C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o kronos@kronos.org EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS (desde Noviembre 97) http://www.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html S U M A R I O Miércoles 16-9-98 Edición de Tarde _______________________________________________________________ Vega_______________________________________________________TODO Esteban de Gormaz___________Sentido mágico de la palabra ( 10 ) Elia____________________________________________________Oráculo Hugo Luchetti_____________________________Bailando el futuro ya Data________________Bailando en la arena con Borges y Hugo y... Manú__________________________________El Reino Verde ( 18 ) _______________________________________________________________ From: "Vega" To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: TODO Nunca creí que se pudiesen expresar los sentimientos con palabras. Hablo y hablo y, siento tanto dentro de mí, que creo no encontrar las palabras adecuadas. ¿ Cómo es posible que quepan tantas y tantas cosas en mi corazón, un sitio tan pequeño y tan grande a la vez ?. A veces pienso que voy a explotar, ¿ Es posible ser feliz sin más, sin una causa aparente, sólo feliz por mirar al cielo y ver las estrellas, por una sonrisa o un susurro ?, ¿ Es eso amor ? Sí que lo es, amor hacia la Vida, porque es algo tan grande... Nunca creí que pudiera expresar todo lo que hay dentro de mí con una sonrisa, ni recibir tanto de una mirada. A veces anhelamos cosas tan vanas, tan inútiles, creemos que nos llenan pero es un falso consuelo para una gran incógnita que no sabemos cómo resolver, cuando la respuesta está frente a nosotros, mirándonos fijamente. Pero apártamos los ojos con timidez pensando que no puede ser tan sencillo, y sí lo es: Con lo fácil que es amar. La Vida, ese gran regalo... Pero lo peor no es que mucha gente rechaze ese don, sino que tengan la osadía de creerse superiores a los demás por algo casi siempre materialista. Que engreídos somos los humanos. Aquel que en alguna ocasión se sienta superior a los demás, debería mirar a su alrededor, y echar un vistazo al cielo. Allí vería las estrellas, tan lejanas y brillantes. Entonces se le abrirían los ojos, y comprendería que la vida sin Amor no es Vida. Ojalá que todo el mundo pudiese compartir con las estrellas sus guiños de complicidad. VeGa © __________________________________________________________________ To: "KRONOS Club de Amigos" From: Esteban de Gormaz Subject: Sentido mágico de la palabra ( 10 ) 10. Nombre y personalidad Los latinos relacionaban nomen, el nombre, con omen, presagio o agüero, palabra cuya terrible significación nos queda en ominoso y en abominar. Cicerón decía: "Bona nomina, bona omina" (buenos nombres, buenos augurios). Ayax, el infortunado héroe griego, tenía en su nombre (formado sobre aianés "deplorable, triste, penoso"), el signo de su destino. En muchas sociedades de tipo arcaico le elección del nombre está regulada estrictamente por el clan, y la perpetuidad de las almas está determinada por la perpetuidad de los nombres. Ignace Meyerson recoge en su obra algunas noticias. Entre los zuñis de la provincia de Cíbola cada nombre expresa una parte o atributo del animal totémico, y al asignarlo a una persona se determina su papel en el clan y su jerarquía en el ceremonial religioso. El hombre primitivo —como ha mostrado Frazer, y han comprobado centenares de investigadores en todas partes del mundo— cree que hay entre los nombres y los seres u objetos que designan un vínculo sustancial, y que se puede actuar sobre una persona y causarle un mal a distancia por medio de su nombre como se puede actuar sobre él por medio del pelo, las uñas o una parte cualquiera de su cuerpo. El nombre es una parte vital, tan propia como los ojos o los dientes. El groenlandés —dice Knud Rasmussen (citado por Jespersen, en Humanidad, nación e individuo) divide a la persona en cuerpo, alma y nombre: el nombre implica cierta provisión de poder vital, y el