N O S O T R O S

L O S     E S P Í R I T U S

KIR Fénix

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TEOLOGIA IMPERIAL

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Teología es la ciencia que tiene por objeto de estudio a la Divinidad.

La Teología se divide en dos grandes ramas : Primera : La Teología Imperial, que es la única verdadera. Segunda : las Teologías falsas, que son todas las demás. A su vez, la Teología Imperial se divide en tres subgrupos : Primero : Teología del Triángulo Equilátero, del Ser Supremo, o KONS. Segundo : Teología de los Triángulos Isósceles, o Dioses Altísimos, Dioses Símbolos o Dioses Arquetípicos. Tercero : Teología de los Triángulos Rectángulos, o Dioses Avatarizados, o dioses vivientes llamados Tiuz.

Para alcanzar una idea aproximada del estado de la cuestión conviene empezar por la segunda rama : la de las Teologías Falsas.

Por el número de sus dioses, estas Teologías pueden dividirse en monoteístas, dualistas, triadistas, y politeístas, según tengan uno, dos, tres, o más dioses. Por la forma del invento, esas Teologías también se dividen en Reveladas e Inductivas, según sea que se diga que tal o cual dios se apareció a fulano y le contó lo que está en los escritos, o bien no se crea en esas cosas y se piense que el dios o dioses son de tales o cuales maneras según se vea en el comportamiento de los animales, de las plantas y de las tormentas.

Como regla general se advierte que una Teología es tanto más falsa cuanto más Revelada sea y cuantos menos dioses tenga : En efecto : en las Teologías Inductivas puede haber errores y equivocaciones, pero no mentiras. Encambio, en las Teologías Reveladas todo procede de una Mentira Inicial que el fulano inventor atribuye calumniosamente a Confidencias Sobrenaturales.

¿ Cómo se sabe que es mentira lo que se cuenta como Revelado ? : o por Einstein, o por Kant : Pidiendo pruebas objetivas capaces de convencer a Einstein, o en su defecto, pidiendo pruebas lógicas capaces de convencer a Kant.

La mayoría de la gente mienten como bellacos, normalmente y con toda naturalidad.

En un mundo pues tan general y tan ordinariamente mentiroso, a ninguna Divinidad en sus cabales se le ocurre contar misterios para que circulen después de boca en boca. La otra pista de Falsedad Teológica es la tendencia reduccionista respecto al número de los dioses, para hacerlos más manejables. En el límite, esa tendencia se queda con uno solo, al que se manipula como a un muñeco que se lleva y se trae entre inciensos y músicas, y cuyo silencio cada uno traduce a las frases que más se adecuan a sus gustos y conveniencias.

Todo eso es cosa de la chusma. Los Dioses verdaderos están atónitos, sorprendidos y avergonzados de haber sido utilizados como referencias por las falsas teologías y calumniados con la falaz atribución de haber dictado leyes y preceptos, relatos y promesas.

En general y para terminar con tan desagradable tema quede claro que toda Teología Falsa se basa en una Petición de Principio : en la afirmación incomprobable e inverificable de un hecho capital y milagroso que implica a la Divinidad, avalado con falsas pruebas desde el principio, falsos y amañados testimonios, literatura milagreril, argumentos de bajísimo nivel intelectual y sofistiquerías poetizoides, así como de graves amenazas a los incrédulos.

Finalmente, toda Falsa Teología queda convicta con sólo observar el Modelo que utiliza : El Padre; la Madre; el Maestro; el Abuelito : son los Modelos más reiteradamente usados en la actualidad con fines teológicos.

