From: KRONOS Club de Amigos Subject: 1145 Viernes 25-12-98 Edicion Tarde C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o kronos@kronos.org EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS (desde Noviembre 97) http://www.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html S U M A R I O 1145 Viernes 25-12-98 Edición Tarde _______________________________________________________________ Lydia Barbakow______________________Siempre hay algo y alguien josebiedma__________________________________________bonum penae Jorge Olaechea _____________________La Vía del Conocimiento (2) Quiron-Alvar____________________La Practicidad de la Música /3/ Manú____________________________________________Gaia ( 53 ) _______________________________________________________________ From: "Lydia Barbakow" Subject: Siempre hay algo y alguien Siempre hay algo y alguien, sólo debemos descubrirlo...No siempre es tan facil !! Siempre hay algo que nos une, alguien que nos extraña y necesita . Aúnque no tengamos paciencia para escribirnos y saludarnos , somos varios los que nos sentimos unidos a traves de KRONOS. Somos varios que cuando nos vemos en el indice, vamos directamente a leer lo que escribieron y nos sentimos involucrados , como si fuese dedicado personalmente. Entonces para todos que me buscan en el indice con mis : JUEVES QUETZAL y para todos los que no me conocen aún por que estoy poco inspirada para escribir, va mi saludo para éstas fiestas. Muchos de nosotros nos impregnamos de ellas y las festejamos porque son parte de nosotros y la vida, mas allá de sus origenes . "No pretendo mucho más que : soñar maravillas, vivir alegrías, el aleteo de un despetar continuo. Sólo quiero , seguir latiendo en la palma de tu mano , vida." Deseo que tengamos paz interior para darnos cuenta de lo positivo y disfrutarlo. Un 1999 sin estridencias pero con logros y generosidad . Para todos los que son parte de mis afectos, los volveré a saludar cuando despunte el 1999, Lydia Quetzal quetzal@megasur.com ____________________________________________________________________ From: "josebiedma" Subject: bonum penae Estimables krónid@s: Admito con agrado las amables objeciones que oponen Elia y Manú a mi pesimista conciencia de la conciencia. Que admitamos dos niveles de conciencia me parece oportuno, que distingamos por la ese al uno del otro me parece una cuestión menor; no creo que merezca la pena discutir por letras, sino por el significado que les damos a las palabras y por aquellos que descubrimos gracias a ellas y a su función simbólica o referencial. Elia distingue con gran agudeza entre una conciencia moral y otra (¿'theoría'?) que estaría de algún modo más allá del bien y el mal, ¿podríamos llamarla a ésta religiosa? Tal vez, sólo en cierto sentido, pues tbn la conciencia científica pretende ser metaética. Kierkegaard suponía al estadio religioso más allá del ético. Los mayores dones -hizo decir Platón a Sócrates al principio del _Fedro_- nos son regalados como un don divino, una dichosa manía, una posesión entusiasta. ¡Qué gran parecido con el concepto cristiano de gracia santificante! Lo que nos hace dichosos no es fruto de nuestra actividad ni hijo de nuestra voluntad, sino un privilegio concedido por dios mismo... Recelo de los privi-legios, me asusta un poco esta pretenciosa "consciencia" metaética, tal vez pq la piense asociada a viejas mitologías pobladas de demonios y rituales sangrientos. ¿Qué criterio nos permitiría discernir entre un iluminado y un iluso? , ¿y entre un loco un inspirado? No obstante, Paul Ricoeur, en unas hermosas conferencias sobre la Justicia y el Amor que se publicaron en español hace unos años hablaba con fundamento de como el Amor puede pensarse gratuito, como una gracia que dios o los poseídos por dios regalan, más allá del "do ut des" a que puede reducirse la ética como principio utilitario de reciprocidad o bien común. Verbigracia, por amor (la hermenéutica ricoeuriana del famoso himno al amor de Pablo de Tarso es memorable), uno regala a la luz su palabra sin esperar nada a cambio, por amor uno puede alegrarse incluso del bien que obtienen quienes no lo merecen y del mal que afecta a quienes se lo tienen más que ganado... pero sólo regalan los sobrados. La generosidad es un privi-legio de los fuertes. Y es más hermoso dar que recibir. Las observaciones de Manú me parecen demasiado maniqueas o de un optimismo idealista (casi solipsista) muy próximo al intelectualismo moral socrático y al inmaterialismo de Berkeley. Fácil de objetar, desgraciadamente. 