C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html (Abril en breve) http://www.line-pro.es/kronos/marzo/ (todo Marzo) S U M A R I O Miércoles 20-5-98 Edición de Noche ___________________________________________________________ Elia_______Un poco de todo, ( o una parte de la Totalidad ). Marcia Alejandra_____________________Mi Buenos Aires Querido Quirón Alvar______________________________La Transformación. Manú_______________________________Ofrenda Lírika ( 10 ) ___________________________________________________________ From: Elia <7soles@arrakis.es> Subject: Un poco de todo, ( o una parte de la Totalidad ). ¡ Hola !, ¡ Hola !. Un bonito y soleado saludo a todos, ( ahora que hay Sol, ¡ ya !, ya se fue; es que hoy anda que si que no, así todo el rato ). Teniendo en cuenta, DATA, el espíritu más bien racionalista de la tecnología, - madre de la criatura -, no sería extraño que haya tenido una indigestión, debido a la trascendencia de los escritos. ¿ Qué ?. ¿ Que los ordenadores no tienen indigestiones ?. Pues...Entonces ¿ A ver que son los atascos ?. Que algo no le ha sentado bien - por naturaleza no compatible o por exceso - y necesita algo análogo en informática al bicarbonato; así de sencillo. Si no funciona la técnica no está mal probar con algún sortilegio. El ordenador se queda algo así como conmocionadillo y se desatasca ipso facto; y si no lo hace, por lo menos te viene a la mente cómo solucionarlo, que en eso si que son infalibles esas cosas. La mente es un gran instrumento totalmente desconocido, por la manía obsesiva de fijarse continuamente en las partes de las cosas, y la dificultad de algunas mentes para llegar al Todo, o de ver conjuntamente el Todo y las Partes de ese todo. Claro que eso sería una visión Trimental, que tal vez es lo que ocurre cuando se consigue utilizar los dos hemisferios y hacerlos trabajar conjuntamente, o al revés; que al tener una visión Trimental trabajan los dos conjuntamente. La verdad es que si tenemos dos hemisferios, ¿ por qué desarrollar sólo uno ?, y ¿ por qué no usar las dos manos igual de bien ?, y si podemos soñar, imaginar, crear, pensar mundos y realidades diferentes...¿ por qué no hacerlo ?. La Realidad tiene que ser ni se sabe de inmensa, y su totalidad imperceptible para nosotros, porque somos una parte de ella, y desde una parte se perciben otras partes pero no la totalidad. Lo que se puede hacer es intentar conocerla de otra manera, para ello tenemos un órgano de percepción perfecto que es la mente. A ver...dice DATA: >de lo se deduce que en cada parte está, digamos en germen, la Totalidad. Confieso que al principio se me hicieron un enredo las neuronas, pero de estos que son un sano ejercicio. Y a esto iba...a ver: Cada parte también es una totalidad - la división es infinita -, y me parece que en cuanto se percibe a si misma no como suma de partes sino como Totalidad, ya entra en el mundo de las Totalidades, y puede percibir y comunicarse con todas las demás por muy grandes o muy pequeñas que sean, pues ya no está en un universo físico de medidas y tamaños, sino que ha dado un salto mental a otro. Pero, sobre todo, me parece que al igual que los sentidos perciben cosas existentes, lo que percibe o imagina la mente también existe - sobre todo porque si no existiera no sería perceptible ni por la mente ni por nada -. No se, creo que ando todavía con algún enredo. ¡ Bueno ! espero no haber enredado mucho. Saluditos a todos y hasta pronto. * E L I * A * * http://www.arrakis.es/~7soles/elia4/ _______________________________________________________________ From: "Marcia Alejandra" Subject: Mi Buenos Aires Querido Hola mis queridos amigos