C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html (Abril en breve) http://www.line-pro.es/kronos/marzo/ (todo Marzo) S U M A R I O Lunes 11-5-98 Edición de Noche ___________________________________________________________ Ana Blanco Martinez___________Ponencia. "Paisaje Humano" VI REGO_________________________________Orando por la Tormenta Carlos Salinas____Experiencias de cuando era joven :-) I/II Manú________________________________Ofrenda Lírika ( 1 ) ___________________________________________________________ From: Ana Blanco Martinez Subject: Ponencia. "Paisaje Humano" VI Nuestros mejores conocimientos sobre las representaciones mentales proceden del sistema visual. El sistema visual es extraordinariamente complejo. Está formado por multitud de cadenas neuronales que van desde nuestra retina hasta las columnas de nuestra corteza visual. Los millones y millones de módulos que existen en la porción occipital del cerebro. Pues bien, ¿cómo representa el cerebro un rostro que se ve, una forma que se observa?. Parece ser que todas las neuronas no son iguales en su función, sino que se especializan en aspectos de la imagen. Yendo de arriba a abajo, algunas neuronas, algunos módulos, algunas columnas visuales sólo ven la imagen descompuesta en puntos, son sensibles a puntos. Otros módulos integran los puntos, y ustedes saben que cuando se juntan los puntos se hace una línea. Hay módulos que sólo son sensibles a líneas. Pero es que hay módulos que son sensibles a líneas verticales, otros a oblicuas, otros a horizontales, etc. Hay módulos que son sensibles a la unión de las líneas y la unión de dos líneas es un ángulo. Hay módulos que son sensibles a los contornos, y otros al interior global de la imagen. De manera que cuando se suma la imagen descompuesta por nuestro cerebro en alguna zona de síntesis, se puede obtener la silueta, por ejemplo, la silueta del gato. Una suma de líneas, una suma de ángulos. Voy a adentrarme en una experiencia verdaderamente fascinante, no me resisto a no contarla porque ha sido realizada hace pocos años y es una de las evidencias más directas sobre la naturaleza de las representaciones mentales. Ha sido hecha en primates. Trata de un primate al que se le ha entrenado a ver movimientos en el espacio y mediante un sistema complejo de aprendizaje, con sus botones y su pantalla que está viendo, son muy inteligentes, dice si el desplazamiento va a la derecha, va hacia arriba, va hacia abajo o va hacia la izquierda de lo que está viendo en una pantalla. Sabemos hoy que hay una zona de la corteza cerebral, un área específica donde se detecta el movimiento y que en ese área los módulos están especializados en decir si el movimiento es hacia arriba, hacia abajo, hacia la izquierda o hacia la derecha. Bien. De acuerdo hasta aquí. Si ahora a un mono que tenemos entrenado y que sabe señalarnos hacia qué lado se desplaza un objeto, al mismo tiempo le estimulamos los módulos corticales con electrodos con los que ve el movimiento le podemos alterar el juicio perceptivo que el animal hace del movimiento. Por ejemplo, independientemente de lo que el animal esté viendo en la pantalla, un desplazamiento hacia la derecha, si estimulamos el módulo que corresponde a un desplazamiento hacia la izquierda, el animal apretará el botón que indica que el objeto se desplaza hacia la izquierda, independientemente de lo que sucede externamente a él en la realidad, él hace un juicio perceptivo, una discriminación, crea una categoría de conocimiento, simplemente por la estimulación de una red neuronal. Podemos entonces decir que una representación mental es una actividad específica de una red neuronal específica y que es en definitiva un patrón de computación bioeléctrica. __________________________________________________________________ From: REGO Subject: Orando por la Tormenta ORANDO POR LA TORMENTA En un poblado se presenta de momento una tormenta devastadora, que casi acaba con todas las casas, y los habitantes se refugian en la iglesia, que es la construcción más fuerte del pueblo. A cada momento que pasa, la tormenta se hace más fuerte y el Señor Cura, preocupado por la situación, pide a los feligreses: ­ Hijos: recemos un Ave María para que cese esta