From: KRONOS Club de Amigos Subject: 1150 Domingo 27-12-98 Edicion Matinal C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o kronos@kronos.org EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS (desde Noviembre 97) http://www.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html S U M A R I O 1150 Domingo 27-12-98 Edición Matinal _______________________________________________________________ Data___________________________LO PARANORMAL EN LA ARGENTINA II Manuel Montes____________________________NOTICIAS DE LA CIENCIA Manuel Gordillo___[Educ-Valores] La educación de la generosidad Albert Schwegler__________________________Transición a Kant (1) Manú_________________________________________Génesis ( 54 ) _______________________________________________________________ From: DataKronos Subject: LO PARANORMAL EN LA ARGENTINA II Hola amigos hacemos una paradiña de los ángeles para irlos conociendo y encontrandonoslos por doquier y como me he encontrado en un cd de páginas weberas con algo de nuestros krónidas argentinos pues allá va acompañado de saludos de musgo y abrazotes con girnaldas. LO PARANORMAL EN LA ARGENTINA: Navegando en las fronteras de la ciencia Alejandro Parra ../... El primer libro de Allan Kardec popularizó el espiritismo hasta límites insospechados Todos estos hechos, entre muchos otros, llamaron la atención del sabio inglés y premio Nobel de Física Sir William Crookes, quien en 1872 estudió a la jóven médium Florence Cook, en cuyas sesiones solía materializarse el espíritu de una dama llamada Katie King. Las sesiones de Florence Cook, en penumbras pero iluminadas por Crookes, fueron seguidas con rigurosidad por el sabio. Además, estudió de cerca las aptitudes de uno de los más grandes médiums de efectos físicos de todos los tiempos: Daniel Dunglas Home. Este escocés, de linaje y modos refinados, era capaz de producir movimientos de objetos livianos y pesados sin contacto, como así también levitaciones a plena luz y en presencia de testigos. Pero si hubo, sin duda, un investigador notable y científico intachable en esta área, ese hombre se llamó Charles Richet. Este sabio francés, Premio Nobel en 1913 por el descubrimiento de la anafilaxia, escribio numerosas obras de historia y literatura. Richet fue creador del término Metapsychique [Metapsíquica] y se convirtió en uno de los estudiosos más activos de la parapsicología, ya que conoció a todos o casi todos los médiums de su época. En 1922, Richet escribió el clásico Tratado de Metapsíquica, que contiene una síntesis en mas de 700 páginas de cuarenta años de investigación psíquica. Sigmund Freud, quien en numerosas oportunidades sintió un vivo interés por lo paranormal y fue miembro de numerosas organizaciones parapsicológicas, en una oportunidad escribió a Carington: "Si tuviera que vivir otra vez mi vida, prefiriria dedicarla a la investigacion psiquica más que al psicoanalisis". Reconoció el valor de los sueños telepáticos, y aunque jamás tuvo uno, recuerda con interés el de sus pacientes, lo que queda reflejado en sus obras clásicas: Sueño y Telepatía y Sueño y Ocultismo. Del mismo modo, aunque más directamente el psicoanalista suizo Carl Gustav Jung, discípulo de Freud, declaró en un lenguaje personal la existencia de los fenómenos psíquicos. Su tesis doctoral tenía que ver con los fenómenos ocultos. No cabe duda, que ambos, Freud y Jung, pueden considerarse pioneros en la aceptación de la parapsicología como ciencia. De Espíritus y Médiums en Argentina El Espiritismo latinoamericano comenzó casi paralelamente en todos los países de habla hispana. Aunque en algunos de ellos, el Espiritismo estaba camuflado bajo formas muy supersticiosas, la mejor y más acabada documentación que existe de los antecedentes más inmediatos del Espiritismo en Argentina, son los archivos de la más antigua sociedad espiritista de nuestro país: la Sociedad Espiritista Constancia, que en sus más remotos comienzos, varios prestigiosos hombres de la cultura, la política y la ciencia, formaron parte de sus filas y se convirtieron en sus más activos propulsores. Según relata uno de los más prestigiosos espiritistas argentinos, Cosme