C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html (Abril en breve) http://www.line-pro.es/kronos/marzo/ (todo Marzo) S U M A R I O Martes 19-5-98 Edición Matinal ___________________________________________________________ Quirón Alvar__________________Bandas sonoras de película V. Manuel Montes________________________NOTICIAS DE LA CIENCIA Bernardo Casado______________ALLI ERA UN CUADRO DE DESHIELO ___________________________________________________________ From: Quirón Alvar Subject: Bandas sonoras de película V. ¡Hola! Me encantan las series, los episodios, lo que va en partes. Si pudiera, haría una serie de algo todos los días, pero el Tiempo no perdona y quiere quedarse pá él todos los minutos, ¡no hay derecho! :-) . Hablaremos hoy de una banda sonora de un tipo que es la leche haciendo música; Wim Mertens. Ya he hablado de él en alguna que otra ocasión: ENTRE DOS MARES, LY Ese es el título de la película que una directora Belga hizo hace unos añitos. La película es de las que yo llamo fuertes, por su contenido, por su mensaje, por sus escenas y por su todo. No, no son escenas de violencia ni nada de ninguna de esas vulgaridades, se tratan de escenas que son fuertes porque muestran la otra cara de una vida llena de sentimientos que se quieren ahogar en ilusiones, ilusiones por otro lado que se quieren redimir con sustancias alucinójenas, pero que al final no hay nada más que la cruda realidad. La banda sonora pernetece a un trabajo que Mertens había compuesto diez años atrás de la producción de la película, pero a la directora le pareció la música idónea para su idea fílmica. Es una música la de Mertens llena de atemporalidad, esa es la clave de su ingenio. Va muy bien con la película porque de eso trata de alguna manera. Ly, una niña al cuidado de sus abuelos en una de esas... bueno, no me sé el nombre de esas barcas que están flotando a los alrededores de los puertos de Hong Kong, pero el caso es que vive ahí. Sus padres, los padres de Ly, viven en tierra; su madre trabaja en un sitio muy raro y su padre es un pobre ciego que no tiene dinero ni para comer. La niña anda siempre buscando trabajo por los buques que esperan el momento de desembarcar la mercancia, o que están esperando nuevo destino, o, como en el caso de otro de los protagonistas, están esperando al nuevo comprador del barco que ya no pertenece a la compañía a la que había pertenecido. Este otro protagonista, que no me acuerdo de su nombre pero que viene desde Grecia, es el que acoge a Ly en su barco para que limpie y haga las tareas que tenga que hacer. Ly es una niña muy pequeña, pero los chinos ya se sabe lo que pasa: creo que trabajan desde el primer momento de nacer. Su trabajo se ve pagado con galletas y huevos duros, a parte de una especie de cariño que el griego quiere darle. La música de Wim Mertens ambienta excepcinalmente todas las imágenes cargadas todas ellas con una luz, una profundidad y una elegancia inigualables a cualquier otra película. Una película ésta que por otro lado podría estar rozando lo cutre de manera muy fácil, pero la niña es un encanto y una sabia, el griego es un tipo extraño, taciturno y lleno de muchos pasados, y la música arrebata al más bruto de los brutos. Mientras la música suena como si fuera de lo más normal; ese piano con esa voz que parece salida de otro mundo, el marinero griego quiere demostrar el cariño a la niña dándole un afectuoso abrazo; la niña se confunde, él más todavía, la niña desaparece mitad dolida mitad asustada y al rato le trae una mujer de la calle. Ly creía que cualquier contacto con una persona del otro sexo, fuera cual fuera la edad de éste, significaba una relación física. El marinero intenta hacerla ver que no se trataba de nada de eso, que sólo era una muestra de afecto. La música sigue sonando, la niña sigue trabajando, el marinero sigue enganchado del opio. Un paseo por la ciudad de Hong Kong ameniza un poco sus vidas, las llena de otro color que no sea el gris. La niña entra en un templo a rezar a los Dragones Sagrados. El marinero no entiende eso, pero lo respeta. Las tonadas del piano son altamente emotivas. Ambos personajes almuerzan en un restaurante, conversan. Ly es un sabia encarnada en un cuerpo pequeño y dulce, y sus palabras están llenas de inteligencia. El marinero le pregunta que por qué quiere ayudar a todo el que le rodea, que por qué le ayuda hasta a él, que no es nadie familiar suyo, esto le contesta la niña: "Porque de eso trata la vida." La música continua su ascenso, el marinero llora, es un sollozo de explosión. Ly no se enternece con esas cosas y le dice que eso no se hace delante de desconocidos. Cuando la música toca a su fin y por lo tanto la película también, se despiden en el puerto; la niña le regala un Dragón Sagrado bordado en una tela, pero se lo regala al Mar, para que su camino sea diferente, sea verdadero. La niña llora delante de él; ya no