C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html (Abril en breve) http://www.line-pro.es/kronos/marzo/ (todo Marzo) S U M A R I O Martes 12-5-98 Edición Matinal ___________________________________________________________ Ana Blanco Martinez__________Ponencia. "Paisaje Humano" VII Carlos Salinas___Experiencias de cuando era joven :-) II/II Quirón Alvar_________________La solución al desdoblamiento. Luisa Iboggio__________________________De CEREBROS y MENTES ___________________________________________________________ From: Ana Blanco Martinez Subject: Ponencia. "Paisaje Humano" VII Lo mismo podemos decir del color. Podemos cambiar la percepción que el animal tiene del color. Le podemos entrenar para que nos diga si lo que ve es rojo, verde o azul. Y si le estimulamos unos módulos corticales para el rojo, aunque esté viendo el azul, el animal dirá que ve rojo. ¿Y qué es lo que nos permite hacer las representaciones mentales?. Sin duda la experiencia. Hacer imágenes es siempre reconocer, reidentificar. Ustedes están viendo aquí una imagen que tiene varias informaciones. Pero pueden reconocer una copa o puede reconocer dos rostros. Según cómo lo miren. Pero lo hacen porque tienen, crean la imagen mental de que son dos rostros, reidentifican rostro o una copa de la que han tenido conocimiento y reidentifican la imagen copa. No podemos tener imágenes sino es gracias al aprendizaje y a la experiencia. Porque no tenemos ideas innatas. Y lo tenemos así, construimos la imágenes, porque el cerebro es una estructura que se modifica continuamente. En determinadas etapas de la vida, desde la fecundación hasta la muerte, los cambios son dramáticos. En otras, los cambios son inapreciables. La etapa de la juventud, la etapa de la adolescencia, el comienzo de la vejez, los cambios son inapreciables pero importantísimos. Y otros cambios son dramáticos. Y tienen una secuencia de cómo es el cerebro en desarrollo antes de nacer, cómo se van formando las circunvoluciones. No se tienen de entrada, se van construyendo poco a poco. Cuando un niño nace, a las 40 semanas, el cerebro que tiene es el que tiene ya abajo a la izquierda. Sin embargo a pesar de que el aspecto es ya de un cerebro preparado para abordar la vida, el interior de su corteza se sigue continuamente desarrollando. Las neuronas son ya las mismas, incluso menos, porque nacemos con ya la dotación neuronal. A partir del nacimiento, incluso un poco antes, las neuronas comienzan a morir. En la época perinatal hay cambios dramáticos, como consecuencia de la primera acción del ser vivo sobre el medio exterior. La acción de la experiencia, del aprendizaje, la fulminación de las energías exteriores reconstruye el cerebro. El cerebro de un recién nacido y el cerebro de un niño de 18 meses. ¿Qué es lo que está cambiando si las neuronas son las mismas o incluso menos?. ¿Por qué se está enriqueciendo?. Porque se están haciendo contactos sinápticos, se están haciendo circuitos. Y eso es posible gracias a nuestros genes. Incluso hoy sabemos que las columnas de la corteza cerebral no nacemos con ellas, sino que se van haciendo en las primeras etapas de la vida. Arriba, al nacer. Abajo, semanas, algún mes después. Las columnas, los bloquecitos se van haciendo como consecuencia de la entrada de la acción del medio exterior. Y digo que todo esto está condicionado por nuestros genes. Porque los genes crean circuitos rígidos y circuitos plásticos. Circuitos rígidos quiero decir que las cosas no van al tun-tun. Hay unas leyes que hay que seguir. Pero los genes dentro de esas grandes conexiones neuronales que hay que respetar dan una gran libertad a las propias neuronas. De tal manera que nuestras sinapsis son plásticas y cambian, crecen, se doblan, aumentan el número, desaparecen continuamente. Sabíamos que cambiaban de forma dramática por la experiencia y la acción del medio, en las primeras etapas de la vida. Pero es que ahora sabemos y tenemos pruebas evidentes de que nuestro cerebro cambia en las épocas adultas también de la vida. Dos experiencias y estamos terminando. Esta es la