C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o S U M A R I O Domingo 14-12-97 Edición Matinal ___________________________________________________________ Jacinto Martin __________________ Gerardo RAM_____________________________ Imágenes de Invierno Elia 4____________________________ " " Domingos Mágicos " ". 10ª Noche Carlos Enrique Ungo_____________ Poema ___________________________________________________________ From: Jacinto Martin Subject: Gerardo GERARDO... ------------------ Anoche se conectó y chateó conmigo mediante un portátil. Mi amigo Gerardo había entrado tranquilamente en una carnicería de Luxemburgo porque le habían dicho que en ella vendían jamón serrano y, efectivamente, pudo contemplar que tenían a la venta un pata coshino con muy buena cara. Miró el rótulo que indicaba el precio así como la denominación del producto y, aunque carísimo, no fue esto lo que le espantó sino el hecho de que habían escrito "jamón cerrano" con "c". Cuando le tocó su turno le dijo al carnicero de manera cordial y muy cortés que no se escribe "cerrano" sino "serrano" y el charcutero comenzó a mirarle con un semblante de profundo escepticismo mientras argumentaba que sabía algo de español y que la forma en que lo había escrito era la correcta porque le constaba que la denominación del jamón venía dada por el hecho de que se trata de un jamón curado en la montaña y que él antes de escribirlo se había interesado por mirar el significado de la palabra "cerro" en un diccionario y todo apuntaba con una lógica aplastante a que el manjar en cuestión es conocido por el nombre de "cerrano". Gerardo le dijo que eso era salirse por los cerros de Úbeda ya que el término que determina el apelativo de "serrano" no es otro que la palabra "sierra" a lo que el dueño del establecimiento le replicó con gran convencimiento que en ese caso se diría "sierrano" y no "serrano". En esto, intervino una clienta gorda que hasta ese momento había estado contemplando una ristra de salchichas con cara de enamoramiento, para decir que ella había veraneado cinco años seguidos en Peñaranda de Bracamonte y que conocía el español lo suficiente como para encontrarse en condiciones de asegurar que ninguno de los dos tenían razón, habida cuenta de que toda lógica apuntaba a deducir que, al ser en español el nombre del animal del que procede el jamón, "cerdo", el producto en cuestión sin lugar a dudas debería de llamarse jamón cerdano. El salchichero apoyaba el discurso de la gorda asintiendo con movimientos de cabeza, e intervino para apostillar que ese argumento ya le parecía más razonable y que por qué se las daba mi amigo de ser español si más bien tenía pinta de.... Antes de que terminara la frase y presa de un ataque de nervios, Gerardo le atizó con una mortadella italiana que pilló a mano e hizo lo propio con la gorda, causando a continuación gran destrozo en el local. "Ven conmigo que no te merecen", le dijo al jamón serrano mientras lo tomaba consigo y se largó del lugar sin tener las ideas nada claras respecto a dónde dirigirse. En estos momentos, mi amigo se encuentra huyendo y aunque no lleva mal del todo la huida ; le van, ¡cómo no! sucediendo cosas. En un primer momento, Intentó refugiarse en un seminario de los Carmelitas Descalzos con Chirucas. Se coló encaramándose a una tapia del patio de recreo donde llegó precedido de cierta expectación y del jamón; toda vez que, con el fin de tener las manos libres para saltar la pared, lanzó previamente el fiambre al interior y cuando asomó él encima de la tapia se percató de que ya había conseguido alguna notoriedad entre los novicios al contemplar un montón de rostros observándole con curiosidad pero tiró palante apremiado por una urgencia como iba y al vislumbrar una puerta en un rincón del patio que le sugirió una letrina --una de esas antiguas con un agujero y dos reposapiés--. El cerrojo de la puerta estaba escacharrado y todo el mundo que vive dentro de aquella fábrica de frailes lo sabía, por lo que cuando alguien entraba en el habitáculo, la manera de proteger la intimidad era sujetar el picaporte, de manera que si alguien pretendía abrir la puerta desde fuera se percatara inmediatamente, a través del tiro que se ejercía desde el interior, que el retrete estaba ocupado. Gerardo, de constitución tirando a cachas, no es consciente a veces de sus propias fuerzas y apurado como iba pegó un tremendo tirón del picaporte de la puerta del W.C., que hizo levantar de sus cuclillas como una especie de resorte, al novicio que en el interior se hallaba --composturas y prendas de vestir a media asta-- pero, eso sí, asido con una mano al picaporte lo cual le componía una figura relativamente digna a pesar de su