era un desconocido. ------------------------- Fue una de las películas que más me fascinó de entre todas las que he visto, y su música, resuena de vez en cuando en mi corazón. Que el Amor os acompañe siempre. Quirón _________________________________________________________________ From: Manuel Montes Subject: NOTICIAS DE LA CIENCIA -------------------------------------- NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA -------------------------------------- -EUROPA MANDA EN LA LLUVIA: Con 10 años de experiencia en Italia a sus espaldas, el proyecto PIOGGIA ha demostrado la viabilidad de poder provocar chubascos de manera artificial sirviéndose de núcleos de condensación. El proyecto es una experiencia de envergadura dirigida por Tecnagro, una asociación sin ánimo de lucro en la que participan la industria italiana (ANIC, Fiat, Montedison) y la Confagricoltora. Puesto en marcha en Italia meridional por mediación de algunas regiones (Apulia, Cerdeña, Sicilia y Basilicata), inició su andadura con una estimulación en Apulia en 1987, y hoy en día cuenta ya en su haber con alrededor de 300 estimulaciones con resultados de lo más prometedores. La necesidad de incrementar las precipitaciones en Italia meridional data ya de finales de los ochenta, cuando resultó evidente que el clima estaba sufriendo modificaciones significativas, con aumento de las temperaturas medias y disminución de la pluviosidad. Diversos estudios prevén un aumento de la temperatura media anual, de aquí al 2010, de casi un grado respecto al período 1951-1980, mientras se calcula que las precipitaciones disminuyan un 20 por ciento en este intervalo de tiempo. Como consecuencia de este cambio de clima, la agricultura sufre daños que se estiman en decenas de millones de ecus, y el medio ambiente se degrada como demuestran los fenómenos evidentes de desertización que se producen en varias zonas de Italia central y meridional. En busca de una solución a este problema, los científicos han optado por investigar la producción artificial de lluvia. Las nubes son masas más o menos densas de gotitas de agua líquida y de pequeños cristales de hielo que se forman debido al enfriamiento del aire. La lluvia se desencadena únicamente cuando las minúsculas gotitas de agua se condensan hasta formar gotas de un milímetro de diámetro. Uno de los mecanismos de formación de estas gotas se basa en la presencia de cristales de hielo alrededor de los cuales se condensan las gotitas de agua, lo que determina una aumento de peso de la gota que se ve arrastrada hacia abajo. La gravedad prevalece sobre las otras fuerzas en juego (atracción entre las masas y corrientes ascensionales) y precipita las gotas, que caen en forma de lluvia. Pero otras microestructuras, tales como el polvo de tierra en suspensión o las partículas derivadas de los combustibles naturales, erupciones volcánicas o explosiones de origen humano, pueden servir de núcleos de condensación. Si la lluvia cae de forma natural cuando se forman núcleos de condensación capaces de agregar las partículas de agua presentes en las nubes, parece razonable pensar que es posible actuar sobre las nubes que no tienen suficientes núcleos de condensación y provocar artificialmente este proceso. Antes de intervenir en la estimulación de la lluvia, Tecnagro efectuó estudios de viabilidad en los que se analizaron el territorio, el relieve, el clima, la frecuencia de formación de nubes, etc. Inicialmente, se escogieron dos zonas de estudio en la región de Apulia, en las que se programaron 350 operaciones de estimulación durante un período de entre cuatro y cinco años. La operación se llevó a cabo gracias a un receptor de satélite, un centro de radar fijo y pequeños aviones bimotores para el transporte de los contenedores para la diseminación de los núcleos de condensación. El compuesto elegido para la formación de los núcleos fue el yoduro de plata (una sal no tóxica), disuelto en acetona. La mezcla es vaporizada bajo las alas del avión hasta provocar la formación de humos que se concentran en la base de las nubes, donde forman partículas microscópicas de estructura física próxima a la de los cristales de hielo. Los efectos de esta inseminación se evalúan comparando la cantidad de lluvia que cae en la zona donde se realiza el experimento con la lluvia caída en la zona de control. El tratamiento estadístico de los resultados resulta muy complejo por la variabilidad en la dirección y la velocidad del viento, que a menudo hacen que la lluvia caiga muy lejos de la zona objetivo y en ocasiones incluso más allá de la zona de control. Haciendo un análisis global de los resultados obtenidos parece que la cantidad total de agua que contienen las nubes ha aumentado mucho desde la puesta en práctica de la estimulación artificial. (Licia Guzzella/Médiascience International) _________________________________________________________________ From: CUENTOS GLOBALES: por Bernardo Casado Subject: ALLI ERA UN CUADRO DE DESHIELO ALLI ERA UN CUADRO DE DESHIELO Mi padre era aficionado a la pintura. Aficionado en modo singular. Debe de entenderse esto como una predilección desmedida por una sola tela, que repetía sin variaciones para mi sorpresa, y para pleno de paredes y estantes. En la habitación mas amplia de nuestro cuarto piso, escasamente en mobiliario, pero acertada en útiles de arte, escondía su intención de duplicar el momento, el mismo agua lenta y paulatina que Monet había trazado en su Deshielo en Vétheuil. Creo que no me explico suficientemente. No plagiaba. No cabría solucionarlo como excéntrico, extremo este que hubiera simplificado las cosas. Cualquier profesional de la conducta humana, hubiera desde luego coleccionado interminables reflexiones, consejas sobre el mas recto proceder mental. Se aventuraría a encontrar consignas de tarde en una recogida y silenciosa consulta, citándole para un nuevo y fructífero encuentro. Pero ninguna relación existe entre la locura y la psiquiatría. Predecía lograr el momento justo en el que Monet-padre agarró aquellas nieves que se iban descolgando. Pintar el mismo resultado de agua. El hielo, la nieva deshaciéndose en 1881, y dar otra fecha a aquel instante. Nunca he podido decir que me robara tiempo, que descuidara los deseos de un niño que precisa y desea ser atendido. - Bien, por hoy es suficiente. Lávate esas manos. Debes de tener cuidado, esto no sale con facilidad, y sonreía a continuación. - Papá, mañana terminas este. Queda muy bien. - Mañana es un verbo terco, hijo. - ¿Que es terco?, ¿como difícil?. - Aún peor que difícil, que no se deja hacer. ¿Lo entiendes mejor así?. Asentí entonces con la cabeza, escondiendo una mentira de aquellas tipificadas como blancas, pero es que me agradaba tanto verle satisfecho después de pintar, o de explicarme algo que el suponía complicado y que yo daba por hecho no llegar a entender. Durante los días mas soleados del verano, mantenía la ventana abierta y fumaba continuadamente. En ocasiones, yo me acercaba con alguno de mis dibujos, que cada día se iban asemejando mas al modelo que mi padre había elegido. He de admitir, que yo nunca he sabido pintar, es mas, mis destrezas en esta materia son tan solo comparables con las de un niño, que próximo a quedarse dormido, se propone explicar en formas, cualquiera de sus ocurrencias. Zoología de la pintura. Junto a lienzos o marcos, tubos de pintura, pinceles, y otros mamíferos de la familia, mi padre se aproximaba o se alejaba del lienzo como si se tratara de un acompasado baile de salón en cualquier corte del siglo XVIII. Ladeaba la cabeza. Se mostraba satisfecho con el avance logrado o disentía respirando profundamente, entonces parecía querer inhalar todo aquello que no le agradaba, tragárselo y deshacerse de las pinceladas que sobraban e incluso de las que todavía no había ejecutado. Lentamente se fueron espaciando mis visitas a la sala de pintura. Pero no solamente las mías. Mi padre, que arrastraba una pequeña dolencia desde hace años, y que los años se encargaron de dar verdadera importancia a su naturaleza, comenzó a eludir la confianza con sus animales preferidos. -¿Como te encuentras hoy?. Dice mamá que mucho mejor. Toma, te he traído el periódico, y hay una página donde hablan de una exposición. Esa te gustaría. Mi madre, siempre velando por la quietud de mi padre, me reprendía con esos argumentos que son mas una invitación que un reproche. - Si, si, si ya me voy, era solo lo del periódico -. - No has recogido todavía las cosas de tu habitación, y se va haciendo demasiado tarde. Cuando no se supera la estatura de los siete años, y te agasajan con la visita a casa de una tía de innumerables cualidades, a la que se ha visto escasas veces, - allí estarás muy bien, son solo unos días, así papá tendrá una temporada de descanso, es lo mejor para él, ¿sabes?, ha insistido tanto el médico - es que los coches ya no circulan por el lado correcto de la carretera, y el viento no mueve los árboles. La temporada fue corta. Extremadamente corta. Pictóricamente corta. Corta para una edad de siete años. A pesar de los ingenios que empeñaba mi atenta tía, yo seguía soñando con una escena de deshielo, con una escena de habitación en un cuarto piso. No he vuelto a entrar en aquella habitación. Salvo en dos ocasiones. Un reto y su reválida. La primera para recoger mis dibujos, quiero llamarlos así. La última, para llevarme uno de aquellos deshielos y mudarlo a una casa soleada donde vivo ahora, en la que en los meses de verano abro una ventana y marco unos pasos de baile al estilo cortesano. No es desde luego igual que aquella. Aquella fue la habitación con mas agua en cualquier catastro. Por cierto, yo pinto por las noches, tremendamente escondido. Bernardo Casado Madrid España _________________________________________________________________