C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o kronos@kronos.org EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS (desde Noviembre 97) http://www.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html S U M A R I O Sábado 12-9-98 Edición de Noche _______________________________________________________________ Pablo A. Arnold______________________________Juegos conscientes MARIA FORNEROD________________________________________Fura-Tena Carlos__________________________Sutra del Corazón.Comentarios.2 Dóstimus________________________SUEÑOS DE NOMBRES MUERTOS [ 7 ] Esteban de Gormaz____________Sentido mágico de la palabra ( 1 ) Manú__________________________________________________La locura _______________________________________________________________ From: "Pablo A. Arnold" To: Subject: Juegos conscientes Quisiera empezar jugando con la posibilidad de reconocer en el movimiento, una cierta organicidad. Los movimientos (cualquiera sean) son trayectorias que carecen de sustancia, delineadas por aquello que sí tiene algún tipo de entidad analogable a una "sustancia". Pero a su vez los movimientos, ellos en sí mismos, pueden ser descubiertos por la consciencia como formas, y a veces como formas también en movimiento, poseedoras de una cierta organicidad y por lo tanto sugestivas de algún tipo de vida propia. Que se pueden descubrir formas estáticas, se comprende simplemente observando el movimiento de un pequeño avión en el cielo (a veces dejan salir humo para escribir nombres o hacer figuras). Que esas formas estáticas pueden asociarse en una entidad móvil ante la conciencia, lo prueban las cintas de películas. ¿No llevan acaso las películas, una especie de historia desplegada en figuras quietas, que puestas a girar con ciertos parámetros del espacio/tiempo reglados por la cassettera, generan ante nuestra consciencia la visión la vida dentro del televisor ? Sí, es un recorte conocido del espacio/tiempo, pero no deja de pertenecer al conjunto de las distintas combinaciones que pueden hacerse en él. Y las películas cambian cosas en nosotros ; las cambian muchas veces en lo más profundo y trascendente que tenemos. Imagino las cosas del espíritu, como una serie orgánica de movimientos en sí vacíos, como una subentidad organizada de la Nada (tal vez por eso nos influyen tanto las películas). Y a la consciencia, la imagino como un agujero. Alguna vez charlé con MYM sobre esto. La imagino como un agujero alargado, plegado y replegado hasta "dibujar" un cuerpo, pero finalmente un agujero. El agujero se mueve constantemente, y constantemente separa dos planos : lo observador y lo observado. Su esencia es ser el límite entre las dos cosas ; no puede dejar de serlo, pues esa es su naturaleza misma. Continuamente configura al observador y a lo observado. Pero en sí, es Nada que puede ser atravesada por Todo. Lo que llamamos materia, y aún lo más sutil que denominamos contenidos psicológicos, no son más que algunas configuraciones de lo posible donde transita nuestra consciencia. Es cierto que puede pasarse todo el trayecto de lo que conocemos como nuestra vida, limitada a esos campos. Pero también puede ir hacia otros lados. Pensando en esto, llego a dos puntos curiosos dentro de esta concepción. El primero es que "lo desconocido" siempre es "el conocedor", pues siempre está del otro lado del agujero "consciencia". Por otro lado, y más curioso aún, "lo conocido" se nos presenta como lo único existente, no solo cuando reconocemos algo hacia afuera, sino incluso cuando buceamos en lo más profundo de nuestros repliegues del ser. Por esto último, el hecho de "Ser" podría excluirse automáticamente de la actividad de "conocer" El Ser del conocedor, solo podría darse cuando pasa a través del agujero y deja de conocer para formar parte activa de lo otro. Otra consecuencia asombrosa para mí, es que mientras conozcamos, siempre habrá un lugar desconocido a donde ir (hacia atrás del agujero, incluido el propio conocedor). Si dejamos de conocer, no hace falta ir a ninguna parte pues lo somos todo. El movimiento de "ir", solo sería concebible para una estructura que admita la disociación ; no existiría en el verdadero "ser". En un punto, efectivamente "se cesa", se pasa a "ser". Sí, creo que como me parece dice MYM, se cesa al condicionamiento psicológico. Pero no solo al aspecto del él que nos liga con la Historia (incluido lo que fue visible, y los aspectos más sutiles donde se podrían incluir los Arquetipos), sino también al condicionamiento psicológico que deriva del "conocer". El tema sería entonces, donde nuestra consciencia