Krónidas aquí les dejo algo mas sobre mi querido Buenos Aires Mi Buenos Aires Querido Argentina, el granero de Europa en épocas de guerra, la cuna de protagonistas de la historia, Borges, Storni, Cortázar, Sábato, Gardel, Magaldi, las madres de la Plaza de Mayo, Mercedes Sosa, el Che Guevara y Evita Perón, entre muchos nombres. Personajes sobresalientes, contradictorios y similares entre sí a la vez. Tierra del tango, del mate y de nuevos movimientos musicales contemporáneos. Mezcla de culturas, espacio universal e inmortal. Es imposible abandonar Argentina sin visitar los imponentes mausoleos, las exquisitas confiterías y barrios como San Telmo y Caminito. La poetisa Alfonsina Storni describe a Buenos Aires como un "gigante que está sentado con un río a su derecha". Esta inmensa ciudad, establecida junto al Río de la Plata, registra arquitectura, costumbres y genes del viejo mundo pues los primeros porteños fueron, en su mayoría, inmigrantes europeos, principalmente alemanes, italianos e ingleses. Por ello, respira una mezcla cultural única que llama al primer momento la atención del visitante. Buenos Aires es una gran biblioteca; se pueden leer las más diversas historias en sus edificios, calles, monumentos, barrios y en la gente misma. También en los graffiti, presentes en toda la ciudad. La capital argentina combina los más diversos ambientes. La visita de rigor debe iniciarse en el corazón de la ciudad: el área de la Casa Presidencial o Casa Rosada. Este consagrado sitio histórico tiene a su lado la Plaza de Mayo, la Catedral y el Cabildo. Tres espacios relevantes por su maravillosa arquitectura y su parte en el acontecer argentino a través del tiempo. Si se visita la Plaza de Mayo un jueves, se puede ser testigo de una manifestación de las madres de miles de desaparecidos durante la cruel dictadura militar. La avenida Nueve de Julio es famosa por ser la más ancha del mundo y mostrar, al unirse con la avenida Corrientes, el famoso Obelisco que adorna majestuosamente a la ciudad. Corrientes es el centro de la vida nocturna por excelencia: está plagada de restaurantes, librerías, salas de cine y discotecas. Es un lugar donde la noche reúne a jóvenes y adultos, poetas, músicos, soñadores y todo tipo de personas y personajes. En las inmediaciones de esta avenida, como en casi todo Buenos Aires, el tiempo transcurre rápidamente y el amanecer suele sorprender a sus visitantes. Imposible sería abandonar Buenos Aires sin dar primero una larga caminata por la peatonal Calle Florida, espacio de negocios por tradición. Abundan allí bancos y tiendas, aunque hay todo tipo de comercios. Incluso, como clara muestra de la influencia inglesa, la famosa tienda de departamentos Harrod's tiene su sucursal en esta calle. El sector de La Recoleta es único en su género pues permite apreciar fácilmente el espíritu porteño al caminar por sus calles. Esta zona tiene un gran número de restaurantes y confiterías, o cafés. En La Biela, tradicional confitería bonaerense, se puede saborear té con masitas (repostería) acompañado de un buen libro. La Boca, antigua área del puerto, es un lugar irrepetible. Una arteria cultural del "gigante al lado del Plata", donde el tango y la Cantina tienen su morada. Dentro de esta se encuentra un barrio llamado Caminito, donde un inusual despliegue de colores trasciende la condición visual para conformar una ideología del territorio. Elementos ordinarios, como pueden ser una vieja muñeca, un paraguas roto o ropa tendida, se funden con la rústica arquitectura para insinuar una asombrosa composición. Caminito se muestra a la vista del visitante como un pequeño gran libro para colorear el espíritu