1º) Se puede postular la existencia de un bien absoluto enfrentado a un mal absoluto, como hizo Manes, y concebir el mundo como escenario de esa lucha. Podemos fantasear lo que queramos... pero a) en realidad las categorías morales no forman parte ni de la existencia ni de lo dado, son metafísicas, lo cual quiere decir que pueden o deben existir pero no son naturales, no son hechos del mundo. En términos teológicos: hay que inventar a dios, precisamente, porque no está ahí. Suponer otra cosa es caer en antropomorfismos arcaicos o infantiles y atribuir a las causas materiales (condiciones del ser) las propiedades de los efectos (las entidades de la consciencia). b) Metafísicamente hablando, en este mundo no existe ni el blanco ni el negro moral, ni Arrakis ni Dune, sino una infinita gradación de grises, lo cual desde luego no significa que cualquier punto de vista valga lo mismo que otro ni que no podamos por comodidad reconocer a algunos como imbéciles (aunque nunca sean absolutamente imbéciles). 2º) Escribió Manú: «una vez ya al abrigo de todo lo desagradable, la Consciencia puede estudiar al Universo y a la Realidad tranquilamente, sin sobresaltos, ni desengaños, ni penas, ni dolores, ni todo lo demás, sino con mucho interés y mucho método.» a) La felicidad no es sólo libertad, sino también poder, y el poder, desdichadamente, no depende de nuestra voluntad, sino que la mayor parte de las veces deriva del azar, del patrimonio heredado, de las condiciones de vida, de la casualidad de haber nacido aquí o allá, nos toque o no la lotería... de que la naturaleza no nos haya jugado la mala pasada de transmitirnos una enfermedad incurable y degenerativa como la de Hawking. Yo mismo he visto morir a varios amigos míos de una parálisis progresiva que en absoluto se merecían y no sólo morir físicamente, sino ser anímicamente y espiritualmente consumidos... Podría multiplicar los ejemplos hasta el infinito para simplemente poneros sobre aviso del insoslayable componente trágico de la existencia humana, así como de la debilidad esencial de nuestra consciencia: algo que ya descubrió Aristóteles contra el optimismo ingenuo del idealismo socrático-platónico, a saber: que no hay en la naturaleza ni en la sociedad humana adecuación ni equivalencia segura entre excelencia y felicidad, o sea que muchos idiotas son aceptablemente felices y muchas almas bellas incomprensiblemente desdichadas. Y te puede caer una teja encima hagas lo que hagas, cualqueira que sea el grado de desarrollo de tu consciencia... b) La conciencia o consciencia, indudablemente más valiosa que la materia de la que al parecer necesita, es sin embargo lo más impotente (v. Scheler). La energía que organiza ni siquiera le viene de arriba sino de abajo, de los impulsos más elementales del ser vivo: el afan de devorar el deseo de poseer, el ansia natural de placer... por supuesto que puedes cerrar, amigo Manú, los grifos de abajo, claro que sabes contenerte, celebro ese señoría que has ganado sobre el sexo y el hambre, indudablemente es sensato saber limitarse para que el agua trascienda a la azotea y se transfigure en bello surtidor, mas no olvides que su poder ruge en cavernas subterráneas y nace en lo más hondo de la tierra, en la que, como el gigante Anteo, debemos mantener siempre un pie para no volarnos. Si hay algo que es propio de la consciencia y que no solo la constituye, sino que además la fortalece y engrandece es precisamente el sobresalto, la pena, el fracaso, la desilusión, la derrota y el dolor. En el ajedrez y en la vida, uno aprende a jugar, sobre todo, de las partidas que pierde. Los niños aprenden a decir "yo" entre llantos, ganan la reflexión cuando renuncian por dolor a la acción directa. El sufrimiento -'malum penae'- (no el mal, -'malum culpae'-) es un magnífico instructor de la conciencia como han reconocido prácticamente todas las religiones, por eso el epicureísmo fue cosa de ateos, de gentes sin dios... El amor mismo es hijo de la Penuria, y por consiguiente tbn del sufrimiento. ¡Gozosos sufrimientos, pues, para el próximo año, dulces escarmientos que os hagan sentiros vivos y conscientes! José Biedma ____________________________________________________________________ From: Jorge Olaechea (Vía Kronos Club de Amigos) Subject: La Vía del Conocimiento (2) D.La "vía" agustiniana Cabe distinguir aquí entre una «vía de conocimiento» —tema al cual nos abocamos— y una «prueba de existencia». San Agustín desarrolla algunas pruebas de la existencia de Dios, sin embargo, lo que veremos aquí es más bien una vía, tomada esta palabra en el sentido de camino, itinerario. No es ante todo una prueba filosófico–racional de que Dios existe; se trata de un camino racional y a la vez espiritual, el cual presupone la fe. Racional, porque de hecho el avance se da por medio de la inteligencia que busca entender "dónde" está Dios; espiritual (con toda la carga de vivencial que puede tener lo espiritual), porque es la vía de encuentro del hombre con Dios, encuentro que trasciende la simple facultad intelectual. San Agustín busca conocer a Dios, pero no para quedarse en una mera afirmación "científica" sobre Él, sino que lo hace para poner su corazón y su vida en camino hacia quien es la razón de su vida, hacia quien Agustín mismo llama su Dios y su Señor. Dentro de la vasta obra del Obispo de Hipona, tomaremos el libro X de Las Confesiones para ilustrar este "camino" de conocimiento de Dios. Dicho libro se aboca, especialmente desde el capítulo VI al capítulo XXVIII, a desarrollar este itinerario del hombre hacia Dios. Definitivamente no es este el único lugar donde Agustín desarrolla este itinerario, pero es uno de los pasajes más bellos y didácticos al respecto. La vía agustiniana se desarrolla en dos movimientos: de lo exterior a lo interior y de lo interior a lo superior. Parte del mundo sensible para elevarse hasta Dios, pasando necesariamente por la interioridad del hombre mismo. I.  II. De lo exterior a lo interior III.El libro X de Las Confesiones se abre con una frase que —como un clamor— marca su objetivo: «Conózcate a ti, Conocedor mío». Ese «cognoscam te» que Agustín le dirige a Dios pone de manifiesto ante nuestros ojos un presupuesto necesario para comenzar el camino: el deseo del hombre de conocer a Dios. A esto mismo se refiere cuando afirma: «porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti». Como refiere acertadamente Victorino Capánaga: «San Agustín padeció esta sed y anhelo de Dios. No son palabras hueras las que dice comentando este salmo: "He aquí mi anhelo… Soy un peregrino sediento; la sed me abrasa en la carrera…" Y quiere contagiar a todos con la misma: "Corre, pues, a la fuente, desea el agua viva… Desea esta iluminación, esta fuente, esta luz… Corre a la fuente, desea el agua viva" (Enarrat in ps. 41,2: PL 36,465)». No inicia el camino quien no descubre este deseo de Dios dentro de sí. Todos los hombres tienen esta hambre y sed de Dios —de alguna manera esto es lo característico del hombre—, pero es preciso que las experimenten, que las "sufran" para ponerse en marcha hacia Aquel que puede saciarlos. Con la certeza de que lo que busca su corazón no es otra cosa sino a Dios, Agustín hace la pregunta clave: «Y ¿qué es lo que amo cuando yo te amo?». Dirigida la pregunta a Dios, en el fondo se trata de preguntarle: ¿qué eres Tú? Y comienza el camino. En primer lugar Agustín se vuelve a la realidad sensible que encuentra a su alrededor. La respuesta que obtiene es unánime: non sumus Deus tuus. Ni la tierra, ni el mar, ni los abismos, ni el aire, ni los animales, ni el sol, ni la luna, ni las estrellas son Dios. Aquí San Agustín no aduce ningún argumento de por qué las cosas no son Dios, simplemente se oye su respuesta: «Él nos ha hecho», las creaturas remiten al Creador, por lo tanto ellas mismas no son Dios. Comentando el Salmo 41, el Obispo de Hipona, al mencionar este primer paso del itinerario hacia Dios, lo ilumina desde el aspecto del deseo de Dios que recorre todo el salmo: «Maravillosas son estas cosas; son dignas de ser alabadas o de ser admiradas… Con todo, allí no está el anhelo de mi sed. Admiro estas cosas, las alabo, pero siento sed de Aquel que las hizo». Al no hallar a Dios fuera, lo busca dentro, en su interior. Es el primer movimiento: de lo exterior a lo interior. Afirma Guillermo Fraile en su Historia de la Filosofía: «Pocos temas aparecen en San Agustín con tanta insistencia como el llamamiento a la interioridad… Pero el conocimiento de sí mismo no es en San Agustín un término, sino un principio. Por encima de todo busca