From: KRONOS Club de Amigos Subject: 1202 Miercoles 13-1-99 Edicion Tarde C U A D E R N O D E B I T Á C O R A d e l C l u b d e A m i g o s K R O N O S l a N a v e d e l a F i l o s o f í a y l a C i e n c i a e l A r t e y l a P o e s í a e l H u m o r y e l M i s t e r i o kronos@kronos.org EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS (desde Noviembre 97) http://www.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl ftp://ftp.kronos.org/ http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html S U M A R I O 1202 Miércoles 13-1-99 Edición Tarde _______________________________________________________________ KRONOS Club de Amigos____Lazarillo de Tormes Tratado Primero IV Quiron-Alvar______________________El Cuervo Blanco 14 [Libreto] Elia_____________________________________________A través de... José Biedma____________________________Glosario de la Mente III Manú____________________________________________Gaia ( 72 ) _______________________________________________________________ From: KRONOS Club de Amigos Subject: Lazarillo de Tormes Tratado Primero IV ../... Usaba poner cabe si un jarrillo de vino cuando comíamos, y yo muy de presto le asía y daba un par de besos callados y tornábale a su lugar. Mas durome poco, que en los tragos conocía la falta, y por reservar su vino a salvo nunca después desamparaba el jarro, antes lo tenia por el asa asido; mas no había piedra imán que así trajese a si como yo con una paja larga de centeno, que para aquel menester tenia hecha, la cual metiéndola en la boca del jarro, chupando el vino lo dejaba a buenas noches. Mas como fuese el traidor tan astuto, pienso que me sintió, y dende en adelante mudo propósito, y asentaba su jarro entre las piernas, y atapábale con la mano, y ansí bebía seguro. Yo, como estaba hecho al vino, moría por el, y viendo que aquel remedio de la paja no me aprovechaba ni valía, acorde en el suelo del jarro hacerle una fuentecilla y agujero sotil, y delicadamente con una muy delgada tortilla de cera taparlo, y al tiempo de comer, fingiendo haber frío, entrábame entre las piernas del triste ciego a calentarme en la pobrecilla lumbre que teníamos, y al calor della luego derretida la cera, por ser muy poca, comenzaba la fuentecilla a destilarme en la boca, la cual yo de tal manera ponía que maldita la gota se perdía. Cuando el pobreto iba a beber, no hallaba nada: espantábase, maldecía, daba al diablo el jarro y el vino, no sabiendo que podía ser. "No direis, tío, que os lo bebo yo -decía-, pues no le quitáis de la mano." Tantas vueltas y tiento dio al jarro, que hallo la fuente y cayo en la burla; mas así lo disimulo como si no lo hubiera sentido, y luego otro día, teniendo yo rezumando mi jarro como solía, no pensando en el daño que me estaba aparejado ni que el mal ciego me sentía, senteme como solía, estando recibiendo aquellos dulces tragos, mi cara puesta hacia el cielo, un poco cerrados los ojos por mejor gustar el sabroso licor, sintió el desesperado ciego que agora tenia tiempo de tomar de mi venganza y con toda su fuerza, alzando con dos manos aquel dulce y amargo jarro, le dejo caer sobre mi boca, ayudándose, como digo, con todo su poder, de manera que el pobre Lázaro, que de nada desto se guardaba, antes, como otras veces, estaba descuidado y gozoso, verdaderamente me pareció que el cielo, con todo lo que en el hay, me había caído encima. Fue tal el golpecillo, que me desatino y saco de sentido, y el jarrazo tan grande, que los pedazos del se me metieron por la cara, rompiéndomela por muchas partes, y me quebró los dientes, sin los cuales hasta hoy día me quede. Desde aquella hora quise mal al mal ciego, y aunque me quería y regalaba y me curaba, bien vi que se había holgado del cruel castigo. Lavome con vino las roturas que con los pedazos del jarro me había hecho, y sonriéndose decía: "?Que te parece, Lázaro? Lo que te enfermo te sana y da salud", y otros donaires que a mi gusto no lo eran. Ya que estuve medio bueno de mi negra trepa y cardenales, considerando que a pocos golpes tales el cruel ciego ahorraría de mi, quise yo ahorrar del; mas no lo hice tan presto por hacello mas a mi salvo y provecho. Y aunque yo quisiera asentar mi corazón y perdonalle el jarrazo, no daba lugar el maltratamiento que el mal ciego dende allí adelante me hacia, que sin causa ni razón me heria, dándome coxcorrones y repelándome. Y si alguno le decía por que me trataba tan mal, luego contaba el cuento del jarro, diciendo: "?Pensaréis que