silueta de la corteza cerebral de un primate, de un mono, en el cual en una zona de la corteza está representado su brazo. Tiene su mapa, el mapa del brazo. Las neuronas que codifican el brazo. A este primate se le enseñó a manejar solamente 3 dedos de su mano. De tal manera que mediante múltiples ejercicios durante meses estuvo manejando solamente los 3 dedos medios. Al cabo de esos meses se analizó mediante técnicas especiales su corteza cerebral y comparen el patrón de abajo de la izquierda con el patrón de la derecha. La corteza cerebral de esas zonas había aumentado, habían crecido contactos sinópticos. ¿Podemos hacer esto en el hombre?. Evidentemente no, salvo que nos lo permita la experiencia de la naturaleza, la enfermedad. En la corteza del hombre también por supuesto está representada en determinadas zonas la mano y los dedos. La imagen de la izquierda es la de un sujeto que tiene una sindactilia, es una malformación congénita en la cual los dedos están unidos. Están unidos como lo tienen los patos, no están separados, no son libres. La malformación se produce en una etapa del desarrollo por el cual los dedos no se liberan. Pues bien, se estudió el cerebro de un sujeto con sindactilia y vean ustedes, no es el caso de entrar en ningún análisis, que en la pantalla de la izquierda aparecen unas siluetas que corresponden a la representación de los dedos en la corteza. Bueno, cuando se opera a esta persona y el cirujano le separa los dedos y comienza a manejar sus dedos, al cabo de un tiempo la imagen de la derecha es distinta de la izquierda. El mapa de representación mental, el mapa de representación de los dedos ha variado, ha cambiado. El cerebro es, señoras y señores, en definitiva una estructura abierta, una estructura abierta al mundo, en que el mundo influye sobre él y si el aprendizaje es capaz de cambiar la anatomía cerebral, creo que debemos cambiar nuestra visión del problema del cerebro y de la mente, y por tanto también nuestra visión del hombre. Y debemos cambiarlo en dos sentidos. En primer lugar, las dos realidades que a mi juicio existen, el cerebro y la mente, interactúan, ya no es tanto el comprender cómo la materia, las moléculas, las redes neuronales por su función producen fenómenos mentales. Esto este siglo lo ha demostrado ampliamente. Ahora la cuestión es cómo el mundo mental, lo externo a nosotros, lo social, lo cultural, incide sobre nuestras propias neuronas, influye sobre esas moléculas, con qué códigos y con qué reglas lo hacen. Este es el gran reto. ¿Cómo estoy influyendo ahora a ustedes con mi mente, mi mensaje en su cerebro?. Que no les quepa duda, saldrá cambiado discretamente de esta conferencia. Y la segunda cuestión: ¿y si las redes neuronales no están predeterminadas y la experiencia modifica el cerebro, quiere decirse que cada hombre crea de forma sutil su propio paisaje cerebral?. Este es un precioso paisaje de la catedral de Strasburgo. En cierta manera es una buena analogía de nuestra corteza cerebral. Hay cosas que siempre están ahí, la catedral y sus piedras, son los genes rígidos. Pero hay cosas que cambian, los árboles nunca serán iguales, tendrán las mismas hojas, variará la luz del día, variará la intensidad del paisaje. Así es nuestra corteza. Con la vida tallamos nuestro cerebro. Un cerebro siempre único y singular. Singular y único gracias a dos cosas. A que tenemos una dotación genética singular, nunca idéntica, que nos protege de la manipulación. Si pudiéramos solamente, si pudiera el medio influir seríamos unos polichinelas. Nuestro genes nos protegen. Y segundo, gracias a nuestra plasticidad cerebral que es permeable a la cultura, a la sociedad, que no es otra cosa que el territorio del hombre, el habitáculo del hombre. Dotación genética y plasticidad son la base de nuestra individualidad. De tal manera que conocer no depende sólo del cerebro. La mente se imprime en el cerebro gracias al medio exterior, social y cultural. El siglo que termina ha abierto un mundo nuevo en nuestro conocimiento del cerebro. Con ello la idea de que la mente está encarnada en