Capítulo IX

Tauin ( 43 )

KIR Fénix

Manú <144@arrakis.es>

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¡Que éste se nos ha dormido!, dice Tatjenen sacudiendo a Ra por un hombro, pues dormía echado de bruces sobre la mesa, ¡Venga, tú, despierta, que se nos hace tarde! Sui, Makrou y Kebhouet, se miraron extrañados por el sueño tan intempestivo del gigantón rubio y solar, que abrió la boca y bostezó, y se fue incorporando desperezándose. ¿Entonces, ha sido todo un sueño? Néctar de alta graduación, dictamina Makrou oliendo la copa de que había bebido Ra.

Déjamela un momento, dice Kebhouet tomándole la copa de la mano y acercando la pequeña joya de kristal a su propio oído: Suena a música muy triste; esto debe ser la causa del desmayo. En efecto, la presionó levemente entre tres dedos -(pulgar, índice y cordial)- y los altavoces del aire replicaron dulce y melodiosa una música infinitamente triste integrada de desesperación y de esperanza. Con una música así, naturalmente...; No terminó la frase; Sui se sentó al lado de Ra, los demás se distribuyeron; Es mi música, dice la diosa de la Muerte, mi preferida, un grito de angustia, de dolor y de rebeldía; la hago sonar continuamente, pero apenas nadie la oye. ¿Y por qué la ha oído Ra precisamente esta noche?, pregunta Makrou; Porque acabamos de entrar en una nueva primavera, dice Sui, con su correspondiente opción a vida o muerte.

Pues estamos buenos dice Ra, que suele ser por lo normal bastante simplón, ¿hago acaso yo a la primavera? En función de tí se realiza, asiente Tatjenen con su animosa seriedad de siempre, y tú recibes su reflejo. Dejémonos de historias, dice Ra, aquí lo que hay es una lucha feroz entre el equilibrio y el caos. O entre el Kaos y la Armonía, sugiere Sui, quizás más bien; Kaos es el principio del movimiento, y Armonía es la respuesta exacta y acompasada a ese desplazamiento, -o inexacta y desproporcionada, y entonces tenemos caos y desarmonía-, es sólo una cuestión de sutil acoplamiento, y de versiones de interpretación. ¿Un metalenguaje?, insinúa Kebhouet; Tú eres la prueba, dice Makrou, sólida, líquida y gaseosa, pero siempre Agua, en relación respuesta a la temperatura; ¿no es vuestra relación un metalenguaje? Quedamos antes en superar a la racionalidad, y por tanto la mecánica directa de causa y efecto ya ha sido superada, y por tanto ahora la relación es de ballet, no de carga y descarga con maromas entre el muelle y el barco.

Quedamos también en que hay bolsas residuales en la dinámica transmutadora del Universo, y velocidades demoradas, e inercias intrusivas entre órdenes de diferente cualidad, dice Ra recordando sus viajes alrededor de la galaxia y con ésta a través del gran vacío, mi cuerpo es demadiado grande y complejo para exigirle todavía la simultaneidad armónica de la nueva Atlántida. Algún día habría que empezar a exigírselo, dice Tatjenen, y ya no hay más día que el Día Eterno. Yo estoy de acuerdo, refuerza Sui, ésta es la única opción: o inmortalidad voluntaria o renacimiento, -aparte, lógicamente, del reciclaje tras la extinción en sustancia de irrealidad-; nada se pierde. ¿Resuelve tu fórmula la tonta cuestión de la entropía? pregunta Kebhouet; Tú lo sabes tan bien como yo, responde Sui: Los factores físicos son entrópicos, los valores psíquicos son anentrópicos.

Cuando a partir del fuego juego a hacer orquídeas, dice la diosa del agua en trance soñador, tengo que hacer un esfuerzo delicadamente gigantesco para ir construyendo mi castillo de naipes sin que se me derrumbe al menor descuido; el bueno de Seth tiene que oponerme la gravedad, -es su parte del juego-, y es precisamente en su parte del juego donde yo apoyo la mía; Sin el dolor no habría vida, dice Sui, ni superación ni anentropía; pero sin vencer al dolor tampoco; yo soy Muerte como descanso y nueva oportunidad de vencer al dolor y de integrarlo en Vida plena y victoriosa; ¡Coleguilla...! dice Makrou y le da una palmada cariñosa en su desnudo hombro, ebúrneo sobre el negro traje de estrellas, si por tí no fuera esto sería un verdadero infierno; Y lo es, dice Sui riendo, para quienes me temen; y es un paraíso para mis amigos como vosotros; yo me limito siempre a tomar nota de la situación y a decidir como proceda en consecuencia. Y en esto de la muerte biológica cíclica universal, ¿no podrías tú hacer algo?, le pregunta Kebhouet sumamente interesada.

Tengo ya mis ejemplillos en el mundo verde, dice Sui bebiendo de su copa, la vegetalidad integrada específica y gestáltica es un buen modelo de relación inmortal, -por lo menos en sus formas originarias-, antes de caer en el hoyo de la dualidad, ya tú me entiendes, antes del supuesto "enriquecimiento" por medio de los gametos, que fue la puerta por donde entré en este mundo. Si se hubiera mantenido la unicidad, ciertamente no habría Muerte, pero tampoco se habría podido llegar al Triadismo de los inmortales. Dejémoslo así; todo ha estado bien si bien termina y entra en esta fase de la Atlántida. Eso parece y eso se comprueba desde aquí, dice Ra ya más tranquilo; o sea, que lo que hay que fomentar es el reforzamiento perpetuo del psiquismo inteligente y su poderío absoluto sobre la fenomenología aún descoordinada. ¿Qué otra cosa si no?, comenta ambigua Kebhouet.

M a n ú
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