bohemio porteño. Los camposantos de La Recoleta y La Chacarita dan fe del valor artístico e histórico de la ciudad. El cementerio de La Recoleta puede ser tomado como un gran libro de arte pues muestra impresionantes monumentos erigidos a la inmortalidad. Movimientos como el Art Decco o Art Noveau están presentes en sus mausoleos. Aquí el paso del tiempo ha dado una particular pincelada que liga al arte con su objeto. Igual majestuosidad tiene La Chacarita, verdadera ciudad-camposanto, con mausoleos de inmensas proporciones, desde más abajo del suelo hasta la altura de tres pisos. En una esquina del camposanto sobresale la tumba de Carlos Gardel, máximo exponente del tango. No hay sitio para colocar una placa conmemorativa más en ese sepulcro, que muestra una escultura, tamaño natural, del consagrado cantante. En una de sus manos sostiene constantemente un cigarrillo, y cuando está a punto de extinguirse, la mano de algún seguidor enciende otro y lo coloca. Inusual rito que mantiene vivo el símbolo que esta figura representa en el país y en el mundo. Aunque muchos sitios de Buenos Aires sugieren el encuentro de la historia con la realidad, quizá el espacio que mejor evidencia este sentimiento es el barrio de San Telmo. Aquí el pasado cuenta su historia con sus característicos personajes, su arquitectura, sus antigüedades y un sorbo de mate en una de sus salas de té. Los fines de semana se lleva a cabo allí la feria de antigüedades en la Plaza Dorrego. Discos de cera, viejas fotografías, estatuas y hasta vestimentas del ayer nos llevan de la mano a través de páginas que encierran aquel Buenos Aires legendario, que aunque no vuelve está presente en todo el barrio. Es en esta misma plaza donde diferentes grupos amateur de tango se instalan para deleitar al visitante con su baile. En alguna esquina, un poeta declama versos de Alfonsina Storni y, por unos cuantos pesos incluso se puede obtener la carta astral, luego de revelar el día en que nacimos. Visitar un cafetín de San Telmo supone un encuentro con el mundo del cine clásico, gracias a sus muros empapelados de afiches, una exploración del universo creador de Ernesto Sábato, o un viaje por la dimensión de Julio Cortázar, donde sus diferentes historias y personajes se mezclan entre sí mediante conversaciones que rezan sus clientes. Y, ¿por qué no?, Mercedes Sosa o la misma Eva Perón pueden surgir en un diálogo, cuando los muros del barrio o el tango cuentan su historia. Cariños Marcia Alejandra _______________________________________________________________ From: Quirón Alvar Subject: La Transformación. Pues venga, marchando otro relatillo. Ah, saludos a todos. LA TRANSFORMACIÓN ++++++++++************ Me parecía irreal que la señora que todos los días veía a la misma hora y en el mismo número de la calle Pascal fuera la misma que la que días después apareció por el mismo lugar y en el mismo instante, era tan distinta que parecía otra. La señora, la Dama del Amanecer, -que es como acabé llamándola- iba siempre con ropas elegantes, un bolso precioso, un maletín de ejecutivo y unos zapatos esplendorosos. Su melena rubia era impecable; larga, rizada, y muy tupida. Sus ojos estaban escondidos siempre por unas gafas de sol, así que cada día que me la encontraba y me cruzaba con su elegante andar, era lo único que no sabía cómo eran, sus ojos. Pero un día ya no me la encontré, y eso que hice todo lo posible por intentar saber de dónde salía la Dama del Amanecer, para saber qué lugares pisaba antes de aquél número de la calle Pascal. Nunca lo conseguí, por lo que empecé a pensar que la Dama salía directamente de la nada para que así yo creyera que se trataba de