Mariño, autor de El Espiritismo en la Argentina (publicado en 1930), rescata las efemérides de las actividades espiritistas desde mediados del siglo, el surgimiento de las primeras sociedades espiritistas, particularmente la Sociedad Constancia, y el empuje de los primeros impulsores de la doctrina. Los primeros pasos del Espiritismo comienzan a darse hacia el año 1869, cuando a Buenos Aires arriba Don Justo de Espada, un comerciante español oriundo de Málaga, que estaba impresionado con la doctrina y hechos del espiritismo que estaba haciendo furor entre los intelectuales progresistas de la Revolución del 68, y cuyo caso había llegado a la misma Cámara del Congreso, en Madrid. Justo de Espada se estableció en el comercio, entre quienes se encontraban el empresario de cabotaje Don Carlos Guerrero, el almacenero Antonio Gómez y el Tenedor de Libros Don Henri de Llano. Este grupo, motivado por el estudio del Espiritismo se incrementó con otros estudiosos, entre quienes se encontraban los señores Guerrero, Francisco Casares, el farmacéutico Arizábalo y Torcuato Zuviría, este último, médium activo de las sesiones. Hacia 1877 la única sociedad espiritista era la recientemente creada "Sociedad Espiritista Constancia", que contaba con un buen número de afiliados. En 1880, Antonio Ugarte y su esposa Rosa de Ugarte fundan la Sociedad Espiritista Fraternidad, con el objeto de difundir las capacidades curativas de la señora de Ugarte. En un caso, un hombre que padecía una grave enfermedad recurrió a la Señora de Ugarte, quien efectuó varias sesiones de "pases magnéticos" como terapia para su enfermedad. Afortunadamente, no solo logro una recuperación óptima, sino que compró una casa que donó a esta sociedad para desarrollar las actividades de la Sociedad La Fraternidad. De los más impresionantes médiums de notables efectos físicos que surgieron en el siglo pasado, pueden destacarse el médium Camilo Brediff, quien, entre 1880 a 1888, fue el primero conocido que ante testigos, produjo todo tipo de fenómenos, tales como materializaciones ectoplasmáticas a plena luz, movimientos de mesas sin contactos, y golpes sin causa aparente. Aunque acerca de este médium casi no existen memorias de sus sesiones ni de él mismo, se sabe que Brediff abandonó todo para dedicarse a otras tareas cuando no consiguió reproducir tales fenómenos en años posteriores. La Sociedad Constancia comenzó a organizar sesiones donde los médiums de principal relieve fueron aquellos con facultades pictográficas y psicográficas (el talento de escribir o pintar en trance). El estudio de los médiums en Argentina ha sido una de la páginas principales de la parapscología hispana Torcuato Zuviría, Camilo Brediff, Estela Guerineau y la señora Ugarte fueron algunos de los sujetos con capacidades especiales Otra médium excepcional fue Estela Guerineau (murió en 1912), de Tucumán. Frente a Cosme Mariño demostró varios fenómenos notables, tales como movimientos de mesas, algunas sin contacto de parte de la medium, ni de ninguno de los asistentes y escrituras sobre pizarras lacradas herméticamente, aunque en la descripción de Mariño puede advertirse cierta ingenuidad, lo interesante que estos hechos se producían a plena luz, aunque no había controles rigurosos contra posibles manipulaciones fraudulentas. En una oportunidad, Marino señalo que la mesa se movía hacia varias direcciones apuntando diferentes letras, cuyo mensaje era: "Deseo probar mis fuerzas". Uno de los participantes, el esposo de la médium sugirió que podía sentarse cualquiera en una silla encima de la mesa, pero como ninguno de los asistentes aceptó, decidieron colocar una pesada maceta con camelias sobre la silla. Aunque para transportar la maceta fueron necesarias tres personas, a plena luz, y frente a todos, la pesada maceta salió disparada de la mesa sin que hubiera sido siquiera tocada, pues el pequeño grupo estaba parado alrededor de ésta. Para cerciorarse de la autenticidad de los hechos, se hallaban presentes el doctor Aristóbulo del Valle, por entonces senador por la Provincia de Buenos Aires, y el General Francisco Bosch, quienes tomaron las manos de la médium para evitar cualquier