C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o kronos@kronos.org EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS(desde Noviembre 97) ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl S U M A R I O Martes 21-7-98 Edición de Noche _______________________________________________________________ Ahriman________________Las religiones mistericas americanas III Quiron-Alvar_________________________________________La Mancha. Elia____________________________________________psicoambientes. Hugo Luchetti_________________________________Deberes del genio Manú________________________________Deberes del genio ( 3 ) KRONOS_____________________________________Páginas de interés/3. _______________________________________________________________ From: Ahriman Subject: Las religiones mistericas americanas III II La espiritualidad del peyote (Continuación) En aquellos años del primer tercio del siglo XX se produjo un fenómeno social - que se mantiene hoy- alrededor de las religiones mistéricas que usan enteógenos. Los indígenas, en su urgente búsqueda de aliados blancos que les apoyaran en el consumo ritualizado del peyote, hallaron principalmente ayuda entre antropólogos, etnobotánicos, abogados y algunas personas de idiosincrasia liberal. La Constitución de los EE.UU. garantiza la total libertad de religiones dentro de su ámbito territorial, y ello fue la palanca legal que permitiera a los indígenas mantener sus prácticas enteógenas vigentes. No obstante, para ello necesitaron ayuda a la hora de interpretar las Leyes estatales y federales, y el apoyo de opiniones y figuras autorizadas por la propia sociedad blanca. Tras diversas discusiones, la larga batalla legal fue ganada por los indios - una de las pocas que han ganado en la historia de la aculturación de Norteamérica, como apuntan diversos autores- y en el año 1918, líderes de las etnias cheyenne, kiowa, ponca, otoe y comanche fundaron en Oklahoma la Native American Church, Iglesia Nativa Americana. Según comenta E.F. Anderson (1980), la iglesia se extendió de forma rápida incluso hasta territorios meridionales del Canadá, pero algunos indígenas ancianos mostraron su oposición a tal "reforma" chamánico-religiosa que incluía el uso del peyote, ya que no formaba parte de sus tradiciones ancestrales que, a menudo, incluían el consumo de otros enteógenos no contemplados por la nueva Iglesia Nativa Americana. Este hecho reafirma lo dicho anteriormente respecto de la función socializadora y generadora de identidades asociadas al uso ritual del cactus o de otros enteógenos. A pesar de ello, la situación actual navega en medio de una batalla de ambigüedades legales ya que la Ley norteamericana acepta a regañadientes la venta y difusión del enteógeno y, por ejemplo, en el año 1964 se condenó a algunos indígenas por asuntos relacionados con la venta del peyote. Lo soporta gracias a la libertad innegociable de las creencias religiosas que profese cada cual, y al uso altamente ritualizado del cactus en esta iglesia, lo mismo que sucede con la ayahuasca y las iglesias daimistas de las que se habla más adelante. Por otro lado, diversos grupos indígenas, como por ejemplo los navajos y los hopis, comparten el consumo del cactus visionario pero nada más ya que se trata de grupos étnicos enemigos que nunca se reúnen para celebrar sus ritos religiosos. Esto conlleva que no exista un frente común para organizar, controlar y legalizar la recolección, la venta y el consumo de este cactus enteógeno. Una nueva dificultad legal tuvo su raíz en el hecho de que, cuando se autorizó el consumo de peyote con fines espirituales en todos los EE.UU., se aceptaba el uso de este alucinógeno pero tan solo por parte de personas que pudieran demostrar que corría un mínimo del veinticinco por ciento de sangre india por sus venas: es decir, se trata de una Ley claramente racista - y esto es algo que hoy despierta muchas suspicacias en los EE.UU. Además, es muy difícil calcular el índice real de sangre indígena que corre por las venas de cada persona, ya que a lo largo de este siglo ha habido muchos matrimonios mixtos de blancos e indios, hijos no reconocidos, etc. Por otro lado aun, la Iglesia Nativa Americana se trata de una organización con fines y contenidos de carácter espiritual, no es un partido político u otro tipo de organización con intereses materiales o nacionalistas, con lo cual la adhesión o no a tal camino religioso debería estar basada en una espiritualidad vivida de forma individual y en el compromiso personal hacia y con las prácticas místico-extáticas que propugna la Iglesia Nativa