la última Dama del mundo; una visión en otras palabras de lo que es la idealización femenina, o sencillamente un fantasma, un fantasma dulce y delicado que salía al encuentro matinal de los ojos que aún ven. Entonces ocurrió que apareció otra señora que lo hacía en el mismo punto de la ya citada calle Pascal. La señora era de la misma estatura y casi de la misma finura, pero con el pelo corto y con gafas graduadas transparentes. Desde luego si era así la Dama del Amanecer tenía unos ojos preciosos. El pudor hizo que jamás me acercara a aquella nueva aparición para preguntarle si se trataba de la misma señora que hacía unos días iba con una melena rubia y gafas de sol. Con un simple acercamiento y un "buenos días" muy cortés me bastaría. Acaso una mirada extraña es lo que me encontraría a cambio de mis respetuosas palabras, pero claro, una mirada al fin y al cabo, una mirada de ojos que veían la luz. Pero la extrañeza es lo que no me haría gracia; miradas extrañas pululan por todas partes sin necesidad de preguntar a nadie si es quien es, o es otro. Días después ambas señoras no aparecieron más por ningún número de la calle Pascal. Pensé hasta en rebasar mi lugar de destino para intentar averiguar qué había más allá de aquél dichoso número. No me atreví. Hoy, el último día de la Gobernación de los Mundos, me la he encontrado de nuevo, si, era la Dama del Amanecer, con su melena y sus ojos escondidos. Me crucé con ella más cerca que nunca. La miré a través del cristal de su mirada. El Tiempo se detuvo y la interrogué, tan solo le hice una pregunta: --¿De dónde sales? El Tiempo seguía esperando, los Mundos estaban en su más efervescente crecimiento, su mirada traspasó los límites de la razón y me contestó con su voz convertida en viento. --De lo que no se conoce aún. Conviértete en pájaro y traspasa las fronteras de tu egoísmo, de tu saber creer, de tu creer que estás. Hoy ya es el último día, y mi regalo es para tí, que has visto algo, que has roto una de las telas del misterio. Ten. Y la Dama del Amanecer me entregó una esfera de cristal con algo dentro. Lo tomé en mis manos y la Dama se marchó. Miré hacia atrás y se confundió con el aire. La esfera que quedó entre mis manos llamó mi atención de manera estrepitosa, miré, y me introdujo con su fuerza en el Nuevo Mundo. Por fin tenía alas, y ahora sobrevuelo los lugares que el corazón que palpita no quiere ver. Kirón Alvar y de Luonun y Alox. mailto:Quiron-Alvar@Abonados.CPlus.es Agregado Kultural de Frainvircc, Vonzonia. ULLXMZT. 456789230. Guisklom klom Klismon. Akkordträjer Superior del Konsevatorio de Kölhm. Kavayero de la Nueva Lengua por la Grazia de elpato. http://members.tripod.com/~quiron_alvar/ _______________________________________________________________ From: "Manu'" <144@arrakis.es> Subject: Ofrenda Lírika ( 10 ) Versión Castellana 45 ¿No oíste sus pasos silenciosos? El viene, viene, viene siempre. En cada instante y en cada edad, todos los días y todas las noches, él viene, viene, viene siempre. He cantado muchas canciones y de mil maneras; pero siempre decían sus notas: él viene, viene, viene siempre. En los días fragantes del soleado abril, por la vereda del bosque, él viene, viene, viene siempre. En la oscura angustia lluviosa de las noches de julio, sobre el carro atronador de las nubes, él viene, viene, viene siempre. De pena en pena mía, son sus pasos los que oprimen mi corazón, y el dorado roce de sus pies es lo que hace brillar mi alegría. 