catástrofe! Todos fervorosamente comienzan: - Dios te salve María, llena eres de gracia... El padre, más preocupado ahora, al ver que la tormenta hace temblar cada vez con más fuerza las puertas y ventanas, insiste: ­ Caballeros, recemos ahora un Padre Nuestro...!! Todos : - Padre Nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.... Así se repiten los pedidos del sacerdote, con la fe de que se termine la tormenta. De pronto, el Padre desde el altar observa que las tablas del techo de la iglesia se desprenden por la fuerza de los vientos y señalándolas, grita: - Las tablas, las tablas !!!! Al oír esto, los feligreses corean: - Dos por uno, dos; dos por dos, cuatro.... Colaboración de Ramón Barthelemy Desde Guantanamo, Cuba __________________________________________________________________ From: Carlos Salinas Subject: Experiencias de cuando era joven :-) I/II Hola, normalmente dedico esta clase de comunicación para forwards más o menos interesantes. Pero, a raíz de un msg de Manuel (donde le recomendaba que se comprara una moto... y le causó gracia), me puse a buscar en mi Base de Datos y encontré este fichero que es una carta hecha en marzo del 94 para la revista Solo Moto, contando una experiencia *muy real* que tuve por esa época. He estado a punto de envíarsela sólo a Manuel, pero luego se me ocurrió que tambien podría pasarsela al grupo; ya que más allá del suceso no deja de ser un documento de como pueden encontrarse dos mundos normalmente lejanos (el mio y el estos chicos que menciono). Aclaro que aprendí a andar en moto durante ese año (el anterior había aprendido a andar en bici) y que luego de varias fracturas no graves pero algo incómodas decídi desprenderme de *mi moto*. Evidentemente había empezado un poco tarde y mis reflejos eran más torpes en el camino que pensando cosas. Bien, os dejo con el relato, el cual, insisto, es absolutamente verídico. Carlos. ------------------------------------------------------- Sr. Director de Solo Moto: Esta carta tiene 2067 palabras; es triste para mi (porque no pude hacerla más pequeña). Soy consciente que me excedo de las "normas mínimamente razonables". Ud. puede realizar la operación quirúrgica conveniente para abreviarla. Un sábado de marzo me desplazo por el camino que va de Castellcir a Collsuspina (Pcia.de Barcelona). Al recorrerlo pienso que el camino está muy bien, sin embargo después de una urbanización, la pista se estrecha y poco a poco la conducción se hace más trabajosa. Cuando llego a Sta.Coloma Saserra, donde hay una ermita, me tomo un breve descanso; voy con mi Derby Senda 50 cc. Charlo con un ciclista solitario que va hacia Collsuspina; pasan pocos minutos y se despide con prisa, aludiendo vagamente a los gases de la moto. Aguardo a que se adelante; al fin de cuentas hasta hace poco tiempo tampoco me gustaba el olor a gasolina. Curiosamente ese rechazo ha desaparecido desde que me interesé por el mundo de la moto. Parto. La senda tiene profundas roderas, pero secas. Esto ayuda. Al pasar el primer desnivel fuerte, pongo la primera, doy demasiado gas y en un derrape la moto se inclina bruscamente; el reflejo de apoyarme con la bota llega demasiado tarde y paso al estado horizontal en cuestión de microsegundos. Luego de una pequeña pausa para recordar a mis antepasados me alzo magullado y empapado de sudor (el mediodía se siente y mi equipo de enduro está pensado para la tundra rusa). Vuelvo a poner la Senda en marcha y allá voy, testarudamente, botando por el pedregal en busca de Collsuspina. Poco después veo una figura pedaleando; pocos metros para alcanzarla. ¡Algo inesperado sucede! como si hubiera entrado en un pavimento cubierto de aceite la moto zizaguea, va loca, y por segunda vez en minutos vuelvo a visitar el suelo. ¡Vaya! Para llevar tres meses de práctica (me digo) no está mal este record. Con la moto como manta aprovecho para observar el paisaje desde la perspectiva de los escarabajos. El ciclista que oyó el estruendo vuelve hacia mi. Logro levantarme dignamente antes de que llegue, pero mi mano derecha (ya traqueteada por tres meses de aprendizaje) duele lo suficiente como para saludarlo con un gruñido. Me pregunta sí necesito ayuda para enderezar la moto y se lo agradezco. Así, entre