L A C A T E D R A D E L U C I F E R P r o s a s L u c i f e r i n a s Kir Fénix ====================================== I LA AUDACIA Y EL RETO DEL SILENCIO
Cuando por voluntad propia, o por designio de los Dioses, nos encontramos en alguna situación que no nos complace, estamos obligados a hacer lo que el Silencio Divino está esperando que hagamos. Su Espera se bassa en dos sutiles potencias : Primero, el Mensaje en signos ininteligibles con que los Dioses nos sugieren y ordenan lo que quieren que hagamos; y, segundo, la utilización de nuestras facultades desconocidas, en las que no confiamos, para resolver con éxito la cuestión. Si entendiéramos el Lenguaje de los Dioses, el test o prueba y sus beneficios no tendrían mayor valor que el de la obediencia. Lo que encambio confiere un valor extraordinario, e incluso desmesurado, es que hagamos lo que se nos pide sin saber de qué se trata: Porque eso es Imposible. Y no otra cosa sino que venzamos al Imposible es exactamente lo que los Dioses están esperando de nosotros. En el contexto de la Evolución Perfectiva de la Materia, de la Vida y de la Consciencia, todas las personas inteligentes estamos obligados a hacernos Magos, porque la Magia es un poso más allá de la cota en que se hallan la Inteligencia Racional y sus logros. La Magia sirve para actuar sobre la Fenomenología del Espaciotiempo, cambiando sus detalles como proceda según Criterio; Exactamente a como lo hacen los Dioses, en atención a sus propios intereses y a nuestras oraciones llamadas trascendentes, o imperiales. No sirve encambio la Magia como burdo y soez espectáculo de feria para entretenimiento y diversión de paletos y gente insignificante. La Magia es más importante que la bomba atómica y demás armas modernas, ya que su capacidad de destrucción es incomparablemente mayor; y es también más digna de respecto que las técnicas más avanzadas y teóricas, ya que sus posibilidades fácticas son mucho mayores. Que aún no seamos magos ni sepamos cómo se opera en la Magia en nada debe disminuir el alto concepto en que debemos tener un Poder al que aspiramos con el propósito de conseguirlo. Un leve Soplo de Sabiduría nos dice que no aceptemos jamás las limitaciones que quiere imponernos el Imposible, puesto que ya antes las hemos superado muchas veces, Venciéndolo. El Imposible es un Fantasmón torpe y desvergonzado que quiere asustarnos para que no evolucionemos ni lleguemos a ser Dioses, que es la próxima estación a que se está acercando el tren de la Vida en que venimos de la eternidad. Nada es imposible: absolutamente nada. Cuesta esfuerzo, trabajo, inteligencia, estudio, equivocarse muchas veces antes de acertar: Cuesta su Precio; porque Todo tiene un Precio, que hay que pagar con los tesoros que alberga la mina inagotable del subconsciente, de la mente y del alma, pero, es un precio que nos revierte en Desarrollo de nuestro Tesoro: Cuanto más tierra se le saca a un hoyo, tánto mayor se hace por dentro y por fuera: en su forma interior de Hoyo y en su forma exterior de Montón, siendo ambos La Misma Cosa. Como todo lo que existe en nuestro mundo, la Magia saldrá también de nuestro subconsciente, de nuestra mente y nuestra alma. No aceptemos límites ajenos: Los límites los debemos imponer nosotros contra los intentos de invasión del Caos, no para encerrarnos como prisioneros. Entre la consciencia personal de Yo y la última brizna de Espaciotiempo que haya más allá de la última estrella no hay más distancia ni obstáculo que los que pone nuestra ignorancia, que es el enemigo interior que debemos expulsar del alma. La prudente ignorancia nos exige inhibirnos y no intervenir en terrenos que desconocemos, pero, eso es sólo la mitad de la Prudencia: La Prudencia Total nos ordena aprender a intervenir en todos los terrenos. Y está bastante claro que adonde alcanza nuestro pensamiento puede más tarde o más temprano alcanzar también todo lo otro nuestro. Nosotros pensamos que es posible