a Dios. El conocimiento del hombre y de las demás cosas solamente le interesa en cuanto que le ayudan para elevarse hasta Él». Así, dice San Agustín, «me dirigí a mí mismo y me dije: "¿Tú quién eres?" y respondí: "Un hombre"». Y dentro de su humanidad se dirige al elemento interior, a su alma, más perfecto que el elemento exterior. Una vez en su interior, Agustín emprende la búsqueda de Dios: «Por mi alma misma subiré, pues, a él. Traspasaré esta virtud mía por la que estoy unido al cuerpo y llena su organismo de vida, pues no hallo en ella a mi Dios…». Se refiere aquí el Santo Obispo al alma vegetativa, al "principio vital" (vis, fuerza) que confiere vida al cuerpo. Este principio se encuentra en todos los seres vivos (y no todos tienen ese deseo de conocer a Dios). Debe también traspasar el alma sensitiva, la dimensión de los sentidos, «porque también la poseen el caballo y el mulo, pues también ellos sienten por medio del cuerpo». Así va ascendiendo "por grados" hacia su Creador, caminando en realidad hacia dentro de sí mismo. De esta manera llega San Agustín a «los campos y anchos senos de la memoria, donde están los tesoros de innumerables imágenes de toda clase de cosas acarreadas por los sentidos. Allí se halla escondido cuanto pensamos, ya aumentando, ya disminuyendo…». Ha llegado San Agustín al elemento racional dentro del hombre, pero aún no ha llegado a Dios. ../... ____________________________________________________________________ From: Quiron-Alvar Subject: La Practicidad de la Música /3/ Todas las Músicas Armónicas sirven para algo, y lo más importante es que NOS sirven para algo, sobre todo a nuestras almas. En el momento Creacional de nuestras almas, fue la Música la que impulsó a todo el mecanismo universal espiritual, para que la Divinidad fuera una consecuencia, para que por los eones de los eones todo, absolutamente todo, funcionara a la perfección, aún habiendo tántos desperfectos como hay, pero...¿Qué sería de esa ya imperfección sin la Música? El caos absoluto; no habría manera de canalizar ningún Pensamiento, ningún Acto, ningún desarrollo Anímico. La Música -entre otras miles de cosas- nos sirve para viajar, ya no solo por el Espacio y por el Tiempo, sino por la Mente, que es de los viajes más fascinantes. Con la mente se llega al Futuro; a veces se pasa por el pasado, otras veces se queda en el presente, pero el hecho es que se viaja. ¿Habéis escuchado las "Genopedies" de Erik Satie? Satie era un tipo muy curioso, un francés de esos de la época decadente del siglo entradito ya en carnes del diecinueve. Ese tipo de gente con más de medio cuerpo metido en esa decadencia, y quizá algo más de un brazo aún entrometiéndose por las ranuras de la Belleza, crean músicas que se escapan de todo lo que se puede conocer como Música convencional. Es una especie de salto inconsciente que se da, en pos de no se sabe qué; pero algo, muy adentro, ocurre. Es el anhelo, es el recuerdo, es el deseo de llegar, de irse, de esperar, de ver algo bellísimo pero que se insinua allá a lo lejos. Más o menos eso, sintetizado, es lo que viene a decirnos esas músicas de Satie. Las puedes escuchar físicamente en cualquier lado, que enseguida eres transportado a los lugares mágicos de la mente. Y lo más excepcional de esa música, de ese conjunto de piezas uni-instrumentales, es que no se trata de gustar o no gustar; no creo que se pueda hacer esa apreciación, entre otras cosas es pobre y carece de complemento intelectivo. Es una Música al Servicio de nuestra Alma; es una Música para la tearapia del enfermo, sea cual sea la enfermedad, física o psíquica, no hay fronteras en ese aspecto. Las Genopedies son esa clase de obras que no importa quién las haya creado, entran dentro del englobamiento de la creación musical en sí mismo. Tengamos en cuenta el dato de la decadencia. Donde hay decadencia es muy imposible que haya rasgos de belleza; si un decadente hace algo bello y hermoso es que sencillamente ha sido arrebatado de su estado psicomental y ha sido trascendido en contra de su voluntad, pero no a la fuerza, sino como un acto Mágico que se escapa del entendimiento mismo del creador; él solo ha sido un puente, un canal por donde poder traducir ese sentimiento espiritual-universal que existe a la fuerza en algún campo Musical desconocido, vamos, una creación ya hecha y soñada por el inefable Zedfank. El creador