elige expandirse para absorber al "conocedor" en el fluir del "Ser". Donde ocurre el "movimiento" en el cual el "conocedor" deja de conocer para ser : para ser Uno indiviso con el movimiento del Resto. Creo que nuestras existencias son, como esos remolinos del río que cobran identidad propia cuando se detienen a girar en algún recodo (conociendo y siendo). Pero los recodos, unos junto a los otros, finalmente constituyen el cauce de ese río. Por eso creo que todo lo que podemos llegar a conocer, en nuestro estado, de Todo lo que hay, no es más que la orilla. Y no hay más que "conocer". Fuera de esa orilla, solo podemos "Ser" el Río. Pablo A. Arnold Buenos Aires - Argentina Tel/Fax: 54-1-903-1295 Email: parnold@intramed.net.ar ICQ: 12032723 _______________________________________________________________ From: "MARIA FORNEROD" To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: Fura-Tena ¡Hola! :-) Estoy preparándome hoy, Sábado, para viajar: el Lunes por la mañana me voy con mis alumnos a la provincia de Entre Ríos, en viaje educativo. Estaremos en Entre Ríos (los pagos de Kiko) durante cinco días y cuatro noches, por lo que volveré a leerlos recién el Viernes por la noche (¡menudo trabajo tendré el viernes, eh!). Iremos a Concepción del Uruguay, al Palacio San José, a Colón (donde dormiremos las dos primeras noches), y al Parque Nacional El Palmar (donde haremos campamento las dos últimas noches). Quería contarles esto, no sólo porque estoy ansiosa por viajar y conocer lugares bellos y compartir esta experiencia con mis alumnos, sino también porque voy a ausentarme de la Nave a partir del Lunes próximo. Les envío hoy una leyenda muza, de Colombia, siguiendo con los relatos que nos narran el orígen de la humanidad. Un beso grande a todos * María ICQ 5964270 marilu22@ciudad.com.ar Buenos Aires - Argentina *-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*- Fura-Tena (Leyenda muza - Colombia) Tras crear al mundo, Are se extasió con su creación; sin embargo percibía que no estaba del todo completa aún. Caminando por un río vio unos juncos y tomando un par de ellos, inspirado, formó con uno una figura esbelta, graciosa y bella a la que llamó Fura, mujer; del otro junco elaboró a Tena, hombre. Con su soplo las figuras cobraron vida convirtiéndose en una bellísima pareja. Are les animó a reproducirse por tiempos sin fin, manifestándoles que serían siempre felices, sin conocer el dolor, las enfermedades, las desdichas o la muerte siempre y cuando respetaran su mandato de ser fieles. Fura y Tena vivían felices en el precioso valle, poblando la tierra. Un día apareció en el valle un joven, Zerbi, buscador de una rara gema verde que según decía, proporcionaba la eterna juventud, belleza y felicidad. Pidió a Fura que le ayudara en su empresa; aunque estaba incrédula accedió a acompañarlo y por muchos años buscaron sin éxito. Fura se fue sintiendo atraída hacia Zerbi y llegó el día en que tal atracción fue mutua, con lo que quedó desobedecida la ley divina. Entonces Fura comenzó a sufrir remordimientos y le sobrevino una tristeza que era extraña a su espíritu. De esa forma se dio cuenta del pecado que había cometido al desobedecer el mandato de Are. Abandonó a Zerbi y regresó al hogar, donde su esposo pudo ver las consecuencias de su pecado. Fura mostraba las arrugas y señales de la avanzada edad. Envejecía más y más, llena de pena y de vergüenza. Ante tal situación, Tena tomó un cuchillo de madera y lo hundió en su vientre. Fura lo tomó en sus brazos y siguiendo la costumbre, se mantuvo junto al cuerpo de su esposo sin ingerir alimento durante tres días. Antes de expirar, Tena recibió un favor del dios Are: obtuvo la venganza convirtiendo a Zerbi en una gran roca. Fura mantenía sobre sus rodillas el cuerpo de su esposo y le observaba constantemente mientras lloraba inconsolable. Con el sol, cada lágrima se convertía en una esmeralda. Zerbi, convertido en pétrea montaña sintió un gran pesar al ver la amargura de su amada Fura. Fue cuando Zerbi pidió perdón a Are y solicitó la gracia de auxiliar a Fura. Todo le fue concedido; de sus rocosas entrañas brotó una hermosa cascada que al represarse separó a Fura y a Tena convirtiéndolos a ambos en inmensas moles de piedra, que se conocerían como Fura-Tena: "testigos mudos y eternos del trágico destino del humano linaje". *-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*- _______________________________________________________________ From: [Carlos] To: "KRONOS Club de Amigos" _______________________________________________________________ To: kronos@kronos.org From: Dóstimus