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N O S O T R O S L O S E S P Í R I T U S KIR Fénix I V EL GRAN ESTALLIDO
Después de darle incontables vueltas al tema de la Realidad, la ciencia moderna ha tenido que rendirse a la aparente evidencia de que todo empezó con el Estallido de un punto matemático. Decir matemático le hace chirriar los engranajes : La ciencia moderna preferiría que ese punto tuviera a ser posible el tamaño de un protón, o incluso menos, pero algo de diámetro. No es posible : o todo o nada. Es que la ciencia moderna parte de la idea de que Lo Real es el Universo estrellado, que, comprimido casi hasta el límite, sería una bolita minúscula. Pero casi hasta el límite, pero no es el límite : Porque sería preciso comprimir tanto a la bolita, que dejara de existir como ente físico y pasaría a ser un ente metafísico cual es LA NADA, idea que horroriza a estos científicos primates. Pues lo que entonces se ve es que la Nada contiene a la totalidad del Ser. Lo que ya no es del agrado de la ciencia moderna : porque lo que ella quiere es un sitio pequeñito donde meter a todas las galaxias, para, a partir de ahí, desarrollar una supuesta y totalmente falsa Historia del Universo. Pues no señor : Lo que Estalló no fue un punto, sino un Triángulo; y no estalló de una vez por todas, sino que está estallando continuamente. Ese Triángulo tiene tres lados, como es lógico : Tres líneas rectas que se cruzan en los vértices y se prolongan al infinito : Uno de esos lados se llama Tiempo, con dos prolongaciones infinitas que son el Antes y el Después. El segundo lado se llama Espacio, con dos prolongaciones infinitas que son el Dentro y el Fuera. Y el tercer lado se llama Consciencia, con dos prolongaciones infinitas que son el Yo y el Ello. Los tres lados y sus seis infinitas prolongaciones son simultáneos y coexistentes, dependiendo cada uno de los lados de los otros dos. Por su parte las seis prolongaciones son los seis vectores tendenciales hacia un supremo punto omega : Esto se ve bastante claro si se trazan tres rayas secantes en un papel y se escribe el rótulo pertinente en cada tramo. Lo que sí requiere ya un esfuerzo de imaginación es ver el funcionamiento de ese triángulo : El punto omega está por encima del plano del papel : Hay pues que hacer confluir en ese punto omega las seis prolongaciones de los lados : El Antes, el Después, el Dentro, el Fuera, el Yo y el Ello. Cuando esas prolongaciones confluyen en el punto omega, lo que tenemos delante es un Tetraedro. Pensemos : el Tetraedro estará concluido cuando coincidan el Extremo Pasado, el Extremo Futuro, el final del Espacio Exterior, el final del Espacio Interior, el límite del desarrollo del Yo, y el límite del desarrollo del Ello. Lo cual es un poco demasiado para la ciencia moderna. Yendo por partes, nos encontramos en primer lugar el Extremo Pasado, que, como su propio nombre indica, no es un segmento mensurable, sino el valor infinito que corresponde a la Eternidad Previa. Igual pasa con el Extremo Futuro, que tampoco puede ser significado por ninguna fecha, ya que corresponde a la Eternidad Ulterior. Sin embargo, no es absolutamente impensable que ambos extremos vectoriales coincidan alguna vez en un Momento Exterior al Tiempo : pero si ese Momento es exterior y no pertenece al Tiempo, tiene necesariamente que pertenecer a la confluencia del Espacio con la Consciencia. A la ciencia moderna le cuesta horrores admitir que la Consciencia sea algo más que un epifenómeno sobrevenido : algo que simplemente aparece a partir de un cierto grado de organización de la Materia, piensa ella, y que en modo alguno puede ser preexistente a la formación del cerebro. Pero no estamos hablando de preexistencias sino de simultaneidades : Si a la Consciencia se le priva de las categorías Tiempo y Espacio, se esfuma. Pero si al Espacio se le priva de las categorías Tiempo y Consciencia, se esfuma también. E igual se esfuma el Tiempo privado de Espacio