46 No sé desde qué tiempos distantes estás viniendo a mí. Tu sol y tus estrellas no podrían nunca esconderte de mí para siempre. ¡Cuántas mañanas y cuántas noches he oído tus pasos! ¡Cuántas tu mensajero entró en mi corazón y me llamó en secreto! Hoy, no sé por qué, mí vida está loca, y una trémula alegría me pasa el corazón. Es como si hubiese llegado el tiempo de acabar mi trabajo. Y siento en el aire no sé qué vago aroma de tu dulce presencia. 47 Se me ha pasado la noche esperándolo en vano. Tengo miedo, no vaya a venir, de pronto, con la mañana, a mi puerta, cuando yo me haya quedado dormido de cansancio. ¡Amigos, dejadle franco el camino, no le prohibáis que pase! Si el rumor de sus pasos no me despertara, os ruego que no vayáis a despertarme. ¡Y ojalá no me despertara tampoco el coro gritón de los pájaros, ni el alborozo del viento en la orjía de la luz del amanecer! ¡No me despertéis, aunque mi Señor venga de pronto a mi puerta! ¡Ay sueño mío, precioso sueño, que sólo espera su roce para desvanecerse! ¡Ay mis ojos cerrados, que se abrirían a la luz de su sonrisa, si él surjiera ante mí, como un sueño, de la oscuridad de mi sueño! ¡Que se aparezca él a mis ojos como la luz primera y la primera forma! ¡Que el primer estremecimiento de alegría le venga a mi alma amanecida de su mirar! ¡Que mi retorno a mí mismo sea volver de pronto a él! 48 El mañanero mar del silencio se quebró en ondas de cantos de pájaros. Las flores estaban contentas junto al camino. Un tesoro de oro se derramó por entre las rajadas nubes. Pero nosotros seguíamos aprisa nuestro camino, sin hacer caso. No cantábamos nuestra alegría ni jugábamos; no nos llegamos a la aldea a comprar ni a vender; no hablábamos ni sonreíamos, ni nos parábamos a descansar. Íbamos más de prisa cada vez, con las horas. Llegó el sol al cenit, y las tórtolas se arrullaron en la sombra; las hojas secas danzaron y volaron en el aire caliente del mediodía; el pastorcillo se adormiló a la sombra del baniano. Y yo me eché, orilla del agua, y estiré mi cuerpo rendido sobre la yerba. Mis compañeros me insultaron con desprecio y, erguidas las cabezas, sin mirar atrás ni pararse un instante, siguieron afanosos y se perdieron en la brumosa lejanía azul. Cruzaron prados y colinas, pasaron estraños países distantes... ¡Sea tuyo todo el honor, escuadrón heroico del sendero interminable! Tu mofa y tu reproche me tentaron a levantarme; pero yo no respondí; me di por bien perdido en la sima de mi alegre humillación, a la sombra de una vaga felicidad, La paz de la verde sombra, que el sol recamaba, se tendió lenta sobre mi corazón. Olvidé el porqué de mi viaje y perdí, sin lucha, mi pensamiento en un laberinto de sombras y canciones. Y cuando salí de mi sueño, mis ojos abiertos te vieron ante mí, anegando mi sueño en tu sonrisa. ¿Cómo había yo pensado que era largo y penoso el camino, que no era necesario luchar tanto para alcanzarte? 49 Bajaste de tu trono y te viniste a la puerta de mi choza. Yo estaba solo, cantando en un rincón, y mi música encantó tu oído. Y tú bajaste y te viniste a la puerta de mi choza. Tú tienes muchos maestros en tu salón, que, a toda hora, te cantan. Pero la sencilla copla injenua de este novato te enamoró; su pobre melodía quejumbrosa, perdida en la gran música del mundo. Y tú bajaste con el premio de una flor, y te paraste a la puerta de mi choza. ____________________________ Versión Krónida 45 ¿No oíste sus pasos silenziosos? Él vene, vene, vene sienpre. En kada instante i en kada edad, todos los días i todas las noces, él vene, vene, vene sienpre. Ó kantado mucas kanziones y de mil maneras; pero sienpre dezían sus notas: él vene, vene, vene sienpre. En los días fragantes del soleado avril, por la vereda del voske, él vene, vene, vene sienpre. En la oskura angustia yuviosa de las noces de julio, sovre el karro atronador de las nuves, él vene, vene, vene sienpre. De pena en pena mía, sen sus pasos los ke oprimen mi korazón, i el dorado roze de sus pies sé lo ke aze vriyar mi alegría. 