Subject: SUEÑOS DE NOMBRES MUERTOS [ 7 ] El saber del sueño VII Pero más que los propios relatos es la estructura interna de las referencias eruditas contenidas en ellos, lo que ha continuado fascinando a los lectores de Lovecraft. Sus narraciones Cthulhu de más éxito adoptan la forma de reportajes – sobre sucesos misteriosos – hechos al azar. Todos ellos van formando gradualmente un conjunto coherente con la ayuda de ciertos "libros prohibidos". Estos reportajes proporcionan el telón de fondo, y los relatos raramente asocian al narrador de modo directo con los sucesos cósmicos que se producen a su alrededor. Están más conectados con la recepción e impresión que un hombre tiene de hechos aparentemente aleatorios a los que no está ligado por una auténtica relación. Los narradores de Lovecraft son solitarios; por obvias razones, se ven envueltos en relaciones humanas. Lovecraft tuvo mucho cuidado en crear su impresión de autenticidad: se refiere a entrevistas, fotografías, grabaciones fonográficas y mensajes por radio. En este aspecto, sus narraciones recuerdan los más tradicionales relatos de horror (como Drácula), que se decía estaban basados en diarios, artículos periodísticos y grabaciones. También prefiguran el famoso programa de radio de Orson Wells sobre el aterrizaje de marcianos en New Jersey. Wells empleó el reportaje en vivo, entrevistas con un astrónomo de Princeton, mensajes de radio y emisiones oficiales. El reportaje radiofónico del aterrizaje lo basó en la crónica de un corresponsal de la CBS que intentó cubrir el entonces reciente desastre aéreo del Hindenburg y hacerlo sin vomitar sobre el micrófono. Las mejores narraciones de Lovecraft están construidas de forma similar: en The Whisperer in Darkness, se valió del recién descubierto planeta Plutón como excusa para añadir el planeta Yuggoth a su propia mitología. Pero en su caso, los intentos de sugerir autenticidad están superpuestos a una posición completamente ficticia como la de las "referencias eruditas". Los elaborados nombres que Lovecraft empleaba, cuando no eran tomados de Bierce, Dunsany o Chambers, a menudo presentaban un curioso medio de establecer y desarrollar relaciones con otros escritores del género a los que Lovecraft admiraba. Algo parecido ocurría con el uso de la imagen del "anticuario-erudito" en su correspondencia. El "espantoso Tsathoggua" apareció por primera vez en la obra de Clark Ashton Smith. Lovecraft se refiere a esta "criatura de Dios, amorfa y parecida a un sapo" y la asocia con "Klarkash Ton el Sumo Sacerdote atlante". Uno de sus "libros prohibidos" es "Cultes des Goules del Conde D’Erlette", una referencia a su amigo August Derleth. Robert Bloch, un joven miembro del "Círculo" decidió en 1935 escribir un "pastiche" de una narración de Lovecraft (The Shambler from Stars) en la que el "místico soñador de Nueva Inglaterra" llega a un final comprometido entre los dientes de una cosa vampírica, después de echar una ojeada al temido Necronomicon ("las ratas habían roído el cuero, las ratas que quizá comían cadáveres como manjar habitual"). Lovecraft devolvió el cumplido matando a "Robert Blake" en The Haunter of the Dark, su último relato Cthulhu. Robert Bloch también escribió: "los grotescos Ritos Negros del místico Luveh-Keraphf". Parece ser que las chanzas de este tipo atrajeron mucho a Lovecraft, y sus cartas están llenas de ellas. Tanto estas chanzas como su imagen de "anticuario", eran estratagemas que adoptaba para someterse a uno de sus mundos. Los intentos para demostrar autenticidad, así como la estructura interna de las referencias a la erudición hacían que sus relatos resultaran más atractivos y, a la vez, más accesibles a los pocos amigos que tenía. Quizá el ejemplo más notable de la "erudición" de Lovecraft es el uso que hacía de los "libros prohibidos" . Libros que proporcionaban enigmáticas claves al Universo de los Dioses Mayores; libros cuya posesión o apertura hacían al lector especialmente susceptible; libros con gran poder de sugestión para la mente humana; libros cuyas ilustraciones obsesionaban y, finalmente, vampirizan al lector hasta que sus manos quedan teñidas en su propia sangre. Ya hemos visto que Lovecraft no era un erudito. Pero las notas marginales sobre sus sueños le tendían un puente hasta un mundo reconocible con el que Lovecraft insistía en estar ligado. En gran parte autodidacta, sus relatos de los Mitos tenían invariablemente un marco universitario. Su Supernatural Horror in Literature revela hasta qué punto Lovecraft estaba impresionado por los escritores del género que, a la vez, eran reputados