posible engaño. _______________________________________________________________ From: Manuel Montes Subject: NOTICIAS DE LA CIENCIA -------------------------------------- NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA -------------------------------------- -SALUD Y SUPERSTICION: La superstición de algunos pacientes japoneses está causando problemas económicos a los hospitales de dicho país. Su adhesión al concepto de días "con y sin suerte" influye de forma decisiva en el momento en el que abandonarán las instalaciones médicas, lo que a su vez puede implicar un superior e innecesario coste para las autoridades sanitarias. Los pacientes creen en el Taian-Butsumetsu, una superstición relacionada con el calendario lunar de seis días, utilizado de forma habitual por la población japonesa. El Taian es un día con fortuna, todo lo contrario que el Butsumetsu, que quiere decir "mala suerte". Un estudio realizado por el doctor Kenji Hira y sus colegas de la Kyoto University indica, en efecto, que hay un número superior de acientes que son dados de alta durante los días Taian, sobre todo personas mayores y mujeres, un sector de la población especialmente supersticiosa. Esta conexión no es muy afortunada ya que una estancia superior implica más dinero que hay que costear. Sin embargo, obligar a un paciente a volver a su casa en un día no deseado podría tener malas consecuencias, incluyendo efectos psicológicos. _______________________________________________________________ From: Manuel Gordillo Subject: [Educ-Valores] La educación de la generosidad, 1 La educación de la generosidad Por David Isaacs, en "La educación en las virtudes humanas", Eunsa, Pamplona 1996 «Actúa en favor de otras personas desinteresadamente, y con alegría, teniendo en cuenta la utilidad y la necesidad de la aportación para esas personas, aunque le cueste un esfuerzo.» La generosidad es una virtud que difícilmente se puede apreciar en los demás con objetividad. En en el momento de juzgar los actos de otras personas estaremos, normalmente, centrando la atención en el que recibe o en las características de la aportación. Por ejemplo, si nos enteramos de que alguna persona sin problemas económicos ha regalado una cantidad de dinero a algún pariente suyo con necesidades, es lógico que le llamemos «generoso». Sin embargo, esa aportación seguramente no le ha costado ningún esfuerzo. Desconocemos el motivo del acto: ¿ha sido por reconocer la necesidad de su pariente o por no sentirse culpable, etc. Es decir, podemos identificar distintos medios o maneras para poder llevar a cabo un acto de generosidad, pero un acto será muestra de generosidad o no, de acuerdo con la intensidad con que se viva la virtud y la rectitud de los motivos. Hacer algo a favor de otras personas puede significar muchas cosas distintas: por ejemplo, dar cosas, dar tiempo, prestar posesiones, perdonar, escuchar (dar atención), saludar, recibir, etc., y todos estos actos suponen una decisión en algún momento dado. La voluntad, sabemos, tiende por naturaleza, hacía el bien. Sin embargo, la generosidad supone utilizar la voluntad para acercarse al bien. Se trata de una entrega, una decisión libre de entregar lo que uno tiene. No se trata de repartir lo que uno posee de cualquier modo, de abandonarlo. Valorar lo que se tiene Por eso podemos indicar que una de las facetas básicas de la generosidad es la apreciación del valor de lo que poseemos. En ocasiones, la dificultad radicará en una confusión superficial, de no saber identificar adecuadamente nuestras posesiones o nuestras posibilidades. Se nota claramente en expresiones. del tipo «no, sería capaz de ... », «no tengo tiempo para ... », «no sabría hacerlo ... », etc., cuando muchas veces el problema no está en la capacidad, en el tiempo, en el saber hacer, sino en la falta de confianza en las propias posibilidades o en la falta de apreciación de lo que realmente uno es capaz de hacer. Por otra parte, un problema muy común se encuentra en el valor que se da a cada una de las posesiones. ¿Qué «vale» más, un juguete caro o dos horas de mi tiempo? Para contestar a esta pregun. ta habría que establecer unos criterios