y de Consciencia. Son tres cosas que, o coexisten, o no existe ninguna. La suposición o afirmación de que el Espacio y el Tiempo pueden existir sin que exista también la Consciencia es, como mínimo, indemostrable : ¿ Cómo se demuestra eso, si no hay Consciencia que asista a la demostración ? La Cosmología huele a camelo : Eso del Espacio y el Tiempo, ellos solos y a la limón, tiene todas las pintas de un cuento de hadas : Igual y lo mismo que la calabaza de la Cenicienta se convirtió en una carroza, igual y lo mismo el Superátomo del Gran Pum se convirtió en un Universo. El único testigo : el hada. En ambos casos. Si uno aceptara eso, ya tendría que aceptar todo lo demás; como si acepta que un elefante blanco vino volando por el aire y se coló por el costado de la princesa que después fue madre de Buda, que estaba durmiendo la siesta debajo de un árbol y que no se dió ni cuenta, tiene que aceptar ya todo lo que le echen. Por eso a veces hay que decir No a su debido tiempo : No a que toda la masa del Universo pueda ser concentrada en un metro cúbico ni en una bolita del tamaño de un protón, a menos que esa reducción alcance a ser exactamente un punto geométrico : el único punto geométrico que habría _en Ningún Sitio y Nunca_, porque sin Espacio no hay Sitio, y sin Tiempo no hay Vez. No a que Estalle una bola que no existe : Ya que para existir se necesita estar dentro de un Espacio y un Tiempo donde hacerlo : A menos que se reconozca que lo que estalló verdaderamente no fue el Superátomo, sino el Espaciotiempo que tenía dentro. Que el Espacio estalle y el Tiempo estalle sí es aceptable, sobre todo si conjuntamente también estalla la Consciencia. Y lo que está muy claro es que estamos asistiendo a una Dilatación del Tiempo y a una Dilatación del Espacio y a una Dilatación de la Consciencia. El Tiempo se dilata a cada segundo que pasa. El Espacio también se dilata según los astrofísicos. Y la Consciencia es evidente que también se dilata con cada pensamiento. Aquí lo que hay que ver es si esa triple dilatación pertenece a un mismo sistema. Para la ciencia moderna, la Consciencia es una intrusa no invitada, pero forzoso es soportarla, ya que sin Consciencia no hay ciencia ni antigua ni moderna. Excluir del asunto a la Consciencia es exactamente excluir a las neuronas, a la inteligencia, al lenguaje, a la percepción sensorial, al pensamiento, y a todo lo que no sea estrictamente Espacio, Tiempo, Materia y Energía. Pero, entonces, apaga y vámonos. Un sistema con tres ejes de coordenadas ya da por sí solo un Universo Volumétrico, aunque no necesariamente Espacial, como es el que hay : un Volumen donde suceden cosas. Una de las tres dimensiones de ese Volumen es el Espacio, que a su vez tiene tres dimensiones o direcciones dimensionales, y que de algún modo se conjugan con las tres del sistema inicial, en el que está también el Tiempo, reglado al menos en forma de fechas, y está al menos también la Consciencia que aporta el observador. Quién sea el Observador en cada momento dado importa menos que la necesidad dimensional de que haya siempre Observador para que el Universo exista. Con óptica religiosa no hay problema : Siempre esta Presente y Consciente el Ser Supremo : KONS, como Dimensión Consciencial del Universo. Pero, con óptica filosófica, a lo que se llega es a advertir que al Tiempo y al Espacio le está faltando una tercera pata, que a duras penas se intenta sustituir con conceptos tan delicuescentes como la Energía y la Materia, que no se sabe qué son. Con Tiempo y Espacio sólo tendríamos a lo sumo un Globo de Nada vacío y eterno. Sin posibilidad alguna de cambio y movimiento. Pero hay cosas; y cosas que cambian y se mueven : Luego el Universo no está constituido por sólo Tiempo y Espacio. Si lográramos demostrar que la Materia y la Energía son estructuras generales, puro Diseño, Formas en que la Consciencia percibe al Espaciotiempo y a Sí Misma, el problema estaría resuelto. Y no es tan difícil : porque la Consciencia personal de Yo percibe a través de un sensorio corporal, que es una compleja estructura en que la Consciencia participa, y lo que percibe viene modificado y cualificado e impregnado por ese sensorio, y afectado siempre por alguna cantidad espacial y alguna cantidad temporal. En otras palabras : Si tuviéramos otro tipo de ojos nuestra visión sería diferente. Lo que manifiesta que la Realidad exterior no se corresponde con nuestra visión, sino con nuestro tipo de ojos. Nadie pues puede estar seguro de que el cielo sea verdaderamente azul de día, ni poblado de estrellas por la noche, sino que lo único que sabe es que con el tipo de ojos que tiene lo ve así. Posiblemente, con otro tipo de ojos, el cielo podría verse sembrado de orquídeas adornando los jardines de una Ciudad Universal. De lo que no cabe la menor duda es de que los insectos ven el cielo y el Universo de un modo Hexagonal completamente distinto a como lo ven los ojos redondos. Y que de una visión así se deducen una Astronomía y una Física radicalmente diferentes a las humanas, aunque afectadas también por el Tiempo y el Espacio. Por lo tanto, a la Realidad Espaciotemporal hay que añadirle e integrarle además la Peculiar Estructura Particular del sensorio que se le aplique. O lo que es lo mismo : La forma específica con que la Consciencia personal de Yo estructura la información. Lo que no sólo es un proceso sensorial, sino, además, mental y anímico. Quiérase o no, la Consciencia tiene una importancia suprema en el campo de la Realidad. Y no es temerario afirmar que tal importancia excluye que algo pueda evenir fuera de su ámbito : Como tampoco es temerario afirmar que queda categóricamente excluido que algo pueda evenir fuera del ámbito del Tiempo ni fuera del ámbito del Espacio. Y dicho esto, y visto que la Consciencia es Plural, Una y Múltiple, el mismo atributo es inherente al Espacio Plural, Uno y Múltiple, y al Tiempo Plural, Uno y Múltiple. Porque todo lo que es predicable de un lado del triángulo es predicable también de los otros dos. El Paso Triangular de lo Uno a lo Múltiple es el Gran Estallido : un Paso sucesivo y continuo sin principio ni fin. Claro que es más simplón y pueril quedarse en la mentalidad de una fiesta nocturna de fuegos artificiales, que es en el fondo en lo que piensan los astrofísicos cuando hablan del Gran Pum. En un cohete de feria. La cohetería, a que tan aficionada es la Astrofísica, tiene tan hondas raíces inconscientes infantiles como el Papú-Papú que luego se transforma en industria automovilística. Lo que nos revela que la Ciencia y la Tecnología se hallan a la sazón en manos parvulares. Como tántas otras cosas. Cualquiera puede hacer una prueba jugando con números : Termina saliendo lo que se quiera. Si se mide uno los dedos de la mano izquierda, y combina y multiplica las medidas entre sí y con la unidad seguida de ceros, terminan saliendo la altura de la Gran Pirámide, la distancia de la Tierra al Sol, el Número Pi, las fechas claves de la Historia, y hasta las edades a que murieron los reyes godos. Pues exactamente eso es lo que ocurre con al Algebra Científico : combinando letras y números y operaciones matemáticas sale de todo. La verdad es que no sale nada : Pero, cuando se aplica la Consciencia a algo, la Realidad de esto se vuelve tan dúctil y versátil, que siempre se produce una aproximación estimativa a guisa de fórmula. Cuando, por ejemplo, Einstein se dio cuenta de que la Materia y la Energía son dos versiones de la misma cosa, quiso cuantificar el hecho, siguiendo la moda actual de cuantificarlo todo, y para ello se preguntó cuántas unidades de Energía forman una unidad de Masa : la respuesta que se dió fue : Muchísimas. Pero Muchísimas está feo decirlo : Hay que decirlo en formas de números y letras. Por eso echó mano del número más grande supuestamente conocido : los trescientosmil kilómetros de la velocidad de la luz. Todavía le pareció poco : Pues, al cuadrado. Pudo