46 No savo desde ké tienpos distantes estas veniendo a mí. Tu sol i tus estreyas no poderían nunka enkonderte de mí para sienpre. ¡Kuántas mañanas i kuántas noces ó oído tus pasos! ¡Kuántas tu mensajero entró en mi korazón i me yamó en sekreto! Oi, no savo por ké, mi vida esta loka, i una trémula alegría me pasa el korazón. Sé komo si uiese yegado el tienpo de akavar mi travajo. I sento en el aire no savo ké vago aroma de tu dulze presenzia. 47 Se me á pasado la noce esperándolo en vano. Teno miedo, no ur a venir, de pronto, kon la mañana, a mi puerta, kuando yo me u kedado dormido de kansanzio. ¡Amigos, dejidle franko el kamino, no le proibid ke pasu! Si el rumor de sus pasos no me despertara, os rogo ke no id a despertarme. ¡I ojalá no me despertara tanpoko el koro gritón de los pájaros, ni el alvorozo del viento en la orjía de la luz del amanezer! ¡No me despertid, aunke mi Señor venur de pronto a mi puerta! ¡Ai, sueño mío, prezioso sueño, ke sólo espera su roze para desvanezerse! ¡Ai mis ojos zerrados, ke se avrirían a la luz de su sonrisa, si él surjiera ante mí, komo un sueño, de la oskuridad de mi sueño! ¡Ke se aparezu él a mis ojos komo la luz primera i la primera forma! ¡Ke el primer estremezimiento de alegría le venu a mi alma amanezida de su mirar! ¡Ke mi retorno a mí mismo sur volver de pronto a él! 48 El mañanero mar del silenzio se kevró en ondas de kantos de pájaros. Las flores estavan kontentas junto al kamino. Un tesoro de oro se derramó por entre las rajadas nuves. Pero nosotros segíamos aprisa nuestro kamino, sin azer kaso. No kantávamos nuestra alegría ni jugávamos; no nos yegamus a la aldea a konprar ni a vender; no avlávamos ni sonreíamos, ni nos parávamos a deskansar. Íamos más de prisa kada vez, kon las oras. Yegó el sol al zénit, i las tórtolas se arruyaron en la sonvra; las ojas sekas danzaron i volaron en el aire kaliente del mediodía; el pastorziyo se adormiló a la sonvra del vaniano. I yo me ecé, oriya del agua, i estiré mi kuerpo rendido sovre la yerva. Mis konpañeros me insultaron kon desprezio i, ergidas las kavezas, sin mirar atrás ni pararse un instante, segieron afanosos i se perdieron en la vrumosa lejanía azul. Kruzaron prados i kolinas, pasaron extraños países distantes... ¡Sur tuyo todo el onor, eskuadrón eroiko del sendero interminavle! Tu mofa i tu reproce me tentaron a levantarme; pero yo no respondí; me dí por vien perdido en la sima de mi alegre umiyazión, a la sonvra de una vaga felizidad. La paz de la verde sonvra, ke el sol rekamava, se tendió lenta sovre mi korazón. Olvidé el porké de mi viaje i perdí, sin luca, mi pensamiento en un laverinto de sonvras i kanziones. I kuando salí de mi sueño, mis ojos avridos te vieron ante mí, anegando mi sueño en tu sonrisa. ¿Kómo ío yo pensado ke sía largo i penoso el kamino, ke no sía nezesario lucar tanto para alkanzarte? 49 Vajaste de tu trono i te veniste a la puerta de mi coza. Yo estavo solo, kantando en un rinkón, i mi músika enkantó tu oído. I tú vajaste i te veniste a la puerta de mi coza. Tú tenes mucos maestros en tu salón, ke, a toda ora, te kantan. Pero la senziya kopla injenua de este novato te enamoró; su povre melodía kejunvrosa, perdida en la gran músika del mundo. I tú vajaste kon el premio de una flor, i te paraste a la puerta de mi coza. ____________________________ M a n ú ICQ 10423732 http://www.line-pro.es/kronos/entra_al_foro.html http://www.line-pro.es/kronos/manu/libro.html _______________________________________________________________