el cerebro, es su función, ha dejado de ser una especulación de los filósofos y de los científicos visionarios. El siglo XXI traerá más luz para conocer esta fascinante estructura de la naturaleza que es el cerebro humano. Hacerlo es no sólo un desafío intelectual, es una necesidad imperiosa y una tarea apasionante. Porque si esta maravillosa organización neuronal que los genes han gestado a lo largo de millones de años de evolución ha permitido al hombre descubrir el mundo que le rodea, no será una tarea fascinante desvelar los misterios del órgano con el que representamos el mundo?. Ello será además de capital importancia para aportar soluciones a los tremendos problemas de la conducta del hombre individual y de su especie. Y posiblemente también para ayudarnos a desvelar el significado y el sentido de nuestro destino en el cosmos. _________________________________________________________________ From: Carlos Salinas Subject: Experiencias de cuando era joven :-) II/II La única que no colaboraba era la indiferente cámara que seguía haciendo globitos con la nieve selladora. Sin embargo daba la sensación que todo el aire no se había escapado por lo que me proponen alcanzar Collsuspina, "que no esta lejos" según Jordi (el último en llegar). Jesús y Toni (los caballeros de la Yamaha) me dieron el pote, con lo que le quedaba de líquido (por si lo necesitaba), y arrancamos todos: primero la Montesa, luego yo, cerrando la marcha las dos Yamaha. Fue un viaje corto. No pasaron cincuenta metros sin que la rueda perdiera su aliento y ¡otra vez con la nariz a un palmo del suelo! (veía detalles de textura y color, que las dos anteriores se me habían escapado). La caravana se detuvo. Lo evidente se impuso; así que aparcamos la Senda junto a un matorral, monté en una de las Yamahas, con Toni, y nos encaminamos hacia Colllsuspina. Al arrancar fui consciente que el día todavía me reservaba emociones. La sensación era de ir en una locomotora, pero no dentro, sino arriba, en el techo. Lo primero que me pregunté era porque íbamos tan rápido; abrazar con fuerza un cuerpo masculino no era una experiencia atrayente, pero en poco tiempo concluí que si no lo hacía terminaría peor que la rueda de mi moto. -A los 52 años no sabía aún lo que era una 600 cc! Me enteré de inmediato. Piedras, matorrales y demás objetos pasaban despavoridos y yo saltando en la parte trasera cogido a la cintura de Toni. En algún momento pensé que por ahora no cambiaría mi Senda, los 50 cc no me resultan pequeños (además las caídas son tolerables). En otro, cuando enfilamos una bajada de más de 45 grados a la misma velocidad que veníamos, sentí que quizá debía haberme quedado con mi ordenador en vez de buscar nuevas aventuras; la vida sedentaria tiene también sus encantos. Al llegar a un montículo (parece que estábamos tomando un atajo ideal para cabras monteses), encontramos una sucesión de grandes piedras dormitando al sol; Toni se inclinó hacia un lado y yo no se hacia donde. Resultado: fuimos los dos a entrevistarnos, como dos hermanitos, con las hormigas. La Yamaha, arriba, a modo de escudo. Antes que llegaran los otros ya estábamos saliendo a gatas por los costados de la máquina. Murmuré una disculpa a mi compañero (me temía que había sido el causante del desastre por mi poca habilidad como paquete), que fue aceptada con sonidos corteses pero poco descifrables. Toni cogió una pinza y se puso a enderezar algo de su cabalgadura que se había torcido. Jesús se acercó y me dijo observando apreciativamente mi estado, luego de un cuarto aterrizaje sin fracturas ni contusiones visibles: "llevas un buen equipo", sonreí melancólicamente y le contesté "... creía que era demasiado exagerado para mi Senda". Jesús replicó "no importa la moto, el equipo siempre debe ser bueno..." Tomé buena nota, sentí que había hablado la sabiduría de la montaña. Jordi (que con su pequeña moto parecía sobrevolar los obstáculos), al vernos enteros nos alentó: "ya queda poco...". Así que subimos nuevamente, me aferré con decisión a Toni y salimos disparando como si hubiáramos olvidado la