este mi mozo es algún inocente? Pues oíd si el demonio ensayara otra tal hazana." Santiguándose los que lo oían, decían: "!Mira, quien pensara de un muchacho tan pequeño tal ruindad!", y reían mucho el artificio, y decíanle: "Castigaldo, castigaldo, que de Dios lo habréis." Y el con aquello nunca otra cosa hacia. Y en esto yo siempre le llevaba por los peores caminos, y adrede, por le hacer mal y daño: si había piedras, por ellas, si lodo, por lo mas alto; que aunque yo no iba por lo mas enjuto, holgábame a mi de quebrar un ojo por quebrar dos al que ninguno tenia. Con esto siempre con el cabo alto del tiento me atentaba el colodrillo, el cual siempre traía lleno de tolondrones y pelado de sus manos; y aunque yo juraba no lo hacer con malicia, sino por no hallar mejor camino, no me aprovechaba ni me creía mas: tal era el sentido y el grandísimo entendimiento del traidor. ../... ______________________________________________________________________ From: Quiron-Alvar Subject: El Cuervo Blanco 14 [Libreto] La Parte de hoy de El cuervo blanco es muy interesante, no es simplemente una muestra de originalismo artístico posmoderno, va mucho más allá; metafilosofía, pensamiento de entre tiempos diversos, o sea, mezcla de todos los tiempos; el absurdo como manera de expresión, y no solo como burla. Conceptos quizá abstractos, pero interesantes. La primera parte de este "Entreacto 4" se desarrolla en el escenario principal de la obra; un fondo de tonos azules obscuros. El escritor-narrador está sentado en una mesa de agua. ¿Cómo es una mesa de agua?: Una mesa en cuyo centro hay un hueco donde hay agua y una luz sumergida, que hace un efecto entre misterioso e irreal. Es en ese hueco de agua donde el escritor ve cosas, y escribe con la pluma voladora, que es una pluma que de repente vuela, se le escapa de la mano y se va hacia lo alto del espacio escenográfico. Será largo, así que habrá más explicaciones y en más capítulos. -Entreacto 4 -El escritor con una mesa de agua y una pluma voladora. -Escritor. (narración) " La tierra se pierde de vista a las siete horas y veintidós minutos, haciéndose las últimas marcas que nos dan idea de la velocidad y del viento reinante. "Ponemos rumbo 218 grados de aguja del mando cuyos desvíos habían sido determinados en Lisboa. Terminada la lógica excitación de la partida comienzo a sentirme a gusto y me encajo lo más confortable que me es posible en la minúscula y poco confortable silla del piloto, preparándome para nueve horas seguidas de volante y lanzando un vistazo hacia el muestrario que había delante de mí; aguja, niveles transversal y longitudinal, altímetro, indicador de velocidad, termómetro de agua, termómetro y manómetro de aceite, además de varias cañerías para las bombas y tanques. (La pluma con la que hace que escribe mientras habla, sale volando. El escritor mira de nuevo en el hueco de la mesa con agua; da unos golpes, mira hacia delante, y vuelve a su discurso. La pluma entonces vuelve a su mano.) "Todo está en orden. El tiempo sigue igual, pero ahora el viento nos ayuda un poco. El hidroavión va bien equilibrado, volando solo. "A las quince y veinticinco, agotados los tanques de popa, pongo en funcionamiento el depósito principal, donde, por el nivel, veo que tengo unos cincuenta galones de gasolina. "A las quince y treinta el motor empieza a fallar. Me dispongo para aterrizar y, como el motor falla, desciendo con una extraña dicha a las quince y treinta y cinco. El hidroavión roza la cresta de una ola y se posó sin problemas en la cresta siguiente. El motor se para. Examinamos el hidroavión. "No hay averías y el mar está picado. Nos tumbamos en los flotadores cambiando impresiones. " (El escritor se ha levantado y continua escribiendo con la pluma en el aire) " Nos sentimos a gusto a pesar de los tiburones que pasan entre los flotadores. Intentamos poner en marcha el motor, pero no lo conseguimos. Creo que la avería está en la conducción de la gasolina y que algún trozo de "durit" o suciedad está impidiendo el paso del combustible. " (La pluma sale volando de las manos del escritor. Aparecen los cuervos) -Los cuervos. (Recitativo) " Nada allí no hay nada. Nada allí no hay que temer. No hay distancia, no hay lejanía. Nada más allá del peligro de los principios. Qué boca reseca qué chirriar de dientes. Yo soy la cabeza negra contra el blanco arenal. No hay distancia. Abajo, golpe bajo el bombear del ombligo. La respiración difícil. " ----------------------------------------- Solo