hacer llover cuando no hay nubes, abrirle paso al Sol en un nublado, hacer aparecer lo que no estaba, y hacer desaparecer lo que estaba antes, dicho sea como ejemplo de algunos efectos mágicos. Recapitulando nuestra posición en el seno del Espaciotiempo, como seres vivientes, pensantes e inteligentes, no nos quedan más espectativas sino perder un precioso tiempo en esperar a que alguien se digne contactar con nosotros tras observarnos, en el supuesto de que tales seres existan, lo que sería ya empezar por depender de ellos, o bien no suponer nada y actuar como si fuéramos los únicos habitantes pensantes e inteligentes del Universo, tomando así Posesión Mágica de Todo. La Posesión tiene que ser Mágica, ya que no disponemos ni de ejércitos ni de naves para ocupoar todo el Espacio y todo el Tiempo. Lo único con que podemos ocuparlos es con la Imaginación y el Pensamiento, o sea, con nuestras facultades psicomentales. Y como lo único que tenemos para dominar el Espaciotiempo son la mente y sus poderes, a eso nos atenemos. Llamamos Magia al Poder de la Mente sobre la Fenomenología. Ello es posible debido a que la Mente es un Resultado Material evenido en un proceso en que intervienen Espacio y Tiempo y Consciencia: Por lo que, como todos los resultados materiales, posee sus propias característica y potencialidades. La Mente que Somos tiene pues que ser capaz de Servirnos para conseguir lo que queremos. Esta operación de convertirse uno en su propio instrumento es común a todos los seres con un cierto grado de autonomía; pero, ¿ Autonomía respecto a Qué ? Si nos planteamos como objetivo la posesión del Espaciotiempo y el control de su Fenomenología, nos estamos volviendo Autónomos respecto al Origen de tal Espaciotiempo y de tal Fenomenología, con lo que nos estamos volviendo Semejantes y Análogos a ese Origen. O sea que, el Origen del Espaciotiempo y de su Fenomenología es, como nosotros mismos, un Acto Mental, Consciente y Personal, y con Intencionalidad Mágica. Tal idea se llama Dios: Avancemos con sumo cuidado: Lo menos que podemos decir es que esa idea llamada Dios se encuentra en nuestro mismo caso y situación: Tener que sacar de su propio seno la Realidad Exterior y el Poder de darle forma y dominarla. Cada vez que dos cosas se parecen demasiado debemos pensar que hay por medio un espejo. La idea llamada Dios es por tanto un Reflejo de nosotros mismos que incide en el Origen Reflectante del Espaciotiempo y se sitúa en la perspectiva que llamamos Pasado: Dios y Dioses es pues como nos llamaban antes la gente que no comprendía esto del reflejo psicomental. De ahí esta sutil sensación de estar siendo Vigilados: La misma que nos produce nuestra propia imagen desde el otro lado del espejo: Los Dioses que nos envían su Mensaje Ininteligible somos nosotros mismos. Y ahora sabemos por qué ese mensaje es ininteligible: Porque nosotros no entendemos en qué consiste la Magia que estamos deseando y necesitando. Menos mal que sabemos que para los Dioses nada hay que sea imposible. Y en efecto: el Problema no puede ser más fácil y sencillo: La solución se obtiene uniendo e identificando el Origen Objetivo de la Realidad con el Origen Subjetivo en el que el Yo de la consciencia personal se erige en Creador de esa misma Realidad Universal, mediante la Magia. Como puede verse, en vez de la palabra Magia, ciertas religiones prefirieron usar los términos de Espíritu Santo y Verbo, dándose cuenta de que el Yo Mental por sí solo no puede crear la Realidad Fenomenológica, sino después de previamente formar la Magia de su propia mental sustancia como un instrumento operativo. Esto es maravilloso: Porque nos exime de toda obligación de que la Magia sea algo ajeno y exterior a nuestro propio Imperial Deseo. Lo de Imperial lo añadimos nosotros para indicar el grado máximo y supremo de tal Deseo. Y he aquí pues el Organigrama Ontológico de la Entidad Creadora y de su actual Creación: En el Principio es el