Que todas las Teologías sean Falsas, menos Una, revela dos características de la cuestión : La agobiante e irrenunciable Necesidad de las almas de contactar con el Mundo de los Dioses, y al mismo tiempo la Dificultad condicionada por requisitos inherentes a ese contacto. La Necesidad aparece cada vez que hay ruptura en la Continuidad del Campo Mórfico, y quedan por tanto cortados los caminos de los grandes circuitos, por donde circulan Sensaciones Elementales, como la vida, la salud, el orden, el bienestar, la seguridad, etcétera : Por sus estructura triádica, consciente, espacial y temporal, las almas saben internamente que el Flujo de Realidad mana del NUMEN por el Extremo Futuro, recorre la Fenomenología, y regresa al NUMEN por el Extremo Pasado, incesantemente y renovadamente. Y es por lo tanto en el NUMEN o Mundo de los Dioses donde se hallan los controles que eventualmente cualifican al Caos Fenomenológico en Ordenadas Líneas Extraordinarias de Realidad : O sea, el uso de la Excepción, que es privilegio de los Dioses. Lámase Campo Mórfico al Conjunto Estructurado, expansivo y creciente, del Tiempo y el Espacio y la Consciencia. Grandes Circuítos son las Líneas de ese Campo. Los fallos de linealidad o rupturas no pueden darse pues ni en el Tiempo ni en el Espacio, pero sí se dan y muy frecuentemente en el Parámetro Consciencia : Porque para este parámetro no posee el Primer Entorno o cuerpo un órgano concreto, como el ojo para el Espacio y el oído para el Tiempo, sino que el Parámetro Consciencia está referenciado por una estructura orgánica multiforme y polivalente que incluye desde la piel al cerebro. Esta aparente riqueza orgánica es por el contrario una miseria casi absoluta.

Si poseyéramos un solo órgano consciencial, percibiríamos la concatenación completa de todas las causas y efectos, dentro del radio de la esfera de percepción en el momento que se considerase. Desde luego comprenderíamos a plenitud lo que percibimos como Universo. Pero tal órgano consciencial no existe en el cuerpo o Primer Entorno que hemos adoptado las almas del Quinto Grupo. Pero no ha sido un error, sino una condición prescrita : Para que exista el Bien, la Evolución y el Crecimiento, es necesario que algún sector de la realidad aparezca en forma de Misterio. Podríamos haber optado por Misteriar al Espacio, simplemente no teniendo ojos ni capacidad de movimiento; o bien podríamos haber Misteriado al Tiempo, prescindiendo en absoluto de memoria. Vivir es siempre un Reto : un Test : una Prueba Total y Múltiple a la que cada individuo reacciona según sus profundos y particulares mecanismos anímicos, aunque siempre bajo la presión igualitaria y uniformista de la cultura a que pertenece. Todo es computado : Tanto en un sistema de átomos como en un sistema de números, cualquier cambio en una parte afecta al Todo. Y en un sistema holístico triádico, como es el de las almas y del resto de la Realidad, cada opción particular se reproduce en cada parte y en el conjunto de las partes, si bien en superposiciones diferentemente individualizadas. No es factible ser más concretos, pero, en términos generales, cada opción asumida u omitida queda registrada en las innumerables linealidades infinitas.

De una forma u otra, el Misterio nos está obligando incesantemente a elegir y a reaccionar : pues los Tres Parámetros son indetenibles, y su fluir sin cesar nos aporta y retira situaciones. Cada tipo de ser procura adaptarse a lo que hay, como quien se agarra a un tablón en un naufragio, y lo que más desea con toda su alma es encontrar pautas estables y benéficas, o sea, Grandes Circuítos de Providencia Extraordinaria en que insertarse, en este largo e infinito e insoslayable recorrido por el Campo Mórfico. Tal es la razón de la Búsqueda Teológica. Lo que ocurre es que el NUMEN tiene sus propias Leyes Protocolares, tan vigentes en él como las Leyes Físicas en la Fenomenología : Sus requisitos, que no se cumplen simplemente con la petición cruda y desnuda del graznido, el ladrido o el maullido : O sea, que no basta con rezar. Ni a estilo cuervo, ni a estilo perro, ni a estilo gato.

