C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o kronos@kronos.org EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS (desde Noviembre 97) http://www.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html S U M A R I O Sábado 19-9-98 Edición de Noche _______________________________________________________________ [Carlos]____________________El budismo y el cristianismo. ( 2 ) Fernando Núñez Noda__________________Letras sobre números ( 2 ) Marcia Alejandra_____________La Amistad brinda la ocasión de... EDUC.VALORES____________________EDUCACION EN LOS VALORES, 1 (2) Pablo___________________________________Juego de Palabras ( 1 ) Manú__________________________________________________Supravida _______________________________________________________________ From: [Carlos] To: "KRONOS Club de Amigos" _______________________________________________________________ From: FNN To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: Letras sobre números ( 2 ) II. ILUSIÓN DE FINITUD Dice la conocida anécdota que un poderoso y asombrado emperador, agradecido por el obsequio del tablero, piezas y reglas, invitó al inventor del ajedrez a elegir cualquier cosa que quisiera como recompensa. Nuestro amigo, para dar una lección más que para expresar una petición concreta, dice querer un grano de trigo por el primer cuadro del tablero, el doble por el segundo y un doble del resultado por cada cuadro hasta 64. El emperador no tiene otra cosa que sentirse ofendido por una petición tan poco digna de su poder. Él lo mira todo con los ojos del corazón y del apuro (y quizá esté justificado en virtud de su destino como guía de pueblos). El caso es que piensa en la petición como algo que puede resolver él mismo, cargando una carretilla y echando los miserables gránulos de cereal en el brillantísimo suelo de una sala de columnas colosales. Para probar más allá de toda duda razonable su linaje divino, manda buscar los matemáticos reales, que a estas alturas estarán persiguiendo algún cometa o registrando una supernova. Estos señores que miran, más bien, con los ojos de un lento reloj, respiran dos o tres veces antes de echar tinta al papel. Sin embargo, en lo más recóndito de sus seres, en lo más instantáneo, también el orgullo les vela la realidad más obvia: piensan en una ecuación medible e incluso lograble con poco esfuerzo del Estado. Es decir, creen que con dos plumazos darían con una cantidad x de granos, que tres elegantes esclavos contarían con diligencia temerosa y verterían en sendas bolsas de tela incluso medianamente resistentes y echarían con desdén a nuestro extranjero de incómoda modestia. La carretilla de nuestro hijo del cielo se transformó en un carretón tirado por bueyes, con un montículo de trigo traído de los rebosantes silos del reino. Sin embargo, si a partir del cuadro uno de un tablero de ajedrez multiplicamos por dos cada resultado, de la forma 1 x 2; 2 x 2; 4 x 2; 8 x 2; 16 x 2... el número que logramos es cercano a 10 a la 17 granos (100.000.000.000.000.000). Si un grano de trigo pesa en promedio 0,000006 kg, los 10 a la 17 granos del juego pesarían 600 mil millones de kilos: es decir, más de dos veces la masa de todos los habitantes actuales del planeta. Nuestro carretón de roble se torna en sembradíos que abarcan países, así como millones de hombres, bestias, carros y gigantescos almacenes dedicados a una gargantuana recolección. Además, para efectos de la apuesta, el trigo debe estar crudo, todos sus 10 a la 17 granos. Si sumamos el volumen anual de los cinco principales productores de trigo, en el mundo de los años 90, apenas alcanzamos la mitad de la pasmosa cifra del oferente. Nuestro punto aquí es que ese deseo no se formuló con la intención de que fuese cumplido, sino como mero recordatorio de la falibilidad de la gloria terrena. Otra versión del cuento nos habla de una petición también subestimada pero muchísimo más aterradora: a partir del cuadro dos del tablero multiplicamos por sí mismo cada resultado, de la forma 2 al cuadrado 4 al cuadrado 16 al cuadrado 256 al cuadrado 65.536... En este caso el guarismo que logramos es miles de millones de veces mayor que el número de partículas del universo conocido, que se calcula alrededor de 10 a la 80. De hecho, no hay parámetro práctico que abarque tan fantástica cifra. Es una cantidad