Mago, que es a la vez cualquiera que se proponga serlo y el conjunto de los tales. El Mago Decide soberana e Imperialmente que Su Esencia es la Magia, de la cual proceden todas las cosas. Por tanto, en virtud de la sola Presencia Mágica del Mago, se forman el Espaciotiempo y sus pliegues y despliegues materiales y energéticos, tales como las galaxias, las estrellas, los planetas, la Tierra, los vegetales, los animales, y todo lo demás que eviene según la Lógica Establecida en ese Principio; Lógica que, al cerrarse sobre sí misma, termina produciendo al Mago Creador. Matemáticamente considerado, lo que hace el Mago es deducir y crear una circunferencia a partir de un punto geométrico llamado Dios, siendo el Mago mismo el punto que inicia y culmina la circunferencia. El punto geométrico no es más, ni menos, que una idea sin extensión ni materialidad, pero con Realidad Relativa. El Mago es pues real en relación a la idea de Dios y en relación también a su propio Universo circunferencial, esferoidal, espaciotemporal y fenomenológico, que es la Realidad circundante. Empezamos pues a estar en condiciones de vislumbrar qué cosa es la Magia y cómo funciona a partir de la mente: Magia es la Astrofísica, la Astronomía, la Física, la Química, la Geología, la Biología, la Psicología, y todo lo que la mente puede pensar, idear e imaginar. Entre las muy diversas cosas que crea la mente ha creado también a la gente que no piensa. La gente que no piensa supone que la Realidad está terminada, y que lo que hay es lo que debe haber, y que no es posible que sea ni funcione de otras maneras que las científicas: Craso error: Todo eviene y sucede según el Modo de la Lógica que se aplique a su Principio. Si el Modo se cambia, todo cambia. El fallo de la gente que no piensa, y de sus ciencias, es situar el Origen o Principio fuera de ellos mismo: Por lo que les sale una Realidad Excéntrica: Deforme y Monstruosa. Nada pues de extraño tiene que en una tal realidad existan aberraciones tales como la muerte y demás cosas malas, dañinas y molestas. Los Magos son Concéntricos: El Yo, o Ka, es el Centro en torno al cual giran el Mundo y el Universo y la Onticidad, y, en un campo más próximo, giran asimismo en torno al Yo la Fenomenología circundante y la que adpta la forma del cuerpo instrumental en que reside. Tenga siempre el Mago muy en cuenta que la Realidad no es Algo en sí mismo, sino una confusa y caótica base estructural de la que la mente selecciona formas arbitrarias según el criterio que elige o le viene impuesto. Un mismo terreno campestre, por ejemplo, ofrece realidades muy diferentes al animal herbívoro, al carnívoro, al topógrafo, al poeta, al agricultor, etcétera, pues cada cual le aplica un criterio diferente. La pretensión de la Ciencia de llegar a una Realidad que sea válida para todos los criterios lo único que produce es un criterio más que añadir a los restantes. El único Módulo Común, aplicable a todas las formas de Realidad, está en la mente, cuando ésta considera que toda Realidad es una Proyección Consecuente de su propia e íntima estructura mental. Si uno está viendo un árbol, de lo único que debe estar seguro es de que algo en su mente le está obligando a verlo: Tal esquema nos revela que la mente no es ni mucho menos sólo una convicción psicológica encerrada en un cerebro, sino que es una estructura que se extiende por todo el Espaciotiempo y sus plegamientos materiales y sus despliegues energéticos. El árbol que uno está percibiendo exteriormente por medio de la visión ocular de que la mente se dota, lo está también percibiendo interiormente a través del devenir cosmológico que es la mente misma, uno de cuyos caminos desemboca en forma del árbol. Lo que demuestra que la mente y la consciencia son cosas muy distintas: La mente es un instrumento estructural, como el cuerpo, que la consciencia utiliza en un grado ínfimo de su rendimiento total. Algo así como usar un potente telescopio para