decir al cubo : pero con el cuadrado tenía ya noventa millones de veces, que es una cantidad respetable, asequible y nada fácil de comprobar. El resto fue ya jugar con números y letras convincentemente, hasta que quedaran una E, una M y una C. Lo único que de verdad hay en el cuento es que la Materia y la Energía son dos versiones de una misma ignorada Cosa. Y que lo que diferencia a las dos versiones es la Estructura : que en la Materia está muy plegada y próxima al Vector Tiempo, y en la Energía está desplegada y próxima al Vector Espacio. O sea, que en la Materia, lo que se pliega es el Tiempo, ocupando muy poco Espacio; y en la Energía, lo que se pliega es el Espacio, ocupando muy poco Tiempo. Esos pliegues del Espacio son los que dan forma y base real a la famosa Teoría Ondulatoria. Pero sería un error gravísimo olvidar que la Consciencia también se halla plegada con el Tiempo, formando a la Materia, y también se halla plegada con el Espacio, formando a la Energía. La Consciencia : No desde luego la consciencia personal de Yo del observador, que es sólo una de las innumerables consciencias individualizadas de la Consciencia Una y Múltiple; sino la Consciencia : el Lado común de todas las consciencias particulares. Entre la consciencia del Ser Supremo, que alguno tiene que serlo, y la consciencia del más ínfimo ser, hay Continuidad. La Consciencia es una Dimensión en la que cada consciencia personal tiene su propia cortadura, su marca, su inserción. Lo mismo que hay Continuidad en la Múltiple Estructura Espacial, y lo mismo que hay Continuidad en la Múltiple Estructura Temporal. Las Dimensiones son eso : Continuidades, en las que se insertan sus infinitos casos particulares. Continuidades conscienciales hay evidentemente en toda las culturas y en todas las versiones culturales de la Historia. Pero antes también las hubo en la memoria genética de los animales y las plantas; así como también la hubo en la consuetudinaria química inorgánica del mundo mineral. En todos los casos, el sujeto consciente es siempre el mismo : la consciencia personal de Yo, tal como la experimenta todo ser viviente. Varían los cuerpos en que las almas habitan, en que las consciencias personales del Yo habitan, como varían las porciones del Primer Entorno dedicadas a ser órganos sensoriales de recepción y emisión de signos de información, pero la ecuación existencial y consciencial es siempre la misma : un Yo personal rodeado de Tres Entornos que le separan del Ello : el cuerpo, el hábitat, y el Espaciotiempo. El cuerpo es también _Ello_. Esta Afirmación separa los dos Periodos de la Historia del Ser : el Antes y el Después del Gran Estallido : el Paleoplástico y el Neoplástico. Para las almas, situar el cuerpo en el Ello es la máxima y más profunda Revolución que puede existir. Porque es el grito de independencia del IMPERIO de las almas. Hasta entonces, las formas eran condenadamente Rígidas : condenadamente, dicho sea con exactitud, pues la Rigidez era una condena impuesta a la estructura por la invariable relación triangular paramétrica. Por razones didácticas, quisiéramos no elevarnos mucho del ras de lo inteligible ramplón, para que el máximo de almas entendiera y comprendiera de qué estamos hablando, pero a veces esto no es del todo posible, a menos que se descienda a toscos ejemplos ilustrativos. Situar al cuerpo en el Ello es convertirlo en Cosa. El cuerpo sigue siendo Persona, Máscara, Cosa que resuena, pero, Cosa. En tanto que Persona, Máscara, el cuerpo es una pura referencia al Alma : a un Ser Oculto, con Voz y Rostro, que es el único interlocutor válido para las otras almas. Los problemas que existan pues ya no son entre Personas sino entre Almas, responsables y atacables en sus Personas o Primer Entorno y en sus hábitats. Como se ve, la independencia de las almas deja a los cuerpos a la intemperie. La invariable relación triangular paramétrica obliga, o condena, a las almas a permanecer prisioneras en un