de valoración. Si un criterio fuera «la alegría de un hijo» seguramente «las horas de tiempo» son más valiosas. Precisamente porque la valoración de lo que tenemos se ha hecho problemático vamos a considerar algunos aspectos-con más detalle. En lo que se refiere a las posesiones tangibles, dinero y objetos es evidente que podemos dar, regalar, prestar, etcétera. Sin embargo, una tendencia es dar lo que sobra y no dar de acuerdo con la necesidad de las otras personas. Conviene aclarar que tampoco se trata de llegar al otro extremo. Es decir, repartir todos los bienes propios de tal suerte que la fanilia no tenga lo suficiente para vivir dignamente. La primera responsabilidad del padre de familia es hacía su mujer y hacia sus hijos. Luego, deberá atender a los demás. Otro peligro consiste eri dar objetos tangibles como un mal menor. Por no tener que molestarse en dar algo que cueste mayor esfuerzo. Un ejemplo sería un padre que regalase muchas cosas a sus hijos en compensación por no pasar tiempo con ellos. También, decimos, se puede dar tiempo. De hecho se podría definir la disponibilidad como «generosidad del propio tiempo». Y ser generoso con el tiempo significa estar dispuesto a sacrificar para el bien de los demás algo que se guarde para la propia utilización. Por ejemplo, estar dispuesto a dejar de leer el periódico cuando un hijo necesita alguien para escucharle; organizarse mejor para poder estar con la mujer en un ambiente tranquilo algún rato; atender a un amigo, etc. Las personas suelen valorar el tiempo por su rentabilidad, por los resultados que pueden ver claramente a corto plazo y, en consecuencia, establecen criterios de poco valor intrínseco. Es decir, valoran el tiempo por la cantidad de dinero que pueden ganar o por el número de contactos profesionales que pueden conseguir. Y ello en lugar de pensar que un tiempo bien utilizado podría ser ese en que se había conseguido dos sonrisas de un hijo que estaba triste o disgustado, por ejemplo. Podemos ser generosos con el tiempo llenándolo de actividad o creando un ambiente propicio para aumentar un sentimiento de hogar, de sosiego, de tranquilidad, de seguridad; de unidad. En este sentido, podemos hablar del valor de la presencia, especialmente en este caso, del padre en su casa. Se notará una actitud generosa en,una persona que esté dispuesta a esforzarse para hacer la vida agradable a los demás, saludando a alguien que en principio le molestal atendiendo a una serie de detalles que se sabe van a agradar a otra persona. Pero no se trata sólo de dar. Se puede acusar una falta de generosidad en una persona que no está dispuesta a recibir, que no deja a los demás ser generosos con ella. En este sentida, se observa que algunas madres de familia se exceden en su atención para con sus hijos. No permiten a los hijos esforzarse en bien de la familia y les centran, únicamente, en el éxito personal o en el bienestar. Aunque puede parecer que este tipo de persona está actuando por motivos buenos, después de reconocer la necesidad que tiene la persona de salir de sí, de entregarse a los demás, veremos que de hecho es perjudicial. Matizando esta dificultad, veremos que también es más fácil, en muchas ocasiones, realizar una serie de tareas nosotros mismos que orientar a los hijos para que lo hagan ellos. De hecho existirá una sustitución innecesaria y estaremos restringiendo las oportunidades que tienen los hijos de adquirir un hábito bueno operativo en torno a la generosidad. Hemos centrado estas consideraciones en torno a distintos actos generosos que pueden realizar los padres y los hijos en una familia, y hemos visto cómo todos van a costar algún esfuerzo. Sin embargo, hay un acto generoso que-suele costar, incluso más esfuerzo que los previamente mencionados. Se trata de la posibilidad de «perdonar», y para perdonar hace falta tener una gran seguridad interior y un gran deseo de servir a. los demás. No se trata de quitar importancia de lo que las otras personas nos pueden haber hecho ni de ser ingenuo, sino de reconocer la necesidad de esa persona a recibir amor, a recibir nuestra generosidad (por algo en que nos haya ofendido), esforzándonos