mirar sólo unas cuantas estrellas, cuando el telescopio las está viendo a todas. El Mago debe saber que, aunque su consciencia elige un campo de observación muy reducido, su mente personal está actuadno en todas partes con la vigencia del Espaciotiempo. Aceptar y asumir esa Omnipotencia que la mente de uno tiene es lo que le convierte en Dios instantáneamente, y lo que poco a poco le va permitiendo ejercer de Mago conforme va aprendiendo a encargar a su mente la ejecución de tareas particulares en la Fenomenología. Por Imperiales razones precautorias, no existe paso directo entre el área de los deseos y el puente de mando del área fenomenológico: pues no son ni la Vida ni el Universo cosas de juego ni aptos para equivocarse gravemente: En cuyo caso volveríamos inmediatamente al Caos. No obstante, el Mago puede y debe intentar encontrar caminos en su alma capaces de llevar a sus deseos selectos y honorables al citado puente de mando, para proyectarse en la Fenomenología y plasmarse objetiva y realmente. Lo dicho nos plantea la Cuestión Etica: La Omnipotencia está al servicio exclusivo del IMPERIO, o sea, del Mundo de los Dioses, cuyo Sentido Esencial es la Evolución Perfectiva de la Vida y la Consciencia. Puede por tanto usarse el Poder Mágico en todo lo que beneficie a esa Divina Finalidad, y contra todo lo que la perjudique. Bajo esa suprema directiva, lo único que puede oponerse a la mágica realización de nuestros deseos son las imprevisibles consecuencias negativas que acaso resultarían en la Linealidad espaciotemporal que abrimos con cada deseo imperialmente emitido: Ya que, al no desear tales negativas consecuencias, el deseo originario es anulado. Esta cláusula de garantía nos impide arrojar piedras sobre nuestro propio tejado, entendiendo como tal al IMPERIO y a sus Planes de Futuro, pero no nos estorba para nada en todo lo demás. La Etica no es un conjunto de normas, sino una Filosofía del Bien en la perspectiva de la Evolución Perfectiva Eterna: El Bien o el Mal de los actos no reside en ellos mismos, sino en sus consecuencias, inmediatas y mediatas: El gesto de matar a alguien es un acto, pero si no le sigue como consecuencia la muerte de ese alguien no es malo. Lo que ocurre es que todo acto comienza por ser un gesto, siquiera sea de la voluntad, o de la imaginación, o del automatismo, y a todo gesto, cualesquieras que sean su forma y naturaleza, le sigue un tren de consecuencias. Un gesto arrastra una Idealidad completa que tiende a cargarse de Realidad. En el Teatro vemos gestos que se supone que no producen efecto alguno, pero no es así: El gesto teatral es una realidad en su espaciotiempo psíquico, que estará todo lo lejos que se quiera del llamado mundo real, pero, ambos pertenecen a un mismo Continuo y se comunican por algún camino. En cierto modo la Magia es una ciencia de gestos: No desde luego tan ingenuos como los de los cuentos para niños. El Gesto Mágico se establece sobre la comprensión de la Realidad Interiorizada, que convierte al Exterior en un Reflejo Inerte, manipulable, pero, con cuidado. Hay que poner sumo cuidado en todo lo mágico porque al menor descuido uno mismo pueda quedar desagradablemente afectado por alguna imprevisible consecuencia de lo que realiza. Los malos magos se eliminan ellos solos. Encambio, el Mago sabio y prudente tiene un método que no falla: Consiste en una especie de examen de conciencia, de autoanálisis, en el que revisa los Deseos que habitan en su alma; y no ya sólo en las áreas nobles y distinguidas, que suelen mostrarse a las visitas; sino que también pasa revista a los monstruos que pueblan sus cavernas subterráneas subconscientes, que no son tan lindos de ver. El Mago aprende así que no por aherrojados son menos poderosos y efectivos sus monstruos psíquicos o demonios: Porque todo lo que el Mago dispone y decide en su puente de mando pasa inmediatamente luego por donde habitan esos monstruos, que son en definitiva quienes