expresión de pasmo. Esto parece haber sido suficiente para que mi amigo se haya significado definitiva y estrepitosamente en la comunidad y haya tenido que mirar hacia nuevos horizontes si quiere seguir eludiendo las consecuencias de sus destrozos en la carnicería. Había conseguido despistar a la policía en las Ardenas trastornando su sentido de la orientación al imitar a grito pelado a El Fari y neutralizando de manera crónica e irreversible el olfato de los perros al aplicarse medio frasco de Varón Dandy. Con las prisas en el seminario se había dejado el jamón olvidado y el hambre le obligó a hacer una internada en un pueblo cercano a Charleroi, donde la policía, ahora la belga, le retomó la pista como consecuencia de intentar corregir la carta de un restaurante al que se aventuró. En el exterior del local se anunciaban especialidades españolas y latinoamericanas y una vez dentro, convenientemente acomodado en una mesa se dedicó a, donde ponía "grillada de mariscos", tachar lo de grillada y escribir "parrillada" añadiendo al margen que grillada lo estaría su madre... Estaba metiéndole rotulador de tinta roja al "cosido madrilegno" y a la "sopa peruviana" del octavo ejemplar de la carta, cuando pudo contemplar que el dueño del local hablaba al fondo del comedor, con dos tipos cuya pinta no le gustó nada. El propietario del restaurante ya había mostrado síntomas de no estarse tomando nada bien el hecho de que le estuvieran metiendo una mano de rotulador a varios ejemplares de la carta. Desgraciadamente, Gerardo tuvo que abandonar la encomiable labor que había emprendido y, tras poner una cinta de tangos cantada por Julio Iglesias a todo el volumen del radiocasé que le acababa de sustraer a punta de tenedor a un testigo de Jehová que se encontraba en la mesa contigua y que se dedica a ir repartiendo sermones apocalípticos por las aldeas; se abrió paso entre los tres fulanos aprovechando el momento de confusión para escapar mientras los dos policías y el dueño del local se tapaban desesperadamente los oídos con ambas manos... Jacinto Martín. ========================================== ___________________________________________________________ From: "RAM" Subject: Imágenes de Invierno Imágenes de Invierno Qué más puedo pedir? Un dorado amanecer, el día soleado y frío, la noche limpia y negra. Todo ello como debe ser. Es invierno. Hace ya tiempo que los árboles de la calle se desnudaron sin rubor y que las avecillas abandonaron sin remordimientos la región. Tiempo hace ya que los árboles de navidad quedaron decorados luciendo su hermosura temporal y que el espíritu de navidad ronda deseando atemporalidad. El suelo luce el tinte ocre que le dan la naciente tierra de hojas, desprendidas sin piedad por los vientos del otoño, siguiendo el eterno ciclo natural. Al principio de los tiempos (de los tiempos de mi cuento), la mañana amenaza con entrar por la ventana, introduciendo sus deditos por la cortina mal cerrada. Me rasca la nariz e intenta abrirme los ojos, y cuando lo consigue me ofrece una taza de deliciosos rayos dorados filtrados por el polvo del lugar. Me reintegro a la vida productiva de un humano. Por lo menos del que soy, con gorrito y con bufanda. El día avanza y me lleva por un sinfín de pensamientos sugeridos por los vientos que cuchichean a mi oído mil razones para vivir y para gozar. Y para sugerir a otros el vivir, contagiándolos del virus de esta embriagante y nostálgica felicidad. El SantoClós gordo de la esquina escandaliza con su campanilla y los retoños del barrio lo rodean y atosigan con sus peticiones e ilusión. Suspiro hondo y mis recuerdos de infancia me asaltan y conmueven, y me obligan a pensar. Ruego por los hijos de la calle y trato de imaginar sus propias ilusiones y su sufrimiento, flagelando mi conciencia y recriminando de todos nosotros la pasividad. La tarde transcurre entre las jazzísticas tonadas de una guitarra, una flauta, un piano y un sax, que unidos arrojan irreverentes a los fríos vientos sus notas musicales, retando a regresar a ese sol que se aferra a los picos de las montañas que rodean este valle donde estoy. Evoco mi entorno familiar y los buenos tiempos con un sorbo de un buen licor de anís, cuando llega mi cómplice nocturna y me ofrece un paño bordado de estrellas, con un botón grande de plata que elevado como bandera a media asta, me hace pensar en todo lo que murió para renacer o dar vida, siendo ése su quehacer. Tomo mi corazón en un puño, suspiro y lo animo a masticar los rayos de la luna llena como saboreamos hace un rato los del sol, presentados ahora con una guarnición de nubes plateadas que formadas en alineación contra el manto de estrellas me sugieren un camino angosto que asciende