en mostrar al otro que no le hemos rechazado por lo que ha hecho. Es mostrarle que, aunque nos ha hecho tal cosa, le aceptamos, confiamos en sus posibilidades de mejora. _______________________________________________________________ From: Albert Schwegler (Vía Kronos Club de Amigos) Subject: Transición a Kant (1) Revista de Filosofía Transición a Kant (Historia de la Filosofía. Albert Schwegler) Tanto la doctrina o evolución idealista como la realista, terminaron por hacerse completamente unilaterales. En vez de conciliar la oposición del pensamiento con el ser, llegaron a negar, cada una de ellas uno de estos factores. El realismo llegó a proclamar como absoluta la materia, y el idealismo, el yo. Al llegar a estos extremos, la filosofía amenaza dejar de serlo. En realidad, tanto en alemania como en Francia, se había rebajado al nivel de una frívola filosofía popular. Entonces aparece Kant, el cual recoge estas dos tendencias, que estaban a punto de arrastrarse por los suelos y las dignifica. Kant es el gran renovador de la filosofía. Es el que reune en unidad total los esfuerzos filosóficos unilaterales de los anteriores. Esta con algunos de ellos a la vez emparentado y opuesto: con Locke no menos que con Hume, con los filosofos escoceses no menos que con los moralistas anteriores ingleses y franceses, tanto con la filosofía de Leibniz y Wolff, como con el materialismode los franceses y el eudemonismo del periodo aleman. Por lo que se refiere a sus relaciones con las dos tendencias, del realismo y el idealismo, se puede condensar de la siguiente manera: El empirismo había reducido el yo a un papel puramente pasivosubordinándolo al mundo exterior sensible; el idealismo había considerado el yo como pura actividad, dándole cabsoluta soberanía sobre el mundo material. Kant trató de conciliar las dos tendencias, en cuanto afirmaba que el yo es libre y autónomo, se da incondicionalmente la ley a sí mismo, como yo práctico,; como yo teórico tiene dos fases, pues si por un lado el empirismo es legítimo, en cuanto la materia de todos nuestros conocimientos proviene de nuestra experiencia, en cuanto la experiencia es el único campo de nuestro conocimiento, por otro lado, el idealismo también tiene razón cuando se refiere a un factor a priori que constituye el fondo de nuestro conocer; pues a la experiencia aplicamos conceptos que no nos son dados por ella, sino que se contienen a priori en nuestra inteligencia. Debemos dar aquí, para apreciar bien todo el edificio kantiano, una explicación provisional de sus cimientos y una breve exposición de sus principios y postulados. Kant hace objeto principal de sus investigaciones críticas la actividad cognoscitiva del hombre, el origen de nuestra experiencia. Por esto se llama a su filosofía, filosofía crítica o criticismo, porque quiere ser esencialmente un examen de nuestras facultades cognoscitivas; también se llama filosofía trascendental, pues Kant estudia la reflexión de la razón en sus relaciones con la objetividad, haciendo de ella una consideración trascendental (debe distinguirse entre trascendental y trascendente) o, en otras palabras, llama conocimiento trascendental a aquel "que no se relaciona tanto con los objetos, como con nuestro conocimiento de los objetos, en tanto este es posible a priori". Este examen de nuestras facultades cognoscitivas que hace Kant en su "Crítica de la Razón Pura", da los siguientes resultados: todo conocimiento es el producto de dos factores, el sujeto cognoscente y el objeto exterior. Uno de estos dos factores, el mundo exterior, presta a nuestro conocimiento la materia, el medio para la experiencia; el otro, el sujeto cognoscente, presta la forma, a saber, los conceptos racionales, por los cuales solo se hace posible un conocimiento coherente, la sintesis de las percepciones en un todo de experiencia. Si no hubiera un mundo exterior, tampoco habría fenomenos; si no hubiera inteligencia, estos fenómenos o percepciones, que constituyen una variedad infinita, no podrían ser unidos o relacionados unos con los otros, elevándolos a una unidad de representación, no habría entonces ninguna experiencia. Así, mientras