niño que recibe el nombre de un muerto hereda sus cualidades. O el muerto revive en el vivo. Hay esquimales que al envejecer cambian de nombre, para lograr un nuevo lapso de vida. Los indios de Chiloé guardan el secreto de sus nombres y se aterran si alguien llega a pronunciarlos en voz alta. Cuando un extranjero pregunta por su nombre a un araucano, contesta invariablemente: "No tengo ninguno". Hay tribus canadienses en las que jamás puede uno pronunciar el propio nombre. Sólo pueden hacerlo los demás. Muchos pueblos tienen, desde la antigüedad, la costumbre de usar un nombre público y otro secreto . Los indios del Orinoco (chiricoas, piaroas, panares) preguntan al forastero por su nombre, y ellos dan en seguida el suyo, pero su nombre español, no su nombre indígena. Juan Solito, el cazador de tigres de Canaima, la novela de Rómulo Gallegos, oculta cautelosamente bajo el apodo su nombre propio y verdadero. El nombre forma parte del campo mágico de la persona, y hay que protegerlo contra cualquier asechanza. El sentido mágico del nombre en pueblos diversos, esparcidos por los cinco continentes, habla a favor de la unidad original del lenguaje humano. Hay un sentido reverencial del nombre y hay un tabú del nombre. Los primeros cristianos adoptaron en el bautismo nombres como Renatus (renacido), Benedictus (bendito), Pius (piadoso), que eran una afirmación de su nueva fe, y en España, en el siglo XVII, las polémicas sobre el dogma de la Inmaculada Concepción dieron nombres como María de la Concepción (y consiguientemente María de los Milagros, María del Carmen y otras advocaciones de la Virgen), que empezó siendo una combativa profesión de fe. De ahí la actual profusión de nombres como Concepción, Asunción, Carmen, Soledad, Amparo, Consuelo, Milagros. Hoy los cristianos suelen dar a sus hijos el nombre de los padres o parientes vivos; los judíos sólo el de los antepasados muertos, lo cual implica en otros pueblos evocar los espíritus malignos. Entre los guajiros, por ejemplo, mencionar el nombre de un muerto ante los miembros de la familia es un delito que a veces se castiga con la muerte. En Australia y en América del Norte hay tribus en las que, si uno muere, todos los que tienen el mismo nombre se lo cambian. Entre los abipones del Chaco —cuenta el P. Dobrizhoffer— si moría una persona, quedaba abolido su nombre. Si se llamaba, por ejemplo, "Jaguar" o "Caimán" había que cambiar el nombre del jaguar o del caimán. En los siete años que vivió entre ellos, los abipones cambiaron tres veces el nombre del jaguar: las ancianas de la tribu acuñaban, en lugar del nombre del muerto, nombres nuevos acatados por todos. Hechos análogos ocurren en Groenlandia, en Madagascar, en África Central, en la India meridional. La igualdad de nombre crea una hermandad de tipo mágico, y nuestra palabra tocayo, que la evoca, se ha creído que se debe a los indios mejicanos. Entre los esquimales implica una identidad, y las personas que tienen el mismo nombre pueden intercambiar sus funciones. El tabú del nombre corta las raíces de la tradición histórica. Los poetas esquimales pueden ser famosos en vida; la muerte borra inexorablemente sus nombres. No es raro, en pueblos diversos, que el nombre se renueve, en las distintas épocas de la vida, o ante acontecimientos externos, afortunados o infortunados. Una persona en peligro cambia su nombre para despistar a los espíritus hostiles. Entre los anamitas del Viet-Nam, si un niño está gravemente enfermo y han fracasado todas las artes, se recurre al remedio supremo: cambiarle el nombre. Todavía en 1878 el emperador de China, para conjurar una sequía espantosa, cambió de nombre. Muchos pueblos de Asia, de çfrica, de Oceanía —léase de nuevo a Frazer— mantienen secreto el nombre de sus jefes y de sus reyes. En cambio, para nuestro mundo dejar un nombre es hoy suprema aspiración. Nuestra civilización, que es producto de la conciencia histórica (el homo sapiens lo es sobre todo por ser homo historicus) ha hecho un culto del nombre, que