Americana. Por ello, la adscripción a la iglesia del peyote no puede estar basada en aspectos raciales, económicos o lingüísticos, como reclaman los propios dirigentes y líderes religiosos. Esta ambigua ubicación legal en la actualidad genera situaciones de auténtica anomalía sociocultural. Así por ejemplo, hace poco tiempo(6) fue detenido un hombre anciano encargado, desde hace años, de recolectar el peyote para abastecer de enteógeno a una de las grandes comunidades de la iglesia. Este anciano fue detenido por ello y no pudo alegar pruebas de tener el veinticinco por ciento de sangre india que exige la Ley. A pesar de que fue liberado al poco tiempo, se le había acusado de traficante de drogas. Este tipo de eventos suceden a la vez que es el propio Estado de Texas - allí donde crece el peyote, en los valles del Río Grande y del Río Bravo- el organismo que regula la venta de este cactus enteógeno. En referencia a todo ello y después de una segunda batalla legal, cabe mencionar que en el año 1979, un juzgado federal de Nueva York, dictaminó que el uso sacramental y religioso del peyote no puede restringirse tan solo a la población con una cuarta parte de ascendencia indígena, ya que ello contraviene las leyes de libertad religiosa. Como consecuencia, se creó una nueva iglesia consumidora de peyote denominada Peyote Way Church of God, Iglesia de Dios del Camino de Peyote, en Arizona, abierta a todos los seguidores sin hacer distinción de razas o culturas (MOUNT, 1987). En general, la población anglosajona norteamericana tolera relativamente bien esta iglesia nativa mistérica en el seno de su sociedad protestante y estatal, aunque para inducirse los estados de trance extático consuman peyote. Podía parecer que se trata de una contradicción dada la rígida y dogmática política estadounidense respecto de narcóticos y estupefacientes, pero entre la población blanca de esta nación, los anglos, existe una dolorosa conciencia de culpabilidad respecto de las sociedades indias, hecho que se traduce en una indulgencia actual respecto de sus costumbres, incluso en una exótica y folclórica admiración hacia la romántica "pureza espiritual de los indígenas". Por otro lado, los blancos no ven relación entre estas iglesias, basadas en las milenarias tradiciones indígenas, y la subcultura hippy de los años 1960, con su destacado consumo de substancias visionarias y su actitud contestataria hacia el régimen social establecido. Por otro lado también, cuando en 1918 los líderes indígenas fundaron la Iglesia Nativa Americana, no mostraron recelo alguno en adscribirse como grupos de carácter cristiano, a pesar de que en el proceso de obliteración que acabó en el sincretismo que hoy conocemos solo se tomaron ciertas formas ceremoniales y simbólicas cristianas y, en cambio, se mantuvo el consumo del enteógeno y su efecto catártico como centro absoluto del rito. En este sentido, la Iglesia Nativa Americana es tan poco ceremoniosa y jerárquica que incluso ni existe una organización central que fije las creencias y liturgias de la doctrina, con lo que cada grupo local o cada tendencia étnica crea y fija sus propias maneras de consumir el peyote y la estructura ceremonial que arropa la catarsis religiosa buscada. En cierta forma, la Iglesia Nativa Americana ha adquirido las distintas formas que hoy se observan en sus ceremonias, símbolos y doctrinas en relación con la orden misionera cristiana que se encargó de evangelizar cada grupo étnico. Con lo cual, esta iglesia del peyote está más relacionada con el protestantismo que con el catolicismo, a pesar de la ausencia de comunión en las ramas protestantes. En la actualidad se observa una aproximación insistente entre el cristianismo carismático y los colectivos del peyote. Por otro lado, la nueva Peyote Way Church of God, abierta a todo el mundo y no solo a descendientes directos de indios, también centra sus prácticas espirituales en el consumo del cactus extático pero carece totalmente de doctrina religiosa. No obstante, esta iglesia está cada día más aceptada en el mundo anglosajón gracias a la ligera apertura política y a las nuevas espiritualidades humanistas que dan por válido el consumo de enteógenos y la búsqueda de la experiencia individual de lo numinoso - y todo ello no está lejos de la denominada New Age, Nueva Era. También influye que diversos personajes de algún peso público participan en sus ceremonias. Finalmente, existe un aspecto reciente de gran interés para el estudio antropológico de la evolución de las iglesias peyoteras. Se están presentando diversos problemas que afectan la finalidad