las intuiciones sin los conceptos son ciegas, los conceptos sin las intuiciones carecen de contenido; el conocimiento es la reunión de ambos, en cuanto el marco de los conceptos se llenacon la materia de la experiencia y la materia de la experiencia stá comprendida en el nexo de los conceptos. A pesar de esto, no conocemos las cosas como son en sí. Primeramente a causa de la forma de nuestra razón, a causa de las categorias. En efecto, aplicando nosotros nuestros propios conceptos, como forma del conocimiento, a los fenómenos, esto es, a la materia del conocimiento, operamos en los objetos una verdadera trasformación; el objeto ya no es pensado como es en sí, sino como aparece en nuestro entendimiento; se nos aparece trasformado por las categorias. Pero a este elemento subjetivo hay que añadir otro. En segundo lugar, no conocemos las cosas como son en sí mismas, porquer las mismas intuiciones que encuadramos en el marco de los conceptos generales, no estan alli puras y desprovistas de color, sino que están condicionadas por la forma general de todos los objetos sensibles, por ese medio subjetivo que llamamos tiempo y espacio. También el espacio y el tiempo son elementos subjetivos, formas de la intuición sensible que originariamente se encuantran en nuestra alma, como los conceptos fundamentales o categorias se encuantran en nuestra razón. Lo que nos representamos intuitivamente, lo ponemos en el tiempo y en el espacio; sin ellos es imposible toda representación. De aquí se sigue que lo que nosotros conocemos sólo son fenómenos, pero no la cosa en sí, en su verdadera naturaleza, desprovista de la espacialidad y la temporalidad. Tomada superficialmente esta proposición de Kant, parecería que la filosofía kantiana no había avanzado esencialmente más allá del empirismo de Locke. Y sin embargo, el progreso es efectivo, aun prescindiendo de todo lo demás, solo por el analisis del concepto de inteligencia. Kant reconoce con Hume que los conceptos de causa y efecto, de esencia y cualidad, y todos los demás conceptos fundamentales queemplea la inteligencia para el conocimiento de los fenómenos, no proceden de la experiencia sensible. Por ejemplo, cuando percibimos de diferentes lados, color blanco, sabor dulce, superficie áspera, etc. y solo hablamos de una cosa, como un trozo de azucar, el concepto de unidad no procede de la percepción, sino que es un concepto agregado a la multiplicidad, una categoria. Pero, en vez de negar la realidad de ese concepto racional, Kant da un paso adelante, asignando a la actividad inteléctual que reviste a la materia de la experiencia, de tal forma pensamiento, un terreno propio; considerando esta forma de pensamiento como la ley de nuestras facultades cognoscitivas, ley inmanente, condición necesaria, para el conocimiento de toda experiencia, y que por medio de un análisis de nuestra actividad mental , trata de formular en número determinado. (Son doce: unidad, pluralidad, totalidad; realidad, negación, limitación; sustancialidad, causalidad, reciprocidad; posibilidad, existencia, necesidad). Según lo expuesto, la doctrina de Kant no es un empirismo, sino un idealismo, pero no un idealismo dogmático, que abisma toda realidad en la representación, sino un idealismo crítico, subjetivo, que distingue en la representación un elemento objetivo y otro subjetivo, reivindicando para el último una significación, una importancia tan esencial como la del primero. .../... _______________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: Génesis ( 54 ) Date: Sat, 26 Dec 1998 " De este modo, para Nietzsche, los fenómenos corporales son mucho más ricos que los fenómenos espirituales; y la vida inconsciente, por tanto, aparece como superior a la vida consciente. " ( Prof. Renato Alejandro Huerta, Chile, 1110 ) ------¡¡¡¡¿¿¿ Tú has leído esto ???!!! ------Yo sí . . . ------¡¡¡¿¿¿ Y . . . ???!!! ------Que eso que está ahí escrito es una barbaridad. ------Desde luego. Si algún día desapareciera la vida consciente y fuera sustituida por el automatismo inconsciente seríamos robots. -----Evidente. ¿Nietzsche era humano? -----Totalmente; sin posibilidad de arreglo; humano de solemnidad. -----Y