sólo se cambia cuando se trata de desvanecer la propia personalidad o de adquirir otra (la mujer al casarse, el que ingresa en una orden monástica o un príncipe en el acto de la coronación). Los conquistadores de América todavía podían regalar sus nombres a los indios o a los esclavos en el acto del bautismo (continuaban una tradición romana). Pero modernamente ha surgido el orgullo del nombre o el honor del nombre, y hasta el temor de que pueda desaparecer y el afán de asegurar su persistencia, como signo de la estirpe. Ya en las Coéforas de Esquilo lo expresaba Orestes (v. 505-506): "los hijos del héroe salvan su nombre de la muerte... ". Claro que circunstancias especiales de la vida política o artística generalizan a veces un seudónimo afortunado (Lenin, Stalin, Máximo Gorki, Mark Twain, Rubén Darío, Pablo Neruda, Azorín), que borra el nombre legítimo. Pero en general la vida moderna ha impuesto la continuidad tiránica del nombre, adherido a la personalidad. Con razón se quejaba Goethe, en Poesía y verdad, de que Herder, "que no podía escribir una carta sin salpimentarla con una cuchufleta", se hubiese permitido un juego de palabras agraviante con su nombre ("von Gotthern du stammst, von Goten oder von Kote..."). El nombre propio —dice— no es una capa que se le cuelga a uno y que cabe deshilachar o desgarrar, sino que es un traje perfectamente ajustado, o mejor, "la piel misma, que crece con uno y a la que no se puede herir o lastimar sin causar daño a toda la persona, o sin que toda ella se resienta". No es extraño que el nombre, tan consubstanciado hoy con la persona, se degrade en número, en las cárceles y campos de concentración de regímenes infrahumanos. La falta de nombre implica algo terrible, inaudito: "¡Eso no tiene nombre!", decimos de lo que sobrepasa todos los límites, de algo monstruoso. Dentro de la tradición latina, la falta de nombre, la ignominia, se ha vuelto equivalente de deshonra o infamia. Nuestro mundo histórico, el de las ciencias y de las artes, incluyendo las de la guerra y el gobierno, está dominado —¿lo seguirá estando en el futuro?— por el valor y el prestigio de la personalidad, valor y prestigio que a veces han revestido las formas de culto, con monstruosas manifestaciones idolátricas. El nombre se ha encarnado en la personalidad, y se actúa en nombre de alguien cuando se asume su representación. Escuchemos a un español que tuvo como nadie el sentido dramático de su yo, y la angustia de la inmortalidad o de la muerte. Escuchemos a Don Miguel de Unamuno: Preguntar "¿qué es eso?" quiere decir "¿cómo se llama?". En el principio fue la palabra, y en el fin lo será, pues en ella ha de volver todo... El hombre deja a la tierra unos huesos, y al aire un nombre, un nombre en la memoria de la palabra creadora, en la historia, tejido de nombres; un nombre, si logra buena ventura, más duradero que los huesos, más que el bronce... ¡La palabra y el nombre! "Santificado sea el tu nombre", se nos ha enseñado a rezar. Y es que el nombre de Dios es Dios, es divino. "¡Dime tu nombre!" suplicaba anheloso Jacob al ángel con quien luchó, pasado el vado de Jacob hasta el rayar del alba... "¡Dime tu nombre!" Y Jacob le dijo el suyo para que le bendijera. Esteban de Gormaz __________________________________________________________________ To: kronos@kronos.org From: Elia <7soles@arrakis.es> Subject: Oráculo ¿ Qué día es hoy ?... Seguro que algunos piensan inmediatamente: Hoy es Miércoles. Es 16 de Septiembre... Hoy es Miércoles 16 de Septiembre de 1998. Y además, que cosa más tonta es esa de no saber en que día se vive... Pero es que...los números a secas sin un poquito de té o de café con leche se atascan en el sistema de grabación a falta de una etiqueta descriptiva, o " tag " como dicen ahora, que facilite su perfecta localización. El problema de la impersonalidad numérica no está en los números en sí, porque éstos desde su llegada a éste mundo ya venían con sus propiedades bien claritas y accesibles con el programa mental correcto, pero así como los números se ven ( escritos ), sus " propiedades " no. La cuestión es que los días además de tener su número de órden tienen las propiedades de ese número. El 16 es JUVENTUD. Su síntesis es LA VICTORIA ( 1 + 6 = 7 = Victoria ); por lo que nuestro amigo, el 16, actúa como un joven victorioso. Pero...