La Oración Imperial se establece sobre una certeza sistemática : El Supremo Poder está en el Extremo Futuro. Desde allí la plenitud del Tiempo se percibe en Presente, coexistiendo todas las épocas en una situación comunicante. Lo que se desplaza pues por el Tiempo Inmóvil es todo el Conjunto Espacial Estructurado : algo así como los vagones de un tren, que avanza, pero conservando cada vagón su posición relativa, bajo un único punto de observación desde el NUMEN, que convierte al Desplazamiento Espacial en Modulación Temporal, y al Tren de las Epocas en un Tablero de Cromatismos que puede pulsarse distintamente. O sea, que todas las épocas y eventos están al alcance directo del Poder Supremo, que puede actuar o no, según estime. La Estimación y eventual Respuesta es Supremamente Arbitraria, pero está condicionada por la Ecuación General que todo lo abarca, y de la que son Resultantes el propio Extremo Futuro y el propio Supremo Poder : De lo que se deduce el Primer Requisito : Que sólo es aceptable como Ruego Imperial lo que Crea Futuro Imperial. Evidentemente : Futuros posibles y divergentes hay infinitos, pues infinitos son los rumbos del Tiempo. Rogar pues porque ocurra algo es inaugurar una nueva linealidad temporal de consecuencias imprevisibles desde el punto en que se ruega, pero perfectamente visibles desde el Extremo Futuro. Si esas consecuencias no son aceptables, aquel ruego inicial no puede ser atendido. El Orante Imperial conoce esto, y por tanto condiciona su oración a su Aceptabilidad Remota. Con esto aparece el Segundo Requisito : Que lo rogado sea Trascendente : Que sea válido no por sí mismo, sino por sus consecuencias.

Vuelve a aparecer aquí la terrible cuestión de la Finalidad, tan escasamente del agrado de los escalenos : ¿ Para qué curar a un enfermo, a menos que después haga cosas importantes; pero, si no las va a hacer, Para Qué curarlo ? Un niño se cae al agua y va a ahogarse : Se le puede salvar milagrosamente, pero, ¿ Para Qué ? : todo depende de cómo vaya a ser la vida adulta de ese niño. Obviamente, desde el terreno de la acción no se pueden enjuiciar las Trascendencias : Al enfermo hay que salvarlo Por Si Acaso, y al niño hay que sacarlo vivo del agua también Por Si Acaso. Lo que sí debe quedar siempre claro es que si laOración Salvífica no es atendida, El Poder Supremo del Extremo Futuro tendrásus buenas razones para no haber intervenido favorablemente en el caso.

El Tercer Requisito consiste en la Convicción de Facilidad, vulgarmente llamada Fe : Todos los milagros son facilísimos, y sin la más mínima graduación de dificultad entre ellos, desde los que parezcan más sencillos a los que parezcan más disparatados. En la realización de un milagro no hay esfuerzo alguno : Todo depende simplemente de que la Voluntad Divina se incline hacia el sí o hacia el no. Sin ni un milígramo de fuerza. Saber esto es de suma importancia, porque quien pone frenos y retrasos y grados de dificultad al milagro es la mente del sujeto, su incredulidad mental o falta de Convicción de Facilidad.

Objetivamente considerado, cada milagro es una Reordenación Automática del Conjunto : algo que se está haciendo de todos modos más de millones de veces por segundo en todas partes. Tales reordenaciones son las Rodajas de Tiempos o Segmentos de la Temporalidad : de tan infinitesimal espesor, que su conjunto apelmazado ocupa sólo un Instante, y encambio su conjunto Espaciado ocupa toda la Eternidad.

O sea, que el Milagro es tan fácil y normal como el No Milagro. Si no se ven más milagros es sencillamente porque las mentes de las almas toscas son tan torpes que no cambian su posición relativa a la Inercia Espacial; y sólo se van desplazando por el Tiempo en la forma y medida en que el Espacio lo hace. Pero cuando uno lanza su pensamiento siglos arriba y siglos abajo, y se salta todas las linealidades que le da la gana, lo raro es encontrarse con algo que no sea milagroso, y lo raro sería que su vida no fuera una serie total de milagros.