eruditos. M.R. James, uno de sus autores favoritos, era un "anticuario de nota, y una reconocida autoridad en manuscritos medievales y en historia antigua"; "el punto de vista de Dunsany era el más auténticamente cósmico de todos cuantos se han tratado en la literatura de cualquier período... este autor se inspira con tremenda efectividad en casi todos los mitos y leyendas que hay en la cultura europea"; Arthur Machen, otro de sus favoritos, era "un hombre de letras con una vasta cultura general", autor de "agradables ensayos, vívidos volúmenes autobiográficos, frescas e inspiradas traducciones". Lovecraft nunca pudo esperar llegar a emular la erudición de estos hombres, ya que sus mitologías provenían de fuentes bastante más simples. Sin embargo, pensaba que su profesión amateur de "anticuario-erudito" merecía respeto. Y en cualquier caso, un nexo con la universidad probablemente lo habría "contaminado"... ·-----------· / ·········· · ¨ ¨ ¨ ¨ · Dóstimus · dostimus@cryogen.com ¨ ·········· · ¨ ¨ ¨ ¨ ·------------· \ _______________________________________________________________ From: Esteban de Gormaz To: Subject: Sentido mágico de la palabra ( 1 ) Sentido mágico de la palabra Sentido mágico de la palabra ha sido publicado por Monte Ávila Editores Latinoamericana en el tomo VI, "Ensayos diversos", de la Biblioteca Ángel Rosenblat, Caracas, 1997. ------------------------------------------------------------------------ Asistimos hoy a tal profanación de la palabra, que parece justificada la frase atribuida a Talleyrand: "El lenguaje le ha sido dado al hombre para que pueda ocultar el pensamiento". Y llega a tales extremos la dilapidación de la palabra hablada y escrita, que a cada paso se recuerda la variante de Kierkegaard: "La gente se sirve a menudo del lenguaje para ocultar que carece de pensamiento". Vamos a evocar los tiempos en que la palabra era materia sagrada. 1. Etimologías ilustrativas La historia de algunas palabras nos servirá de hilo conductor. Hablar, en español antiguo fablar, viene del latín fabulari, contar, conversar, derivado de fabula. Algo del viejo sentido ha quedado, con evocaciones inquietantes, en confabular, que es una manera especializada de hablar. Ese fabulari latino está relacionado con un verbo más antiguo, fari, hablar, que tiene, entre otros, los siguientes derivados: un participio de presente fans, el que habla, de donde infans, el que no habla, que es nuestro infante, antiguamente la criatura que aún no podía hablar, después la de pocos años, luego el hijo de nobles (los Infantes de Lara), más tarde los hijos de los reyes (los Infantes de Aragón) y finalmente el soldado de la más modesta de las armas. También procede de él otro participio, fatus, de donde fatum, el hado, que es, etimológicamente, lo que ha sido dicho, la predicción y luego el destino, en realidad el desdichado, terrible, funesto, y frente a él la bienhechora hada. De ahí derivan bienhadado y malhadado, y también nefando, y además fasto y nefasto, y por otro lado fama e infamia, famoso e infame. El verbo hablar nos ha llevado ya a regiones lejanas. El sustantivo palabra nos conducirá también a tierras misteriosas: procede del latín eclesiástico parabola, tomado a su vez del griego (significaba comparación o alegoría), y la parábola era la forma por excelencia de la palabra de Jesús. Vemos, pues, la palabra entrañablemente asociada con la fábula y la parábola. En griego está unida además con una forma de creación religiosa: el mito. El griego mythos, además de designar el mito o la leyenda, significaba la palabra, y mythéuo o mythéomai, hacer mitos, era corrientemente hablar. ¿No ha llegado a sostener un lingüista famoso en otro tiempo y hoy muy olvidado (Max Müller), que el mito es un producto accesorio del lenguaje, una especie de enfermedad de la palabra? De manera más hermosa lo expresaba Paul Valéry, partiendo de la poesía: Mito es el nombre de todo lo que existe por la sola virtud de la palabra... Todo nuestro lenguaje se compone de pequeños sueños breves... No se puede hablar sin crear mitos... La palabra nos habita y lo habita todo... En un principio era la fábula... Hasta un verbo de apariencia tan inofensiva como decir, del latín dicere, que era originalmente mostrar o indicar, y luego mostrar por medio de la palabra, está tempranamente relacionado con la lengua de la religión y del derecho (de él vienen índice, dedicar, abdicar, predicar). Por su anverso amable, ha dado en español la dicha, es decir, los dichos favorables, propicios. Y por el reverso, otros derivados: interdicere, pronunciar una sentencia, de