lo realizan en la práctica objetivada. El Mago tiene pues que conseguir civilizar a sus demonios, convirtiéndoles, de enemigos brutales y caprichosos, primero en aliados, y después en subordinados oficiales. La gente ha oído campanas sin saber dónde, y es por eso que en los ambientes pro mágicos Exteriores, ajenos al IMPERIO, se habla de ciertos pactos que los magos establecen con el demonio o los demonios, como si de éstos se tratara como de potencias exteriores: Jamás. Jamás un verdadero Mago establece relación ni pacto alguno personal tácito o explícito con alguien exterior al IMPERIO: Sería Traición. Los demonios o monstruos a los que se refiere la Magia los tenemos dentro, y son súbditos más o menos díscolos e indómitos del Yo de la consciencia personal, que es, de entre todos los impulsos instintivos y pulsiones que coexisten en uno, el Yo que reina normalmente y cada día desde el trono interior de la persona. A ese Yo que reina es a quien se le conoce y denomina con el nombre asignado al individuo. Mientras ese Yo está reinando desde su trono, las demás personas le reconocen de un día para otro y a través de los años. Pero a veces, en el caso de mucha gente, el Yo es destronado y sustituído en el trono por un demonio usurpador; o lo que es más frecuente a lo largo de la vida: por una sucesión de demonios usurpadores que se van destronando unos a otros, hasta que alguno algo más fuerte o más inteligente logra sostenerse en el trono. Casi toda la gente vulgar está Usurpada. Cuando alguna persona de un círculo de conocidos sufre una tal Usurpación, se vuelve un Extraño: un ser que ya no es el mismo que antes; que tiene otra idiosincracia diferente. Rara vez pero a veces, el relevo ocurrido en el trono personal es positivo, ya que quien destrona al usurpador y asciende al trono es el Yo Noble, el Yo Real, el verdadero Señor del complejo reino que es una persona; un Yo que estaba dormido, o que había sido destronado por un cúmulo negativo de adversas circunstancias exteriores que le habían sustituído, como en un país vencido, por un rey títere: un demonio débil y ridículo, un demonio democrático, puesto por los enemigos para que obedezca las consignas venidas del Exterior. La Política Imperial exige que toda persona esté regida y gobernada por el Yo Más Noble que habite en ella. Cuando esto no es así, la tal persona es una democracia gobernada por demonios con el mandato de satisfacer sus más bajos instintos; sus apetitos más groseros. Sólo el Yo Más Noble de cada persona es Imperial, pues es el único que en tal persona ama y acata al IMPERIO, y por tanto, sólo el Yo Más Noble es Regio y pertenece a la Estirpe de la Sangre Lunimosa de la Realeza Teocrática. Quién es el Yo Más Noble de una persona sólo puede decirlo su Intima Conciencia Moral. Visto y considerado desde El IMPERIO, el Yo Más Noble de una persona es el más Heroico, Sabio, Amable y Armónico, que pone sus potencias personales enteramente al servicio de la Evolución Perfectiva y Expansiva de la Vida y la Consciencia: El Objetivo del IMPERIO. De lo dicho se deduce que sólo pueden ser verdaderos Magos las personas no usurpadas por sus propios demonios interiores, a los que deben mantener siempre en permanente servicio de actamiento y colaboración bajo su mando. Cuando están sabiamente dominados y gobernados, los demonios interiores no son mala gente: Algo brutos sí e impulsivos, y sobremanera ansiosos, a causa de que están muy apegados a la materialidad corporal; pero como la Inteligencia es Cónica, cada cual participa a su nivel de la Sabiduría que le llaga de la cúspide o trono, que es quien da el tono general de la Eficiencia vigil y subconsciente. Si uno no es muy inteligente, no debe esperar de su subconsciente que lo sea, pero, si es lo suficientemente inteligente y humilde como para escuchar las emisiones radiofónicas subespaciales del IMPERIO, su subconsciente opera con la Sabiduría Transpersonal que nos convierte