La Teología Imperial es pues una Física. Como ciencia que es interesa por sus efectos prácticos : por sus Utilidades. El Ser Supremo y los Dioses gozan de sus rangos y niveles, pero pertenecen a la misma Globalidad que nosotros, los soles, las plantas y las rocas, y lo que sea que vaya a sobrevivir en el Estado Imperial del Extremo Futuro. Ahora hay mucha viruta por medio en este Universo que está a medio hacer, mucha basura que se va reciclando continuamente mediante la Muerte y la Demolición, para darles nuevas oportunidades de servir en El IMPERIO.

De aquí no se escapa nadie : Incluso ni las almas más malvadas : ésas a las que es bueno matarles el cuerpo cada vez que cometen una nueva fechoría. A cuerpo muerto, cuerpo nuevo. Y una nueva oportunidad. Por lo general, la gente es de un reiterativo inconmovible, volviendo a hacer vez tras vez las mismas cosas y cayendo millones de veces en los mismo errores. Un cálculo aproximado podría darnos como media en los últimos dosmil años unos tres cambios de cuerpo por siglo y alma, o sea, unos sesenta cuerpos desde la época de Julio César. Parece lógico que sesenta vidas deberían ser más que suficientes para darle a un alma madurez, experiencia y sensatez, pero no es así : La Inercia Espacial hace que las almas cambien muy poco, aun en notablemente extensos periodos de Tiempo. Y es natural que así sea, porque la estructura que un alma adopta en cada momento es una Traducción de sus Tres Entornos, Cuerpo, Hábitat y Mundo : Sólo y en la medida en que cambian la Conceptuación del Mundo, los Aspectos del Hábitat, y la Química del Cuerpo, cambian las almas. Siempre hay empero individuos solitarios, o muy selectivamente gregarios, que viven aventuras Conceptuales, y a veces también producen artificiosos cambios en su hábitat restringido, logrando así efectuar en sí mismos cambios anímicos y mentales que les liberan de la Inercia Espacial y les permiten insertarse en los Tres Parámetros, del Tiempo, del Espacio y la Consciencia, del mismo modo en que lo hacen los Dioses : Con la íntima capacidad de reformar a voluntad los valores de su anímica estructura triádica : Algo así como ponerle músculos a un esqueleto de tres lados. Cuando se adquiere esa capacidad se vive en el Neoplástico, o Mundo de las Formas Articuladas, contrariamente al Paleoplástico, o Mundo de las Formas Rígidas.

Recíprocamente y en función y respuesta a la Capacidad Versátil del alma y de sus mentes, cambian y responden la Química del Cuerpo, los Aspectos de su Hábitat, y la Dinámica del Mundo. Esto es así porque cualquier variación del Triángulo Anímico es a la vez una variación del Espacio, del Tiempo y de la Consciencia. O sea, un Hecho Trascendente que capta el Control Imperial del Extremo Futuro, y al que éste responde adecuadamente.

La eternidad y supervivencia de los triángulos de todas clases está garantizada por la Geometría, pero no así su número, que es variable y puede aumentar o disminuir según los momentos circunstanciales del proceso. Por ejemplo, el triángulo diez veinte cientocincuenta, podrá tener un ejemplar, o varios, o miles, o cientos de millones, e incluso ninguno y ser sólo una idea, pero tan real y vigente como si estuviera plasmado en un cuerpo de tinta, pintura o metal. Imaginemos una isla poblada por variaciones accidentales de ese único triángulo : Las variaciones serían de Edad, Ubicación, y Estado de Consciencia; dando por supuesto que todos estuvieran plasmados en la misma materia corpórea : papel.

Entre ellos, todas estas versiones del mismo triángulo se considerarían diferentes, individuales y distintos, cada cual con su vida propia y única. Pero eso es atribuir una importancia vital a los accidentes circunstanciales, del Cuerpo, y negársela a la esencia del alma. En tanto que seres repetidos, esos triángulos no valen absolutamente nada, en términos de Eternidad, Infinitud Espacial, y Consciencia; y ningún compromiso de supervivencia e inmortalidad se puede contraer con ellos. Su única posibilidad está en hacerse realmente distintos, cambiando en algún grado sus diez veinte cientocincuenta, camino de la obligada Rectitud de Noventa Grados que exigen el Espacio y el Tiempo como única Situación Integrada : vertical al segundo y paralelo al primero. Sobre ese eje pivota la Consciencia.