¿ Victorioso en qué ?... ¿ Que tipo de juveniles victorias plantean las situaciones de este día ?. Ahí tenemos al Regente; al arquetipo del día de la semana: El Dios de la Comunicación, MERCURIO. Mercurio es el nombre acaso más conocido. Y la verdad es que no se si meterme a hablar de la variedad de nombres que las diferentes Lenguas han dado al mismo arquetipo. Pero la cuestión es que tienen su origen milenario en el Dios egipcio del Oro, YAU. YAU y YAUI ( su hermano ) son dioses del Oro y del Dinero, respectivamente, pero no están sólos en su reinado sobre los Miércoles, sino que son acompañados por dos Diosas: Una de Ellas es NEFTIS, Diosa de la Naturaleza y de la existencia física de todos los seres que la componen ( la Naturaleza ). La otra es SELKIS ( algunos la llaman Selket ). La certera Diosa Escorpión, cuya cualidad arquetípica es la de Reinar en las Sombras, eliminando el invisible origen de cualquier problema o mal. Ya, ya se me van los Dioses al Empíreo, y yo también, y no termino de explicar que hoy es un día de JUVENTUD EN VICTORIA MERCURIAL. La Victoria tiene sus cosillas particulares y es que dentro de ella se encuentran dos arquetipos taróticos: El Carro, y la Torre fulminada. Porque la victoria siempre es sobre algo o alguien que es a su vez derrotado, pero como la Juventud es la que está hoy en Victoria, la vejez o lo antiguo, lo viejo es lo que es derrotado en el inmenso campo de batalla en el que se mueve Mercurio. Abrazos y besos * E L I * A * * http://www.arrakis.es/~7soles/elia4/index.htm _____________________________________________________________________ To: KRONOS Club de Amigos From: Hugo Luchetti Subject: Bailando el futuro ya Hola krónidas !! Bailando el futuro yá Cito de Richard Morris; en su libro “Las flechas del tiempo” explica la teoría del dúo Wheeler-Feynman (Nobel de Física): “Un emisor en el presente emite radiaciones tanto en el pasado como en el futuro. Las que se dirigen al futuro serán absorbidas finalmente. El elemento que absorbe desde el futuro devuelve la onda a su pasado. Cuando esta onda converge hacia el presente, anula la onda que se dirigía hacia el pasado.” Agrego:Decir “anula la onda que se dirigía al pasado” es decir “mi camino se cierra detrás de mí...” Sigue la cita: “...pero no hemos dicho nada de la onda del futuro que converge hacia el presente ¿Por qué no la vemos?” Y contesta: “Teóricamente la vemos, pero no la interpretamos como una onda del futuro.” Atenti, esto es importante, está diciendo que el futuro está entre las cositas que vemos, pero que, en realidad, no lo sabemos distinguir, es decir, separar... ¡Y dice más! Dice: “... Recordemos que es una onda que converge desde el futuro. Sin embargo, desde nuestra visión dirigida al futuro, nos parecerá que se trata de una onda que diverge hacia el futuro. O sea, que se verá como una radiación normal.” ¡Perlas y brillantes! ¡Rubíes y esmeraldas! ¡Somos ricos! ¡Lo sabíamos! ¿Por qué somos ricos...? Porque dice lo siguiente: Página 135: “Si se analiza la teoría más a fondo, se comprobará que esa onda que proviene del futuro va a interferir constructivamente en la onda que se dirige hacia el futuro desde el presente, por lo que esa onda parecerá ser más intensa.” Desde el día de hoy, todas las páginas 135 tendrán algo diferente para mí, tal es el respeto que ese número ha adquirido luego de leer lo precedente. El mismo respeto que le tengo al número 101, porque explica bien que es un “espejo transparente” que refleja los objetos y los fenómenos “al otro lado” (el cero es el espejo o “un fallo de vacío” o un “estado intermedio”) y explica bien lo que es un eje de simetría. Después de poner la zanahoria delante de uno, la retiran, porque