triángulo, del cual sólo es posible salir por evolución hacia el Tetraedro. Dicho en otras palabras : a lo que las condena es a permanecer encerradas en sendos cuerpos constituidos por Consciencia, Espacio y Tiempo; de los cuales sólo es posible salir por evolución hacia una forma Meta-mental de Estructura de la Realidad. La Dimensión Tiempo convierte al cuerpo opresor en una Sucesión de cuerpos opresores. La Dimensión Espacio convierte al cuerpo opresor en un Universo sin límites en ninguna dirección. Y la Dimensión Consciencia convierte al cuerpo opresor en una Omnisciencia omnipotente y omnicondicionante. A primera vista parecen maravillosos regalos, pero bien mirados, son una trampa más cerrada y estrecha que una ratonera : La trampa que nos lleva obligadamente a convertirnos en Ser Supremo sin que jamás esto pueda realizarse del todo definitivamente. Por fortuna, después del Tetraedro habrá más cosas : otras expectativas, otros problemas. El Gran Estallido que se produce con la colocación del cuerpo en el Ello, nos permite ver a la luz de sus resplandores la palidez espectral de la mayoría de las almas. Y lo feas y horrorosas que son. Nauseabundas, asquerosas. Nada equivalente, ni en el más podrido de los estercoleros, existe en el mundo físico comparable a la corrupción de ciertas almas humanas, que, desgraciadamente, son la inmensa mayoría. Tapujadas tras los cuerpos, exhalan un tufillo de fetidez típico en los cementerios de tumbas mal cerradas; pero a la luz apocalíptica del Neoplástico la podredumbre está totalmente a la vista sin paliativos. Claro : es que esa gente nunca muere : Se les vienen muriendo los cuerpos desde hace incontables millones de años, pero ellos son los mismos, generación tras generación. Esto es peor que la gente que estrena de vez en cuando ropa nueva pero que nunca se baña. No sólo están sucios, sino podridos. Sus lacras anímicas son milenarias. Era lógico y natural que el Gran Estallido tuviera que ser posterior a una densificación hasta niveles insoportables de la masa crítica de corrupción de las almas. Objetivamente considerada, una estructura corrupta es más compleja que una estructura sana : hay en aquélla una mayor densidad de formas de vida. El error está en creer que la Vida debe ser densa : Totalmente al contrario : La Vida es una Etérea Exuberancia, como puede verse en toda bella flor y planta que es casi Puro Diseño y agua : Una Expansión por el Espacio, a través de una Expansión por el Tiempo, y a la búsqueda de una Expansión de la Sensibilidad de la Consciencia. Lo denso es sórdido, o tiende a serlo. Si los cuerpos no se murieran, cada ciudad tendería a tener miles de millones de habitantes en densidad creciente. Hay pues una tendencia gregaria en las almas humanas que las llevaría si pudieran a meterse todas en un superátomo del tamaño de un protón o menos. A esa tendencia retrógrada debemos llamarla _El Mal_ y _La Muerte_: porque es la tendencia contraria y contradictoria a la Expansión Estructural Evolutiva del Bien y la Vida. La tendencia del Mal es gregaria y uniforme, en busca del Número Máximo; la tendencia del Bien es geométrica y funcional, en busca del Número Optimo. Ambas tendencias se oponen mutuamente. El Mal consume y desperdicia. El Bien produce y utiliza. En el límite, el Bien se va alejando paulatinamente hacia cielos cada vez más etéreos; y el Mal se va densificando en torno a situaciones parasitarias que siempre terminan estallando. El Número Optimo, que es lo que produce los Grandes Estallidos que desbaratan al Mal, está triunfando por doquier, tanto en la tabla periódica de elementos como en los mundos biológicos, mentales y espirituales. Este es un concepto muy fácil de intuir, y, por lo que se ve, muy difícil de aplicar : Por ejemplo : el Número Optimo de un triángulo son tres lados : Como los lados se empeñen en ser dos, cuatro, catorce o cualquier otro número que no sea tres, la cosa termina mal. Para el pentágono, el Número Optimo