queda el quinto acto y el epílogo; ya queda menos. Quirón Alvar mailto:quiron@arrakis.es http://members.tripod.com/~quiron_alvar/ http://www.onelist.com/archives.cgi/PhilipGlass ______________________________________________________________________ From: Elia <7soles@arrakis.es> Subject: A través de... >>>Cuando un concepto emerge en nuestro cerebro debiéramos saber que ese concepto no es genuinamente nuestro, sino que ha utilizado nuestro cerebro como puerta para entrar en este mundo; pues Nuestro no es lo que se nos ocurre, sino lo que Amamos. ( Manú, 1195 ). >>> La idea de identidad cojea cuando se aplica limitándola al recinto físico corporal. Un Alguien no tiene por qué tener un sólo cuerpo y cerebro; sobre todo un Alguien Mente; ni tiene por qué estar limitado en un espacio concreto o en un determinado tiempo. Si el concepto de identidad se pone en el cuerpo, ésta está limitada a su sensorial mundo y condenada a la pérdida de su identidad como mente convirtiéndose en identidades animales. En el caso humano y debido al lenguaje funcionaria o funciona - porque en realidad es así -, como si los perritos u otros animales pudieran hablar entre ellos; hablarían de lo mejor o peor de sus distintos menús y de todo lo que merodee y se relacione con la alimentación. De sus simpatías-antipatías personales hacia unos y otros: que si este me ha gruñido, que si el otro se ha metido en mi territorio-casa. Y por supuesto de los nacimientos, matrimonios y fallecimientos de sus congéneres. En realidad los temas de conversación posibles entre animales supuestamente parlantes variarían muy poco de los temas humanos si no fuera por la Mente que es la que ha dado lugar a la Civilización; haciendo del animal un meta-animal que es el ser humano y de éste un meta-humano que sea Mente, capaz de hablar de si misma a través de distintos cerebros. Los cerebros son puertas por las que la Mente va introduciendo los conceptos; que son como los elementos de construcción de grandes y compactos edificios cuyos dueños son un dios o espíritu; alguien que estando fuera del tiempo se hace a si mismo dentro de él, mental, psíquica y sensorialmente. Perteneciente a una Ultrarealidad es creador de Realidades Mentales que se van plasmando materialmente al emerger psíquicamente en distintos cerebros. Alguno de esos grandes edificios son: La música, la poesía, el arte, las ciencias, la ética, lo sagrado...Pero lo cierto es que son Innumerables, como los dioses; los auténticos creadores de un mundo por ahora llamado humano, pero venido de una divina ultrarealidad mental a través de múltiples cerebros. Abrazos y besos * E L I * A * * http://www.arrakis.es/~7soles/elia4/index.htm _____________________________________________________________________ From: "josebiedma" Subject: Glosario de la Mente Glosario de la Mente José Biedma, para el Cuaderno de Bitácora de la nave Kronos III Importancia de las ideas. Marx se equivocó al suponerles a las ideas una función inmutable y accesoria en el conjunto social. El error fue parcial: De hecho, en determinadas épocas, las ideas parecen ir arrastrándose a destana tras los hechos. pero en otras, ellas son la verdadera fuerza que produce el cambio social. Desgraciadamente, en estos días nuestros, parece más bien suceder lo primero. Pero ¡ojo!, la misma confianza o desconfianza en las ideas resulta a veces de una "ideología". Es decir, es tbn en función de ideas como se acredita el valor de una idea. *** Vida retirada. Si quieres ser feliz, no te metas en política. La recomendación pragmática, el imperativo hipotético, fue formulado por Epicuro. El auténtico filósofo intuye que no es posible acercarse a la verdad si uno tiene que encararse diariamente con realidades. Para tomar decisiones son precisas las creencias y certidumbres. Al filósofo la duda puede serle incómoda, pero la certidumbre le resulta completamente ridícula. Así que el filósofo, deseoso de hacer la "gran política", sueña con un futuro tan racional como imposible. No son sólo motivos teóricos los que le alejan del comercio y el tráfico de las sombras. Una mente grande, una intimidad rica, exige soledad para recrearse en sí misma, para ensimismarse. Arturo Schopenhauer, verbigracia, se refiere a su propia vida como una "existencia ignorada", es decir, "libre de preocupaciones y cuidados". Tal vez porque era consciente de que la felicidad depende más de la frecuencia que de la intensidad de las experiencias dichosas. La política es negociación