leche en el fuego. Evidentemente el paso tranquilo no es para las Yamaha. Nuestros cascos chocaban con los saltos de la moto y al esquivar las ramas bajas. Pronto nos encontramos en una trocha más angosta que una calle del barrio gótico, a la izquierda se veía un buen panorama, lástima que por lo menos 100 metros de desnivel me separaban del familiar suelo. Encomendé mi alma al señor (luego de la cuarta caída mi espíritu empezaba a tomar un aire místico). Nos deslizamos por una pendiente (le grité a Toni si tenía que tirarme hacia atrás y el me contestó "No, siempre adelante... ¡siempre pegado a mi!"). Nos encontraran tan unidos que tendrán problemas para colocarnos en dos ataúdes (pensé); luego encaramos una subida tipo montaña rusa y por fin, ¡por fin! llegamos a Collsuspina! Debería haberme hincado sobre el sagrado suelo de este desconocido pueblo, pero cierto sentido de la honra "motard" hizo que sonriera como si hubiéramos ido a coger margaritas. Me despedí de mis dos compañeros, luego de tomar sus nombres y teléfonos. Ellos respondieron con parquedad, como si fuera una tarea nimia, sin molestias, la que habían hecho y se fueron. Dos ángeles en sus rugientes cabalgaduras azules.. Jordi volvió a los poco minutos y... ¡no lo esperaba! subimos a una furgoneta bastante grande que había conseguido prestada, entonces me dijo: "intentaremos volver y coger tu moto, luego veremos donde la llevamos". Salió el rescate. La primera parte resultó tranquila (sobre todo comparada con mi paseo anterior); pero al coger nuevamente el sendero de montaña la furgoneta oscilaba y se quejaba amenazando embarrancar en cualquiera de los desniveles que ondulaban la pista forestal (con ese humorístico nombre figura en un plano de la zona). Yo temía lo peor (¡lástima después de tantas vueltas!), pero poco a poco, gracias a la conducción de Jordi y a su tenacidad volví a ver mi moto ¡entera! roja y blanca contra el verde del matorral. La subimos. Girar con un vehículo tan grande fue difícil, y volver también, ya que ahora había que ir más despacio por la inestabilidad de la moto que transportábamos. Por tres veces tuvimos que detenernos y enderezarla; temíamos que la gasolina se derramara. La suerte nos acompañó; no hubo problemas, solo el tiempo y el cansancio que representa conducir de esa manera. Al final, cogimos la carretera y trazando un amplio semicírculo de Collsuspina a Moia, de esta población a Castellterçol, y por último a Castellcir, llegamos a mi casa. Le agradecí el gran esfuerzo hecho y ofrecí amortizar por lo menos los gastos del viaje (qué fue bastante largo); Jordi no quiso aceptar nada de nada. Se limitó a decirme que la próxima vez que lo viera aceptaría una cerveza, y así, sobriamente, se despidió y puso rumbo nuevamente a su punto de partida: Collsuspina. Dejo constancia de sus nombres: Toni Masip, Jesús Puparell y Jordi Durich. Ellos ayudaron sin solicitar nada a cambio, con la solidaridad y la hermandad de los auténticos motard. De eso había sentido hablar en las revistas, pero nunca había tenido ocasión de comprobarlo en carne propia. Creo que andar en moto por estos caminos de Dios pasada la cincuentena es una excelente experiencia pero no, como algunos podrían creer, una experiencia individual e intransferible; es también la comprobación de que hay gente joven, valiosa y anónima digna de nuestro respeto. La lección ha sido clara: nunca más por la montaña sin repuestos y herramientas. Y cuando vea una moto aparcada al costado del camino me detendré con el coche aunque llegue tarde a una cita importante. Carlos Salinas -- csalinas@iponet.es "Casi Nada" WebMagazine ---------- _________________________________________________________________ From: Quirón Alvar Subject: La solución al desdoblamiento. Hola a todos y todas: Elia, tengo la solución para lo de desdoblarse y no morir en el intento:-) . Veréis, desde siempre pienso en esa imaginable capacidad de desdoblarse uno mismo en muchos, y es por eso que el artículo de nuestra amable Elia me ha llamado mucho la atención. Hubo un verano hace ya algunos años que me