son cinco lados. Y así, cada estructura tiene un Número Optimo, que no puede ser aumentado o disminuido sin graves riesgos. La cosa funciona también al revés, pues es reversible : Dado cualquier Número, debe hallársele su Estructura Optima : Si tenemos, por ejemplo, seis elementos, lo lógico y correcto es utilizarlos a los seis, de tal modo que ninguno quede ocioso; y afinar y extremar tanto la cosa, que cada uno de los seis resulte imprescindible. Si se aplicara esta idea, el mundo, tal como le conocemos, saltaría en pedazos. Que es precisamente lo que está ocurriendo, porque el Número Optimo tiende con fuerza inexorable a imponerse en todas partes. El hecho de que algo tenga que estallar y saltar en pedazos denuncia la existencia previa de un error de formación en la estructura condenada. Luego, es posible equivocarse : La opción al error revela a su vez que el sistema general en que vivimos no es cerrado e indubitable, único posible y único perfecto, sino que admite una gama de variaciones, en principio todas fiables, pero, susceptibles de acierto o desacierto respecto a una pauta : o sea, sometidas a un test de sensibilidad. En todo, el método parece ser el de ensayo y error. Se ve claro que las cadenas de aciertos son interminables, y encambio, las cadenas de errores son bastante cortas, vistas en términos cosmológicos de grandes tiempos. El ángulo de abertura de la percepción temporal cuantifica el rango del criterio : El conocimiento de la Realidad que pueda tener una especie de seres cuya vida media sea un cuarto de hora, será menor evidentemente que la de seres cuya vida media sea un siglo : Y no ya porque dispongan de menos tiempo para conocer, sino porque su ángulo de abertura de percepción temporal incluye sólo a los eventos que afectan a sus cortas vidas, según un estrecho criterio de intereses. El criterio es el que modula la amplitud angular; y la amplitud angular es la que marca la duración de la vida. Cuando un ser ha hecho ya todo lo que creía tener que hacer, su actitud es la espera de la muerte. Los seres mentalmente biologizados, que creen que la vida consiste en nacer, crecer, reproducirse y morir, encuanto tienen nietos o están en condiciones de tenerlos, mueren : Por falta de Función. Entre las almas de nuestro círculo terrestre y humanigenio se está viendo la extraordinaria importancia de la Función Sobrevenida, útil entre otras cosas para la prolongación indefinida de la vida. Por lo general la función sobrevenida es de carácter mental : como matricularse en una nueva carrera universitaria después de haber cumplido ochenta años. Cuanto más amplio es el criterio de intereses, tanto mayor es el número de funciones que aparecen en su campo angular, y tanto mayor es la posibilidad de insertarse en alguna. La Función hace al Organo. Por eso, las almas más inteligentes eligen las funciones de más larga duración, las que no se agotan en ciclos más o menos cortos, aquéllas de las que no se jubila uno nunca. Como mínimo, la mirada de un alma sabia debe abarcar cinco o seis milenios, e implicarse personalmente en todos sus eventos. Llámase a esto Grandes Angulares. Con un Gran Angular se ve un Gran Tiempo. En el análisis detallado de ese Gran Tiempo se ve la continuidad de las cadenas acertantes, así como también los fallos y frustraciones de las cadenas cortas. De unas y otras se deduce la preexistencia de previsibles pautas. Al conjunto de las previsibles pautas se denomina Campo Mórfico. Toda realidad futura se conforma siempre al Campo Mórfico. Encambio, todo lo que pretende violar en cualquier punto las pautas del Campo Mórfico termina estallando. El sistema pues en que vivimos es abierto y perfeccionable, pero tiene ciertas reglas inviolables de Cualidad y Número Optimo. Gentes como Pitágoras, Platón y Kant, han marcado ciertas cotas, por debajo de las cuales ya la Mente Mórfica no se conforma. Hacia Arriba sí puede haber encadenamientos secuenciales; hacia Abajo sólo hay