Wheeler y Feynman afirman que no se puede observar la onda. Pero nosotros creemos que sí, que se puede observar. Cuando se producen las coincidencias o sincronismos los leeríamos como: “Instantes en los que el tiempo recupera su simetría desapareciendo la ruptura entre pasado y futuro...” Este aprender a ”leer en el tiempo”, los instantes que brillan, porque son destellos de futuro, no tendría nada de extraordinario, porque: a) Se lee algo que ya existe, la punta de onda de un suceso que, de todas maneras, tarde o temprano conoceremos. Lo único que logramos es tomarlo cuando empieza y no cuando termina, es decir, reconocerlo. b) Sería una lectura obligada, para un sujeto que debe vivir en un mundo en el cual los conocimientos se duplican, en cantidad, todos los meses. Como no hay mente ni computadora que aguante dicho cambio, el cerebro no tendrá más remedio que elegir, aquello donde cree ver “algo que brilla” o que posea “un menudo brillo suplementario con respecto a un fondo un poco más opaco” c) Lo haría de este modo porque, en realidad es lo que ya viene haciendo al elegir. Solo que no elegirá “por el contenido”; elegirá “por el tiempo”. Para introducirse del lado de adentro del tiempo, “en razón de no existir obstáculos en la mente”, ni de contenido o lógicos, se sincroniza el sujeto para acompañar el movimiento del instante (“deja de conocer para ser (...) con el movimiento del resto”/Pablo Arnold, 12-9, de N) d) Al final, es lo mismo que elegir entre dos o diez productos nuevos que veo en la góndola, cuál es el mejor (y acertar). La única diferencia es que en la góndola interviene también el tacto. Método tentacular: La gente toca, toca todo, no reírse de esto. Por eso el éxito de los supermercados: una partícula subatómica, elige su trayectoria, ¿cómo?, recorre todos los lugares posibles del espacio en el que se mueve para decidir “al tanteo”, toca todos los lugares, luego se decide por una línea recta, pero, conoce y se mueve, tocando... (Katiuska ...?) Para tocar el futuro Percepción del “instante”, el pez que se escapa, que salta un momento fuera del agua y hay que aprender “a verlo yá”, en el aire. Recordar que una pelota cae y se agarra. El instante aparece, cae. Observación de la onda de futuro o percepción dinámica: -se recibe al instante, ese momento que brilla -se lo siente en su dinamismo que es la manera de mirar a la cara a un instante -un instante es como un solo golpe en la puerta -hay alguien...? -si esperamos que golpee de nuevo para saber si hay alguien, ya se perdió -lo correcto: levantarse y abrir -lo correcto: anotar toda la situación en que ocurrió el ruido o golpe (metáfora para hablar del instante) y no interpretar nada sino guardarlo -darse cuenta que el instante es un estado de libertad sin formas, pero que acaba de aullar “en otro lado” -es un perro o es un lobo?: esta duda marca que, posiblemente, estamos frente a un instante, lo colocamos en el registro de observación (sin interpretar nada) -de qué hablamos? De cómo atrapar señales del futuro en el presente, las llamamos instantes -los instantes son señales débiles venidas del futuro, qué son...? -los instantes son el futuro que, según Wheeler y Feynman, no podremos observar -al instante se lo siente en su dinamismo, es difícil de traducir -construyamos un radar biólógico que frente al instante nos haga erizar los pelos o nos de frió, o calor... -el instante es un escalofrío de tiempo... -es lo que el poeta captura -los físicos harán sus leyes traduciendo del lenguaje poético al lenguaje algebraico o geométrico -por qué lo dudamos si así lo hizo Bárbara Shipman con el baile de la abeja? -si los científicos definen las leyes o teorías por su estética o armonía matemáticas, qué no podrán definir los poetas... -el instante es bailar con el tiempo -al instante, para capturarlo, no se lo entiende, se lo baila -se lo atrapa ya, sin la intención conciente -atrapó usted un pájaro alguna vez -este es un ejercicio de Física -el corazón del pájaro late en su mano