Pero volvamos a la isla : Un sitio tal, poblado por gentes tan repetidas, es de lo más peligroso : porque está a merced de todo lo que buenamente ocurra, y nadie en el Universo puede tener interés alguno en salvarlo. Lo monótono esencial no es apreciado. Y la abigarrada policromía accidental en que se quiera poner el énfasis para camuflar a la monotonía es como la bisutería, que sólo es apreciada por los seres accidentales, que nada pueden, porque se hallan en el mismo caso : el de los montones de baratijas : Porque donde todos los seres son esencialmente iguales hay un montón, pero no un verdadero mundo. Pensemos en los botones, de miles de clases, pero todos sirven para abrochar. Se puede garantizar fabricar botones y consumirlos según la demanda; pero lo que no se puede es garantizar a cada botón concreto la supervivencia y la inmortalidad : Porque hay muchos iguales. Si no hubiera más que dos o tres, tal vez se les cuidaría con toda la delicadeza como a piezas de museo, pero cuantos más haya, tanto menor será el valor de cada uno. Así pues, los botones que aspiren a ser inmortales tendrán que aplicarse a realizar funciones impropias de la botonería, inusuales, valiosas y no factibles para los botones normales. Esto implica un cambio simultáneo en su íntima esencia, en su alma, al introducir en el conjunto de sus valores un rasgo accidental particular que lo hace diferente y útil para algo más que la común operación de abrochar.

La Singularidad selecciona y salva; la Vulgaridad confunde y destruye. Este principio es fundamental en la Teología Imperial : El IMPERIO no puede estar formado más que por Números Uno en cada función de la Armonía. Este es el modelo arquetípico de todos los buenos funcionamientos. Lo aberrante sería adscribir a una función no al elemento más idóneo sino a cualquier otro, e incluso, en razón de la Compasión, al menos adecuado. Precisamente ésta es la aberración más frecuente que se observa en los conjuntos monótonos : la preferencia de los datos circunstanciales por encima de los de la funcionalidad, en la selección estimativa.

Todas las Teologías Falsas intentan acomodarse al Mayor Número de elementos, por lo que sus niveles de calidad van descendiendo incesantemente, incluso por debajo de la Cota Escalena, a la franca Rayalidad animal y vegetativa. Naturalmente, tales teologías nada tienen que ver con los Dioses, ni muchísimo menos con el Ser Supremo, que, en lo que están interesados es en la Ascensión Incesante de la Vida y la Consciencia. Por lo cual, la única Teología Verdadera, la Imperial, es Elitista y Aristocrática, y nada sabe de grandes números.

En función de esta clara y unívoca Vocación Ascensional del IMPERIO, la Muerte borra en las almas todo rastro de Memoria Escalena, episódica, circunstancial, y las hace renacer amnésicas en los nuevos cuerpos. Esta operación de higiene y limpieza mental que la Muerte efectúa en las almas, análoga al borrado de una cinta magnética o de un disco de ordenador, hace que la mayoría de los individuos crean que sólo están viviendo y van a vivir una sola vez : ya que ellos toman como Realidad del Ser a la Información Periférica, e ignoran por completo la Información Profunda que queda inscrita en el alma, que es la razón por la cual Se Vive, la Finalidad de la Vida, y que tiene por objeto las sucesivas modificaciones perfectivas del alma, para utilizarla en estructuras cada vez más Altas y Complejas. La Información Profunda poco o nada tiene que ver con el anecdotario de las vidas vulgares, y mucho encambio con las raras y exquisitas adquisiciones de la Consciencia en los terrenos de ella misma y del Tiempo y del Espacio. En toda grabación efectuada con Criterio Utilitario, como es el del IMPERIO, lo que carece de importancia se borra como Basura; lo Importante se Conserva. Cada vez que uno se muere y vuelve a nacer, lo que no permanece en su memoria era Basura, y fue borrado por la Muerte; encambio, las valiosas adquisiciones anteriormente efectuadas por la Consciencia Personal de Yo siguen estando en el alma, y forman parte de ésta para toda la eternidad.