finita, convenido, pero no es menos cierto que para nuestro antropocentrismo dirigido resulta infinita. Conocemos los números por intuición espacio-temporal, los usamos para organizar nuestras vidas, para diluirlos en la repetición del conocimiento y, sin embargo, olvidamos sus poderes de mimetismo. Ustedes recuerdan esos dibujos animados donde una vaca o un automóvil se esconden tras un delgado árbol. Eso es posible gracias a la magia, que reside en la mente y en términos de la mascarada de los guarismos, equivale a meter todo el universo conocido -e incluso mucho más- en una carretilla o en un saco de tela. Los tallos delgados de la matemática guarecen planetas, nebulosas, grupos de galaxias, porque ¿quién se imagina que al pasar el décimo cuadro del tablero ya necesitaríamos colocar sobre cada uno más átomos de los que es posible recolectar en el cosmos conocido en un diámetro de 20 mil millones de años luz masa invisible incluida? El caso del tablero y los granos de trigo ilustra una realidad aparente que resulta miles de millones de veces más grande que lo dictado por los sentidos y el juicio. Estos casos clásicos de mimetismo siempre me han fascinado, sobre todo si su apariencia de finitud e incluso pequeñez es difícil negar. Fernando Núñez Noda _______________________________________________________________ From: Marcia Alejandra To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: La Amistad brinda la ocasión de... La Amistad brinda la ocasión de... ...tener con quién compartir situaciones y ser un gran receptor de emociones. ...tener a quién contar intrascendencias y ser el primero en enterarse de vanidades. ...tener dónde depositar secretos pesados y ser alguien en quien confiar a ciegas. ...tener un hombro noble donde llorar y ser grata compañía de un alma triste. ...tener a alguien con quien brindar y ser partícipe de momentos alegres. ...tener una razón por quien vivir y ser la esperanza de quien la carece. ...tener un abogado ante juicios ignotos y ser defensor incorruptible del ausente. ...tener a mano un crítico comprensible y ser sutil al señalar errores ajenos. ...tener un médico para el alma enferma y ser la medicina de las palabras tiernas. ...tener un arquitecto que remodele el destino y ser un ladrillo primordial del semejante. ...tener un modelo de férrea ideología y ser espejo fiel en quien mirarse. ...tener un químico intérprete del corazón y ser consejero fiel para el necesitado. ...tener un ingeniero para un recto camino y ser guía incondicional del perdido. ...tener un matemático para cálculos fríos y ser el término faltante de la ecuación. ...tener un analista para toda situación y ser soporte fuerte donde apoyarse. ...tener alguien de quien siempre recordarse y ser componente de momentos inolvidables. ...tener un cómplice de bromas triviales y ser flexible para la risa de los demás. ...tenerte a ti para escribirte estas líneas y ser yo feliz por conocerte. ¡¡GRACIAS POR TU AMISTAD!! Marcia Alejandra _______________________________________________________________ From: EDUC.VALORES To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: ASPECTOS SOCIOLOGOS DE UNA EDUCACION EN LOS VALORES, 1 Sistemas de valores Los valores tienen vínculos entre sí: algunos están subordinados a otros. En general elaboran unos "conjuntos coherentes de valores para los diferen-tes sectores de su vida" (profesión, ocios, política, familia). Algunas personas elaboran un sistema que engloba de modo coherente toda su vida y en el que cada valor encuentra su sitio en una jerarquía racional. Con frecuencia, a este ideal, algo apresuradamente, tienden a referirse educadores y moralistas. Pero la realidad es más compleja. En una sociedad compleja, los sectores de la vida están separados: el hombre está impaciente por construirse diversos sistemas de valores según los sectores. Esos subsistemas funcionan de modo diferente y teniendo en cuenta la instancia dominante. (Resumido). A nivel general, un sistema de valores consiste en una jerarquización y una justificación de un conjunto de valores fundamentales unidos entre sí y formulados en términos generales. Con frecuencia se trata de valores considerados universales o "últirnos", que tienen su fundamento en la naturaleza misma del hombre. Los diez mandamientos o las Bienaventuranzas son ejemplosde esos sistemas de