los dos, vuelve a estar erguida (es una "moto sapiens"). Parece normal, sin embargo mi compañero ocasional me advierte que el neumático delantero está en malas condiciones; ha perdido su forma oronda y se lo vé, con tristeza, pegado a la llanta ¡Demonios, pinché! (ya se estaba yendo al traste mi confianza como conductor). Más a la satisfacción inicial por encontrar la razón de la segunda caída, sigue una consecuencia lúgubre ¡no tengo cámara! ni siquiera herramientas para solucionar el problema. Me maldigo por mi poca previsión. Y ahora ¿Qué hacer? El ciclista no puede ayudarme, por lo que le pido que, sí encuentra un taller más adelante, dé aviso. Lo digo sin mucha esperanza ya que siendo la una de la tarde de un sábado y sin tener una población grande cerca, el mensaje no llegará. Para colmo siempre llevo conmigo un pequeño transmisor por si hay dificultades, pero no era mi día: ¡Lo había dejado por tener la batería descargada! Así que la bicicleta se aleja, sin olor y en silencio, dejándome más solo que la una. Ninguna presencia humana. Veo buitres que vuelan en círculos sobre mi cabeza. ¡Espejismos! me convenzo; seguro que si miras con más atención encontrarás unos pobres pájaros de tamaño vulgar. Vuelvo a observar el paisaje y lo percibo conforme a mi estado de ánimo: inhóspito e indiferente: cubierto de rocas, cantos rodados, chinas, guijarros y toda la variedad de pedruscos paridos por madre naturaleza. Para colmo mi equipo de enduro no es adecuado sí tengo que pasar a la categoría de peatón, entre otras cosas porque mis botas, a prueba de caídas, son buenas para pasear por el fondo del mar pero no por este desierto de piedras. Estoy en un problema. Me hallo ensimismado en tan confortadores pensamientos cuando creo sentir un rugido sordo vibrando en la atmósfera. Descarto, por el momento, cualquier encuentro en la tercera fase y miro ansiosamente en dirección a Castellcir. En instantes aparecen dos figuras cuyas imágenes ondulan por los reflejos de la luz y el calor sobre las piedras. Semejan dos sombras wagnerianas; jinetes con cascos de enduro destacándose a contraluz del cielo; solo les faltan los penachos. ¡HURRAAA! Dos maravillosas Yamaha XT, 600 cc, emergen, acercándose confiadas, majestuosamente, como grandes camellos que atraviesan el desierto. Se detienen, observan mi modesta máquina desinflada y ofrecen su ayuda. Se bajan al unísono para intentar inflar la rueda delantera con un sellador de espray. Colocan la Senda sobre tres piedras para levantar la rueda (yo apenas puedo ayudarles porque mi mano derecha sigue protestando) y aplican el bote de espuma al neumático. Al cabo de unos pocos segundos empieza a salir una madeja blanca por el pitón de la cámara. Sale, sale y no deja de salir. Esperamos, mirando los tres al mismo punto; observando como la rueda se ha convertido en un surtidor de nieve artificial. Estamos en eso cuando, por el lado de Collsuspina, aparece una pequeña moto de trial (creo recordar que era una Montesa) con otro motard. Se había encontrado con el ciclista y al saber lo que pasaba postergó su vuelta a casa. Hace un momento estaba aislado en un camino de montaña, en menos de diez minutos éramos cuatro; apenas lo creía... (Continuará) Carlos Salinas -- csalinas@iponet.es "Casi Nada" WebMagazine ---------- __________________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: Ofrenda Lírika ( 1 ) Rabindranaz Tagore - Ofrenda Lírica (Gitánjali) Versión Castellana 1 Fue tu voluntad hacerme infinito. Este frájil vaso mío tú lo derramas una y otra vez, y lo vuelves a llenar con tu nueva vida. Tú has llevado por valles y colinas esta flautilla de caña, y has silbado en ella melodías eternamente nuevas. Al contacto inmortal de tus manos, mi corazoncillo se dilata sin fin en la alegría, y da vida a la espresión inefable. Tu dádiva infinita sólo puedo cojerla con estas pobres manitas mías. Y pasan los siglos, y tú sigues derramando, y siempre hay en ellas sitio que llenar. 