De lo que se deduce que casi toda la vida en la Tierra, las relaciones personales, los aprendizajes, los conocimientos científicos actuales e innumerables cosas más, son Basura.

Basura es la relación entre hijos y progenitores, entre hermanos, entre pareja, entre vecinos, entre colegas, etcétera : ya que todas esas relaciones se olvidan con la Muerte.

Encambio permanecen como Información Profunda la relación personal con las plantas, con el agua, con el fuego, con lo genuino del Arte, y con las otras almas : Respecto a la mayoría, con diversos matices de Rechazo o Aceptación; y, en casos singulares, con Amor.

El Amor es una rareza en este mundo, y casi siempre se ve o aparece en forma de Sombra Luminosa o Reflejo o Espejismo, pues donde el Amor habita es en el Mundo de los Dioses. El Amor es KONS, el Ser Supremo, cuya Luz traspasa todos los muros y alcanza a ser perceptible hasta en los lugares más sórdidos del Abajo. Pero a veces, raras veces, pero continuamente, el Amor se encarna y vive en la Tierra en cuerpos de individuos, disfraces de Su Presencia : los Tiuz : gente rara y misteriosa.

Los Tiuz son Inmortales : La Información Profunda que hay en la Memoria de sus almas es tan inmensa y abarca tantos millones de años, que los Tiuz sienten muy escaso interés por las vulgaridades cotidianas de la vida en la Tierra. Hace tantos milenios que vienen viendo lo mismo, que ya pocas cosas les pueden causar sorpresa. Sin embargo vigilan atentamente cada día del mundo, a la espera impasible de que algo suceda, valioso, en alguna parte de esta fétida charca que es el mundo de los escalenos.

La máxima valoración, y prácticamente única, de los sucesos evenibles, en la estimativa Tiuz, es la versatilidad autónoma en los valores angulares y laterales del alma : La capacidad da aumentar y disminuir a voluntad los grados de los ángulos y las longitudes de los lados : Eso es lo que convierte en Algo verdaderamente Vivo, y en Alguien, a un alma. Infelizmente, todavía la inmensa mayor parte de las almas tienen sus lados agarrotados, artrósicos, invariables, y asimismo esos tres lados son raquíticos y apenas diferenciados : Esto es así porque la inmensa mayoría de las almas son todavía larvas : proyectos sin apenas desarrollo; gérmenes en fases muy primarias, aunque son exactamente igual de viejos que las almas Tiuz. El concepto de jóvenes no es aplicable a las almas raquíticas, pues sencillamente han perdido el tiempo que otras almas han aprovechado en evolucionar y desarrollarse. Todas las almas de todas clases tenemos la misma edad : La misma Edad Indefinida del Pasado, o sea, la Eternidad Anterior. Esas larvas pues no son dignas de ninguna lástima.

La Teología Imperial, que como todo en El IMPERIO responde a Criterios Utilitaristas y Economicistas, es sumamente dura y taxativa con las almas que desperdician las unidades de Tiempo en reiteraciones circulares detenidas : Evidentemente hay que circuitar, pero avanzando, progresando hacia el Futuro; no varándose en ninguno de los falsos Presentes cada vez más arcaicos y superados. Repetir con sólo el mismo grado de perfección lo hecho por la generación anterior es descender a su nivel y hundirse con ella en el Pasado. Hacerlo aun peor, es lanzarse a la carrera hacia lejanas y abismales cotas del Pasado en Decadencia, obligando a la Muerte a una rápida

dinámica de repesca.

Si no hubiera por delante una Eternidad de Futuro, El IMPERIO ya habría masacrado a casi la totalidad de las almas o seres. Porque son de una tozudez reiterativamente fracasante tan bestial que habrían ya agotado hasta a la más Amplia Paciencia. Pero, afortunadamente para todos, tenemos por delante tantos millones de años, que a poco que queramos haremos hasta del alma más bestia un excelso sabio. De aquí a que las montañas aprendan lo correspondientemente análogo a leer, escribir y hacer buena música, ya tiene que fluir Espacio por el cauce del Tiempo, pero en la Eternidad eso es una minucia. Lo mismo es predicable de los triángulos escalenos del tercer mundo y de todas partes : Por las buenas o por las malas irán flexibilizándose y estirándose hasta conseguir cada cual su correspondiente ángulo recto y las dimensiones espaciotemporales homologadas por la Civilización Imperial.

