en loca algarabía, y bailamos alrededor de él. Entonces el sol se levantó, mirándonos desde la orilla con un rubor de ira divina. Como un dios niño, el joven abrió sus ojos y miraba nuestro alborozo, y su estrañeza se hacía más honda cada vez, hasta que sus ojos brillaron como estrellas matutinas. Levantó sus manos cojidas y, con su juvenil voz de pájaro entonó un himno de alabanza, que estremecía todas las hojas del bosque. Nunca antes se habían cantado semejantes palabras a mujer mortal. Eran como el callado himno a la aurora, que levantan los montes silenciosos. Las otras mujeres se tapaban las bocas con sus manos, sacudidas de risa. Un espasmo de duda le atravesó la cara a él. Entonces, rápida, yo llegué a su lado, dolorida en estremo, y echándome a sus pies, le dije: «Señor, acepta mi servicio.» Lo llevé a la ribera yerbosa, enjugué su cuerpo con el borde de mi manto de seda, y, arrodillada en el suelo, sequé sus pies con mi pelo derramado. Cuando levanté mi cara y lo miré en los ojos, creí sentir el primer beso del mundo a la mujer primera. ¡Bendita yo bendito Dios que me hizo mujer! Oí que me decía: «¿Qué dios desconocido eres? Tu roce es el roce de lo inmortal, y tus ojos tienen el misterio de la medianoche.» ¡Ay, no, no te sonrías así, Ministro del Rey, que el polvo del saber mundano te ha cegado, hombre viejo! La inocencia del joven asceta penetró la niebla, y vio la verdad reluciente de la mujer divina. ¡La diosa despertó en mí, a la luz terrible de aquella primera adoración! Mis ojos se llenaron de lágrimas, la luz matutina acarició mi pelo como una hermana, y la brisa de la arboleda besó mi frente como besa a las flores. Las otras mujeres palmoteaban, riendo con su risa obscena; y arrastrando sus velos por el polvo y desatado el pelo, empezaron a tirarle flores al muchacho. ¡Ay, mi sol sin mancha! ¿No pudo mi vergüenza tejer una niebla de fuego para cubrirte en sus dobleces? Caí a sus pies, gritando: «¡Perdóname!» Y huí, como un venado herido, por sombra y sol, dando gritos: «¡Perdóname!» Los sucios risotones de las otras mujeres me acorralaban como un fuego restallante; pero en mis oídos latían sin parar las palabras de él: «¿Qué dios desconocido eres?» F I N _________________ Versión Krónida y 60 ¡Tomi, otra vez, tu dinero, Ministro del Rei! Yo só una de las mujeres ke mandaste al santuario del voske, para tentar al joven aszeta ke nunka ía vido mujer. No ó podido konsegir lo ke keriste. Rayava apenas el día, kuando el joven ermitaño vajó a vañarse al riacuelo. Sus kaveyos rojos se apretavan sovre sus onvros, komo un kúmulo de nuves matinales, i su kuerpo reluzía komo un rayo de sol. Nosotras reíamos i kantávamos, remando en nuestra varka; i nos ecamus al agua, en loka algaravía, i vailamus alrededor de él. Entonzes el sol se levantó, mirándonos desde la oriya kon un ruvor de ira divina. Komo un dios niño, el joven avrió sus ojos i mirava nuestro alvorozo, i su extrañeza se azía más onda kada vez, asta ke sus ojos vriyaron komo estreyas matutinas. Levantó sus manos kojidas i, kon su juvenil voz de pájaro entonó un imno de alavanza, ke estremezía todas las ojas del voske. Nunka antes se ían kantado semejantes palavras a mujer mortal. Sían komo el kayado imno a la aurora, ke levantan los montes silenziosos. Las otras mujeres se tapavan las vokas kon sus manos, sakudidas de risa. Un espasmo de duda le atravesó la kara a él. Entonzes, rápida, yo yegé a su lado, dolorida en extremo, i ecándome a sus pies, le dezí: "Señor, azepti mi servizio". Lo yevé a la rivera yervosa, enjugé su kuerpo kon el vorde de mi manto de seda, i, arrodiyada en el suelo, seké sus pies kon mi pelo derramado. Kuando levanté mi kara i lo miré en los ojos, kreí sentir el primer veso del mundo a la mujer primera. ¡Vendita yo, vendito Dios ke me azió mujer! Oí ke me dezía: "¿Ké dios deskonozido ses? Tu roze sé el roze de lo inmortal, i tus ojos tenen el misterio de la medianoce". ¡Ai, no, no te sonréi así, Ministro del Rei, ke el polvo del saver mundano te á zegado, onvre viejo! La inozenzia del joven aszeta penetró la nievla, i vió la verdad reluziente de la mujer divina. ¡La diosa despertó en mí, a la luz terrivle de akeya primera adorazión! Mis ojos se yenaron de lágrimas, la luz matutina akarizió mi pelo komo una ermana, i la vrisa de la arvoleda vesó mi frente komo vesa a las flores. Las otras mujeres palmoteavan, reiendo kon su risa ovszena; i arrastrando sus velos por el polvo i desatado el pelo, enpezaron a tirarle flores al mucaco. ¡Ai, mi sol sin manca! ¿No podió mi verguenza tejer una nievla de fuego para kuvrirle en sus dovlezes? Kaí a sus pies, gritando: "¡Perdónime!" I uí, komo un venado erido, por sonvra i sol, dando gritos: "¡Perdónime!" Los suzios risotones de las otras mujeres me akorralavan komo un fuego restayante; pero en mis oídos latían sin parar las palavras de él: "¿Ké dios deskonozido ses?" F I N ------------------------ M a n ú ICQ 10423732 http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html _______________________________________________________________