a todos y a todo lo que somos y tenemos en Organos Operativos del Supremo Trono y de Su Mente Universal que Duerme y Sueña. La Magia es pues una operatividad inserta en la Esencia Dinámica del NUMEN: Siendo a través de la Magia de los Magos como El IMPERIO realiza un determinado tipo de Funciones que no se pueden realizar ni a través de la Naturaleza ni tampoco a través de la Artificialidad, que es otra nueva Naturaleza, mental psicológica en vez de biológica mineral. El Mago hacedor de Magia es un paso más allá y arriba en la Evolución que el que ocupa el Hacedor de Máquinas, por cuanto que sustituye en sus Estructuras a la Materia y a la Energía por la Sustancia Mental de la Imaginación y la Fuerza de la Lógica Divina. Decía aquél que le dieran un punto de apoyo, y la palanca correspondiente, y movería al mundo: El Punto de Apoyo de la Magia es el Momento Vector del Extremo Futuro, y su Palanca, la Sabiduría y el Poder en ese Momento Vector acumulados. Pues no hay nada que pueda superar a una Civilización que se deduce a sí misma del Espaciotiempo, y que por tanto lo recorre y manipula en todas las direcciones, incluída la que termina en el propio Mago. Y esto nos coloca en una situación sumamente interesante y nos plamtea una cuestión de suma importancia: Estamos siendo utilizados por un Poder que, teóricamente, no ha nacido todavía y tardará milenios o eones tal vez en hacerlo. Sin embargo, con sólo aceptar que el Tiempo es dimensional, como el Espacio, y que puede ser perfectamente recorrido y manipulado en todas sus direcciones y épocas por quien consiga alguna vez llegar a hacerlo, hemos entrado en el Presente Perfecto. Debemos pasar respecto al Tiempo de la idea de Río a la idea de Mar: Del Criterio Lineal al Criterio Superficial y al Volumétrico de las realidades fácticas y no ya de las meras abstracciones. El Tiempo no es una Línea porque está pasando a la vez por todos los puntos del Universo. De algún modo pues el Tiempo es tan Volumétrico como el Espacio, en el que además es evidente una Dimensión Dinámica que el Tiempo asimismo debe poseer, porque es inherente a ambos. Por tanto, la idea de Pasado y Futuro tiene para nosotros que pasar a ser la de Direcciones Cardinales, como el Norte y el Sur, que deben ser integradas en un sistema más complejo que aporte las restasntes direcciones de Este, Oeste, Zenith y Nadir, del Tiempo. Con el concepto de Velocidad a lo que realmente nos referimos es a una Contracción del Tiempo, para las velocidades rápidas, y a una Dilatación del Tiempo, para las velocidades lentas, dentro de un Sistema Plástico y Relativo. La Plasticidad pues, Contraíble y Dilatable, es una característica del Tiempo. El Espacio tiene asimismo una Plasticidad que depende de la Temperatura : del Calor, que es una forma de Energía, que a su vez es Destrucción de Materia. Ciertamente, el mismo efecto que produce el Calor en los cuerpos lo producen también, en mayor o menor grado, todas las demás formas de Energía. Si traducimos la Dilatación del Espacio a términos de Destrucción de Materia, la Contracción del Espacio es lo contrario, o sea, la Creación o Formación de Materia, tendente a un límite teórico de ausencia absoluta de Energía, por conversión total en Materia, en el supuesto de que la Energía fuera una cantidad finita, y de que también fuera finita de por sí la posibilidad máxima de formación de Materia. Ninguno de esos dos finitos son ciertos. Traduzcamos ahora Temperatura por Velocidad, ya que aquélla no es más que la velocidad de rotación de las partículas. Tenemos pues que lo que Dilata al Espacio, las grandes velocidades, Contrae al Tiempo, y viceversa. En el supuesto einsteniano, el volumen de un cuerpo acelerado hasta la velocidad de la luz tenderá a ser Infinito y Ubicuo; y la densidad de su masa seria Cero. Lo falso de ese Supuesto es que la de la luz sea la velocidad límite máxima posible: Sólo hay límites en Matemáticas, jamás en Física. Empujando