Tiempo hay de sobra, y Espacio también. Lo único que va a dolerles un poco son los martillazos en la consciencia personal de Yo y sus repercusiones en el Primer Entorno, en el Segundo y en el Tercero. Pero el Dolor y el Daño son cosas completamente diferentes, y las más de las veces, contrapuestas : El Dolor es siempre Sano, siquiera sea como Aviso; el Daño encambio es muchas veces placentero, y siempre enfermizo. Las larvas no se desarrollan porque están a gusto con el clima, la vagancia, la placidez, el dolce far niente : Ergo se hace necesario fastidiarlas un poco para que se sobresalten, se estiren y encojan espasmódicamente, y vayan así agilizándose. El ideal sería ayudarles influyendo en ellas por medio sólo del lenguaje semántico, que es como se hace entre almas evolucionadas y educadas; pero con las almas larvales y raquíticas de que estamos hablando ese tipo de lenguaje no sirve; por lo que hay que actuar directamente sobre los Entornos : El encargado de hacerlo es el Destino, que dispone de un sofisticado material ultramoderno para dar los golpecitos donde más duelan, según el tipo y grado de sensibilidad de la larva, y disponer las situaciones más excitantes. En innumerables ocasiones, el Destino opta por matarle el cuerpo, esto es, por recambiarle el Primer Entorno, dicho sea en lenguaje más técnico. Tales recambios o muertes son actos puramente técnicos y asépticos, sin dimensión Etica alguna respecto al Destino, que actúa siempre como un profesional atento sólo al beneficio de las almas. Siempre que hay un recambio se puede pensar juiciosamente que la cosa iba mal, cualesquieras que pudieran ser sus periféricas apariencias : Nadie se muere por nada. Hay en efecto cuerpos tan macizos y confortables que el alma que vegeta dentro resulta inalcanzable a las terapias perfectivas. Se impone entonces la expeditiva técnica de darle un chapoazo al cuerpo y cascarlo; se retira y se coloca otro.

De aquí se deduce que la mejor garantía de longevidad es poseer un cuerpo mediocre, ni demasiado fuerte ni demasiado sano, dotado de algún punto psicosomático muy vulnerable y sensible a levísimos toques. Uno de esos cuerpos que le permiten al alma rectificar en hasta ciento ochenta grados a la más mínima indicación del Destino. La Psicología del Muerto y los Seguros de Vida guardan estadísticas que revelan que cuanto más bruta es un alma tanto menores son sus espectativas de longevidad corporal. Hay excepciones desde luego que deben ser contempladas en otros contextos, tales como el de la Función Comparsa, que a veces prima al imbécil en razón del conjunto al que pertenece. Pero la norma general es que donde hay un alma muy dormida el cuerpo le dura poco. Y ello es porque a ese tipo de almas hay que cambiarles los Entornos tan frecuentemente como sea posible, ya que cada uno de esos cambios es una profunda sacudida que hasta el alma más tonta nota.

A su modo pues, la Teología Imperial premia y castiga, con vidas ricas o pobres, cortas o largas, gratificantes e instructivas o aburridas y penosas, y las correspondientes modificaciones en los Tres Entornos, los comportamientos íntimos del alma en su seno de Consciencia, Espacio y Tiempo. Y esto es así y es inexorable porque todas las almas formamos parte de un concepto global y único que llamamos Onticidad, y Yo Unico, que se traduce en Universos y mundos y seres y cosas. No es indiferente pues o ajeno para el Todo lo que suceda con cada alma particular, ni hay independencia anímica posible respecto al Destino Omnico del Conjunto, que posee muy válidos e insoslayables Intereses Imperiales en todas las almas.

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