valores. Estos sistemas no dan la norma operativa en cada situación concreta, ni siquiera en cada situación tipo. Pero tienen la función de dar el cuadro de referencia ética última en la que hay que buscar las opciones posibles. Debido a su carácter "utópico" o "absoluto" ofrecen también un "punto de apoyo" que se sale del condicionamiento excesivo del sistema de valores por el contexto social histórico. Un sistema de valores de esta categoría es elaborado conscientemente como sistema, por personas o por grupos. Es un producto del espíritu que quiere ser coherente y explícito y que es propuesto a los hombres como sistema ético global. Para propagarlo, es necesario un esfuerzo, consciente y sostenido, de persuasión. Visto por el lado del individuo, el sistema de valores general o de "referencia últirna" no es, sin embargo, sino un elemento en la construcción de su (sus) sistema (s) de valores. Las instancias interesadas en propagar un sistema de valores deben interrogarse sobre sus objetivos. Cuando se resisten a entrar en el terreno de la aplicación de los valores últimos a situaciones sociales concretas, limitándose a propagar unos valores t6 puros", las valorizaciones más aplicadas, de las que cada día se vale el hombre serán "cubiertas" por otras instancias. En una hipótesis positiva, sus valores últimos pueden inspirar las valorizaciones aplicadas. En la hipótesis negativa, serán consideradas como inadecuadas o no se tomarán en consideración. O bien el sistema de valores generales es completado de un modo ocasional o más sistemático por unas aplicaciones situadas más o menos al segundo nivel de que hemos hablado anteriormente (1.1). Con frecuencia éste es el caso de las cartas pastorales de actualidad social en la Iglesia católica: hay en ellas una evocación de los valores fundamentales y algunas aplicaciones bastante generales a situaciones tipo o una crítica general de ciertos valores culturales dominantes. En Europa, por ejemplo, los obispos han criticado, hace años, las formas que revisten entre nosotros el deseo del poder y del tener y han esbozado los grandes principios de una nueva orientación cultural en este terreno. En el presente estudio, el sistema de valores deja entrever sus aplicaciones en el contexto social, sugiere unos vínculos entre valores últimos y orientaciones de la vida y pone en tela de juicio unas valorizaciones comúnmente establecidas, Finalmente, el sistema de valores puede ser integrado en una interpretación y una evaluación bastante detallada del contexto social en su conjunto y en sus principales sectores. En este caso, podemos hablar de una ideología, en el sentido neutro (no negativo) de la palabra. Se pueden encontrar estas elaboraciones ideológicas en algunos partidos políticos, en movimientos sociales, en algunos pensadores, etc. La valorización de las situaciones tipo y de las relaciones entre estas situaciones está en ellos muy elaborada. Muchas "cosas valorizadas" encontrarán ahí también su lugar. A modo de conclusión, diríamos que el hombre medio no actúa siempre ni en todas partes en función de un sistema de valores único aglutinante, racional o dirigido por una jerarquía explicita de valores últimos. Vive en un contexto social de sectores bastante separados, que le -impone o sugiere unos valores culturales a veces dispares.En cierta medida, que puede variar mucho, de una persona a otra, siente la necesidad de criterios más claros para valorizar adecuadamente unas situaciones y unos conjuntos de situaciones. Estos criterios le son ofrecidos por diversas instancias: escuela, Iglesia, partidos, prensa. Algunas de estas instancias se limitan a proponerle criterios "ad hoc" y pragmáticos o, por el contrario, criterios generales últimos. Otras instancias combinan unos criterios éticos últimos con valorizaciones generales o muy detalladas, de las diversas situaciones con las que es confrontado. Nadie se asombrará por tanto, al constatar que, desde el punto de vista existencial y desde el punto de vista analítico, el término sistema de valores pueda designar unas realidades muy diversas. _______________________________________________________________ From: "Pablo A. Arnold" To: Subject: Juego de Palabras ( 1 ) Queridos amigos: Tuve varios días para pensar en los comentarios de Carlos Salinas (en Domingo 13-9-98 T), hasta que