pues a Einstein más allá de donde él quería, nos encontramos con un Universo muy diferente a ése de las estrellas y por tanto de la mezquina Optica lumínica: Nos encontramos con un Universo donde existen velocidades verdaderamente infinitas, cuyos tiempos son verdaderamente Instantáneos; un Universo Ubicuo y de Masa Cero; cuyos objetos y seres están a la vez en todas partes, pero sin masa física sensorialmente considerable. Si su presencia no es física, y están presentes, su presencia tendrá que ser mental y discernible por adecuaciones estructurales de la mente. Casos particulares de ese Universo sensorialmente imperceptible son sus muchas otras velocidades más lentas, dentro ya de la escala que va desde Infinito a Cero, límites ambos que están en la Matemática, pero no en la Física. Cualquier patrón de medida sirve y no sirve para medir esas velocidades que llamamos lentas, pues sólo y siempre dan un relativismo. Quédense tales casos para la Ciencia, porque lo que a los Magos nos interesa es la Civilización que se ha adueñado del Mundo Invisible del Tiempo Cero y Materia Infinita. Ya hemos visto que lo que contrae al Tiempo dilata al Espacio, cuya contracción por plegamientos es Materia. Por lo cual, ese Mundo al que vamos está plegando el Espacio hacia un inalcanzable Volumen Cero de infinita Riqueza. El Unico Tiempo de ese Mundo es pues el Presente Perfecto, una Unidad donde coexisten todas las épocas y microépocas, y donde cada lugar contiene asimismo a todos los lugares. Por tanto lo que ahora procede es un desarrollo mental y sensitivo para adecuarnos a ese Mundo, utilizar sus recursos y asumir sus objetivos. Al no saber cómo hacerlo, lo Lógico es dejarnos guiar y llevar por los veteranos, que ya son Dioses hechos y derechos y conocen todo lo que hay que saber para empezar la cosa. Ninguna otra aventura puede ser tan sugerente y apasionante como ésta en la que lo ignoramos todo y no hay ni que moverse, a cambio de lo cual parece que podemos conseguir la Omnipotencia, la Inmortalidad y la Divinidad auténticas, con sólo sacarlas de la mente. Y es que entre pecho y espalda, o entre frente y occipucio, hay tánta distancia en términos de Realidad como la que existe entre la última estrella de la izquierda y la última estrella de la derecha, y tanto Tiempo como el que va desde antes del Gran Pum a después de que la última molécula se hunda sobre sí misma. Si los científicos fueran consecuentes, tendrían que prever que su Universo habrá de reducirse a un punto e Implosionar en el Otro Lado: Pues bien, ese Otro Lado es la mente. Pero hay más: Lo que en Tiempo Lineal se presenta como una secuencia inexorable que va desde el Gran Pum hasta el último estado en que las moléculas ya no giran, ni a los átomos les giran los electrones, ni hay ya torbellinos cuánticos, no es más que un proceso de extinción de la realidad física hundiéndose en sí misma y pasando, o bien a la Nada, o bien a un Estado Imaginario, de naturaleza mental, que es justamente como es percibida la realidad física en Presente Perfecto: como un Sueño Caótico cuyo reverso es un Pensamiento Lógico: Todo depende del Entendimiento de los Símbolos : Moléculas, átomos y cuantas, son Símbolos de la Realidad Mental que se oculta tras esas palabras; igual que el ADN es por ahora el Símbolo del Misterio que nuestra mente traduce mediante la expresión Vida Biológica. El Presente Perfecto es concéntrico respecto a un punto de Comprensión Total, del cual deriva por Lógica toda la Fenomenología. Ese centro de Comprensión Total tiene necesariamente que ser un esquema muy simple: un sencillo Módulo que no posea más que lo estrictamente necesario para repetirse y combinarse consigo mismo hasta el infinito. Mirando hacia Lo Negro, se ve que el Módulo más simple y sencillo que Existe y No Existe y Puede Existir y No Puede Existir es el Contraste de La Nada y La Antinada. Es pues en ése en el que tiene que basarse la Magia. KIR Fénix