y persuasión; la filosofía es la épica platónica de la verdad. J.B. ______________________________________________________________________ From: "Manú" <144@arrakis.es> Subject: Gaia ( 72 ) Date: Wed, 13 Jan 1999 " Las buenas plumas hacen hermosos pájaros " ( J. Biedma, 1196 ) El plumaje -como el pelo- está a mitad de camino entre la piel y la ropa. Si fuera piel, se deterioraría; si fuera ropa, podría cambiarse a según las horas. Pero no es ni una cosa ni otra, sino una intersección. Las intersecciones tienen un campo de posibilidades que no tienen sus componentes fijos o usuales, ya que son semiverdades y semiutilidades variablemente entremezcladas, más o menos según el gusto de cada cual y el propósito o designio astuto a capturar. Y es que la Estética no es sólo un arte sino un anzuelo, un cebo, un gancho, la más sutil y refinada de las trampas. Conseguirán adueñarse de la Humanidad aquellos que la vistan como más convenga a sus propios y políticos intereses. Existe en el ser humano un ignorado y pertinaz instinto militarista que le hace vestir el uniforme de su ejército preferido; sin saber siquiera que se trata de un ejército, siempre en campaña, siempre al asedio y conquista de sus objetivos, siempre militares y misteriosos, en una guerra invisible, ininteligible pero real. Los ejércitos de la Ropa tienen rangos y grados, pues no son sólo ropas, sino una Intersección de ropas y adhesiones tácitas y convenidas, cómplices de ojo guiñado, y -dentro de ese Gran Pacto o Juramento-, más o menos asumidas a conciencia. Quienes se lo toman más en serio son generales; quienes sólo se lo toman a chiquichanga son tropa rasa, que es imprescindible en un ejército para hacer bulto, -como los extras en las películas de romanos-. Bien entendido que Arrakis está casi vacío, -que de eso de seismil millones de humanos nada de nada, sino sólo una docena escasa-, los modelos básicos de uniforme son muy pocos; y dentro de esa exigua poquedad, hay que hacer las distinciones con un código secreto de pequeños detalles, -que son los que dan el toque mágico a las preeminencias y a las obediencias típicas de un ejército-. Arrakis está casi vacío, y aquí lo que importa es cómo piensen y actúen algún que otro grupillo de personas, (ya que todas las demás son de imitación). Esos grupillos optan por ciertas longitudes de las faldas, de los pantalones, de las mangas, etcétera, por ciertos colores, tonos y matices, por ciertos contrastes y contrapuntos, por ciertas formas subliminales en una extensa gama inductiva de comportamientos y poses, por ciertas trabas, por ciertas facilidades, etecé. Evidentemente el ser humano y la Humanidad no se dan cuenta de nada, pero se mueven y se paran como está previsto y prescrito, avanzan y se estacionan como ordena el plan del ejército a que cada cual pertenece, se interhipnotizan y se subyugan como está mandáo, se admiran o se desprecian como se debe. No hace falta ni repetir que el uniforme es un plumaje a mitad de camino entre la piel y la ropa: -el uniforme no es propiamente "ropa", sino "obligatoriedad"-. Los bellos plumajes hacen hermosas aves de presa. Pero la belleza plumeril es discreta casi siempre, y sólo ostentosa en ocasiones especiales poco fácticas. En los desfiles por ejemplo; en las recepciones; en las fiestas de gala. Pero en tales ocasiones un ejército no es un verdadero ejército, sino una muñequería. La guerra de verdad es más oculta e insidiosa, más de diario y más de andar por casa, -y entonces claro que es mucho más dura y tiene más víctimas-. La gracia del asunto es que las batallas no se sabe cómo son, ni, aparentemente, qué es lo que cada uno tiene que hacer, -pero lo hace-, ni cuándo se gana o se pierde; -pero lo que está clarísimo es que unos ganan y otros pierden: Y no se trata de un vulgar negocio textil como pudieran pensar los despistados, sino de una Guerra de Verdad con objetivos militares y geopolíticos-. Al final de la historieta, todo el mundo vestirá como está previsto. M a n ú ____________________________________________________ NUEVA PAGINA DE ENLACES A NUESTRAS PAGINAS KRONIDAS CON LOS SEGUNDOS PARA EL COMIENZO DEL TERCER MILENIO http://www.kronos.org/bitacora/enlaceskronidas.html ____________________________________________________ EDICIONES ACTUALIZADAS Y ORDENADAS desde Noviembre97 http://www.kronos.org/bitacora/mes.pl http://www.kronos.org/ ftp://ftp.kronos.org/ ____________________________________________________ 1202 Miércoles 13-1-99 Edición Tarde