2 Cuando tú me mandas que cante, mi corazón parece que va a romperse de orgullo. Te miro y me echo a llorar. Todo lo duro y agrio de mi vida se me derrite en no sé qué dulce melodía, y mi adoración tiende sus alas, alegre como un pájaro que va pasando la mar, Sé que tú te complaces en mi canto, que sólo vengo a ti como cantor. Y con el fleco del ala inmensamente abierta de mi canto, toco tus pies, que nunca pude creer que alcanzaría. Y canto, y el canto me emborracha, y olvido quién soy, y te llamo amigo, a ti que eres mi señor. 3 ¿Cómo cantas Tú, Señor? ¡Siempre te encuentro mudo de asombro! La luz de tu música ilumina el mundo, su aliento va de cielo a cielo, su raudal santo vence todos los pedregales y sigue, en un torbellino, adelante. M corazón anhela ser uno con tu canto, pero en vano busca su voz. Quiero hablar, pero mi palabra no se abre en melodía; y grito vencido. ¡Ay, cómo me cojes el corazón en el enredo infinito de tu música, Señor! 4 Quiero tener mi cuerpo siempre puro, vida de mi vida, que has dejado tu huella viva sobre mí. Siempre voy a tener mi pensamiento libre de falsía, pues tú eres la verdad que ha encendido la luz de la razón en mi frente. Voy a guardar mi corazón de todo mal, y a tener siempre mi amor en flor, pues que tú estás sentado en el sagrario más íntimo de mi alma. Y será mi afán revelarte en mis acciones, pues que sé que tú eres la raíz que fortalece mi trabajo. 5 Sé induljente conmigo un momento, y déjame sentarme a tu lado, que luego terminaré lo que estoy haciendo. Mi corazón, sí no te ve, no tiene sosiego, y mi trabajo es como un afán infinito en un fatigoso mar sin playas. El verano ha venido hoy a mi ventana, zumbando y suspirando, y han venido las abejas, trovadores en la corte del bosque florecido. Es el tiempo de sentarse quieto frente a ti, el tiempo de cantarte, en un ocio mudo y rebosante, la ofrenda de mí vida. -------------------------- Versión Krónida Ravindranaz Tagore - Ofrenda Lírika (Gitánjali) 1 Sió tu voluntad azerme infinito. Este frájil vaso mío tú lo derramas una i otra vez, i lo volves a yenar kon tu nueva vida. Tú ás yevado por vayes i kolinas esta flautiya de kaña, i ás silvado en eya melodías eternamente nuevas. Al kontakto inmortal de tus manos, mi korazonziyo se dilata sin fin en la alegría, i da vida a la expresión inefavle. Tu dádiva infinita sólo podo kojerla kon estas povres manitas mías. I pasan los siglos, i tú seges derramando, i sienpre á en eyas sitio ke yenar. 2 Kuando tú me mandas ke kantu, mi korazón pareze ke á a ronperse de orguyo. Te miro i me eco a yorar. Todo lo duro i agrio de mi vida se me derrite en no savo ké dulze melodía, i mi adorazión tende sus alas, alegre komo un pájaro ke á pasando la mar. Savo ke tú te konplazes en mi kanto, ke sólo veno a tí komo kantor. I kon el fleko del ala inmensamente avrida de mi kanto, toko tus pies, ke nunka podí kreer ke alkanzarío. I kanto, i el kanto me envorraca, i olvido kién só, i te yamo amigo, a tí ke ses mi señor. 3 ¿Kómo kantas Tú, Señor? ¡Sienpre te enkontro mudo de asonvro! La luz de tu músika ilumina el mundo, su aliento á de zielo a zielo, su raudal santo venze todos los pedregales i sege. en un torveyino, adelante. Mi korazón anela ser uno kon tu kanto, pero en vano vuska su voz. Kero avlar, pero mi palavra no se avre en melodía; i grito venzido. ¡Ai, kómo me kojes el korazón en el enredo infinito de tu músika, Señor! 4 Kero tener mi kuerpo sienpre puro, vida de mi vida, ke ás dejado tu ueya viva sovre mí. Sienpre ó a tener mi pensamiento livre de falsía, pues tú ses la verdad ke á enzendido la luz de la razón en mi frente. Ó a guardar mi korazón de todo mal, i a tener sienpre mi amor en flor, pues ke tú estas sentado en el sagrario más íntimo de mi alma. I será mi afán revelarte en mis akziones, pues ke savo ke tú ses la raíz ke fortaleze mi travajo. 5 Sí induljente konmigo un momento, i déjime sentarme a tu lado, ke luego terminaré lo ke ésto aziendo. Mi korazón, si no te ve, no tene sosiego, i mi travajo sé komo un afán infinito en un fatigoso mar sin playas. El verano á venido oi a mi ventana, zunvando i suspirando, i án venido las avejas, trovadores en la korte del voske florezido. Sé el tienpo de sentarse kieto frente a tí, el tienpo de kantarte, en un ozio mudo i revosante, la ofrenda de mi vida. ---------------------------------- M a n ú ICQ 10423732 http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html __________________________________________________________________