última de esta religión extática - no sus aspectos legales. Tal dilema se refiere a la gran cantidad de seguidores que van teniendo las iglesias del peyote, lo cual tal vez acabe obligando a buscar otras formas y fuentes de espiritualidad: el cactus es consumido por un importante grupo de etnias indígenas que forman la Iglesia Nativa Americana y por un creciente número de sujetos no indígenas que constituyen la nueva Peyote Way Church of God, especialmente extendida por Arizona: en total suman entre trescientas y quinientas mil personas. El crecimiento del número de seguidores no es fulgurante pero, sin duda, es más rápido que el propio crecimiento del cactus visionario, cuyo desarrollo es lento y solo se da en una limitada área geográfica, al sur de Texas. La forma económica que adquiere la distribución del peyote es por medio de pequeños negocios familiares (en la actualidad, 1000 botones de peyote cuestan alrededor de 100 dólares norteamericanos) por lo que la oferta es limitada, y además se corre el peligro de extinción del cactus silvestre. A causa de esta situación se han iniciado aproximaciones entre los seguidores de estas iglesias y científicos botánicos con miras al cultivo artificial del cactus por un lado, y para aprender a recoger los botones sin dañar la raíz de la cactácea y permitirle así reproducirse con más rapidez. Ya se ha iniciado un intento de plantación de este vegetal embriagante, pero la lentitud en el desarrollo del cactus no alcanza a satisfacer las necesidades del culto. Así, según un peyotero profesional, en el año 1945 y en su rancho al sur de Texas caminaba sobre un colchón de cactus; en el 1972 todavía se podían recolectar 19 000 botones en 8 horas y entre 6 personas. Tres años después, el mismo grupo sólo pudo recolectar de 200 a 300 cactus en la misma área. Si se tiene en cuenta que la recolección y venta anual de botones de peyote está sobre los 3'5 a 5 millones, según el propio Estado de Texas, y que hay medio millón de seguidores, calculando generosamente esta cifra, se deduce que a cada practicante le tocan entre siete y diez botones o pedazos anuales de cactus, lo cual es una ración insignificante si se tiene presente que para la realización de cada rito se precisa consumir entre ocho y veinte fragmentos de cactus, y que los miembros de las iglesias peyoteras realizan sus ceremonias varias veces al año. La conclusión aritmética es que no hay suficiente peyote para despertar la experiencia espiritual extática en todos los miembros de la iglesia. De ello se debe inferir que la mayoría de seguidores consume una ligera infusión del cactus, prácticamente sin poder psicoactivo, y que sólo una minoría consigue la cantidad suficiente de enteógeno para inducirse el profundo éxtasis buscado. De aquí que es probable que las iglesias del peyote estén recorriendo un camino similar al que siguió el cristianismo al substituir lentamente el enteógeno sagrado original (ver sobre ello la obra de J. Allegro) por un placebo inactivo, pero manteniendo la estructura ceremonial que se espera que actúe por medio de la eficacia de lo simbólico. Por otro lado, se trata de un tipo de espiritualidad que por su proximidad a los valores indígenas de carácter ecológico referidos a la protección e identificación con la naturaleza, por el valor que otorga a la experiencia personal profunda y no a los actos de fe dogmática, incluso por su exotismo, encaja perfectamente con el ansia de búsqueda espiritual de algunas minorías europeas. De aquí que su expansión por el Viejo Mundo sea cada vez más probable, a pesar de que estoy hablando - por supuesto- de iglesias minoritarias, como siempre que se trata de la búsqueda de una espiritualidad comprometida. Todo ello, pues, viene a constituirse en una dificultad creciente para mantener los principios espirituales de las iglesias del peyote, ya que dependen del abastecimiento del cactus sagrado. _____________________________________________________________________ To: kronos@kronos.org From: Quiron-Alvar Subject: La Mancha. Si, si, si. Otro relatillo que es mú gracioso. L A M A N C H A 0o0o0o0o0o0o0o0 --Clotilde, haz el favor de limpiar de una vez la cocina, que me va a llegar la Dolóre y se la va a encontrar como siempre. --Si, señooooora, ya vaaaaaa. -Y para sus adentros, como toda buena sirvienta; "Esta señora se podría dedicar a otra cosa que no fuera mandar, es más pesada que un collar de melones"-. Y entonces la sirvienta limpió la cocina por todas partes. La señora vió el trabajo como casi todas las semanas y se fijó en una mancha negra y de forma cuadrangular. --¿Y