dí cuenta que el desdoblamiento podía llevarse a la práctica de manera colosal. Como estamos en los tiempos de las altas y punteras tecnologías, uno puede programar cacharritos y dejar preparadas cosas que uno no puede hacer en tiempo real, así que, manos a la obra. Yo, como muchísimas personas adictas al trabajo (digo lo de adictas porque se ve que ahora es una adicción, no una condición de las personas) siempre estoy mega liado, así que debes de ingeníartelas para sacar a flote las diversas cosas a las que has decidido poner tu responasabilidad. Mientras trabajo en mis cosas habituales, hay una época del año en que no puedo atender bien al Jardín de los Mundos, ¿qué hago entonces?, poner aspersores para que ellos rieguen por mi, pero los pongo de una manera determinada, no de cualquier forma, de esa manera parece que estoy allí pero en realidad no estoy. Mientras tanto la piscina se limpia más o menos sola, porque el temporizador se ha puesto en marcha porque yo lo he programado a la hora convenida. Con unos auriculares inalámbricos escucho el programa que quiero grabar, y como se retrasan algunos minutos, en vez de estar delante del aparato de música, escucho el final del programa que finaliza mientras hago mi trabajo. Así, de esta manera tan sencilla estoy desarrollando cuatro trabajos, o cuatro ocupaciones a la misma vez. Y eso que no me ha dado por poner a calentar un vaso de agua en el microhondas para hacerme un café, sin necesidad de quedarme como un pasmarote delante de un fogón de la cocina hasta que le de por hervir. Porque además, en el minuto que tarda en calentarse el agua en ese aparato tan majo que es el microhondas, he estado peinando un poco a mi linda perrita, por lo tanto, me he desdoblado un montón más. Pero vamos, es solo un experimento patatero a falta de hacerlo de manera real con el desdoblamiento funcional que seguro algún día podremos hacerlos aquellos que tengamos en nuestro deseo más profundo seguir construyendo mundos y universos. Hasta más ver. Abrazos multidesdoblados. Quirón Alvar http://members.tripod.com/~quiron_alvar/ _________________________________________________________________ From: Luisa Iboggio Subject: De CEREBROS y MENTES Quien podria afirmar que no se piensa tambien en las unas y los dientes? quien podria negar que en la yema de los dedos se tejen teorias? quien podria sustentar que el conocimiento se encuentra encarcelado en un cerebro? La diseccion del ser dentro de un cuerpo ya no tiene asidero, la vida trasciende toda segmentacion funcional propia de las maquinas y artificialidades. Con que argumento se puede alegar que la piel no medita, aclarar que el talon no pondera, aseverar que el rictus no presiente, aducir que los huesos nunca se mortifican? Ya no se puede seguir confundiendo a los instrumentos con el producto, a la ciencia con la tecnologia, al cerebro con la mente, a la corteza cerebral con la conciencia, a la pituitaria con el mensaje, a la pineal con la informacion, al recinto con el contenido. A lo patente con el mito... ya no, ya no nos conviene seguir mirando de costado. No es posible ya garantizar que el cajon no sienta dolor cuando lo cierran, porque en el ya se encuentra la preocupacion del ebanista, el sentimiento de los hombros que lo alzaron, la congoja de las manos que lo despidieron... la aceptacion del arbol accediendo a su destino. Cual es la confirmacion de que el suelo no especula, bajo nuestras pisadas, recapacitando sobre nuestro trajin? si esta impregnado de idas y venidas de multiples vidas del pasado y el presente? Donde esta quien actualmente pueda testificar que los pulmones no reflexionen, la insulina no tenga alegria y la bilis guarde sospechas? Como se puede asegurar que nuestra cabellera no viaje lejos durante el sueno y enrosque entre sus hebras pensamientos de otra propiedad? Quien puede testificar que el timo no camina, no nada, no bucea y vuela en el espacio y en el tiempo, adentro y afuera, mas alla... y mas aca, sugiriendonos todas las rutas de existencia? _________________________________________________________________