a donde algún día todos aspiraríamos a ir. Cada vez se oyen menos los gritos de los chiquillos en la calle y resuena más la música en las casas, con los tradicionales villancicos que surgen del radio, de un disco o de los improvisados corillos familiares en las reuniones por la noche. El frío se acurruca en los portales huyendo de sí mismo y deseando entrar por las ventanas para desmaterializarse al contacto con el fuego del hogar. Dejo mi papel humano y me transformo en oso. Me introduzco en mi cueva de gruesas colchas tras engullir suficientes alimentos para resistir varios meses sin sufrir inanición, acompañados por una taza de leche caliente. Me desconecto del mundo exterior al volverme a dialogar con mi interior, y susurrarle a mi inconsciente que me avise si el timbre suena para abrir la puerta a mi esposa, que olvidó las llaves de la casa al salir. RAM ___________________________________________________________ From: "Elia 4" <7soles@arrakis.es> Subject: " " Domingos Mágicos " ". 10ª Noche " " DOMINGOS MÁGICOS " " La Noche y el Dia: 10º Noche. El caballero Día y Fallstaff sobrevolaban la Montaña de Occidente, buscando la cueva que acceso a ella da. Hasta divisar un rocoso saliente, sobre el que descansaba una siniestra oquedad. Posaron en la roca sus caballos, de los que fueron prestos a desmontar. Y en la cueva decididos entraron sin más esperar; cuidando prestar cuidado a sus armas, los mágicos anillos y los cuernos que a los dioses pueden llamar. Recorrieron los pasillos de la cueva, más adentro, mucho más; sin que alma o espiritu encontraran en su luminoso caminar. su presencia irradiaba luz y calor y fuego al pasar, y si en el interior de la montaña habitaban sombras, estas de ellos huirán. Llegaron a un cruce de caminos y esperaron decidir cual tomar, cuando se oyeron tan tremendos y graves gruñidos que las espadas en un momento sacaron a brillar. Mirasen a donde mirasen, ojos de lobo relucian en la oscuridad y de repente toda una jauría negra, sobre ellos se comenzó a avalanzar. Día cortaba cabezas y Fallstaff no se quedaba atras. Según venían a ellos los lobos, a pedazos caian sin más. Tal era la furia de los guerreros que se enfrentaban con el mal. Hasta que no quedó uno en pie, no cesaron de golpear. ¡ Malditos, hijos de Fenrir !, diabólicos espíritus de su maldad. Dijo Fallstaff, bajando su espada si mucho confiar. Deben proteger a Hella, ahora que su amigo a buen recaudo está. ¡ Pero mira !. ¿ Qué es eso ?. La negra mole de lobos muertos desaparecía, se esfumaban como si fueran simples sombras que la luz hiciera temblar, en un momento no quedaba nada de la anterior batalla campal. Un leve ruido les puso en guardia. ¿ De donde vendría ahora el mal ?. Volvieron fieros sus espadas, hacia lo que a ellos se acercaba rápido y sagaz, un cachorro de perro lobo que moviendo gracioso el rabo se les puso a olisquear. Las risas estallaron en la entrada del infierno, Día cogió en sus brazos al perro y se dejó lamer con prodigalidad. ¡ Eres todo un valiente, que osas a este lugar penetrar !. Si quieres ven con nosotros, y si no quieres, te vas, ¿ cómo lo llamamos Fallstaff ?. ¿ Que te parece Audaz ?. Buen nombre me parece, dijo Fallstaff, pero no te despistes, que estamos en enemigo lugar. Reconozco el camino que frente a nosotros tenemos, hacia el salón donde Hella se sienta nos conducirá. Vayamos cautos Día, por si los malignos se vuelven a materializar. Tomaron el camino elegido, pero no iban solos; un cachorro les seguía olisqueando y olisqueando si parar, lo miraron y sonrieron un momento al ver que habían sido elegidos como amos por Audaz. ...................................... Y aquí acaba la 10ª noche, en espera de que llegue el 11º Día. Elia4 ==== ___________________________________________________________ From: Carlos Enrique Ungo Subject: Poema GUAZAPA Guazapa descubrió el amanecer adornado con el canto de las chiltotas y vistiendo sonrisas rojiblancas cargadas de mañana... Viera que chulo era todo mijito la gritería en la plaza los muchachos vestidos de esperanza con sus fusiles disparando rosasrojosangre y las cipotas bailando al compás de las guitarras coqueteándole nuevamente a la vida esa que quisieron arrebatarnos sin permiso. Viera que chulo estaba todo mijito solo me duele que usté si, usté que tanto se penquió por todo esto que no dijo ni chucho cuando lo agarró la tira que no soltó ni una lágrima cuando se enfrentó a la picana pero que si les soltó una sonrisa (ay, y como les dolió eso) no este aquí con esta viejecita ya curtida por los años y jorobada de estar llevando a cucuche tantos recuerdos celebrando esta victoria... que es suya mijito! _________________________________________________________