yo que le tenía aprecio... -----Eso te pasa por adolescente. Todo tiene su explicación: Compara este cerebro con este otro. -----Son exactamente iguales. -----Pues tiene que haber algo que no sea igual. Si hay alguna diferencia entre el cerebro del tiuz y el del humano, al menos por ahora no puede ser física. Quizás con el tiempo y el ejercicio mental vayan diferenciándose en algo perceptible y medible, pero de momento la cosa diferencial citada no parece tener base somática. -----Quizás no la tenga, pero algo diferencial de suma importancia tiene que haber entre los cerebros que creen en la existencia del alma y en su prioridad vital y los cerebros que no creen en que haya alma y creen encambio que el cuerpo es lo importante e incluso que es lo único que tenemos. Mira, te lo explico: Esto es como una vela: Una vela encendida y una vela apagada no se diferencian en nada que no sea llama, luz y calor. ------Qué gracioso; pero las velas son Para Ser Encendidas cuando haga falta. Naturalmente; una vela sin llama es sólamente una potencialidad, que tal vez sí o tal vez no se encenderá alguna vez; una vela encendida es una vela de verdad, en acto y en potencia. Un cerebro que no cree en el alma es ídem ídem ídem, ídem ídem ídem, ídem ídem ídem. ------Comprendido. El problema de Nietzsche es el mismo que el de cualquier ateo y encima loco: No ejercer en acto todas las potencialidades mentales del cerebro. Si no ejerciéramos la fe, pronto se nos atrofiaría su órgano básico neurónico. Pues es el ejercicio lo que nos fortalece y reactiva a la base somática de la función. -----Exactamente igual que si uno deja mucho tiempo de escribir poesía, llegará el momento en que ya no podrá escribir poesía ni aunque quisiera. Exactamente igual. El Alma no es una naturaleza sino una función: Tiene Alma quien la ejerce; tiene Mente quien la ejerce; tienen Inteligencia quienes la ejercen; tienen buen corazón y buenos sentimientos quienes los ejercen; -y no tienen nada de eso quienes no los ejercen-. -----O sea, que a Nietzsche lo podríamos haber vendido al peso en el mercado de carne animal. No se habría perdido nada y habría sido útil para algo. Hay muchísima gente que no valen más que lo que pesan -(suponiendo que alguien estuviera dispuesto a dar dinero para comprarlos-; a ese tipo de gente se llama esclavos. ------¿Los esclavos existen todavía? -----¡ Hombré, te diré ! ("Hombré" con acento en la é, que así tiene más fuerza). Quienquiera que no tenga Alma es esclavo de sus circunstancias. Pues es la fuerza mental y anímica del espíritu lo que nos hace libres. Sin Alma no hay Espíritu, -pues no tendría donde meterse-, y sin espíritu se es esclavo de las circunstancias y de cualquiera que quiera esclavizarte para sus propios fines. Esto ha pasado siempre, sigue pasando y pasará hasta que se extinga el último de los humanos que no tengan almas. Y es lo lógico y lo natural. -----La Esclavitud ahora se llama "Empleo, Familia y Sindicato". La Esclavitud ha tenido ya muchos nombres, pero siempre se trata de lo mismo: De aprovecharse de la gente sin almas como mano de obra y fuente de ingresos. -----Desde luego la Esclavitud tiene un aspecto económico indudable. Desde luego. Encambio, la gente con alma y con espíritu siempre acaba por escaparse de la Esclavitud, por más fuertes que sean las cadenas y los grilletes. Esto se explica por una Conspiración elohímica o divina o como se llame que consiste en ayudarnos a escapar unos a otros en plan de hombres invisibles. -----Claro, si eres invisible no te ven la gente que no tiene alma, sino sólo ojos, oídos y esas cosas. Claro. M a n ú ____________________________________________________ NUEVA PAGINA DE ENLACES A NUESTRAS PAGINAS KRONIDAS CON LOS SEGUNDOS PARA EL COMIENZO DEL TERCER MILENIO http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html ____________________________________________________ EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS desde Noviembre97 http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl http://www.kronos.org/ ftp://ftp.kronos.org/ ____________________________________________________ 1150 Domingo 27-12-98 Edición Matinal