como el instante... -se busca acompañar el movimiento vital del tiempo en una relación sin pretensiones y sin intenciones -es una educación del sentir aplicada al momento... -captar el hecho de ser, de lo viviente aún no aparecido, pero de lo cual ya olemos su frescura y sentimos su aroma... -el instante es un gran momento -es un momento que se distingue por el sombrero -es el momento en que escucho y escucho que me escuchan -puedo sentir el instante a través de ti -el instante recibido es una percepción ... -puede venir del silencio -un silencio como una red -ver lo que sucede, el transcurrir... Hasta aquí la percepción de ese destello que el dúo Wheeler-Feynman afirmó primero, pero del cual dicen: “existe pero no se puede observar...” Vamos a seguir construyendo nuestro método de sintonizar las ondas del futuro, que se practica al “elegir y acertar” y al “anotar todo” o “llevar registros de observación” sin interpretar, hasta no tener un número considerable de ellos. Un saludo, Hugo Luchetti 16-09-98 __________________________________________________________________ To: KRONOS Club de Amigos From: Data Subject: Bailando en la arena con Borges y Hugo y... Hola bailarines danzantes, tengo que avisaroslo, lo nuevo de Hugo coloca ;-) Bailamos? ¡Venga! Bailando con KRONOS Instantes flashes fogonazos invisibles que se sienten en el pecho? en los brazos? Bailemos amigos, rotemos sobre nosotros mismos saltemos hacia adentro, sin pensar más que en bailar: La Danza invisible para que quiero ver? si estoy Danzando... Danza de Ätomos '·.·¨'.·¨·.' de Borge Arenas? no sólamente..., pero parecido. Danzando con lobos? Uyyyy... Casiiíííííí. Te Pillé, Aquí está, pero... ¡si ya no está...! No pares No pares sigue sigue Pero si es que... ¡Callááá! y escucha la música. Ves? es más sencillo de lo que creías, es cuestión dejarse llevar, ya estás bailando con KRONOS, ¡danzando que es gerundio! Y tengo que verlo? Nooooo, no ves que si lo ves lo fotografías, ,tienes que revelarlo, y entonces ya está pasado? Ajá ajáaajáaajá, o sea que lo miro como de soslayo y con los ojos de la mente. Esooooo, ahí le has dáo ¡Visionario!. Si hicieramos una foto del futuro en cuántico la miráramos ya estaría más pasáo que este arróz con bacalao. Sáltate el proceso de mirar, y ve directamente al grano. ¿de arroz? Siii...porqué no ibas a bailar con un grano de arroz?, a ver, porqué no? eh? Buda lo hacía Porque me podría afectá al Cociente intelestuá? Vengaaa yaaaa si tu ahora no tienes es que no lo entiendes? Se trata simplemente de bailar Danzando... danzando con KRONOS Cuando sabes danzar al ajedrez, le adelantas al tiempo te montas al lomito musulmán del caballo y desde la torre ves con los ojos de tu Rey las próximas jugadas. Negras juegan a la derecha del cerebro y ganan. Ves que fácil? ¡Jaque Mate! Tu Rey Blanco de la izquierda del tablero ya está como muerto, duerme, sueña, déjale descansar. Ya puedes danzar sin cansarte Venga no pares sigue sigue Ajá ajáaajáaajá... -el instante es bailar con el tiempo -al instante, para capturarlo, no se lo entiende, se lo baila -se lo atrapa ya, sin la intención conciente ( Hugo hace un instante ;-) Y para descansar de la paliza que nos hemos dáo a bailar, Damas y Caballeros de la KRONOS, retransmitimos en directo, desde el futuro, un extracto esencial del antiguo libro de la Arena de nuestro querido y de todos compatriota, Borges, que seguro que nos está escuchando. ¡Holaaaa! ·...................................................................... ----------------------------------------------------------------------- §§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§ La línea consta de un número infinito de puntos; el plano, de un número infinito de líneas; el volumen, de un número infinito de planos; el hipervolumen, de un número infinito de volúmenes... No, decididamente no es éste, "more geometrico", el mejor modo de iniciar mi relato. Afirmar que es verídico es ahora una convención de todo relato fantástico; el mío, sin embargo, es verídico. Yo