donde el francés interdire, prohibir (il est interdit) y el español interdicto o entredicho, y un intensivo dictare, decir en voz alta, repetir, de donde dictador y dictadura. Desde luego también bendecir y maldecir. También voz, del latín vox, está asociado en su origen con la lengua de la religión y del derecho (algo de ello perdura en invocar y evocar o en revocar y provocar). Y tiene origen común con el griego épos, que era la palabra y también la palabra de un dios, el oráculo, la promesa, y luego la palabra de un canto o de un relato, y de ahí la epopeya. Aun un verbo enteramente inocente, pronunciar (en latín significaba anunciar públicamente o en voz alta, y de ahí anunciar, enunciar, renunciar, denunciar), ¿no ha dado el pronunciamiento? Y el encantar y el encantamiento ¿no se remontan a los viejos conjuros y ensalmos cantados? Y el ensalmo ¿no es una prolongación del salmo? _______________________________________________________________ From: "Manu'" <144@arrakis.es> To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: La locura Estaba buscando un tema para el comentario del día, (intentando no repetirme excesivamente con más cuestiones de metaciencias), cuando releo un email de un amigo en que me dice: "Entre mis temas recurrentes siempre ha estado la locura. Ese flirteo, ese riesgo, siempre me ha subyugado: el lado oscuro de la luna." A mí la locura -en el cine y en la realidad- me produce una sensación de alerta, de incomodidad recelosa, de sospecha ante lo imprevisible que pueda hacer el demente sin motivo lógico convencional. Cuando este último riesgo parece que está bajo control, entonces es diferente: La persona loca resulta interesante al ofrecernos una visión insólita -la suya- de lo que entendemos por mundo real. Por lo que llevo ya observado, entiendo que el loco es sobre todo un fresco, un ser que hace exactamente lo que le está dando la gana, dentro de su campo de posibilidades -que procura extender lo más posible-, y sabe administrarse bien. La locura -como también la genialidad- son posibilidades que están al alcance de cualquiera: Podemos ser genios si nos motivamos suficientemente y si nos entregamos en cuerpo y mente al desmesurado trabajo que la genialidad exige; y podemos ser locos si cultivamos nuestro egoísmo y le saciamos con todo lo que se le apetezca. La locura de cada persona en concreto dependerá del tanto de permisividad que le otorguen a su egoísmo sus entornos familiar y social. En cada ser humano existe un área íntimo -una especie de santuario- donde el yo de esa persona ejerce su voluntad bajo el ídolo del super-yo que tiene en su altar. El yo es lo que somos; el super-yo es lo que queremos ser. Si el ídolo del altar es el vivo retrato del yo tendremos a un auténtico ególatra, esto es, a un vulgar egoísta que va a permitirse todos los lujos del egoísmo que le permitan sus entorno familiar y social, y posiblemente también los lujos prohibidos por esos entornos, y que están ya dentro del territorio de la locura. Si un niño, por ejemplo, halla placer en matar gatos, o simplemente en pincharles los ojos con un alfiler, -y se le permite-, nada de extraño tendrá que con el tiempo se sienta con derechos a matar a seres humanos o a pinchales los ojos con alfileres, aun sabiendo perfectamente que está prohibido, -pues para el loco tales acciones son ofrendas de víctimas a su dios Superyó, que le va a sonreír agradecido-. Encambio, las personas cuerdas y normales tienen un Superyó muy diferente a su Yo, copiado (el superyó) por lo general de los modelos cinematográficos o literarios. Estas personas no son propiamente ególatras, porque no se toman demasiado en serio "la religión del Superyó". Pero sí existen personas que sí se toman muy en serio esa religión, y se convierten en santos, en genios, o en héroes. Son auténticos ególatras pero no son egoístas. Son pues Antiegoístas y Antilocos. Y tampoco son por lo tanto -como los locos- personas normales. Resumiendo: Un loco es un egoísta. Un antiloco es un altruísta. Una persona normal es un neutro, -ni lo uno ni lo otro-, un pelín egoísta a veces, y un pelín altruista en algunas ocasiones. M a n ú ____________________________________________________ NUEVA PAGINA DE ENLACES A NUESTRAS PAGINAS KRONIDAS http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html ____________________________________________________ EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS desde Noviembre97 http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl http://www.kronos.org/ ftp://ftp.kronos.org/ ____________________________________________________