esto qué es, Clotilde? --Ay, señora, pos no lo sé, yo he dejáo tóa, tóa la cocina como los chorros del oro. Pero no se preocupe usté que ahora mismo la quito. Clotilde se subió a la escalera con la que había limpiado todas las partes altas de la cocina y cuando fue a quitar la mancha se horrorizó un poco. --Señora, es una mancha que vive. --No digas sandeces, Clotilde ¿Qué quieres decir? --Que no es una mancha de polvo ni de grassa. Son como bichitos todo apegotados. --¡Qué asco! Bueno, pues quítalo igualmente. Clotilde cogió un trapo y al ponerlo encima de la mancha negra se vió como atrapada por la mano que aguantaba el trapo. La mancha empezó a crecer mientras la sirvienta iba siendo engullida por la pared poco a poco. Los gritos de la señora eran aún más fuertes que los de la sirvienta, y ésta acabó por desaparecer entre la angustia y el pavor. --¡¡¿Pero qué te has creido, eh?!! Gritaba la señora mirando a la pared. --Señora, es que nos tiene muertas de hambre. Un día haremos huelga de tabiques y ya verá. La señora llamó a otra sirvienta y mandó echar abajo la pared que se había comido a Clotilde. --¡Vamos, hombre! ------------------------------ Y flin. Quirón Alvar mailto:Quiron-Alvar@abonados.cplus.es http://members.tripod.com/~quiron_alvar/ _____________________________________________________________________ To: kronos@kronos.org From: Elia <7soles@arrakis.es> Subject: psicoambientes. Bienvenidas Psicociencias. Pues sí...esto si es Futurista y práctico al mismo tiempo..." Los psicoambientes " se perciben de inmediato. Con " Los Deberes del Genio ", se pueden incluso ir descubriendo los necesarios para crecer y también saber contener los datos perturbadores en cualquier psicoambiente en el que nos encontremos. Edgar Allan Poe me parece que falló algo en estos asuntos; claro que no tenía al alcance a Manú ni a Hugo Luchetti y por lo que cuentan de su vida, ningún verdadero amigo en su época. Poe demuestra, como lo hacen los genios, que el pensamiento llega mucho más lejos en el Espacio y en el Tiempo, que los instrumentos por él fabricados; siendo por lo tanto un órgano más fiable. Que ese pensamiento no coincida con la época no quiere decir más que la ha sobrepasado, se ha proyectado fuera del espacio-tiempo que lo contiene, venciendo las limitaciones que este impone. Hablando de proyecciones. Esto viene al pelo para hablar de los psicoambientes, porque el psicoambiente es el resultado de los psiquismos que los crean. Son prolongaciones psíquicas y reflejos del alma. Los psicoambientes hablan; existe una información invisible y una emanación sensible en ellos. El proceso continuo de refinamiento de la sensibilidad, que menciona Manú, los irá adaptando a unas necesidades cada vez más sutiles. El aire ya ha ido pasando de ser un elemento que poco o casi nada contaba como psicoambiente, a ser un elemento altamente transformador del mismo; ya sea por su adecuada carga eléctrica, o por la suficiente humedad; y por supuesto por la temperatura y por el aroma o perfume que se respire. El psicoambiente sería una especie de atmósfera ideal para que en ella puedan darse determinadas actividades. Y en la formación de un psicoambiente intervienen desde el color de una pared , la existencia de un mueble, la intensidad de la luz, hasta los sonidos, el aire, la estética y los mismos psiquismos que lo perciben. Con Cariño * E L I * A * * http://www.arrakis.es/~7soles/elia4/ _____________________________________________________________________ From: "Hugo Luchetti" Organization: I.N.E.T. - Ministerio de Cultura y Educación - To: kronos@kronos.org Subject: Deberes del genio Hola krónidas!!! 2) Poder contener un dato perturbador -"...neutralizándolo y obteniendo de tal dato el mayor provecho..." -"...caza de una partícula alimenticia por una ameba..." Contener un dato perturbador puede ser haber cometido un error garrafal que no podemos tapar. O tener enquistada una pregunta vital que no osamos respondernos. O estar emotivamente negativos sin conocer el motivo. Para el remedio cotidiano de ignorar lo que nos perturba se confeccionará un perturbómetro semanal senalando en él personas, lugares, y objetos que no son de nuestro agrado, de Lunes a Domingo. Con un mes de práctica sabremos dónde está el asunto. Dos genios que usaron el dato perturbador: Demóstenes, que era tartamudo y usó el dato para transformarse en el mayor orador de todos los tiempos. El gordo Porcel, un cómico argentino, de cuerpo descomunal, que usó la risa que causaba el verlo, para desarrollar una carrera artística Si el dato perturbador es lo que nos molesta, debe