vivo solo, en un cuarto piso de la calle Belgrano. Hará unos meses, al atardecer, oí un golpe en la puerta. Abrí y entró un desconocido. Era un hombre alto, de rasgos desdibujados. Acaso mi miopía los vio así. Todo su aspecto era de pobreza decente. Estaba de gris y traía una valija gris en la mano. En seguida sentí que era extranjero. Al principio lo creí viejo; luego advertí que me había engañado su escaso pelo rubio, casi blanco, a la manera escandinava. En el curso de nuestra conversación, que no duraría una hora, supe que procedía de las Orcadas. Le señalé una silla. El hombre tardó un rato en hablar. Exhalaba melancolía, como yo ahora. -Vendo biblias-me dijo. No sin pedantería le contesté: -En esta casa hay algunas biblias inglesas, incluso la primera, la de John Wiclif. Tengo asimismo la de Cipriano de Valera, la de Lutero, que literariamente es la peor, y un ejemplar latino de la Vulgata. Como usted ve, no son precisamente biblias lo que me falta. Al cabo de un silencio me contestó: -No sólo vendo biblias. Puedo mostrarle un libro sagrado que tal vez le interese. Lo adquirí en los confines de Bikanir. Abrió la valija y lo dejó sobre la mesa. Era un volumen en octavo, encuadernado en tela. Sin duda había pasado por muchas manos. Lo examiné; su inusitado peso me sorprendió. En el lomo decía Holy Writ y abajo Bombay. -Será del siglo diecinueve- observé. -No sé. No lo he sabido nunca- fue la respuesta. Lo abrí al azar. Los caracteres me eran extraños. Las páginas, que me parecieron gastadas y de pobre tipografía, estaban impresas a dos columnas a la manera de una biblia. El texto era apretado y estaba ordenado en versículos. En el ángulo superior de las páginas había cifras arábigas. Me llamó la atención que la página par llevara el número (digamos) 40.514 y la impar, la siguiente, 999. La volví; el dorso estaba numerado con ocho cifras. Llevaba una pequeña ilustración, como es de uso en los diccionarios: un ancla dibujada a la pluma, como por la torpe mano de un niño. Fue entonces que el desconocido me dijo: -Mírela bien. Ya no la verá nunca más. Había una amenaza en la afirmación, pero no en la voz. Me fijé en el lugar y cerré el volumen. Inmediatamente lo abrí. En vano busqué la figura del ancla, hoja tras hoja. Para ocultar mi desconcierto, le dije: -Se trata de una versión de la Escritura en alguna lengua indostánica, ¿no es verdad? -No-me replicó. Luego bajó la voz como para confiarme un secreto: -Lo adquirí en un pueblo de la llanura, a cambio de unas rupias y de la Biblia. Su poseedor no sabía leer. Sospecho que en el Libro de los Libros vio un amuleto. Era de la casta más baja; la gente no podía pisar su sombra, sin contaminación. Me dijo que su libro se llamaba el Libro de Arena, porque ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin. Me pidió que buscara la primera hoja. Apoyé la mano izquierda sobre la portada y abrí con el dedo pulgar casi pegado al índice. Todo fue inútil: siempre se interponían varias hojas entre la portada y la mano. Era como si brotaran del libro. -Ahora busque el final. También fracasé; apenas logré balbucear una voz que no era la mía: -Esto no puede ser. Siempre en voz baja el vendedor de biblias me dijo: -No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. No sé por qué están numeradas de ese modo arbitrario. Acaso para dar a entender que los términos de una serie infinita admiten cualquier número. Después, como si pensara en voz alta: -Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo·.............. ........................................................--------------- --------------------------------------------------------§§§§§§§§§§§§§§§ §§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§ Bueno por aquí estamos ya de nuevo, seguimos en le presente perfeito. Vamos por la página 44444 El reloj de fina arena digital marca "Las doce en punto y sereno" y esta Edición de Tarde esta ya en el aire. Alehop! ¿Volamos Capitán?, ¿rumbo al Futuro? Adelante... vayamos al instante más propicio de este instante propicio. D.