inconsciente no se sabe de él nada, está como predestinado para hacer cosas que no comprende, para que en algún tiempo sirva esa Creación para otro, para un otro desconocido absolutamente pero que sabrá perfectamente para qué será esa Música, para qué escucharla, dónde escucharla, y qué hacer con ella. Viajarán lejos en el tiempo esas Genopedies, llegarán a lugares del espacio mental que no podemos imaginar, pero seguirán siendo utilizadas para lo mismo que ahora: hacernos sentir bien con lo que nos rodea. (Nota a parte: Por favor, aquél que no la haya escuchado, hágamelo saber para que eso deje de suceder, gracias ;-) ) Un abrazo. Quirón Alvar mailto:quiron@arrakis.es http://members.tripod.com/~quiron_alvar/ ____________________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: Gaia ( 53 ) Date: Fri, 25 Dec 1998 " La vía de conocimiento de Dios en el capítulo X de Las Confesiones de san agustín " ( Jorge Olaechea, Lima - Perú, 1144 ) Cuando tengamos un ratillo lo leeremos. Y esto es lo que pasa siempre: No tenemos tiempo para enterarnos de todo lo que se piensa en el presente y en el pasado, sino que al acaso y al azar nos llegan retazos de pensamientos que en su momento podrían habernos solucionado muchos problemas. Y así, la Cuestión de la Instantaneidad se nos convierte en un Desiderátum. Posmodernamente, hay que plantearse el tema de la Simultaneidad de tiempos muy alejados entre sí, -por ejemplo el tiempo en la Vía Láctea y en la Nebulosa de Andrómeda-. ¿Son simultáneos; Coexisten? son Independientes? Existen? Si la de la luz fuera realmente la velocidad límite, estas preguntas no tendrían jamás respuestas, nunca sabríamos si tenemos "contemporáneos" en otros lugares del Universo, pues lo que Sucede alá en lo que vemos lejos Sucedió hace ya mucho tiempo; y lo que ahora Esté Sucediendo tardará mucho tiempo en llegar hasta nosotros. Pero la realidad no es como creen las viejas teorías cosmológicas, sino muy diferente: La máxima velocidad la posee el Pensamiento, no la luz. Al pensar recorremos los circuitos interiores de la Contra-Curvatura sin tener que rodear por la periferia de circunvalación por donde va la luz. Andrómeda está aquí mismo, atajando por el camino de Dentro de nosotros. Tampoco el Dios de San Agustín queda nada lejos: "Noli foras ire; in interiore hóminis habitat véritas" (No quieras ir por afuera: En el interior del hombre habita la verdad". Todos los místicos del pasado y del presente descubrieron la secreta vía que conduce a todas partes sin tener que desplazarnos de casa. La Interiorización es el Camino, y la Verdad y la Vida. Tomar la Idea, contemplarla y pensarla, y guiarla bien a través de inconsciente, hace que nos traiga a su regreso toda la información que le habíamos pedido. Tenemos que aprender a confiar más en las neuronas que en los telescopios. La Raza que "les" sucederá seremos Seres Introyectivos, Oidores, Meditadores sagaces y serenos, que tendremos al Universo DENTRO y no fuera como ellos. Es muy fácil: Nuestro Aura llega hasta donde llegue nuestro pensamiento. Aura es la Esfera Psíquica que tenemos todos los seres, especialmente los humanos y los tiuz. El Aura engloba en su unidad a todo lo que vaya encontrando en su expansión, como si fuera una ameba en un océano de partículas alimenticias. La asimilación de lo lejano desconocido nos produce siempre una sensación de satisfacción a plenitud, que pronto pasa y nos obliga a nuevas expansiones que nos proporcionen las inmensas cantidades de alimentos espirituales que vamos necesitando para nuestro indefinido crecimiento. Nuestros cuerpos son "el tallo de la orquídea", el órgano raíz posado sobre el suelo como plano basal de referencia, pero nuestro somatismo psicológico se extiende en un radio de innumerables millones de kilómetros. El Universo pues nos queda Dentro. M a n ú ____________________________________________________ NUEVA PAGINA DE ENLACES A NUESTRAS PAGINAS KRONIDAS CON LOS SEGUNDOS PARA EL COMIENZO DEL TERCER MILENIO http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html ____________________________________________________ EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS desde Noviembre97 http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl http://www.kronos.org/ ftp://ftp.kronos.org/ ____________________________________________________ 1145 Viernes 25-12-98 Edición Tarde