ser lo nuevo a conocer porque asimilar, contenidos alimenticios o contenidos intelectuales, tiene la misma definición: convertir lo extraño en propio. Lo que hace la ameba. Una de las definiciones del genio afirma que es aquel que, teniendo dos ideas contrarias en la misma cabeza, pude seguir funcionando sin paralizarse. Otra dice que para ser un gran hombre lo primero que se necesita es poseer un gran obstáculo para tener la oportunidad de resolverlo. Pienso que poder contener un dato perturbador, como proceso, es no contestar rápidamente y esperar "el tiempo que la tiniebla necesite para engendrar la chispa leve..." Porque crear es un parto de olvido. Hay que olvidar el origen de los conceptos que conocemos y esperar en esa doble puerta angustiosa que es el recoveco entre una pregunta y su respuesta, y soportar la incertidumbre... Un remolino o meteoro, creo que se llama toro o tornado, tiene una fuerza circular doble y contradictoria, para aspirar todo lo que encuentra...Por otro lado, lo que nos perturba senala también aquello que tiene que ver con nosotros. Un kroniabrazo, Hugo Luchetti _______________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: Deberes del genio ( 3 ) 3 : -Integrar ideas con sentimientos. Siguiendo con la serie de características de las personas geniales, según Hugo Luchetti, tenemos hoy para pensar la capacidad de tales personas de integrar armónicamente el doble universo ideológico y afectivo, -y quizás también una a modo de compensación sentimental para la aridez de la fría idea, y un a modo de soporte intelectual para la excesiva movilidad del puro sentimiento-. Personalmente pienso que existen tres centros principales en la personalidad: El intelectivo, encargado de elaborar conceptos y de ensamblarlos; la voluntad, cuya función es la decisoria, -bajo la influencia de los otros dos centros-, y la libido, que es un complejo magma de impulsos irracionales y reaccionarios con respecto a los estímulos. Cualquier persona siente la necesidad de un equilibrio entre esos tres centros. Sin embargo, este equilibrio se consigue raras veces, pues ninguno de los tres centros es un todo completo o invariable, sino que continuamente les están llegando nuevas ideas, nuevas mociones y nuevos estímulos, procedentes del mundo exterior, a la vez que también les surgen de su propia dinámica interna. El resultado de tales aportes es un cierto caos más o menos tolerable en la mayoría de los casos, y que un cierto orden rutinario en la vida de cada cual va sorteando día tras días. Pero hay ciertas personas que necesitan un alto grado de silencio psíquico para poder trabajar con el intelecto en unos designios que ellas perciben como importantes. Estas personas se autoexigen que su libido y su voluntad se acoplen a su intelecto; y ello lo hacen mediante un órgano de su voluntad que casi nadie utiliza; una especie de sobrevoluntad que les obliga a querer no lo que realmente quieren o les apetece, sino lo que creen que les conviene querer. El funcionamiento de ese órgano supervoluntario debe requerir gran cantidad de energía intelectiva y asimismo gran cantidad de energía voluptuosa, porque probablemente se trate de un productor de éxtasis intelectivos y placenteros. Y como no hay órgano sin función ni causa sin efecto, los resultados de tales actividades extáticas son los hallazgos geniales que luego sorprenden a todos. Por tanto, la integración que esas personas efectúan con sus ideas y sus sentimientos no es sólamente una virtud admirable, sino que en ellas es más bien una necesidad, pues su pensamiento necesita absorber vida, y el centro de su afectividad necesita absorber causalidad y finalidad para engendrar a tal pensamiento. M a n ú _______________________________________________________________ From: KRONOS Club de Amigos Subject: Páginas de interés/3. CUADERNOS DE BITÁCORA EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS(desde Noviembre 97) ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl Poesias y cuentos de Beatriz Martinelli http://civila.com/hispania/archivos/campanilla/taller/beatriz.htm http://mundolatino.org/cuentos/ Maria Elena Ludena http://edlet.home.ml.org/goyo UTOPIA - Libreria Virtual de Luis Bodoque http://www.hispamerica.com/gr/12 Abraxas la revista de sicología y cultura, de Leo http://home.abaconet.com.ar/abraxas/PRESENTACION.htm Tiempo, noticias, etc, de "naranja". http://naranja.hypermart.net El mundo de Katiuska. http://www.xxxinternet.com Mitología y Fantasía, de Elia. http://www.arrakis.es/~7soles/elia4/ _______________________________________________________________