estallidos. La gente puede llegar a acostumbrarse a vivir toda la vida bajo el permanente bombardeo de una guerra interminable, pero eso no quita a tal situación su carácter de anormal y degradada. La gente puede llegar a acostumbrarse a una situación en que continuamente estén naciendo y muriendo personas, pero eso no quita a tal situación su carácter de anormal y degradada : Lo Normal y Correcto es nacer una vez con el comienzo de la Eternidad y vivir para siempre. Pues eso es lo que hacen los seres a los que se llama Perfectísimos. Con menos no debemos conformarnos. Cuando el Gran Angular llega a abrirse trescientos sesenta grados, la Vida es Redonda. Como en cualquier superficie esférica, el Principio está en cualquiera de sus puntos : No hay ningún punto concreto del que se pueda decir que es el primero : todos valen igual. El Comienzo de la Eternidad es Ahora. Cualquier ahora sirve. Entre hoy y el principio del Espaciotiempo hay exactamente la misma distancia que entre hoy y el final del Espaciotiempo. Ni un segundo más ni un milímetro menos. Y así ha sido y será siempre. Luego, nos hallamos en el mismo Grado de Responsabilidad en que se encuentran los Grandes Mitos de Creación. Incluso más altos, porque tenemos un lenguaje mucho más sofisticado que Ellos. En esto, como en todo, el Campo Mórfico ha ido añadiendo pautas de superestructuras. Podemos llegar a saberlo, y quedarnos tranquilamente sin hacer nada; y podemos también, graciosamente y porque sí, crear un Universo nuevo u Otra Cosa. Nada se opone al "Hágase la Onticidad". Como todo el mundo puede ver, un Universo es bastante poco. Es de más divina categoría crear infinitos Universos interrelacionados, complejos, paralelos y divergentes; pero, sobre todo, con diferente modulación en las proporciones de Espacio, Tiempo y Consciencia. Como dibujar en un papel todos los triángulos posibles, desde los más acutángulos a los más obtusángulos, isósceles y escalenos. Al conjunto de todos los Universos de todas clases se llama Onticidad. Evidentemente, el Ser más importante de la Onticidad es KONS, el Ser Supremo, seguido de la Corte Imperial de Dioses Altísimos, de una Aristocracia de Espíritus, y de un Pueblo Infinito de almas. A su vez las almas se dividen según el Reino en que habitan : Hay almas minerales, vegetales, fenoménicas, animales, y un quinto grupo, bastante complejo, al que pertenecemos la gente corriente. Este grupo es precisamente el que se halla en esta parte de la frontera del Campo Mórfico, al filo del Antes y el Después, del Adentro y del Afuera, y del Yo y el Ello. Y somos pues los que estamos en condiciones de acertar y equivocarnos, según sea nuestra sensibilidad a las pautas misteriosas del Destino Resultante. Aquí no valen humildades : Lo Que Sea resultará de lo que hagamos; y estamos obligados a hacer que lo que sea sea Lo Mejor. ¿ Y quién nos obliga a hacer Lo Mejor ? : Nadie en particular y Todo en general : el Devenir, la Inmanencia, la Trascendencia, el Destino. En un Universo Matemático como es éste cada parte operativa está condicionada por el Todo ecuacional. El método es el de ensayo y error, pero las operaciones erróneas se extinguen y condenan a sí mismas en las llamadas series cortas, que pueden durar millones de años. Para las almas, esas operaciones millonarias son insignificantes, con sólo referirlas a las posibilidades de la eternidad y del infinito. El personal se sorprendería si conscienciara la cantidad de series cortas actualmente vigentes, pero condenadas a extinción por estar basadas en algún error opcional cometido durante el curso de su desarrollo : Prácticamente todas. La Tierra en su conjunto y en detalle es un puro error desde el Crimen de la Fagocitosis. Todo lo construido sobre ese Crimen es inercial en fase de frenado. El Momento Mental ha llegado de una profunda reflexión sobre los orígenes, con su correspondiente Juicio Universal y su propuesta opcional de una nueva Tierra con cielos nuevos. * * * |