finalmente hoy me pude sentar a escribir. Me pasó algo interesante : fue naciendo en mí esta idea del Juego de Palabras, en forma independiente al diálogo interno que establecí con un Carlos imaginado, y fundamentalmente con aspectos de mí mismo que él de algún modo llamó a esta "conversación". Por lo menos ahora, me será difícil separar todas esas cosas, pero quiero igual escribir, respetando la vida propia de esta idea que nació dentro mío. Si uno va al diccionario, encuentra que dentro de las acepciones del término "juego" están la de ser una recreación basada en diferentes combinaciones de cálculo o en la casualidad (me gusta más "causalidad"), y la de un conjunto de cosas que se emplean juntas. Por eso creo correcto decir que jugamos todo el día con las palabras. Decirlo no desde una simple postura de diversión, sino desde la posibilidad diariamente efectivizada de re-crear trozos de cielos e infiernos, en un universo entretejido de palabras. Recuerdo dos de las frases de Paul Valéry que nos entregó Esteban: "... La palabra nos habita y lo habita todo... En un principio era la fábula..." Tras el tejido cotidiano de palabras se esconde siempre "otra historia", armada y contada desde profundos niveles de nuestro ser en contacto con el "Reino Meditativo", que tan bien nombró Manú. En la manera que combinamos las palabras, el espíritu deja ver quién es, sus anhelos y dolores, del mismo modo que lo hace en la música a través de la combinación de notas y silencios. Veo en las palabras grandes aliadas que nos llevan de la mano hasta la puerta de un más allá que nos espera, y también grandes armas que dirigimos o son dirigidas hacia nosotros. ¿Cómo cumplen el rol de armas ? Creo que el espíritu lastimado es capaz de disponerlas en formas que enredan, quitan la libertad al que por alguna razón lo ha perturbado. Simplemente, ya no pueden conducirnos hacia ningún tipo de trascendencia, pero sí enojarnos, confundirnos, ser como una red en la que gastamos inútilmente la energía. Eso, y si el que las emite es lúcido, incluso parecer exactamente lo contrario. Lo más importante de esto, es que creo que solo tenemos un control parcial sobre el destino de ayuda o ataque de nuestras palabras, pues en su armado queda la huella del espíritu. El decir implícito en el armado de las palabras, resulta principalmente de nuestra historia y su deseo consecuente más profundo ; no de la decisión racional de un momento en el armado del discurso. Siendo inteligentes y eruditos podemos disimular muchas cosas en nuestro discurso, pero el resultado final, el marcado en "la otra historia", depende de como hayamos aprovechado las distintas oportunidades que tuvimos en el tiempo de nuestra vida. Si estamos resentidos, será violencia ; si estamos en paz, será ayuda al otro. Cierto es también que el otro cuenta, en tanto podrá neutralizar la violencia y/o aprovechar los contenidos, solo si está en paz. Si no, resonará en la agresión. Me atrevo a decir que tanto o más importante que lo que decimos, puede ser el modo en que lo hacemos, pues en esa disposición están representadas las disposiciones más profundas que tenemos. Y en esto del modo, me refiero casi exclusivamente a si el amor por lo que nos rodea, es o no la amalgama de las palabras. Recuerdo ahora algo que aprendí con mis hijas : la claridad y la amabilidad en las puntualizaciones, cualesquiera que estas sean, abren las puertas del corazón y de la mente. Cuando esto ocurre, las edades y los conocimientos se relativizan, y nuestros saberes cobran vida para ayudarnos. Con mis hijas mezclo todo tipo de palabras, y ellas por otro lado, mezclan todo tipo de variantes de "sus" palabras (tienen 7 y 3 años). Ni ellas, ni yo nos adiestramos en los efectos impactantes que palabras y frases elegidas pueden tener en el Ser, pero creo que damos saltos a otras realidades trascendentes muchas veces. Me parece que el secreto está en el amor mutuo y su consecuencia inmediata : por ningún motivo deseamos hacernos daño en ese plano más profundo. Es posible que muchas veces estemos enojados entre nosotros por nuestros prejuicios o equivocaciones, pero las consecuencias de esto quedan limitadas a esta cascarita de la Realidad que llamamos vida cotidiana. Tal vez, lo único que valdría la pena decir en este texto, es que existen sin duda saltos a otros aspectos