^.T.^.[:Data:] __________________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: El Reino Verde ( 18 ) Cuando se va por la vida de invasores y conquistadores de nuevos mundos es necesario tener en cuenta que siempre surgirán reacciones y sospechas en la parte de los invadidos conquistables. Procede pues hacer un recuento elemental y rápido de las defensas y armas ofensivas con que cuentan nuestros futuros amigos aún no imperializados, a fin de neutralizarlas. Las mejores invasiones y conquistas son las que ni se notan. Tenemos el caso del Sida, que es un síndrome de inmunodeficiencia adquirida, por una invasión vírica tan suave y tan sutil que no produce reacción alguna en los encargados de mantener el orden público del organismo. Ese ejemplo de invasión es muy a tener en cuenta como modelo operativo en este tipo de actividades intrusivas. La idea del Sida no tiene nada de nueva, -la inventó Ulises en forma de Caballo de Troya-. Consiste en poner al alcance de los habitantes del territorio que se quiera invadir el señuelo correspondiente a lo que crean mejor y que más les guste. Ellos mismos se autoinvaden. Luego no hay más que operar con descaro. Este sistema de invasión-autoinvasión funciona en todo el Universo. Ante la luz del Sol las tierras y mares despliegan sus maravillas invitando a la invasora. El oído se abre a los sonidos, los ojos se abren a la belleza, el paladar se abre al alimento, y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida funciona a placer y por doquier. Amor, Armonía y Belleza, son tres armas irresistibles del Reino Verde. La viceversa es el riego, el abonado, el cultivo, la atención cuidadosa, la poda en óptimas condiciones para que las pérdidas redunden en mejorías del Bien. Así y todo las plantas no acaban de fiarse de los hombres y los hombres no acaban de fiarse de las plantas. Subsisten recíprocas sospechas. Herbicidas y hongos forcejean a la sombra de la paz; la quinta columna bacteriana lo invade todo y cultiva sus jardines aun en el mismo interior de las células humanas. El Antibiótico está al acecho, aunque restringido por un tratado similar al de la no proliferación de las armas nucleares. Pues ambos mundos aún se hallan en los prolegómenos de una verdadera Concordia. Porque todavía no está nada claro el hecho de quién está invadiendo a quién. Y es que el ideal divino e imperial es la mutua y recíproca invasión de todos a todos. Y que sobrevivan quienes puedan. En términos de altísima política, si el enemigo es más poderoso que el amigo, se les intercambian los estatus: Pasa a ser enemigo el que era amigo y pasa a ser amigo el que era enemigo. Si bien la noción de "el más poderoso" es alto secreto y no es nada de convencional. Mística y misteriosa es la profunda ciencia de la conveniencia. Suprema ley del Campo Mórfico (y de su subreino orgánico o campo morfogenético) es la ley de la Conveniencia, según la cual es el objetivo final el único que cuenta, presente empero en cada cruce opcional. Los compromisos parciales y temporales pues carecen totalmente de validez ontológica, y están supeditados a lo establecido tácitamente en el objetivo final. Cuando los dinosaurios dejaron de convenir al proyecto imperial de la consciencia se les eliminó sin más contemplaciones; y ésta es una constante actitud selectiva del Reino Verde, que siempre reconoce como "más poderoso" al mejor y más altamente estructurado. M a n ú La verdad no tiene más que un camino y está ahí afuera y como la realidad no hay ná No hay ná no hay ná no hay ná. ____________________________________________________ NUEVA PAGINA DE ENLACES A NUESTRAS PAGINAS KRONIDAS http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html ____________________________________________________ EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS desde Noviembre97 http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl http://www.kronos.org/ ftp://ftp.kronos.org/ ____________________________________________________