más trascendentes de la realidad que no pueden ser expresados con palabras, aunque sí ellas pueden guiarnos y animarnos a dar el salto hacia esas otras categorías, si han sido dispuestas al amparo del amor. El afecto nos lleva muchas veces a un estado especial sin que nos demos cuenta. En ese estado, los saberes y capacidades más poderosos que tenemos se manifiestan (en cualquier momento y lugar), tejiéndose un entramado de palabras (dichas y no dichas) que dará forma a lo sutil que tenemos, para quizá permitirnos atravesar los impedimentos que cierran el paso a otros mundos del espíritu. No acepto ningún tipo de camino hacia la trascendencia, donde no exista el cuidado hacia el otro. Si por alguna fórmula de efectos poderosos, la que sea, se me dice que seré transportado a otro plano, y no se me muestra al mismo tiempo que el buen sentimiento guía al guía, entonces me apeo y paso para otro momento. Pablo Pablo A. Arnold Buenos Aires - Argentina Tel/Fax: 54-1-903-1295 Email: parnold@intramed.net.ar ICQ: 12032723 _______________________________________________________________ From: "Manu'" <144@arrakis.es> To: "KRONOS Club de Amigos" Subject: Supravida " El lenguaje, como el arte, puede ser superior a la vida, o constituir una culminación de la vida o una supravida. " ( Esteban de Gormaz ) Es ésta la primera vez que veo escrita la palabra "supravida" e incluso que pienso en ese concepto. Encambio sí tengo muy asimilada la idea de "supranaturaleza" en la forma de "artificialidad": La Naturaleza no es capaz de hacer una tuerca y un tornillo, y nosotros sí. Lo Artificial es lo específicamente humano. Pero la "Supravida" me era tan impensable como una música nunca oída. Salvo en el no totalmente satisfactorio modo de la Persistencia de la persona y de su obra en la memoria de las posteriores generaciones, -el mayor y mejor ejemplo de lo cual es para mí Platón-. Pero esa Persistencia, además de un poco sosa, es incompleta si Platón no es consciente de lo que en su futuro se piensa en él y de sus pensamientos. El Lenguaje -dice Esteban- puede constituir una Supravida. ¿Qué Lenguaje? Hay algunos poemas que reviven en cada persona que los lee y que los siente. No está mal, pero no es suficiente. Repetir una emoción no es repetir del todo una consciencia, -un yo con sus cambiantes circunstancias-. Hay algo más allá de la palabra Supravida que aún no se ve claro. Imagino este diálogo: ----Por amor a mí, ¿aceptarás ser Yo Mismo tras mi muerte? ----Por amor a tí aceptaré ser Tú Mismo tras tu muerte. Y esto significa que a partir de entonces despertaré como de un sueño; y veré mi propia vida integrada en la extinguida vida de la persona que acepté yo ser. Esto mismo me ha ocurrido ya antes, y convivo y pervivo en este único cuerpo con aquél que perdió el suyo. ¿Quién no ha aceptado alguna vez compartirse, dejándose invadir y poseer por el alma de algún ser querido que murió? En un corazón hay sitio suficiente para muchos; y siempre será mejor tener a alguien dentro del corazón que tenerlo dentro de una tumba. No es sólo una frase. Hay lugar en un mismo cuerpo para muchas almas, -si acepta uno ampliar su vida y su comportamiento a lo esencial de las personas amadas fallecidas-. Todos respiramos a la vez; el mismo corazón late para todos; el pensamiento y el sentimiento se hacen comunes y compartidos y se enriquecen con las otras aportaciones inherentes a los demás. Algo de Platón está viviendo en mí; y si él lo sabe, puede seguir ahora utilizando este cerebro nuestro para pensar sus propios pensamientos. Y siempre habrá alguien en los futuros que nos acojan. Esto es Inmortalidad y es Supravida. Aceptar el pasado y asumirlo como propio ahora y luego; estar cargados de remotas experiencias y olvidadas sabidurías; y estar dispuestos a conservarlas y a transmitirlas vez tras vez y para siempre. M a n ú _______________________________________________________________ NUEVA PAGINA DE ENLACES A NUESTRAS PAGINAS KRONIDAS http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html _______________________________________________________________ EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS desde Noviembre97 http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl http://www.kronos.org/ ftp://ftp.kronos.org/ _______________________________________________________________